{"id":2598,"date":"2011-05-25T10:12:10","date_gmt":"2011-05-25T13:12:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=2598"},"modified":"2011-05-25T16:23:43","modified_gmt":"2011-05-25T19:23:43","slug":"fernando-artana-el-txt-de-anoche","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=2598","title":{"rendered":"FERNANDO ARTANA, el txt de anoche.-"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/man_ray_observatory_time.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2624\" title=\"man_ray_observatory_time\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/man_ray_observatory_time.gif\" alt=\"\" width=\"346\" height=\"275\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/man_ray_observatory_time.gif 346w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/man_ray_observatory_time-187x149.gif 187w\" sizes=\"auto, (max-width: 346px) 100vw, 346px\" \/><\/a>. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA TERAPIA<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Nunca antes\u00a0 revel\u00e9 el secreto de c\u00f3mo super\u00e9 los ataques de p\u00e1nico. Yo era un caso grave; grav\u00edsimo, dir\u00eda. Comenz\u00f3 casi imperceptiblemente. Cuando entraba en un lugar, lo primero que hac\u00eda era buscar las rutas de escape m\u00e1s r\u00e1pidas. Mi cerebro no serv\u00eda para asimilar nada, si antes no imaginaba c\u00f3mo escapar\u00eda de donde me encontrara. En la facultad, en los bares, en todas partes me situaba cerca de las salidas. El deseo de escabullirme comenzaba a hacerse irrefrenable hasta que hu\u00eda. Hu\u00eda. S\u00f3lo hu\u00eda a refugiarme en mi habitaci\u00f3n donde la sensaci\u00f3n se hac\u00eda un poco m\u00e1s tolerable. A duras penas y por imposici\u00f3n de mi familia comenc\u00e9 a deambular por los consultorios de psiquiatras y psic\u00f3logos. Rara vez llegaba a la consulta. Hu\u00eda antes.<\/p>\n<p>No exist\u00eda motivo que pudiera haber afectado mi psiquis. No hab\u00eda nada para contarle a un psiquiatra, y no ten\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima intenci\u00f3n de relatar mis confidencias insulsas a nadie. Uno se enferma y punto. Los porqu\u00e9s son especulaciones incomprobables y rara vez ayudan. Los m\u00e9dicos no tienen por qu\u00e9 investigar c\u00f3mo fue que uno se enferm\u00f3. House es capaz de allanar la casa de los enfermos, pero de puro chusma nom\u00e1s.<\/p>\n<p>Siempre pens\u00e9 que los ataques de p\u00e1nico son una refinada manifestaci\u00f3n de la fuerza m\u00e1s poderosa que existe: la estupidez humana.<\/p>\n<p>Por eso me sorprendi\u00f3 que por una vez, primara el instinto. Aunque pens\u00e1ndolo mejor, creo que el propio instinto del hombre debe ser una estupidez de mayor peso que los ataques de p\u00e1nico.<\/p>\n<p>Digo esto, porque un d\u00eda ca\u00ed en el consultorio de la doctora Josefina Bellagamba y el solo verla asomarse frente a mi vista, abort\u00f3 mi inminente hu\u00edda.<\/p>\n<p>No recuerdo ninguna mujer m\u00e1s sexy que la doctora. Me gan\u00f3 el deseo de estar cerca de ella, estudiar sus formas y sus movimientos lo m\u00e1s disimuladamente posible. Me dej\u00e9 cautivar con su manera profesional de hablar obviedades como si fueran grandes revelaciones. \u00a1Con qu\u00e9 gusto dejaba que ella se situara en un plano de superioridad ante m\u00ed! Yo le daba la raz\u00f3n en todo y le hac\u00eda creer que era su ciencia, y no sus caderas y sus tetas, lo que me estaba curando.<\/p>\n<p>No tard\u00e9 en darme cuenta que ten\u00eda que hacer todo lo posible por mantener su inter\u00e9s en m\u00ed. Cuando le contaba algo que le interesaba, hac\u00eda movimientos zigzagueantes en su sill\u00f3n, como una gata. Eran una delicia. Hasta parec\u00eda que ronroneaba. Cuando hablaba de homosexualidad se inclinaba hacia adelante como ofreci\u00e9ndome el contenido de su escote.