{"id":2085,"date":"2011-01-11T14:03:32","date_gmt":"2011-01-11T17:03:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=2085"},"modified":"2011-01-11T14:03:32","modified_gmt":"2011-01-11T17:03:32","slug":"mas-de-maria-elena","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=2085","title":{"rendered":"m\u00e1s de MAR\u00cdA ELENA&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/fotos\/20110111\/notas\/na03fo01.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>SIN EMBARGO ESTOY AQUI, RESUCITANDO &gt;<\/p>\n<p>\u00a0A LOS 80 A\u00f1OS, MURIO AYER LA ESCRITORA Y COMPOSITORA MARIA ELENA WALSH<\/p>\n<h2>El d\u00eda en que el mundo volvi\u00f3 a quedar patas para arriba<\/h2>\n<p>Creadora de personajes entra\u00f1ables, como Manuelita la tortuga, y de canciones inolvidables, fue una de las grandes figuras de la cultura popular del siglo XX. Escribi\u00f3 m\u00e1s de 40 libros y no esquiv\u00f3 nunca \u2013ni siquiera en dictadura\u2013 el debate pol\u00edtico.<\/p>\n<div>\n<div>\n<div id=\"xmail\">\n<form id=\"form_mail\" action=\"\/usuarios\/enviar.php\" enctype=\"application\/x-www-form-urlencoded\" method=\"post\"><strong><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/commons\/imgs\/go-gris.gif\" alt=\"\" \/>\u00a0Por\u00a0Silvina Friera<\/strong><\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>Verano imperdonable, con la tristeza embotellada en los ojos, en el cuerpo. El pa\u00eds est\u00e1 de riguroso luto. Las ni\u00f1as y los ni\u00f1os de ayer, las mujeres y los hombres de hoy que siguen cantando a coro a Manuelita que viv\u00eda en Pehuaj\u00f3 tienen una pena infinita. Esas voces ahora se quiebran \u2013la congoja siempre desafina\u2013 cuando intentan completar lo que hizo la tortuga: un d\u00eda se march\u00f3. \u201c\u00a1Qu\u00e9 de campanas en la sangre siento\/ cada vez que me olvido de la muerte!\/ Pero sucede que ella no me olvida\u201d. Estos versos, plet\u00f3ricos de exquisito dolor adolescente, pertenecen al primer libro que public\u00f3 Mar\u00eda Elena Walsh, Oto\u00f1o imperdonable, en 1947. Prologaban, con la energ\u00eda desmesurada de los primeros pasos, la obra de una artista genial, tan fuera de serie que todo lo que tocaba \u2013poes\u00eda, narrativa, m\u00fasica, dramaturgia\u2013 deven\u00eda inmediatamente en oro. Tan fuera de serie es \u2013en presente, porque su inmenso legado no admite el pret\u00e9rito\u2013 que considerarla un \u201cicono nacional, \u201cpr\u00f3cer cultural\u201d, \u201cblas\u00f3n de casi todas las infancias\u201d, \u201cun mito o patrimonio de la Argentina\u201d, es recitar \u2013de memoria\u2013 una seguidilla de lugares comunes de la lengua contra los que ella luch\u00f3 hasta pulverizarlos. La muerte no se olvid\u00f3 de ella. Aunque se dese\u00f3 que la noticia se hiciera humo, como un mal presagio, ayer muri\u00f3 Mar\u00eda Elena o la Walsh \u2013como prefiera cada lector\u2013, a los 80 a\u00f1os, \u201cluego de una prolongada internaci\u00f3n y como ep\u00edlogo de padecimientos cr\u00f3nicos que la aquejaban\u201d, seg\u00fan indic\u00f3 el parte emitido por el Sanatorio de la Trinidad.<\/p>\n<\/form>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"cuerpo\">\n<p>La muchacha que alguna vez se defini\u00f3 como \u201cdesabrida, limpia y ch\u00facara\u201d naci\u00f3 en \u201ccuna de oro\u201d el 1\u00ba de febrero de 1930, en Ramos Mej\u00eda. Su padre, Enrique Walsh, era un alto empleado de los ferrocarriles, \u201cun anglo-argentino enamorado de Dickens y fabuloso m\u00fasico autodidacto\u201d que tocaba muy bien el piano. Su madre, Luc\u00eda Elena Monsalvo, descend\u00eda de andaluces. En la tranquila poblaci\u00f3n de la l\u00ednea del Oeste, la ni\u00f1a trovadora crec\u00eda con el abono ideal: infancia de clase media ilustrada, rodeada de libros y de cine. Entre sus fantas\u00edas m\u00e1s secretas \u2013confesar\u00eda muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando ya era