{"id":3678,"date":"2011-12-26T12:24:18","date_gmt":"2011-12-26T15:24:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=3678"},"modified":"2011-12-26T12:24:18","modified_gmt":"2011-12-26T15:24:18","slug":"nueva-literatura-de-rosario","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=3678","title":{"rendered":"Nueva Literatura de Rosario"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/fercdalaurino.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-3679\" title=\"fercdalaurino\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/fercdalaurino.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"544\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/fercdalaurino.jpg 720w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/fercdalaurino-188x142.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/fercdalaurino-494x373.jpg 494w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Por <strong>Osvaldo Aguirre<\/strong> \/ <\/em><\/p>\n<p><em>La Capital (<a href=\"mailto:oaguirre@lacapital.com.ar\">oaguirre@lacapital.com.ar<\/a>)<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.lacapital.com.ar\/ed_senales\/2011\/12\/edicion_159\/contenidos\/noticia_5091.html\">http:\/\/www.lacapital.com.ar\/ed_senales\/2011\/12\/edicion_159\/contenidos\/noticia_5091.html<\/a><\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\"><\/script> <\/p>\n<form enctype=\"application\/x-www-form-urlencoded\" method=\"post\">\u00a0<\/p>\n<div>\n<ul>\n<li>\u00a0<\/li>\n<li>&#8211;<\/li>\n<li>\u00a0<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/form>\n<div id=\"nota\">\n<div>\n<p>Nuevas editoriales y publicaciones, un encuentro acad\u00e9mico dedicado espec\u00edficamente a la cuesti\u00f3n, un corpus en cuya base se destaca el trabajo de la Editorial Municipal de Rosario y sobre todo textos y autores que irrumpen en escena. Las piezas parecen dispersas y si bien el sentido del conjunto todav\u00eda no puede cerrarse cuando se asocian las partes la figura que se insin\u00faa es la de una nueva literatura. En Rosario. Pero, \u00bfqu\u00e9 caracter\u00edsticas tendr\u00eda esa literatura? \u00bfQu\u00e9 libros o autores la representar\u00edan? \u00bfQu\u00e9 continuidades y qu\u00e9 rupturas podr\u00edan se\u00f1alarse entre los j\u00f3venes escritores locales y los escritores de generaciones anteriores? \u00bfCu\u00e1les son sus posibilidades y sus obst\u00e1culos? Estas preguntas fueron el contenido de una encuesta a la que respondieron autores y editores locales.<\/p>\n<p><strong>Beatriz Vignoli<\/strong><\/p>\n<p>Repito lo que dije en la presentaci\u00f3n de <strong>Sonderzeit<\/strong>, de Lisandro Murray, novela que considero representativa de esta tendencia: hay una nueva literatura de Rosario que se la juega y se sale del realismo por las l\u00edneas de fuga de lo fant\u00e1stico, lo l\u00fadicro o lo l\u00edrico, o el humor, o todo eso junto. A este tema tambi\u00e9n lo hemos conversado con Tom\u00e1s Boasso y Ver\u00f3nica Laurino, a quienes veo trabajando estas l\u00edneas de fuga sin prejuicios, saltando las barreras entre lo infantil y lo adulto, entre la poes\u00eda y el epigrama o la m\u00fasica. Destaco el lirismo oscuro de la prosa de Marcelo Britos o las evocaciones m\u00e1s luminosas de Amanda Poli\u00e9ster. Los g\u00e9neros se contaminan y se mezclan en las minificciones m\u00e1s recientes de Nicol\u00e1s Doffo para diversos medios. Hay una gran libertad creativa. Como dijo Marcelo Scalona: ya no se escribe \u00abcontra\u00bb otros textos. Yo agregar\u00eda que a esos otros textos se los canibaliza y se los incorpora par\u00f3dicamente.