{"id":3753,"date":"2012-01-10T11:25:15","date_gmt":"2012-01-10T14:25:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=3753"},"modified":"2012-01-10T11:25:15","modified_gmt":"2012-01-10T14:25:15","slug":"ruben-vedovaldi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=3753","title":{"rendered":"RUB\u00c9N VEDOVALDI"},"content":{"rendered":"<div>\n<div>.<a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/benedicto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-3754\" title=\"benedicto\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/benedicto.jpg\" alt=\"\" width=\"533\" height=\"404\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/benedicto.jpg 533w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/benedicto-188x142.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/benedicto-494x374.jpg 494w\" sizes=\"auto, (max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><\/a><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/suplementos\/rosario\/index-2012-01-10.html\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/commons\/imgs\/logo-rosario.gif\" alt=\"\" \/><\/a><\/div>\n<div><script src=\"http:\/\/ads.pagina12.com.ar\/banner.php?s=146&amp;w=0&amp;h=0&amp;t=_blank&amp;cla=bannerp12\"><\/script><\/div>\n<div>\n<a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/suplementos\/rosario\/14-2012-01-10.html\">CONTRATAPA<\/a><\/p>\n<h2>Diez ficciones m\u00ednimas<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div id=\"xmail\">\n<form id=\"form_mail\" action=\"\/usuarios\/enviar.php\" enctype=\"application\/x-www-form-urlencoded\" method=\"post\">\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>\u00a0<\/td>\n<td>\u00a0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u00a0<\/td>\n<td>\u00a0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u00a0<\/td>\n<td>\u00a0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u00a0<\/td>\n<td>\u00a0<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/form>\n<\/div>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/commons\/imgs\/go-gris.gif\" alt=\"\" \/>\u00a0Por\u00a0Rub\u00e9n Vedovaldi<\/p>\n<div id=\"cuerpo\">\n<strong>&#8211;<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Campeones<\/strong><\/p>\n<p>La primera olimp\u00edada no fue hel\u00e9nica sino hebrea. Se enfrentaron, en combate a una sola vuelta, Abel, pastor de ovejas y Ca\u00edn, labrador. Gan\u00f3 Ca\u00edn uno a cero, aplicando la nueva t\u00e9cnica del desnucamiento.<\/p>\n<p>Al tiempo, matarse entre hermanos se convertir\u00eda en el deporte m\u00e1s difundido.<\/p>\n<p><strong>La \u00faltima cena<\/strong><\/p>\n<p>Un buen hombre le tuerce el cuello a un \u00e1ngel, saca un cuchillo, lo deg\u00fcella, lo despluma, le saca las tripas y lo condimenta para un divino almuerzo en el que ha invitado al Diablo.<\/p>\n<p>Al Diablo le encant\u00f3 tanto la comida que, para retribuir la atenci\u00f3n, a los postres, le dice al buen hombre:<\/p>\n<p>Ahora yo te invito a cenar a mi cueva.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 habr\u00e1 de cena?, pregunta el hombre.<\/p>\n<p>Un diablo, por supuesto.<\/p>\n<p>El hombre va a la sat\u00e1nica cueva llevando el mejor vino y una caja de bombones.<\/p>\n<p>El Diablo sonr\u00ede, lo hace pasar, le tuerce el cuello, lo deg\u00fcella y se da la mejor cena.<\/p>\n<p><strong>El cementerio nuevo<\/strong><\/p>\n<p>El gobernante de aquella aldea llevaba a enterrar sus muertos a una ciudad vecina, hasta que el intendente de la ciudad vecina le advierte: \u00abNo hay m\u00e1s nichos\u00bb. Y hubo que hacer el cementerio propio.<\/p>\n<p>El gobernante mand\u00f3 construirlo sobre el pico de la m\u00e1s alta monta\u00f1a, para que las inundaciones no se llevaran los f\u00e9retros.<\/p>\n<p>La idea pareci\u00f3 buena, y as\u00ed pasaron algunos a\u00f1os en paz&#8230; hasta que despert\u00f3 el volc\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Consejo sabio pero viejo:<\/strong><\/p>\n<p>Cuando te pique un mosquito, no te lamentes diciendo: \u00ab\u00a1Oh, que desgracia, un mosquito me ha picado!