Mar\u00eda Elena Walsh y se arrimaba a la orilla de lo que se llama un cl\u00e1sico\u2013 se imaginaba cantando y bailando en un escenario, como en las \u201cmaravillosas\u201d comedias musicales que admiraba, las de Ginger Rogers y Fred Astaire. En el aula de sus recuerdos brillaba la alumna aplicada, amiga atenta de los \u00e1rboles y las gallinas, y del pastito que brotaba entre los ladrillos de las antiguas veredas, las mismas que evoc\u00f3 en una de sus canciones, \u201cFideos finos\u201d. En ese ambiente de libertad, el o\u00eddo se afin\u00f3 con las canciones tradiciones inglesas para ni\u00f1os que su padre le cantaba. Ah\u00ed comenz\u00f3 a meter manos a la obra gracias a las construcciones verbales del nonsense brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Due\u00f1a de un pudor victoriano que se confund\u00eda tal vez con timidez, Mar\u00eda Elena se plant\u00f3, incorregible en su rebeld\u00eda, cuando a los 12 a\u00f1os decidi\u00f3 ingresar a la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano. All\u00ed conoci\u00f3 a la fot\u00f3grafa Sara Facio, quien con los a\u00f1os se convertir\u00eda en su \u201cgran amor, ese amor que no se desgasta sino que se transforma en compa\u00f1\u00eda perfecta\u201d, como se lee en su \u00faltima novela autobiogr\u00e1fica, Fantasmas en el parque, publicada en 2008. En 1945, con tan s\u00f3lo 15 a\u00f1os, apareci\u00f3 su primer poema, titulado \u201cEleg\u00eda\u201d, en la revista El Hogar, y tambi\u00e9n escribi\u00f3 para el diario La Naci\u00f3n. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, en ese 1947 dolorosamente inolvidable, muri\u00f3 su padre al mismo tiempo que publicaba el poemario Oto\u00f1o imperdonable, que recibi\u00f3 el segundo Premio Municipal de Poes\u00eda. Una lluvia de elogios coron\u00f3 a la \u201cjoven promesa\u201d. Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Silvina Ocampo y Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez celebraron ese primer libro.<\/p>\n<p>Cuando se recibi\u00f3 de profesora de Dibujo y Pintura, enfil\u00f3 con una beca para la Universidad de Maryland (Estados Unidos), invitada por Jim\u00e9nez, el autor de Platero y yo. Los seis meses que permaneci\u00f3 junto al poeta fueron una experiencia traum\u00e1tica. Inolvidable, en el peor de los sentidos. \u201cCada d\u00eda ten\u00eda que inventarme coraje para enfrentarlo, repasar mi insignificancia, cubrirme de una desdicha que hoy me rebela \u2013escribi\u00f3 Walsh en un texto publicado en la revista Sur, en 1957\u2013. Me sent\u00eda averiguada y condenada. Suelo evocar con rencor a la gente que, mayor en mundo, tuvo mi verde destino entre sus manos y no hizo m\u00e1s que paralizarlo.\u201d<\/p>\n<p>De regreso en Buenos Aires, consigui\u00f3 la medicina para superar ese mal trago junto a Jim\u00e9nez. Volvi\u00f3 a escribir ensayos en diversas publicaciones y frecuent\u00f3 los c\u00edrculos literarios e intelectuales. \u201cComo a sus vanas hojas\/ el tiempo me perd\u00eda.\/ Clavada a la madera de otro sue\u00f1o\/ volaban sobre m\u00ed noches y d\u00edas.\u201d Otra vez lleg\u00f3 un libro, el segundo poemario, Baladas con Angel, editado en un mismo volumen con Argumento del enamorado, de Angel Bonomini, quien entonces era novio de Mar\u00eda Elena. No todo iba viento en popa, aunque pocos lo pudieran percibir. No soportaba las presiones familiares ni de la sociedad. Para ella el peronismo era una \u201cdictadura\u201d. Necesitaba un cambio, respirar otros aires. La aventura arranc\u00f3 con una carta que ser\u00eda el principio de una asociaci\u00f3n art\u00edstica y amorosa. La tucumana Leda Valladares, que entonces se encontraba en Costa Rica, la tent\u00f3 con una propuesta: juntarse en Panam\u00e1 para rumbear juntas hacia Europa. En el barco Reina del Pac\u00edfico, Mar\u00eda Elena se prob\u00f3 el traje de cantante. D\u00edas y noches su voz se fue fogueando con las zambas de Yupanqui y los