{"id":10968,"date":"2026-08-09T10:52:25","date_gmt":"2026-08-09T13:52:25","guid":{"rendered":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=10968"},"modified":"2026-08-09T10:52:25","modified_gmt":"2026-08-09T13:52:25","slug":"el-portador-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=10968","title":{"rendered":"El Portador"},"content":{"rendered":"<h1 dir=\"auto\">.<a href=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/761829404_921431990302112_8200472204191247914_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-10969\" src=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/761829404_921431990302112_8200472204191247914_n-141x188.jpg\" alt=\"\" width=\"141\" height=\"188\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/761829404_921431990302112_8200472204191247914_n-141x188.jpg 141w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/761829404_921431990302112_8200472204191247914_n-371x494.jpg 371w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/761829404_921431990302112_8200472204191247914_n-768x1024.jpg 768w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/761829404_921431990302112_8200472204191247914_n-450x600.jpg 450w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/761829404_921431990302112_8200472204191247914_n.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 141px) 100vw, 141px\" \/><\/a><\/h1>\n<h1 dir=\"auto\"><strong>\u00abEstoy perdido \u2014me dije\u2014, estoy perdido y miraba por la ventana a la calle buscando no s\u00e9 qu\u00e9 suerte. Eran las cuatro de la tarde, mi bufete estaba desierto, el tel\u00e9fono mudo y el fax, ciego.<\/strong><\/h1>\n<h1 dir=\"auto\"><strong>Hac\u00eda un mes que haraganeaba frente al computador. De clientes, nada. Ya ni la Secretaria ven\u00eda a verme y llevaba d\u00edas esquivando la demanda de Gayo con Montagn\u00fa, el juicio por las patentes de la vacuna contra el SIDA. Era el \u00faltimo asunto de guita que me quedaba y se me estaban venciendo los plazos. En lugar de eso, todo mi \u00e1nimo se iba en pensar el destino de otro, un destino completo donde yo parec\u00eda el cautivo. \u00bfD\u00f3nde comienzan esas bifurcadas en un hombre com\u00fan? No lo sab\u00eda. A\u00fan no. Una lectura casual, una luz que titileaba en la ruta, la mirada de alguien desde un micro o un texto adjunto en unas ofertas al correo electr\u00f3nico\u2026 Y de pronto, todo se volv\u00eda un color arm\u00f3nico sobre el que improvisar: una vida sin melod\u00eda, un rumor al que segu\u00eda una conjetura y luego meses ara\u00f1\u00e1ndola, presentida, revelada; los mismos en que fueron desapareciendo los clientes, las consultas y los juicios. Y la Secretaria. Es que ahora los personajes me estaban hablando alto, fuerte, continuo. Con la voz propia y el car\u00e1cter para conducirme y conducirse. Sobre el tapete de cuero del escritorio ten\u00eda desparramados los documentos de Gayo con Montagn\u00fa: pericias, contratos, patentes. En el atril del computador, los nombres y caracter\u00edsticas de mis personajes. Mirando a unos y otros me puse de pie: pod\u00eda parecer un harag\u00e1n, pero en realidad me llevaba por delante el desasosiego. Estaba perdido si dejaba ese caso y estaba perdido dejando a mis personajes. Yo ten\u00eda que elegir entre dos embauques, una demanda o una novela. Con una iba a ganar mucha plata, con la otra, nada.<\/strong><\/h1>\n<h1 dir=\"auto\"><strong>Entonces ya sab\u00eda que con ninguna de las dos iba a salvar al mundo, y sin saber qu\u00e9 hacer, hay gente que fuma, que habla sola, que camina. Yo prend\u00ed el televisor buscando no s\u00e9 qu\u00e9 suerte. Eran las cuatro de la tarde, el canal Space empezaba a dar otra vez La Fuga, de Jim Thompson. Nunca me perder\u00eda algo as\u00ed aunque la hubiera visto siete veces. Pero ya ven, por cosas como \u00e9sas me estaba perdiendo, definitivamente\u00bb.<\/strong><\/h1>\n<h1 dir=\"auto\"><strong>.<\/strong><\/h1>\n<h1 dir=\"auto\"><strong>EL PORTADOR. p. 1.<\/strong><\/h1>\n<h1 dir=\"auto\"><strong>pag. 1 Editorial HomoSapiens Ediciones 2010<\/strong><\/h1>\n<h1 dir=\"auto\"><strong>2da ed. 2014.<\/strong> Ver menos<\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. \u00abEstoy perdido \u2014me dije\u2014, estoy perdido y miraba por la ventana a la calle buscando no s\u00e9 qu\u00e9 suerte. 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