{"id":2013,"date":"2010-12-31T14:07:16","date_gmt":"2010-12-31T17:07:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=2013"},"modified":"2010-12-31T14:08:28","modified_gmt":"2010-12-31T17:08:28","slug":"antonio-munoz-molina-imperdible","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=2013","title":{"rendered":"ANTONIO MU\u00d1OZ MOLINA: imperdible !!!!"},"content":{"rendered":"<div>\n<h2>. <a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/armstrong.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2015\" title=\"armstrong\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/armstrong.jpg\" alt=\"\" width=\"596\" height=\"403\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/armstrong.jpg 596w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/armstrong-188x127.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/armstrong-494x334.jpg 494w\" sizes=\"auto, (max-width: 596px) 100vw, 596px\" \/><\/a><\/h2>\n<h2>REPORTAJE: IDA Y VUELTA<\/h2>\n<p><!-- google_ad_section_start() --><\/p>\n<h1>Hero\u00edsmo de una noche<\/h1>\n<p><!-- google_ad_section_end() --><\/p>\n<div>\n<p><strong>ANTONIO MU\u00d1OZ MOLINA<\/strong> <em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>18\/12\/2010<\/p>\n<\/div>\n<p><!-- ***** Votos y comentarios ***** --><\/p>\n<div>\n<div id=\"votosC\">\n<div>\n<div>\n<div><a href=\"http:\/\/www.elpais.com\">www.elpais.com<\/a><\/div>\n<div>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><!-- ***** Contenido noticia ***** --><\/p>\n<div><!-- ***** Estructura_2col_1zq ***** --><\/div>\n<div>\n<div><!-- ***** Entradilla ***** --><!-- google_ad_section_start() -->&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/div>\n<p>El hombre d\u00f3cil que sonre\u00eda siempre en exceso y al que muchos de los suyos llamaban lacayo y payaso de pronto se puso muy serio y levant\u00f3 la voz y no hubo manera de hacer que callara ni de parar el esc\u00e1ndalo. El 17 de septiembre de 1957 un hombre joven con chaquetilla de camarero llam\u00f3 a la puerta de la habitaci\u00f3n donde se alojaba Louis Armstrong, dici\u00e9ndole que le tra\u00eda la cena. El hotel estaba en un lugar llamado Grand Forks, en North Dakota. Armstrong habr\u00eda llegado a \u00e9l desde cualquiera sabe d\u00f3nde esa misma ma\u00f1ana y se marchar\u00eda de \u00e9l a la ma\u00f1ana siguiente, camino de otro hotel en otra ciudad en la que dar\u00eda otro concierto y pasar\u00eda tambi\u00e9n una sola noche. Ten\u00eda cincuenta y seis a\u00f1os y esa era la vida que hab\u00eda conocido desde que era muy joven: tocar cada noche en clubes o en salones de baile, descansar unas horas, tomar un autob\u00fas o un tren con los m\u00fasicos hacia el pr\u00f3ximo destino, viajando tal vez durante un d\u00eda entero para llegar a tiempo de la actuaci\u00f3n en una ciudad de la que la mayor parte de las veces no ve\u00eda nada y ni siquiera sab\u00eda el nombre, encontrarse oliendo a sudor y exhausto en otra habitaci\u00f3n de otro hotel. Y si la gira era por los Estados del Sur, muchas veces no hab\u00eda hoteles donde aceptaran a negros, ni restaurantes de carretera en los que les vendieran comida o les permitieran aliviarse, de modo que m\u00e1s val\u00eda pasar la noche de cualquier manera en el autob\u00fas y seguir viaje. Incluso ahora -cuando era desde hac\u00eda mucho una celebridad internacional, viajaba en su propio coche de lujo y ten\u00eda un asistente- Louis Armstrong segu\u00eda sin poder entrar por la puerta principal ni alojarse en muchos de los hoteles en los que su orquesta tocaba.<\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<ul>\n<div>\n<div>\n<h3>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/h3>\n<h3>El comediante negro que sonre\u00eda demasiado se hab\u00eda puesto mortalmente serio para decir alto y claro lo que llevaba callando toda su vida<\/h3>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><!-- ************* Fin Destacados **************** --><!-- ************* El dato **************** --><!