hermanos Abalos; cant\u00f3 chacareras, bagualas y vidalitas an\u00f3nimas, al son de los instrumentos de la compa\u00f1era tucumana. Instaladas en Par\u00eds en 1952, en el H\u00f4tel du Grand Balcon, una desvencijada pensi\u00f3n de artistas, la dupla fue eclipsando los escenarios parisienses con su ex\u00f3tico repertorio de canciones folkl\u00f3ricas. El d\u00fao lleg\u00f3 nada menos que al famoso cabaret Crazy Horse. Pablo Picasso, Jacques Pr\u00e9vert y Joan Mir\u00f3 estuvieron entre su fascinado p\u00fablico. Las muchachas compartieron camar\u00edn con Charles Aznavour, por entonces un simple debutante.<\/p>\n<p>En la \u201cruta a la libertad\u201d, en la Par\u00eds donde se code\u00f3 con la chilena Violeta Parra y grab\u00f3 sus primeros \u00e1lbumes \u2013Chants d\u2019Argentine (1954) y Sous le ciel de l\u2019Argentine (1955), con canciones de tradici\u00f3n oral del folklore andino argentino\u2013, empez\u00f3 a escribir su primer libro para chicos, Tut\u00fa Maramb\u00e1. Leda &amp; Mar\u00eda Elena volvieron a la Argentina en 1956 y pronto salieron de gira por el noroeste argentino. Despu\u00e9s grabar\u00edan los dos primeros \u00e1lbumes en el pa\u00eds, Entre valles y quebradas vol 1 y Entre valles y quebradas vol 2, ambos de 1957. Canciones de Tut\u00fa Maramb\u00e1 (1960) incluye las primeras canciones que har\u00edan famosa a Mar\u00eda Elena: \u201cLa vaca estudiosa\u201d, \u201cCanci\u00f3n del pescador\u201d, \u201cEl Reino del Rev\u00e9s\u201d y \u201cCanci\u00f3n de Titina\u201d. El espect\u00e1culo musical-dram\u00e1tico para ni\u00f1os concebido por el d\u00fao, Canciones para mirar, se estren\u00f3 en el Teatro San Mart\u00edn en 1962. A partir de doce canciones, Leda y Mar\u00eda irrump\u00edan en el escenario vestidas como juglares mientras los actores \u2013Alberto Fern\u00e1ndez de Rosa y Laura Saniez\u2013 representaban m\u00edmicamente, entre otras, \u201cLa P\u00e1jara Pinta\u201d, \u201cCanci\u00f3n del estornudo\u201d y \u201cLa mona Jacinta\u201d. La sociedad pari\u00f3 un nuevo espect\u00e1culo m\u00e1s, Do\u00f1a Disparate y Bambuco, dirigido por Mar\u00eda Herminia Avellaneda, donde aparecieron el Mono Liso y la tortuga Manuelita, el personaje insignia del universo infantil amasado por Walsh.<\/p>\n<p>Antes de la separaci\u00f3n de Mar\u00eda Elena &amp; Leda, hubo un \u00faltimo disco, Navidad para los chicos (1963). Etapa creativa y amorosa cerrada, publicar\u00eda un pu\u00f1ado de libros para chicos \u2013El reino del rev\u00e9s (1964), Zoo loco (1964), Dailan Kifki (1966), Cuentopos de Gulub\u00fa (1966) y Aire libre (1967), que consolid\u00f3 el universo infantil que MEW construy\u00f3 en la d\u00e9cada del \u201960. Desde entonces, las infancias de millones de argentinos estar\u00e1n enlazadas por una liturgia inoxidable.<\/p>\n<p>Narradora del disparate, \u201cmilagrera\u201d a la hora de expandir el humor y el absurdo, irreverente hasta lo inconcebible, adem\u00e1s de ir\u00f3nica y sat\u00edrica, no habr\u00e1 otra igual. La genia MEW, como si fuera una hechicera, ten\u00eda una pulsi\u00f3n po\u00e9tica extraordinaria. En la matriz de su escritura est\u00e1 la poes\u00eda. En el pr\u00f3logo de Hecho a mano, su poemario para adultos de 1965, est\u00e1 la clave. \u201cNo s\u00e9, yo solamente versifico\/ pura conversaci\u00f3n a mi manera\u201d, dec\u00eda. Las etapas, del folklore a las canciones para chicos, pasaban. La poes\u00eda siempre quedaba. En el \u201968 arranc\u00f3 con sus recitales unipersonales para adultos, Juguemos en el mundo, que fue disco tambi\u00e9n y en 1971 se transform\u00f3 en una pel\u00edcula en la que actu\u00f3, dirigida por Avellaneda. Ese espect\u00e1culo-disco inclu\u00eda la emblem\u00e1tica \u201cSerenata para la tierra de uno\u201d: \u201cPorque me duele si me quedo,\/ pero me muero si me voy\/ con todo y a pesar de todo\/ mi amor yo quiero vivir en vos\u201d.