<\/p>\n<p>Una ruptura estar\u00eda en que mientras la generaci\u00f3n de los 60 y 70 era fiel al compromiso pol\u00edtico, y la de fines del siglo pasado ten\u00eda pautas igualmente marcadas en lo est\u00e9tico (en ambos casos hab\u00eda dec\u00e1logos t\u00e1citos sobre qu\u00e9 hacer y qu\u00e9 no), los j\u00f3venes se permiten experimentar con m\u00e1s libertad, sin encasillarse ni en el dogma militante de los 70 ni en el parejo distanciamiento ir\u00f3nico de los 90. Otra virtud de los j\u00f3venes es que no le hacen asco al mercado: no se apartan de \u00e9l sino que buscan formas novedosas de aprovecharlo o incluso crearlo. Y \u00abg\u00e9nero\u00bb ya no es una mala palabra, si alguna vez lo fue. La contra viene m\u00e1s por el lado de lo extraliterario: hay comparativamente menos calle, menos vivencias, menos experiencias, menos riesgos, se viven vidas virtuales o si hay acontecimientos sociales tienen lugar casi exclusivamente entre j\u00f3venes y eso se refleja en su literatura, que expresa visiones del mundo signadas por un encierro generacional y por contactos muy interferidos por los medios, cuyos estereotipos (sexistas, clasistas, fobia a los viejos) se replican sin ninguna revisi\u00f3n ni discusi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Carolina Rolle<\/strong><\/p>\n<p>Todas las \u00e9pocas tienen sus intelectuales, sus artistas, sus escritores. Definitivamente podemos hablar de que en este momento hay una nueva literatura de Rosario en tanto es realmente muy notoria la proliferaci\u00f3n de escritores j\u00f3venes que est\u00e1n publicando su obra, tanto narrativa como po\u00e9tica, no s\u00f3lo en formato libro sino tambi\u00e9n participando en diferentes medios de comunicaci\u00f3n como la prensa o los web-blogs o bien leyendo en bares de la ciudad.<\/p>\n<p>Los talleres literarios son un importante disparador para que la gente se anime a escribir y a difundir sus escritos. De ellos salieron escritores como Tom\u00e1s Boasso quien ya tiene dos libros publicados o Natalia Massei por citar algunos ejemplos. La escuela de Letras de la Facultad de Humanidades y Artes tal vez no sea la mayor productora de escritores de la ciudad pero debemos reconocer que muchos de los escritores j\u00f3venes que hoy forman parte de un movimiento generacional salen de all\u00ed. Pienso en la poes\u00eda de Irina Garbatzky, El ni\u00f1o C (Cristian Molina), Nicol\u00e1s Manzi y en la narrativa de Agust\u00edn Alzari, Mat\u00edas Piccolo, Sebastian Bier, Federico Ferroggiaro por mencionar s\u00f3lo algunos.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil publicar en formato libro; y lo que muchos hacen es servirse de la tecnolog\u00eda como un nuevo canal de difusi\u00f3n. Por otra parte, tambi\u00e9n es cierto que Rosario cuenta con los concursos de la Editorial Municipal pero sobre todo, con las propuestas de Tropofon\u00eda y del Omb\u00fa Bonsai que hacen realmente accesible la posibilidad de publicar. Asimismo, hay otras b\u00fasquedas editoriales como es el caso de la reciente Editorial Baltasara que tiene como uno de sus objetivos inaugurar una serie que comprenda la nueva literatura producida en Rosario.<\/p>\n<p>Son innegables los pr\u00e9stamos que pudieron brindar escritoras y escritores como Rosa Wernike, Emilia Bertol\u00e9, Angelica Gorodischer, Beatriz Vallejos, Aldo Oliva, Alberto Laiseca, entre tantos otros. Pero hablar de literatura de Rosario tampoco niega los cruces que puede haber con, por ejemplo, la literatura norteamericana o europea. Por otra parte, es com\u00fan entre los escritores rosarinos jam\u00e1s aludir a sus antecesores locales sino siempre compararse con movimientos producidos en Buenos Aires u otras partes del mundo. Reci\u00e9n ahora veo un cambio de posici\u00f3n respecto de esto y las jornadas sobre literatura de Rosario que se celebraron en la Facultad de Humanidades y Artes fueron el primer paso para que esto contin\u00fae cambiando. S\u00f3lo Eduardo D&#8217;Anna ha hecho un recorrido por la historia de la literatura rosarina, es tiempo de profundizar sobre eso.