-- ************* Fin El dato **************** --><!-- ************* La cifra **************** --><!-- ************* Fin La cifra **************** --><!-- ************* La frase **************** --><!-- ************* Fin La frase **************** --><!-- ************* Las claves **************** --><!-- ************* Fin Las claves **************** -->&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>Y sin embargo se sab\u00eda un privilegiado. \u00c9l, que hab\u00eda nacido en una barraca de madera, en un barrio de prostitutas y de rufianes, que se acordaba bien de cuando era ni\u00f1o y buscaba restos de comida por los muladares, ahora, esa noche, podr\u00eda tomarse una cena excelente sin salir de su habitaci\u00f3n, servido por ese camarero que acababa de llamar a la puerta, y que le har\u00eda sentirse m\u00e1s inc\u00f3modo todav\u00eda si era blanco, con la incomodidad del que ha sido muy pobre y nunca se acostumbra a que le hagan las cosas, a que le recojan del suelo el tenedor que se ha ca\u00eddo o se le inclinen con deferencia para recibir una propina.<\/p>\n<p>Pero este hombre joven que le tra\u00eda la cena no era un camarero. Era un periodista novato que trabajaba en un peri\u00f3dico local, el <em>Grand Forks Herald,<\/em> y que al enterarse de que Louis Armstrong se alojaba esa noche en el hotel hab\u00eda tenido un arranque atolondrado de audacia, a la manera de los reporteros de las pel\u00edculas o de los peri\u00f3dicos de las grandes ciudades lejanas en las que suced\u00edan las cosas. Quiz\u00e1s temblaba un poco al encontrarse en carne y hueso a un personaje algo irreal de tan c\u00e9lebre, Louis Armstrong, no la cara con la sonrisa inmensa en primer plano de las portadas de los discos y los programas de variedades de la televisi\u00f3n sino un hombre menudo, cabez\u00f3n, gordito, afable, con aire de cansancio, que no se enfad\u00f3 cuando \u00e9l le dijo qui\u00e9n era y a lo que ven\u00eda. Empezaron a hablar, y aunque el periodista le hab\u00eda asegurado que s\u00f3lo le har\u00eda preguntas sobre su m\u00fasica fue inevitable que la conversaci\u00f3n derivara hacia lo que estaba pasando en el Sur esos mismos d\u00edas: los padres de nueve ni\u00f1os negros de Little Rock, la capital de Arkansas, hab\u00edan intentado que sus hijos fueran el primer d\u00eda de curso a la misma escuela a la que asist\u00edan los blancos, ampar\u00e1ndose en la resoluci\u00f3n del Tribunal Supremo que declaraba ilegal la segregaci\u00f3n educativa. El propio gobernador del Estado se hab\u00eda puesto delante del edificio escolar desplegando a la guardia nacional para impedir la entrada de los ni\u00f1os. Una multitud furiosa se hab\u00eda sumado al cerco, con pancartas y gritos. Los ni\u00f1os y sus padres tuvieron que volverse sin entrar a la escuela y el Gobierno federal, al que le correspond\u00eda imponer la ley, no hizo nada.<\/p>\n<p>Hablaban sobre eso y el periodista vio que de pronto Louis Armstrong se convert\u00eda en otro hombre. Hab\u00eda cambiado el tono de su voz y su cara severa era la de un desconocido a quien nadie hab\u00eda visto en ninguna foto. Rompi\u00f3 a hablar como un torrente, sin reparar en la mano que tomaba notas cada vez m\u00e1s r\u00e1pido, en la mirada incr\u00e9dula del periodista que sab\u00eda que no pod\u00eda perderse ni una sola de las palabras roncas que estaba escuchando. \u00abLas cosas est\u00e1n tan mal que un hombre de color no tiene un pa\u00eds que sea suyo\u00bb, dijo Armstrong. \u00abEl presidente Eisenhower es un hombre de dos caras\u00bb, continu\u00f3 diciendo, y tragar\u00eda saliva y se pasar\u00eda la lengua por los anchos labios siempre doloridos y resecos, \u00abno tiene agallas <em>(no guts),<\/em> y ese gobernador es un <em>no-good motherfucker.