{"id":1932,"date":"2010-12-18T10:39:22","date_gmt":"2010-12-18T13:39:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=1932"},"modified":"2010-12-18T10:41:27","modified_gmt":"2010-12-18T13:41:27","slug":"gilles-deleuze-osvaldo-saidon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=1932","title":{"rendered":"GILLES DELEUZE"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0.\u00a0\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/deleuze.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1935\" title=\"deleuze\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/deleuze.jpg\" alt=\"\" width=\"1113\" height=\"768\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/deleuze.jpg 1113w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/deleuze-188x129.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/deleuze-494x340.jpg 494w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/deleuze-800x552.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1113px) 100vw, 1113px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>LAS ENSE\u00d1ANZAS DE GILLES DELEUZE <\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u201cPara Deleuze, el pensamiento es un conjunto de fuerzas que se resiste a la muerte. Si pensar es resistir, filosof\u00eda, pol\u00edtica, cr\u00edtica y cl\u00ednica son un mismo movimiento. Lo esencial del pensar no est\u00e1 en el pensamiento sino afuera, en lo que fuerza a pensar.\u201d <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Por <\/strong><strong>Osvaldo Saidon, P\u00e1gina\/12,<\/strong><strong> Jueves, 12 de Enero de 2006 <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s de diez a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte; 30 a\u00f1os desde que comenzamos a ser infiltrados, habitados por esa potencia que anunciaba el pensamiento de Deleuze. M\u00e1s de diez a\u00f1os ya sin Deleuze publicando, dictando clases, respondiendo, comentando, y la potencia contin\u00faa. Diez a\u00f1os esperando que esta \u00e9poca seca que nos anunciaba poco antes de su muerte empiece a terminar. Diez a\u00f1os apostando a que la consistencia de lo minoritario se afiance. El foro mundial, Seattle, G\u00e9nova, las luchas antiinstitucionales, los m\u00e1s diversos enfrentamientos a la hegemon\u00eda del Imperio en estos diez a\u00f1os, todos estos movimientos est\u00e1n atravesados, infiltrados por la filosof\u00eda de Deleuze, por su modo de intervenir, por todos esos devenires que ya hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os ven\u00eda anunciando.<\/p>\n<p>Para Deleuze el pensamiento es el conjunto de fuerzas que se resiste a la muerte, \u00e9se es su vitalismo. Pensar es resistir, y entonces filosof\u00eda, pol\u00edtica, cr\u00edtica y cl\u00ednica son un mismo movimiento. Es un funcionamiento donde lo esencial del pensar no est\u00e1 en el pensamiento sino afuera, en lo que fuerza a pensar. Es la vida tratada como campo abierto de los encuentros y la inevitable necesidad de pensarla que nos incit\u00f3 a una cl\u00ednica y a una pol\u00edtica mas all\u00e1 de todos los ismos, o las escuelas dominantes en las distintas coyunturas. Ernesto Hern\u00e1ndez, colega colombiano traductor de inn\u00fameros trabajos de Deleuze al espa\u00f1ol, dice: \u201cSentimos que se inaugura un nuevo g\u00e9nero de relato en la filosof\u00eda, una nueva narratividad, pues con Deleuze la filosof\u00eda realiza la literatura, tanto como de Borges a Carroll la literatura realiza la filosof\u00eda\u201d. Nosotros pensamos que esta filosof\u00eda nos habilita una cl\u00ednica, que realiza una cr\u00edtica, una narratividad que apunta hacia una vida artista, a una isla desierta, que se desprende de un territorio apoderado por una psicopatolog\u00eda puramente edipizante.<\/p>\n<p>Justamente porque de fechas se trata, queremos referirnos al trabajo recientemente publicado de Deleuze, escrito en 1953, que se llama Causas y razones de las islas desiertas. Hace ya mas de 50 a\u00f1os, Deleuze anunciaba un estilo y una preocupaci\u00f3n, la de expandir el desierto como geograf\u00eda de la creaci\u00f3n. Dec\u00eda Deleuze: \u201cLos hombres que llegan a la isla la ocupan realmente y la pueblan, pero en realidad si han llegado a estar lo suficientemente separados y a ser lo suficientemente creadores, no har\u00e1n otra cosa m\u00e1s que otorgar a la isla una imagen din\u00e1mica de s\u00ed misma, una conciencia del movimiento que la produce, hasta el punto de que a trav\u00e9s del hombre la isla tomara finalmente conciencia de s\u00ed misma como isla desierta y sin hombres\u201d. Nos dice entonces que la isla, en la mitolog\u00eda y en la literatura, es un recomenzar. Y que se trata no de una creaci\u00f3n sino de una recreaci\u00f3n; basta con que todo comience; es preciso que se repita una vez acabado el ciclo de las combinaciones posibles. Ya est\u00e1n all\u00ed, en este texto de juventud y para ser recreados, conceptos como separaci\u00f3n y origen, derivar y crear, corte y flujo, habitar y expandir el desierto.