<\/p>\n<p><strong>Gabriel Cirelli y Antonio Galimany <\/strong><\/p>\n<p>La categor\u00eda generaci\u00f3n literaria o nueva literatura es siempre una arbitrariedad controversial que interesa, en nuestra opini\u00f3n, cuando opera como estrategia para otorgar visibilidad a un conjunto de escritores y, fundamentalmente, discutirlos como parte de un proyecto literario que los excede (o contiene). Nuestra revista, eSe, durante el primer a\u00f1o introdujo un criterio cronol\u00f3gico y, por ende, generacional y arbitrario (autores sub 35) con el que, en parte, pretend\u00edamos activar esos resortes. Dimos con autores interesantes, pero la consolidaci\u00f3n de un espacio generacional requiere de la asistencia de otros actores y, en este sentido, el l\u00edmite en Rosario parece ser siempre el de su realidad editorial, al punto de que en muchos casos podemos citar autores pero dif\u00edcilmente libros asociados a ellos; autores con una obra atomizada entre m\u00faltiples circuitos de circulaci\u00f3n alternativos.<\/p>\n<p>La pregunta perturbadora es otra: \u00bfqu\u00e9 es un autor rosarino? Porque all\u00ed, cuanto menos, hay una tensi\u00f3n: la literatura que se asume local producto de la autorreferencialidad que alimenta, pero tambi\u00e9n los escritores rosarinos que prescinden de la ciudad o la relegan entre sus prioridades literarias. Las dos pueden ser perfectamente universales pero son rosarinas de un modo distinto y esa distancia plantea al menos un asunto en el que reparar.<\/p>\n<p>Establecer una genealog\u00eda de la literatura rosarina, con sus afinidades y sus conflictos, es de por s\u00ed problem\u00e1tico. El hecho de que Rosario no sea una ciudad gravitante o con proyecci\u00f3n dentro del panorama literario actual o pasado de la Argentina, mucho menos en el resto de Latinoam\u00e9rica o del mundo, est\u00e1 en la base de esa problem\u00e1tica, ya que afecta la visibilidad de su producci\u00f3n y la posibilidad de dialogar o batallar con otras literaturas. De querer llegar a un p\u00fablico m\u00e1s vasto, la ciudad obliga a sus autores a publicar por fuera de ella, o volverse un producto marginal con poca incidencia m\u00e1s all\u00e1 de un peque\u00f1o grupo de seguidores. Esta ser\u00eda, a la vez, la mayor continuidad y ruptura que enfrentan las letras locales: salir del \u00e1mbito familiar cerrado en el que se encuentra para combatir la endogamia y abrir el juego a una literatura emancipada, exigente y con plenos derechos.<\/p>\n<p><strong>Gervasio Monchietti<\/strong><\/p>\n<p>No s\u00e9 muy bien qu\u00e9 es la \u00abliteratura de Rosario\u00bb. Supongo se le llama as\u00ed a la literatura escrita en Rosario y en esa circunstancia convergen muchas escrituras distintas. No me preocupo demasiado por lo que parece nuevo. S\u00ed me interesan ciertos modos distintos de producir literatura: escritores que adem\u00e1s gestionan y editan, algunos cruces de la escritura con lo perform\u00e1tico, la mayor utilizaci\u00f3n del copyleft o licencia de derechos libres que el copyright, cierta fluidez y hasta desfachatez que se genera m\u00e1s en la escritura a\u00fan no canonizada. Lo que identifico como nuevo son esos modos de relaci\u00f3n con la literatura. Otra caracter\u00edstica de la literatura escrita en Rosario es la escasez: de editoriales, de cr\u00edtica literaria, de espacios de venta (ferias), de lectura, de revistas literarias. Es decir, en un sentido amplio, la literatura es todo ese combo y no s\u00f3lo lo que se escribe.