{"id":2779,"date":"2011-06-29T10:08:58","date_gmt":"2011-06-29T13:08:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=2779"},"modified":"2011-06-29T10:08:58","modified_gmt":"2011-06-29T13:08:58","slug":"eugenio-previgliano-silvina-guala","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=2779","title":{"rendered":"EUGENIO PREVIGLIANO &#8211; SILVINA GUALA"},"content":{"rendered":"<h2>.<\/h2>\n<h2>\u00a0\u00a0\u00a0<\/h2>\n<h2><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.nogoya451.com\/images\/stories\/septiembre09\/muni_nogoya.jpg\" alt=\"\" \/><\/h2>\n<h2>&#8211;<\/h2>\n<h2>Un paseo con embutido<\/h2>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div id=\"xmail\">\n<form id=\"form_mail\" action=\"\/usuarios\/enviar.php\" enctype=\"application\/x-www-form-urlencoded\" method=\"post\"><a href=\"http:\/\/www.rosario12.com.ar\">www.rosario12.com.ar<\/a><\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<\/form>\n<\/div>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/commons\/imgs\/go-gris.gif\" alt=\"\" \/>\u00a0Por\u00a0Eugenio Previgliano y Silvina Guala<\/p>\n<div id=\"cuerpo\">\n<p>Tramitaremos, le digo, este domingo, con una peque\u00f1a incursi\u00f3n a la pujante localidad de Nogoy\u00e1. No bien hayamos pasado el Arroyo Malo no seremos m\u00e1s que un simple dispositivo de narrar experiencias sensibles y habremos dejado atr\u00e1s, muy atr\u00e1s, esos \u00edntimos lazos de afecci\u00f3n que nos unen, el cari\u00f1o, el amor, el deseo, los sue\u00f1os compartidos, y los doscientos pesos que te prest\u00e9 la semana pasada.<\/p>\n<p>El Arroyo Malo, intuyo, tal vez lleve ese nombre a causa de su aroma; d\u00eda gris nos toc\u00f3 en suerte, buena visibilidad, enmarcada por tupidas y cenicientas nubes.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo, recuerdo, entonces, mientras gu\u00edo mi autom\u00f3vil blanco por la negra cinta de bitumen que sube y baja por la cuchilla entrerriana se\u00f1alando el camino hacia Nogoy\u00e1; no son, centralmente, estas cr\u00f3nicas que hoy publicamos, el anhelo de compartir con ella, la b\u00fasqueda intensa de nuevos horizontes, ni el deseo noble de compartir experiencias lo que nos gu\u00eda en este Domingo t\u00edmidamente soleado; es que vamos a la b\u00fasqueda del legendario salame ahumado que alguna vez prob\u00e1ramos, clandestinamente, de manos del abuelo del ruso Koscher. Ese es nuestro objetivo central y hasta all\u00e1, en Nogoy\u00e1, llegamos y cumplimos, pero adquirido y pagado el salame, vamos a por esparcimiento, a dejar pasar las horas y disfrutar la tranquilidad espiritual que deviene de otra tarea bien hecha.<\/p>\n<p>Miro a mi alrededor, una atm\u00f3sfera de descubrimiento me envuelve el alma: toda ciudad guarda memoria de su pasado y este continuo aire de sorpresa que aqu\u00ed encuentro, pienso, es una prueba palmaria del registro que La Ciudad de Nogoy\u00e1 tiene de que jam\u00e1s en la vida hemos estado en ella, ni juntos ni separados, y en ese mismo aire nos preguntamos si alguna vez volveremos.<\/p>\n<p>Apenas llegados al verde parque que el pueblo parece haber elegido para vivir el Domingo, bajamos del blanco auto y a pie atravesamos el puente multicolor que cruza el arroyo Nogoy\u00e1. De las mesas dispuestas en la continuidad del parque elegimos una, sencilla, s\u00f3lida, verde; no por su ubicaci\u00f3n bajo un bello talita, la vista a un inspirador paisaje sino por el hecho de que la mesa, y acaso la \u00fanica mesa en estas condiciones, est\u00e1 desocupada.<\/p>\n<p>Suspendo la narraci\u00f3n en este punto urgido como me encuentro de notificar al lector sobre la infausta presencia de unos pozos, traicioneros, camuflados, ocultos en la aparente vanidad de la grama, flor de sapo y florecillas rosas, celestes y gualdas, pero siempre atentos a la captura de un pie ingenuo, a seducir al paso descomprometido, a atrapar al extremo del zapato por la punta que mejor flexione el tobillo para provocar el esguince; y no es que esto lo diga por ocultar que la losa que hace de asiento est\u00e1 vinculada con los pilares de modo que le permite girar, flexionar, rotar, saltar por los aires, poniendo en riesgo la integridad del viandante. El esp\u00edritu h\u00famedo del parque Paseo de los Puentes puede apropiarse del alma del visitante, a\u00fan a pesar de estas amenazas, hasta conseguir que el paisaje, la necia tranquilidad de las aguas y las ansias de un nuevo mundo que alguna vez animaron a nuestros ancestros, los indios, en esa ocasi\u00f3n del memorable d\u00eda en que ayun\u00f3 Juan D\u00edaz y los indios comieron, se haga carne con uno mismo sin haber asado.