{"id":2806,"date":"2011-07-05T15:36:48","date_gmt":"2011-07-05T18:36:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=2806"},"modified":"2011-07-05T15:36:48","modified_gmt":"2011-07-05T18:36:48","slug":"cafe-perec","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=2806","title":{"rendered":"CAF\u00c9 PEREC"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/cafe-perec-paris1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2809\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/cafe-perec-paris1.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"255\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/cafe-perec-paris1.jpg 340w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/cafe-perec-paris1-188x141.jpg 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>PERFIL: FERIA DEL LIBRO DE MADRID <\/em><\/p>\n<p>Caf\u00e9 Perec<\/p>\n<p><strong>ENRIQUE VILA-MATAS<\/strong><\/p>\n<p><em>La vida instrucciones de uso fue para muchos el \u00faltimo acontecimiento de la novela moderna. Bola\u00f1o recogi\u00f3 el guante lanzado por el autor franc\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p>Qu\u00e9 sucede cuando la gente no tiene el mismo sentido del humor? No reaccionan adecuadamente entre s\u00ed. Es lo que acaba de ocurrirme con el camarero de este Caf\u00e9 Tabac de la plaza de Saint-Sulpice, caf\u00e9 Perec para algunos. Dec\u00eda Wittgenstein que, cuando la gente no comparte el mismo humor, es como si entre ciertos individuos existiese la costumbre de que una persona arrojara un bal\u00f3n a otra, y se estableciera que la otra persona ten\u00eda que atraparlo y devolverlo, y que algunas, en lugar de devolverlo, se lo metieran en el bolsillo. Decido olvidarme del camarero de humor distinto y miro hacia la iglesia de Saint-Sulpice. Estoy en el mismo lugar de observaci\u00f3n desde el que Georges Perec, en los a\u00f1os setenta, se dedicaba a catalogar esta plaza y anotar de ella muy especialmente \u00ablo que generalmente no se anota, lo que se nota, lo que no tiene importancia, lo que pasa cuando no pasa nada, salvo tiempo, gente, autos y nubes\u00bb. Aqu\u00ed escribi\u00f3\u00a0<em>Tentativa de agotar un lugar parisino,<\/em> un libro que consist\u00eda en una meticulosa larga lista de lo que hab\u00eda visto en la plaza a lo largo de varios d\u00edas diferentes. En su momento lo le\u00ed con infinita diversi\u00f3n. All\u00ed hab\u00eda anotado Perec todo lo que pasaba cuando no pasaba nada y hab\u00eda excluido de su lista s\u00f3lo lo que pudiera resultar demasiado trascendente, y sobre todo lo que ya estaba \u00absuficientemente catalogado, inventariado, fotografiado, contado o enumerado\u00bb.<\/p>\n<p><em>Estoy en el mismo lugar de observaci\u00f3n desde el que Perec se dedicaba a anotar \u00ablo que pasa cuando no pasa nada\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Apuro mi caf\u00e9 y tengo un recuerdo para &#8216;El salto en paraca\u00eddas&#8217;, un breve texto genial, incluido en<em>Nac\u00ed.<\/em> Cuando a\u00fan era un tierno principiante, hacia 1959, al final de una reuni\u00f3n del grupo de la revista\u00a0<em>Arguments,<\/em> Perec pidi\u00f3 la palabra, y su intervenci\u00f3n tuvo alguien la ocurrencia de grabarla. Feliz ocurrencia. Perec cont\u00f3 de forma tan inspirada como tartamuda una experiencia muy personal (\u00abla cuento porque estoy un poco<\/p>\n<p>&#8230; porque he bebido un poco\u00bb), una aventura de su breve paso por el paracaidismo y la historia de c\u00f3mo lleg\u00f3 a comprender que, en la literatura y en la vida, era absolutamente necesario\u00a0<em>lanzarse,<\/em> tirarse al vac\u00edo, \u00abpara persuadirse de que eso podr\u00eda quiz\u00e1 tener un sentido que incluso uno mismo ignorase\u00bb.