<\/p>\n<p>A la Walsh \u2013opci\u00f3n que suena mejor para repasar sus intervenciones p\u00fablicas\u2013 le encantaba levantar polvareda. La bandera que se enarbol\u00f3 como s\u00edmbolo de libertad y coraje fue el art\u00edculo que public\u00f3 en 1979 \u201cDesventuras en el Pa\u00eds-Jard\u00edn de Infantes\u201d, cansada por la censura y las prohibiciones de pel\u00edculas, programas de televisi\u00f3n y libros. Ya estaba retirada de los escenarios; dictadura, terror y espanto trajeron el parate art\u00edstico en 1978. Esa pieza contra la figura del censor merece ser revisada y discutida sin menoscabar la importancia capital que tuvo. Un p\u00e1rrafo de los menos recordados legitima sin artilugios ling\u00fc\u00edsticos el accionar de la represi\u00f3n y convalida la teor\u00eda de los \u201cdos demonios\u201d. \u201cQue las autoridades hayan librado una dura guerra contra la subversi\u00f3n y procuren mantener la paz social son hechos un\u00e1nimemente reconocidos \u2013se\u00f1al\u00f3 en ese texto\u2013. No ser\u00eda justo erigirnos a nuestra vez en censores de una tarea que sabemos intrincada y de la que somos beneficiarios. Pero eso ya no justifica que a los honrados sobrevivientes del caos se nos encierre en una escuela de monjas preconciliares, amenazados de caer en penitencia en cualquier momento y sin saber bien por qu\u00e9.\u201d Ante la posibilidad de implementar la pena de muerte en el pa\u00eds, en 1991 escribi\u00f3 un poema demoledor: \u201cCada vez que se alude a este escarmiento, la Humanidad retrocede en cuatro patas\u201d. La Walsh no sintonizaba con el imperativo de la \u201ccorrecci\u00f3n pol\u00edtica\u201d. Una de sus \u00faltimas intervenciones m\u00e1s criticadas fue cuando \u2013en 1996\u2013 invit\u00f3 a la Carpa Blanca docente a retirarse de la plaza \u201cpor autoritaria e inofensiva\u201d.<\/p>\n<p>Su primera novela para adultos, Novios de anta\u00f1o, fue publicada en 1990, el mismo a\u00f1o en que recibi\u00f3 el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba, cuando ya era \u2013desde 1985\u2013 Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. En 1994 se recopilaron las canciones completas para ni\u00f1os y adultos bajo el t\u00edtulo Las canciones; toda su obra literaria ha sido reeditada por Alfaguara y sus libros han sido traducidos al ingl\u00e9s, franc\u00e9s, hebreo, italiano, fin\u00e9s, dan\u00e9s y sueco. En una de sus \u00faltimas entrevistas con el suplemento Radar habl\u00f3 de su reconciliaci\u00f3n con el peronismo. \u201cAl ver los manejos de la Revoluci\u00f3n Libertadora recapacit\u00e9 sobre todo lo que hab\u00eda sido la obra del peronismo, aparte de sus manejos, as\u00ed, represivos, digamos. Me di cuenta de lo que hab\u00eda representado para el pueblo, que es mucho. A\u00f1os despu\u00e9s viaj\u00e9 por el interior y la \u00fanica escuela que hab\u00eda y el \u00fanico puente eran restos de esa \u00e9poca del peronismo.\u201d Se burlaba, en esa entrevista, sobre lo que le generaba la palabra \u201cp\u00f3stumo\u201d. La pensaba como \u201cuna especie de chiste\u201d. Y confesaba que le gustar\u00eda ser recordada \u201ccomo alguien que quer\u00eda dar alegr\u00eda a los dem\u00e1s\u201d. La vida sin Mar\u00eda Elena tiene un gusto amargo. Entre risas y l\u00e1grimas, dos sentimientos que no son incompatibles, los argentinos la despedimos, emocionados: \u201c\u00a1Gracias, maestra, por tanta alegr\u00eda!\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SIN EMBARGO ESTOY AQUI, RESUCITANDO &gt; \u00a0A LOS 80 A\u00f1OS, MURIO AYER LA ESCRITORA Y COMPOSITORA MARIA ELENA WALSH El d\u00eda en que el mundo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-2085","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2085"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2085\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2086,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2085\/revisions\/2086"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}