<\/p>\n<p>Recuerdo que puso mucho \u00e9nfasis en mis amistades. Se me ocurri\u00f3 que mis amistades deb\u00edan ser gente marginal y retorcida. Eso le iba a interesar, supuse. De alguna manera, yo me acercaba hacia los compa\u00f1eros de estudios impopulares o ellos se acercaban a m\u00ed. Eso result\u00f3 ser muy revelador para mi caso, seg\u00fan ella.<\/p>\n<p>Le habl\u00e9 de mis amistades un poco a sus ojos y mucho m\u00e1s a sus tetas que pugnaban por escaparse del escote. Le cont\u00e9 los casos de Rosita, la ninf\u00f3mana virgen; Gabriel, el exhibicionista vergonzoso, Adri\u00e1n, el voyerista miope\u2026. El que m\u00e1s le interes\u00f3 fue el de Jerem\u00edas, el gordo tres mil milanesas.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas ven\u00eda de un pueblo peque\u00f1o y ten\u00eda una especie de estigma social. Cuando los padres de Jerem\u00edas eran novios, al parecer la religi\u00f3n se les hab\u00eda metido hondo en sus mentes pueblerinas y reservaban la virginidad para el matrimonio. Un buen d\u00eda, ella le dijo a \u00e9l, que estaba embarazada del Esp\u00edritu Santo. Evidentemente no era la religi\u00f3n lo que se hab\u00eda metido en ella. Pero \u00e9l estaba orgulloso de su papel de San Jos\u00e9 en el evangelio contempor\u00e1neo que comenz\u00f3 a redactar. Pregon\u00f3 la buena nueva a todo el mundo, y se cas\u00f3 con la virgen Mar\u00eda. \u00a1Pobre! La gente no es tonta. Se podr\u00eda contar ese verso durante dos mil a\u00f1os seguidos, que nadie lo creer\u00eda jam\u00e1s. La gente no es tonta. Ni con pur\u00e9 de viagra el Esp\u00edritu Santo podr\u00eda volver a procrear.<\/p>\n<p>Ese fue el origen de Jerem\u00edas, el gordo tres mil milanesas,\u00a0 y de su estigma. Para mayor entretenimiento del peque\u00f1o pueblo, lejos de obrar milagros y predicar virtudes, el gordo sali\u00f3 puto. El escote de la doctora ameritaba que el pobre gordo tambi\u00e9n fuese puto.<\/p>\n<p>En las consultas,\u00a0 me sent\u00eda una especie de Sherezade. La doctora se pavoneaba del avance que efectu\u00e1bamos en el tratamiento, aunque no era el tipo de avance que a uno le hubiera gustado realizar con ella.<\/p>\n<p>Sin embargo, todo era un regodeo visual. El mandato masculino que obliga al menos a fantasear con semejante hembra, extra\u00f1amente no se present\u00f3. Fue reemplazado por el placer de despertar inter\u00e9s contando historias, complementado con el relojeo del escote que cada vez era menos disimulado. La psicolog\u00eda dir\u00eda que lo m\u00edo era alg\u00fan tipo de perversi\u00f3n\u2026 \u00a1A la mierda con la psicolog\u00eda!<\/p>\n<p>\u00a0El caso es que entre relatos picantes, caderas serpenteantes y tetas rebalsantes, los ataques desaparecieron tan misteriosamente como hab\u00edan surgido. El p\u00e1nico sigue existiendo, no ya en forma de ataque, sino dentro del cauce natural de ser una condici\u00f3n del ser humano. Volv\u00ed a tomar conciencia de que todo es una gran c\u00e1rcel y no hay puerta de salida. Toda puerta no hace m\u00e1s que comunicar una celda con otra.<\/p>\n<p>La doctora fue quien dio por finalizada mi terapia y me declar\u00f3 curado contradiciendo aquello de que la psiquiatr\u00eda es la ciencia de transformar un paciente en un cliente.<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n opresiva de p\u00e1nico sigue ah\u00ed; ahora mismo tengo ganas de salir corriendo. Pero tambi\u00e9n est\u00e1 el gozo de saber que le di a ella la satisfacci\u00f3n de considerarme curado. Gozo m\u00e1s est\u00fapido no puede haber, pero puedo decir sin mentir, que brind\u00e9 satisfacci\u00f3n a semejante hembra.<\/p>\n<p>En fin. Estaba rebuena, y creo que nadie la satisfizo m\u00e1s que yo, porque\u2026 entre nosotros\u2026 me consta que era fr\u00edgida.<\/p>\n<p>Fernando Artana<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0. \u00a0 \u00a0 LA TERAPIA &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;- \u00a0 \u00a0 \u00a0 Nunca antes\u00a0 revel\u00e9 el secreto de c\u00f3mo super\u00e9 los ataques de p\u00e1nico. 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