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes toman hoy el lugar de exigirnos el pensamiento, el de expandir el desierto? \u00bfNegri, Virilio, Prigogine Agamben? El hab\u00eda designado al n\u00famero uno, el m\u00e1s veloz entre todos, el m\u00e1s militante, el m\u00e1s cl\u00ednico. Muri\u00f3 antes del tiempo que necesit\u00e1bamos todos para de una vez por todas rifar la prepotencia de lo simb\u00f3lico, la frivolidad posmoderna, las reca\u00eddas estalinistas de los microgrupos llenos de certezas.<\/p>\n<p>Y entonces, desde hace 30 a\u00f1os nuestra cl\u00ednica ya no es m\u00e1s la misma, ni se parece siquiera a nosotros mismos. La habita un extra\u00f1o, que no se confunde ni con un ideal del yo ni con un supery\u00f3, ni un peque\u00f1o ni grande otro. Es una extra\u00f1a disconformidad con la academia, con la instituci\u00f3n, con la transferencia. con la Iglesia, con la moral, con lo simb\u00f3lico. Es el esquizo, es el psic\u00f3tico, es el extra\u00f1o, es el puto, es el jud\u00edo, es el negro, es el ni\u00f1o, son todos esos extra\u00f1os que comienzan a hablar, en un paradigma m\u00e1s est\u00e9tico que \u00e9tico. Surge el esc\u00e1ndalo ante las reca\u00eddas posmodernas de este pensamiento. Los representantes de la tradici\u00f3n acad\u00e9mica critican las relaciones ca\u00f3ticas que propician estas nuevas voces; un recalentado humanismo intenta recordarnos la funci\u00f3n social de las ciencias humanas. Hemos visto c\u00f3mo detr\u00e1s de estas propuestas se alimentan los intentos de recuperar los arca\u00edsmos instituidos que ya no dan cuenta del acontecimiento que lo desborda por todos lados.<\/p>\n<p>En la cl\u00ednica concreta que hoy realizamos, vemos que el sufrimiento, la mortificaci\u00f3n se nos presenta en formas que escapan a las tradicionales clasificaciones que emergen de las dos grandes categor\u00edas: las neurosis por un lado y las psicosis por el otro. Las \u201cnuevas patolog\u00edas\u201d \u2013p\u00e1nico, adicciones, anorexia, bulimia\u2013 estaban de alg\u00fan modo anunciadas en El antiedipo, donde Deleuze y Guattari nos convidaban a pensar el inconsciente y sus producciones a partir de la psicosis y no de la neurosis, como lo ven\u00eda haciendo el psicoan\u00e1lisis hasta ese momento. Mejor todav\u00eda, ya anunciaban un pensamiento entre un campo y otro: entre la neurosis y la psicosis, entre lo social y lo individual, entre Freud y Marx, entre el discurso de Lacan y el pensamiento del cuerpo de Melanie Klein. Todos estos \u201centre&#8230;\u201d adquir\u00edan autonom\u00eda, inventaban nuevos sentidos pero no articulaban nada; inventaban un nuevo y extra\u00f1o paisaje, un no lugar, un desierto.<\/p>\n<p>Este extra\u00f1o es el que habita a esos j\u00f3venes que ante la llegada de lo intempestivo, de la velocidad, de la comunicaci\u00f3n y la informaci\u00f3n en tiempo real, se derrumban en esas patolog\u00edas de borde, sin consistencia, casi sin identidad; se automutilan, se accidentan, se suicidan, entran en la criminalidad con una frivolidad que nos deja aterrorizados. La cl\u00ednica no puede quedarse en denunciar los cambios, en resentirse con la velocidad y lo intempestivo, en la a\u00f1oranza de otras condiciones para el an\u00e1lisis. Debe generar contraefectuaciones frente a este desmantelamiento de las singularidades, esta homogenizaci\u00f3n de la banalidad, creando espacios para aprender a resistir inventando nuevos modos de subjetivaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nuestros dispositivos son burbujas de enlentecimiento (psicoan\u00e1lisis y esquizoan\u00e1lisis), espacios de experimentaci\u00f3n de una multiplicidad productora de sentido (esquizodrama), construcci\u00f3n de grup\u00fasculos instituyentes (an\u00e1lisis institucional), todos ligados a ese intento pol\u00edtico cl\u00ednico de recrear un pensamiento que expanda la alegr\u00eda de la resistencia.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>* Fragmento de un texto le\u00eddo en el Coloquio de Homenaje a Gilles Deleuze, a los diez a\u00f1os de su muerte, en la Universidad Fluminense de R\u00edo de Janeiro.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a9 2000-2006 www.pagina12.com.ar|Rep\u00fablica Argentina|Todos los Derechos Reservados<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/psicologia\/9-61567-2006-01-12.html\" target=\"_blank\"><strong>http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/psicologia\/9-61567-2006-01-12.html<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0.\u00a0\u00a0 LAS ENSE\u00d1ANZAS DE GILLES DELEUZE \u201cPara Deleuze, el pensamiento es un conjunto de fuerzas que se resiste a la muerte. 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