<\/p>\n<p>Entre los libros de primera hora que me cambiaron la vida estuvieron siempre los de Perec, libros que recuerdo haber le\u00eddo fascinado, devolvi\u00e9ndole al autor, p\u00e1gina a p\u00e1gina, cada uno de los euf\u00f3ricos balones que lanzaba. Desde el primer momento, vi que Perec era inseparable de Roussel y de Kafka, precisamente los otros dos escritores que entonces m\u00e1s me interesaban, pues me hab\u00edan demostrado que en novela era posible hacer cosas muy distintas de las que se predicaban en mi tierra. En aquellos d\u00edas, por lo que fuera, todo a veces se produc\u00eda de la forma m\u00e1s sencilla. Y as\u00ed Kafka, Roussel y Perec llegaron a m\u00ed con la m\u00e1xima naturalidad, casi juntos, y despu\u00e9s lo hicieron libros tambi\u00e9n decisivos como el ensayo novelado\u00a0<em>Maupassant y \u00abel otro\u00bb,<\/em> donde Alberto Savinio, con el pretexto de hablar de Maupassant, acababa hablando de todo, y para eso le bastaba con asociar cualquier idea con el dichoso tema central, en realidad ausente. O libros como\u00a0<em>El mito tr\u00e1gico de \u00abEl \u00c1ngelus\u00bb<\/em> <em>de Millet,<\/em> de Salvador Dal\u00ed, cuyo atractivo m\u00e9todo de trabajo, alejado de todos los dogmas sobre la novela, se basaba tambi\u00e9n en asociaciones de ideas, asociaciones que se desplegaban en un tapiz que, al dispararse en todos los itinerarios posibles, acababa por convertirse en inagotable.<\/p>\n<p>Pasa un autob\u00fas de la l\u00ednea 63, y lo anoto -como todo- meticulosamente. Pasa luego uno de la l\u00ednea 96, que va a Montparnasse. Fr\u00edo seco, cielo gris. Pasa una mujer elegante llevando tallos en alto, un gran ramo de flores. El 96 es el mismo autob\u00fas que Perec atrapara en sus apuntes, y el mismo que luego me trasladar\u00e1 a mi hotel aqu\u00ed en Par\u00eds, el Littr\u00e9. Un rayo de sol. Viento. Un mehari verde. Lejano vuelo de palomas. Instantes de vac\u00edo. Ning\u00fan coche. Despu\u00e9s cinco. Despu\u00e9s uno. \u00abLa trama es una vulgaridad burguesa\u00bb. Le adjudico la frase a Nabokov. \u00abEl estilo avanza dando triunfales zancadas, la trama camina detr\u00e1s arrastrando los pies\u00bb, recuerdo que respondi\u00f3 John Banville en una entrevista.<\/p>\n<p>Es posible que estas dos citas sean como lanzar un bal\u00f3n que no van a devolvernos nunca todos aquellos que tienen todav\u00eda el humor de situar la trama decimon\u00f3nica en un pedestal absoluto. La novela del futuro ver\u00e1 esa trama como una simpleza que hizo furor en cierta \u00e9poca y se reir\u00e1 de un t\u00f3pico que me machac\u00f3 durante mi primera juventud, esa idea de que la novela -\u00abcomo bien saben en el mundo anglosaj\u00f3n\u00bb- ha de privilegiar siempre la trama. Hoy me alegro de haber visto pronto que aquella idea brit\u00e1nica sobre la novela, como suced\u00eda con tantas otras, no ten\u00eda por qu\u00e9 considerarla una regla inamovible. Me mor\u00eda de risa el d\u00eda en que le escuch\u00e9 a Kurt Vonnegut decir que las tramas en realidad eran s\u00f3lo unas cuantas y no era necesario darles demasiada importancia, bastaba con incorporar -casi al azar- una cualquiera de ellas al libro que estuvi\u00e9ramos escribiendo y de esta forma disponer de m\u00e1s tiempo para la forja de lo que realmente habr\u00eda de importarnos: el estilo.<\/p>\n<p>\u00bfY cu\u00e1les eran esas tramas? Vonnegut se las sab\u00eda de memoria, ten\u00eda una lista muy perecquiana: \u00abAlguien se mete en un l\u00edo y luego se sale de \u00e9l; alguien pierde algo y lo recupera; alguien es v\u00edctima de una injusticia y se venga; el caso conmovedor de Cenicienta; alguien empieza a ir cuesta abajo y as\u00ed contin\u00faa; dos se enamoran, y mucha otra gente se entromete; una persona virtuosa es acusada falsamente de haber pecado o de haber cometido un crimen; una persona se enfrenta a un desaf\u00edo con valent\u00eda, y tiene \u00e9xito o fracasa; alguien inicia una investigaci\u00f3n para conocer la