\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s bien di: \u00ab\u00a1Suerte que no me ha pisado un hipop\u00f3tamo!\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Vacunas<\/strong><\/p>\n<p>Un endocrin\u00f3logo descubre una vacuna contra la felicidad y aconseja vacunarse para prevenir las culpas que trae como consecuencia el ser feliz en un mundo infeliz, pero nadie le compra la vacuna.<\/p>\n<p>Luego inventa una vacuna contra la buena suerte, para prevenir las envidias y desgracias que provoca la buena fortuna, pero ni regalada la quieren.<\/p>\n<p>Entonces el endocrin\u00f3logo descubre una vacuna contra la resurrecci\u00f3n y se las ofrece a los muertos. Todos le compran y siguen tranquilamente muertos, ya sin sobresaltos ni temor a tener que ganarse la puta vida quien sabe c\u00f3mo.<\/p>\n<p><strong>Antes de o\u00edr el disparo<\/strong><\/p>\n<p>Antes de o\u00edr el disparo, la bala ya me hab\u00eda matado.<\/p>\n<p>Entonces despert\u00e9 y me puse a escuchar m\u00e1s atentamente, pero antes de volver a o\u00edr el disparo la bala ya me hab\u00eda vuelto a matar. De bronca no quise intentar nada m\u00e1s, y me qued\u00e9 bien muerto.<\/p>\n<p><strong>Polizonte<\/strong><\/p>\n<p>Audaces polizontes se disfrazan de personajes m\u00edos para enga\u00f1arme. Se entrometen en mis relatos y le modifican el destino a alguien o a m\u00e1s de uno.<\/p>\n<p>Hoy planeaba crear un personaje eunuco para ponerlo de porta alfanje a la puerta del dormitorio de la bella doncella de mi relato reci\u00e9n abierto.<\/p>\n<p>En eso pensaba cuando del antiguo Egipto me llega uno, negr\u00edsimo, enorme, y se ofrece a mi servicio. Su mano derecha sujeta de una gruesa cadena a un temible perro de tres cabezas.<\/p>\n<p>\u00abJusto es lo que necesito &#8211; le digo- venga. Esa es la puerta del dormitorio de la doncella. Que no entre ning\u00fan hombre\u00bb.<\/p>\n<p>Y me voy a dormir confiado a mi cuarto, dejando la escena a su custodia.<\/p>\n<p>Me despiertan los aullidos de la bella doncella, que deb\u00eda llevar virgen para casar con el pr\u00edncipe. La bella me grita que fue violada por delante y por detr\u00e1s. Pregunto a su nodriza por el eunuco.<\/p>\n<p>No era eunuco &#8211; me dice&#8211;. La sedujo y la viol\u00f3 a ella, me viol\u00f3 a mi y menos mal que no lo viol\u00f3 a usted.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>Escap\u00f3 por el jard\u00edn de senderos que se bifurcan a otros cuentos de otros autores.<\/p>\n<p><strong>Estampado<\/strong><\/p>\n<p>Un buen hombre se ganaba la vida vendiendo estampitas milagrosas del Diablo. Cada estampita ten\u00eda poder, pero s\u00f3lo para una vez.<\/p>\n<p>El comprador pod\u00eda pedir un milagro y mientras este se realizaba, la estampita se hac\u00eda humo. De esta manera, el buen hombre pod\u00eda seguir vendiendo y sobreviviendo.<\/p>\n<p>Un cliente no tuvo mejor ocurrencia que rogarle a su estampita que se le apareciera el Diablo. Con tanto fervor rog\u00f3 el creyente, que el mism\u00edsimo Diablo se le apareci\u00f3, vivito y coleando.<\/p>\n<p>El Diablo era el mism\u00edsimo vendedor de estampitas.<\/p>\n<p><strong>Progreso de la fe<\/strong><\/p>\n<p>El monje ha quemado los manuscritos esot\u00e9ricos y huye a caballo en la noche.<\/p>\n<p>Una bestia se come los iconos del santuario.<\/p>\n<p>Soldados borrachos saquean algunos muebles antes de que el fuego lo consuma todo.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana vendr\u00e1n con esclavos para levantar el templo nuevo de la nueva creencia.<\/p>\n<p>Comenzar\u00e1n por la mazmorra profunda.<\/p>\n<p>Cada nuevo templo se levanta sobre los cad\u00e1veres de un sacrificio inconfesable.<\/p>\n<p><strong>Feliz Noche Buena<\/strong><\/p>\n<p>Feliz Noche Buena, le deseaban a un anciano.<\/p>\n<p>\u00abFeliz noche buena son tres sin sacarla\u00bb, murmur\u00f3 el anciano, con nostalgia de su mocedad.\n<\/p><\/div>\n<p><script type=\"text\/javascript\"><\/script><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. 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