<\/em> \u00a1Y ahora el Departamento de Estado quiere mandarme de gira por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica! Por el modo en que est\u00e1n tratando a mi gente en el Sur este Gobierno se puede ir al infierno\u00bb. Ebrio de rabia repet\u00eda <em>motherfucker<\/em> con la m\u00fasica del himno americano, y llamaba <em>motherfucker<\/em> al presidente, y tambi\u00e9n al secretario de Estado, a toda aquella gente del Gobierno que quer\u00eda mandarlo a un viaje de propaganda. \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede un negro ir por el mundo en representaci\u00f3n de un pa\u00eds que trata a sus ciudadanos negros como si fueran basura? \u00bfSi me preguntan por ah\u00ed qu\u00e9 est\u00e1 pasando en mi pa\u00eds, qu\u00e9 voy yo a contestar?\u00bb.<\/p>\n<p>El periodista le pregunt\u00f3 que si de verdad quer\u00eda que escribiera eso: palabra por palabra, confirm\u00f3 Armstrong. A lo m\u00e1s que accedi\u00f3 fue a cambiar <em>motherfucker<\/em> por otro adjetivo para aplicar al gobernador de Arkansas: acordaron llamarlo <em>uneducated plow boy,<\/em> m\u00e1s o menos ga\u00f1\u00e1n. Al d\u00eda siguiente las palabras de Louis Armstrong eran titulares de primera p\u00e1gina en todos los peri\u00f3dicos. Le llamaban para preguntar si de verdad hab\u00eda dicho eso y contestaba con toda tranquilidad: \u00abExactamente\u00bb. El comediante negro que sonre\u00eda demasiado y al que los m\u00fasicos de jazz de las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes miraban por encima del hombro y casi con verg\u00fcenza, llam\u00e1ndole T\u00edo Tom, payaso y siervo de los blancos, de pronto se hab\u00eda puesto mortalmente serio para decir alto y claro lo que llevaba callando toda su vida. Fue tal el esc\u00e1ndalo que hubo quien se acerc\u00f3 a Armstrong ofreci\u00e9ndole la posibilidad de desmentir al periodista: inamoviblemente \u00e9l confirm\u00f3 lo que dec\u00edan los titulares. S\u00ed, hab\u00eda llamado cobarde al presidente y ga\u00f1\u00e1n al gobernador de Arkansas. El hombre amedrentado siempre, el que sab\u00eda muy bien lo f\u00e1cilmente que pod\u00eda volverse arrogancia e insulto la benevolencia de los blancos y nunca lleg\u00f3 a sentirse c\u00f3modo en su cercan\u00eda, por mucho que adularan su talento, hab\u00eda hablado esa noche con el mismo br\u00edo sin miedo, el mismo descaro que hubo siempre en su m\u00fasica. &#8211;<\/p>\n<p><!-- ************* Tabla **************** --><!-- ************* Fin Tabla **************** --><!-- ************* Despiece **************** --><!-- ************* Fin Despiece **************** --><!-- TITLE --><!-- \/TITLE --><!-- ROWS --><!-- \/ROWS --><!-- ROW --><!-- \/ROW --><!-- google_ad_section_end() --><!-- ***** Fin Cuerpo ***** --><!-- ***** Pie de p\u00e1gina ***** --><\/p>\n<div>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/em><\/p>\n<p><em>Pops. A Life of Louis Armstrong.<\/em> Terry Teachout. Houghton Mifflin Harcourt, 2010. 496 p\u00e1ginas. <strong>antoniomu\u00f1ozmolina.es<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><!-- ***** Fin Pie de P\u00e1gina ***** --><!-- ***** Modulo Anuncio ***** --><!-- BANNER_BOTTOM - POSITION: bottom - PAGE: art_eimpresa_suplementos_babelia --><!-- >>> BANNER_bottom NO DEFINIDO <<< --><!-- \/BANNER_BOTTOM --><!-- ***** Fin Modulo Anuncio ****** --><!-- ***** Google ***** --><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. REPORTAJE: IDA Y VUELTA Hero\u00edsmo de una noche ANTONIO MU\u00d1OZ MOLINA \u00a0 18\/12\/2010 www.elpais.com &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211; El hombre d\u00f3cil que sonre\u00eda siempre en exceso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-2013","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2013","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2013"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2013\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2016,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2013\/revisions\/2016"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2013"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2013"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2013"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}