<\/p>\n<p>No veo libros o autores representativos. Aunque s\u00ed hay dos autores que valoro mucho y me parece muy s\u00f3lida su producci\u00f3n: Ricardo Guiamet y Beatriz Vignoli. En cuanto a libros: hay dos que se publicaron este a\u00f1o que surgen de los modos de producci\u00f3n antes mencionados: Libro de Filosof\u00eda. de Fabricio Simeoni, publicado por El Omb\u00fa Bonsai, y El fiscal de sangre de Juan Ignacio Cabrera (heter\u00f3nimo de Mario Castells), que public\u00f3 La Pulga Renga. Cada uno de estos libros surge de un proyecto que tiene que ver con lo colectivo, con recuperar el libro como objeto, con trabajar desde la escasez y con escribir bien. El primero, desde un cruce entre la oralidad, la filosof\u00eda y la poes\u00eda, el segundo desde un cruce \u2014tambi\u00e9n en poes\u00eda\u2014 pero entre la historia, el idioma espa\u00f1ol y el guaran\u00ed.<\/p>\n<p>La principal ruptura es que hay autores y editores poniendo m\u00e1s el cuerpo con lo que escriben. Insisto, el desaf\u00edo es producir buena literatura. Pero lentamente aparece m\u00e1s gente con el compromiso de organizar lecturas en vivo, ferias independientes o ediciones autogestionadas, la Feria del Libro Independiente es un ejemplo. En poes\u00eda, hay continuidades en algunas voces que han pasado por talleres literarios de la ciudad. Los talleres, para bien o para mal, son un foco de lectura, entonces hay autores como Leandro Llul o Cecilia Ulla que tienen una impronta fuerte en la l\u00edrica y en la lectura de autores como Aldo Oliva, Concepci\u00f3n Bertone o Hugo Gola. La continuidad es un terreno complicado, porque muchas veces se vuelve una repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me interesa lo que hace Julia Enr\u00edquez, que tiene una colecci\u00f3n de plaquetas de poes\u00eda de autores j\u00f3venes, o los cruces con la fotograf\u00eda de Fernando Marqu\u00ednez. Y otros autores que si bien aparecen como una continuidad de lo que fue el objetivismo norteamericano y la poes\u00eda de los 90 en Buenos Aires, aportan una impronta m\u00e1s regional o litoral.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #993300;\">Marcelo Scalona<\/span><\/strong><\/h2>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hay una generaci\u00f3n intermedia \u2014menores de 50, preferentemente de 25 a 40\u2014 que ha superado los paradigmas sem\u00e1nticos y formales cl\u00e1sicos y modernos. Como decir, que \u00abmataron\u00bb a los padres Borges-Cort\u00e1zar, que han pasado esa barrera y han incorporado t\u00f3picos sem\u00e1nticos y formales de la posmodernidad, del minimalismo, del absurdo, del beatnik, de la web, de la literatura como juego o como hipertexto. Textos barthesianos donde conviven g\u00e9neros, estilos, registros; textos fragmentarios, textos como sesiones de an\u00e1lisis, literatura donde tiene m\u00e1s preeminencia la subjetividad que lo hist\u00f3rico; lo cotidiano, lo m\u00ednimo, \u00ablo sucio\u00bb; donde hay alteraciones subjetivas, l\u00f3gicas, temporales; donde se mantienen soportes ideol\u00f3gicos y filos\u00f3ficos, pero al mismo tiempo est\u00e1n desbaratados o aliviados o neutralizados. Pareciera una generaci\u00f3n de autores que \u2014al decir de Calvino\u2014 son capaces de mirar a la Gorgona de costado, no de frente, con un criterio de levedad \u2014formal\u2014 que nada tiene que ver con superficialidad. Autores que responden a la s\u00edntesis m\u00e1s salvaje de los Lamborghini, Fogwill, Puig. Ejemplos son Beatriz Vignoli , Patricia Su\u00e1rez, Ver\u00f3nica Laurino, Amanda Poli\u00e9ster, Tom\u00e1s Boasso, Javier N\u00fa\u00f1ez, Natalia Massei, Mart\u00edn Sansarricq.