<\/p>\n<p>Notaste -?dice ella ahora en la plaza con tono de pregunta?- que preguntando se llega a Roma y sin preguntar se llega a la Catedral de Nogoy\u00e1.<\/p>\n<p>El cielo densamente poblado por unas gaviotas desorientadas estalla en aleteos la tranquilidad dominguera del pueblo para volar en c\u00edrculo como si todas las aves hicieran parte de una coreograf\u00eda a\u00e9rea ensayada durante meses. Es claro y evidente que aqu\u00ed cientos de golondrinas hacen oto\u00f1o, y los \u00e1rboles perennes que, estoicos, conservan sus hojas, cambian el verde por un poco definido gris que les cae del cielo, para ser precisos, de los p\u00e1jaros que a su alrededor revoltean numerosamente.<\/p>\n<p>Me dir\u00e1n que el guano no es materia de un diario de viaje, que el viajero en su b\u00fasqueda incesante de kil\u00f3metros, lugares hist\u00f3ricos, objetos art\u00edsticos, artesan\u00edas originales de Taiw\u00e1n, im\u00e1genes digitales y an\u00e9cdotas graciosas, necesita siempre y en todo lugar un lugar de expansi\u00f3n espiritual. La catedral de Nogoy\u00e1 es sin duda el lugar menos indicado para esto. Desde lo alto de su Abside un Cristo, dudosamente bendiciente, parece saludar al peregrino antes en un gesto de despedida que en un saludo de anfitri\u00f3n. Si la fe es tanta que el creyente ingresa a esta majestuosa catedral dejando para despu\u00e9s el saludo del Cristo de las alturas, encontrar\u00e1, sumida en una arquitectura ecl\u00e9ctica, iluminada por la tenue luz de los vitrales una vitrina con una imagen de Nuestra Se\u00f1ora sobre la que se narran historias inciertas e inquietantes, dejando el final abierto a los misterios de la fe y la duda eterna que a \u00e9sta acompa\u00f1a respecto de por qu\u00e9 a esta imagen que ha ornado palacios y presidido batallas a lo largo y ancho de este pa\u00eds, se la venera en este rinc\u00f3n tenuemente iluminado, sin m\u00e1s gloria que la que se cuenta en un humilde marbete situado a sus pies.<\/p>\n<p>Por las calles, mirando, sin embargo, el marco bajo de las ventanas, las labradas barandas met\u00e1licas de los balcones, la ecl\u00e9ctica est\u00e9tica de las fachadas o recorriendo sus variadas avenidas y bulevares, viendo los patios, escuchando de los ni\u00f1os que salen de sus escuelas esa algarab\u00eda universal que parece repetirse en cada pueblo, antes de despedirse, detenido en un sem\u00e1foro, observando como hipnotizado una madre con su hijo, el viajero sentir\u00e1 en su alma el peso descontrolado de las novedades siendo que la ciudad de Nogoy\u00e1 llevar\u00e1 desde entonces sobre s\u00ed, hasta su regreso incierto, las marca de su ausencia, la misma que la diferenciara en el momento de su llegada.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">eugeniop@tower.com.ar; silvinaguala@hotmail.com<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p><script type=\"text\/javascript\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. \u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Un paseo con embutido \u00a0 www.rosario12.com.ar &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; \u00a0Por\u00a0Eugenio Previgliano y Silvina Guala Tramitaremos, le digo, este domingo, con una peque\u00f1a incursi\u00f3n a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-2779","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2779"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2780,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2779\/revisions\/2780"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}