verdad de un asunto&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 sucede cuando no ocurre nada? Que termina uno a veces por acordarse de los or\u00edgenes de su fascinaci\u00f3n por las tramas no convencionales y recuerda cuando descubri\u00f3 que se pod\u00edan construir libros libres, de estructuras in\u00e9ditas, con asociaciones y cavilaciones en torno a centros ausentes&#8230; Son las doce y doce de la ma\u00f1ana. Pasa un cami\u00f3n Printemps Brumell. Viento. Pienso en m\u00e9todos construidos con hiperasociaciones de ideas que -como en libros de Savinio o Dal\u00ed- no agotan nunca el tema en estudio y observaci\u00f3n. Sin duda, una obra maestra absoluta de ese nuevo g\u00e9nero fue la hipernovela\u00a0<em>La vida instrucciones de uso,<\/em> donde se daban cita todas las tramas de Vonnegut, que de paso eran dinamitadas, en una operaci\u00f3n parecida a la de Flaubert cuando en\u00a0<em>Madame Bovary<\/em> acab\u00f3 con el realismo a base de llevarlo hasta su extremo m\u00e1ximo y ser el m\u00e1s realista de todos. Pienso en los veintinueve a\u00f1os y once meses que se cumplen desde que apareciera\u00a0<em>La vida instrucciones de uso,<\/em> un libro al que Italo Calvino, por variadas razones -\u00abel compendio de una serie de saberes que dan forma a una imagen del mundo, el sentido del hoy que est\u00e1 tambi\u00e9n hecho de acumulaci\u00f3n del pasado y de v\u00e9rtigo del vac\u00edo\u00bb- consideraba como el \u00faltimo verdadero acontecimiento en la historia de la novela: puzle en el que el propio puzle da al libro el tema de la trama y el modelo formal, y donde el proyecto estructural y la poes\u00eda m\u00e1s alta conviven con asombrosa naturalidad.<\/p>\n<p>De hecho, durante un largo tiempo\u00a0<em>La vida instrucciones de uso<\/em> fue para muchos, en efecto, el \u00faltimo verdadero acontecimiento de la novela moderna. Despu\u00e9s, vendr\u00eda un gran libro de Roberto Bola\u00f1o,\u00a0<em>Los detectives salvajes, <\/em>que recog\u00eda con extraordinaria osad\u00eda y talento el guante lanzado por Perec. D\u00eda de cielo gris, fr\u00edo seco. Viento. Pasa un se\u00f1or con aspecto de secretario \u00abprovisionalmente definitivo\u00bb de alguna sociedad secreta de inventores de aforismos. Parece salido de una de las p\u00e1ginas m\u00e1s divertidas de<em>Pensar \/ Clasificar.<\/em> Podr\u00eda llamarse perfectamente B\u00e9nabou. Pasa otro autob\u00fas de la l\u00ednea 63. Pasa el 96. Lasitud de los ojos. Risas sofocadas. Distintos humores. Voy anotando. Alguien mueve un visillo. Ta\u00f1idos de la campana de Saint-Sulpice. Se acumula el pasado y al mismo tiempo el v\u00e9rtigo de un vac\u00edo, lo que tambi\u00e9n anoto debidamente.<\/p>\n<p><strong><em>Georges Perec:<\/em><\/strong><em> <\/em><em>Pensar \/ Clasificar<\/em><em> <\/em><em>(Gedisa).<\/em><em> <\/em><em>La vida instrucciones de uso<\/em><em> <\/em><em>(Anagrama).<\/em><em> <\/em><em>Nac\u00ed(Abada)<\/em><em> <\/em><em>Me acuerdo<\/em><em> <\/em><em>(Berenice).<\/em><em> <\/em><em>El viaje de invierno<\/em><em> <\/em><em>(Abada).<\/em><em> <\/em><strong><em>Roberto Bola\u00f1o:<\/em><\/strong><em> <\/em><em>Los detectives salvajes<\/em><em> <\/em><em>(Anagrama).<\/em><\/p>\n<p>sandra<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PERFIL: FERIA DEL LIBRO DE MADRID Caf\u00e9 Perec ENRIQUE VILA-MATAS La vida instrucciones de uso fue para muchos el \u00faltimo acontecimiento de la novela moderna. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-2806","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lecturas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2806"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2806\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2810,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2806\/revisions\/2810"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}