<\/p>\n<p>Una de las principales continuidades es que se sigue notando el rastro de literatura fant\u00e1stica y de entretenimiento (Borges), el realismo m\u00e1gico (Cort\u00e1zar), el postulado sartreano de escribir \u00abpara cambiar el mundo\u00bb, sin embargo, desde all\u00ed, en los j\u00f3venes aparece como una superaci\u00f3n, porque esos mismos paradigmas est\u00e1n aliviados o desbaratados con la fragmentaci\u00f3n, con el realismo sucio, con una compleja subjetividad de los personajes, con una literatura como juego tambi\u00e9n. El texto como hipertexto, metaficci\u00f3n, autoficci\u00f3n. La cosa ya no es tan lineal, un\u00edvoca. Ser\u00eda como comparar \u00abChiquil\u00edn de Bach\u00edn\u00bb con \u00abEl ni\u00f1o proletario\u00bb, y eso, porque justamente una de las cosas que se ve en los m\u00e1s j\u00f3venes es la deriva de los Lamborghini o las teor\u00edas de Barthes.<\/p>\n<p><strong>Nicol\u00e1s Manzi<\/strong><\/p>\n<p>Creo que la ciudad, humanamente, ha cambiado. Digo de una manera humana, y me refiero a que en parte consciente y en parte inconscientemente, en ese encuentro de proyecci\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica y el azar de la vida cotidiana. Esa transformaci\u00f3n es lo que muchos valoramos de nuestra ciudad, y por la cual la amamos. Queremos una ciudad que es un polo cultural fundamental, hemos cultivado una identidad, fundamentalmente en el \u00faltimo decenio.<\/p>\n<p>No cabe la menor duda de que hay una nueva literatura de Rosario, porque hay una nueva ciudad. Es la literatura que se escribe a partir de esta transformaci\u00f3n, pero que debemos leer en el contexto argentino y latinoamericano. Es un nuevo impulso, es una nueva necesidad de contar. Este es un credo de la novedad, pero la novedad se fabrica con materiales que ya estaban en el mundo, y la literatura de Rosario es nueva, porque es fresca y es de ahora, pero est\u00e1 hecha de Rosario, est\u00e1 hecha de gente que convive con la historia de la ciudad, y de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Mientras en ciudades m\u00e1s grandes muchos escritores se preocupan por el af\u00e1n est\u00e9tico puesto en la insistencia de agitar las banderas de las vanguardias, la est\u00e9tica de algunos escritores con los que comparto personalmente es m\u00e1s sincera y m\u00e1s simple, y quiz\u00e1s por cuestiones geogr\u00e1ficas, o de mercado, o por esa simplicidad, no tiene tanta difusi\u00f3n. Fogwill pone el \u00e9nfasis en saber contar una historia, en contarla bien. Esta es la caracter\u00edstica de la literatura que se est\u00e1 haciendo en nuestra ciudad en estos tiempos: saber contar, contar bien. Los escritores que conozco, que no son muchos quiz\u00e1s, son muy trabajadores en este sentido, y adem\u00e1s de ser muy profesionales y exigentes con lo que hacen, por suerte, todav\u00eda no los desvela el hecho de no haber vendido mil libros. Solo puedo hablar de autores que conozco, con los que tengo una gran amistad, un intercambio de ideas y un proyecto en com\u00fan. Estoy seguro hay otros tantos en las mismas condiciones, trabajando fuerte tambi\u00e9n, personas que no conozco aun. Por hacerle justicia a estos \u00faltimos creo que no ser\u00eda necesario nombrar a los primeros.<\/p>\n<p>Por esta necesidad de contar, y de saber contar, personalmente observo un gran auge de la narrativa en una ciudad que ha tenido una experiencia de tradici\u00f3n po\u00e9tica ejemplar. Seguramente los premios de la Editorial Municipal son uno de los principales motivadores de muchos escritores de la ciudad. Si hubo alguna ruptura, seguramente es en el modo de contar, pero esto tiene que ver con dos factores de la cultura fundamentales en la creaci\u00f3n literaria: una sociedad de tradici\u00f3n urbana, es decir, inquieta por excelencia, y la influencia de los escritores del resto del mundo, sobre todo de la literatura norteamericana e inglesa.<\/p>\n<p><strong>Sonia Scarabelli<\/strong><\/p>\n<p>Creo que en Rosario se da una circulaci\u00f3n de buena literatura producida por buenos autores, que ha ido ganando una visibilidad m\u00e1s all\u00e1 del espacio local. Tambi\u00e9n creo que muchos de esos autores se sit\u00faan en una franja de edad entre los veinte y los cincuenta a\u00f1os, que se caracteriza, a mi entender, fundamentalmente, por su diversidad. Lo veo sobre todo en los poetas, quiz\u00e1s porque es hacia donde m\u00e1s naturalmente va mi o\u00eddo, pero me parece que pasa tambi\u00e9n con la narrativa. Encuentro que es un proceso interesante y feliz. Creo que algo que contribuir\u00eda a darnos mejor idea de ese proceso (que muchas veces percib\u00eds a trav\u00e9s de cauces editoriales no tan estructurados como el libro) ser\u00eda que hubiera un mayor fomento de proyectos editoriales que puedan sostenerse en el tiempo. En cuanto a los autores, creo que afortunadamente la lista es amplia, sin embargo, haci\u00e9ndolo muy acotado, puedo nombrar a tres autores que yo sigo de cerca y con pasi\u00f3n lectora, tanto en poes\u00eda como en narrativa, en esa franja de edad que ya mencion\u00e9, entre los veinte y los cincuenta, y que escriben y viven en la ciudad (de jovencitos a ya no tanto): Leandro Llull (poes\u00eda y narrativa), \u00c1ngel Oliva (poes\u00eda) y Beatriz Vignoli (poes\u00eda y narrativa).<\/p>\n<p>Hablar de rupturas y continuidades de manera general no se me hace claro. Lo que s\u00ed creo es que hay un di\u00e1logo intergeneracional sostenido, con cosas en com\u00fan y discrepancias, entre los m\u00e1s nuevos y los anteriores, dentro y fuera de las obras, dentro y fuera del marco local. Entre los m\u00e1s j\u00f3venes encontr\u00e1s lectores de los mayores, y viceversa. Lo interesante, creo, es eso, que uno lee, escucha, y percibe aqu\u00ed y all\u00e1 los hilos de una suerte de conversaci\u00f3n en las producciones y en el tiempo, en la que se pueden dar diferencias, pero nunca indiferencia. \u2022<\/p>\n<p><strong>LOS ENCUESTADOS<\/strong><\/p>\n<p>Gabriel Cirelli y Antonio Galimany son editores de la revista literaria eSe (www.revista-ese.com.ar). Nicol\u00e1s Manzi es poeta, autor de limericks y uno de los editores de El Omb\u00fa bonsai. Tambi\u00e9n escritor, Gervasio Monchietti dirige la colecci\u00f3n de poes\u00eda de Tropofon\u00eda Editorial. Licenciada en Letras y poeta, Carolina Rolle compil\u00f3 <strong>Rosario: Ficciones para una nueva narrativa<\/strong>, antolog\u00eda que Ediciones Baltasara presentar\u00e1 en marzo de 2012. Marcelo Scalona es narrador, coordina talleres literarios y dirige la colecci\u00f3n de literatura rosarina Ciudad y orilla. Sonia Scarabelli es poeta y coordina talleres literarios. Beatriz Vignoli trabaja como escritora, traductora, periodista cultural y cr\u00edtica de arte.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Por Osvaldo Aguirre \/ La Capital (oaguirre@lacapital.com.ar) http:\/\/www.lacapital.com.ar\/ed_senales\/2011\/12\/edicion_159\/contenidos\/noticia_5091.html \u00a0 \u00a0 &#8211; \u00a0 Nuevas editoriales y publicaciones, un encuentro acad\u00e9mico dedicado espec\u00edficamente a la cuesti\u00f3n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3678"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3680,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3678\/revisions\/3680"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}