{"id":3941,"date":"2012-02-07T09:40:44","date_gmt":"2012-02-07T12:40:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=3941"},"modified":"2012-02-07T09:40:44","modified_gmt":"2012-02-07T12:40:44","slug":"hebe-uhart-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=3941","title":{"rendered":"HEBE UHART"},"content":{"rendered":"<p>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-Du-TWbgATOg\/TbbHMGHvL2I\/AAAAAAAAKCQ\/JiRJYLikFsE\/s1600\/Hebe-Uhart_relatos-reunidos.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"660\" \/><\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<h3>DANIELITO\u00a0\u00a0 y\u00a0 LOS FIL\u00d3SOFOS<\/h3>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>La se\u00f1ora que entregaba los cheques ten\u00eda muy buenos modales, era correcta y hasta personal en su trato. A pesar de los buenos modales y de la cortes\u00eda, parec\u00eda ofendida por algo, llevaba una ofensa muy atrasada y estaba dispuesta a vengarse secamente sin que ella ni su v\u00edctima supieran de qu\u00e9 se estaba vengando. Cuando vio al profesor de filosof\u00eda dijo con aire de estar muy cansada pero generosamente dispuesta a beneficiar una vez m\u00e1s a la humanidad.<\/p>\n<p>-\u00bfUsted era 32.586, verdad?<\/p>\n<p>-32.584 \u2013dijo el profesor.<\/p>\n<p>Ella busc\u00f3 maquinalmente el cheque y dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 barbaridad!<\/p>\n<p>Pero no se refer\u00eda al cheque; mientras dec\u00eda eso, no parec\u00eda indignada, sino reconfortada. Produc\u00eda tambi\u00e9n un efecto reconfortante. Como si supiera de qu\u00e9 se trataba o como si hubieran hablado antes, el profesor de filosof\u00eda dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 le parece!<\/p>\n<p>En un tono de leve sufrimiento y alegre indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora dijo:<\/p>\n<p>-Cada vez lo atropellan m\u00e1s a uno, la gente no repara en nada\u2026<\/p>\n<p>-Si lo sabr\u00e9 yo \u2013dijo el profesor-. Yo tomo \u201ceso\u201d como algo natural y si ocurre algo nuevo, algo que no es \u201ceso\u201d, lo tomo como un milagro del cielo.<\/p>\n<p>-Hay que creer o reventar \u2013dijo la se\u00f1ora, como si todos tuvieran la culpa de que ella hubiera llegado a esa conclusi\u00f3n. El profesor mene\u00f3 la cabeza y recibi\u00f3 su cheque, se pod\u00eda ir; no hab\u00eda alumnos para examinar. Pod\u00eda estar contento, ya que estaba libre, pero no lo estaba; hubiera preferido tomar examen. Cuando estaba en la puerta, lo corri\u00f3 la profesora Lene.<\/p>\n<p>-Profesor, venga que hay un alumno. \u00a1Qu\u00e9 suerte que lo pesqu\u00e9!<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 se le va a hacer \u2013dijo con aire resignado, pero la acompa\u00f1\u00f3 con movimientos vivaces.<\/p>\n<p>La profesora Lene dijo:<\/p>\n<p>-Yo me clav\u00e9. Quiero irme a las nueve y cuarto, as\u00ed que hacemos ligero.<\/p>\n<p>Ella estaba apurada, porque era fil\u00f3sofa y madre. Repiti\u00f3 con aire entusiasta.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1C\u00f3mo me clav\u00e9!<\/p>\n<p>El alumno, Daniel Eppelbaum, para la profesora Lene se llamaba \u201c\u00e9se\u201d. Ven\u00eda a rendir filosof\u00eda por tercera vez. Cuando lo vio, dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, \u00e9se!<\/p>\n<p>El profesor respetaba mucho a la profesora Lene, ella era una persona de gran olfato. Distingu\u00eda perfectamente y al instante no s\u00f3lo si una prueba de la existencia de Dios era a priori o a posteriori, sino tambi\u00e9n si a una torta le faltaba una cucharada m\u00e1s de lim\u00f3n para quedar mejor.<\/p>\n<p>La profesora Lene ten\u00eda un vestido con ravioles estampados. Sobre un fondo beige aparec\u00edan los ravioles blancos. Llevaba un saquito rojo, de un rojo tomate y las u\u00f1as y labios pintados al tono. Todo era de un rojo casi comestible, pero seguramente nadie se hubiera atrevido a comerle el saquito a la profesora. Cuando no llevaba el de ravioles, ten\u00eda otro con flores de lis.<\/p>\n<p>Daniel sac\u00f3 su bolilla con calma y se puso a escribir. La profesora Lene advirti\u00f3:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Y no escriba ning\u00fan disparate.<\/p>\n<p>Danielito no escrib\u00eda con el br\u00edo emprendedor del que ha estudiado mucho, tampoco parec\u00eda asustado. Su cara parec\u00eda decir: esto tiene una vuelta y se la voy a encontrar.<\/p>\n<p>Su cara era como la de alguien que hace Palabras Cruzadas y encuentra \u201cCiudad de Caldea\u201d y se pone contento, porque ya lo vio muchas veces, pero hab\u00eda algunos claros.<\/p>\n<p>Mientras Daniel escrib\u00eda, el profesor dijo a la profesora Lene:<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde pas\u00f3 las vacaciones, profesora?<\/p>\n<p>-Fui a Estados Unidos \u2013dijo ella-. Pero la realidad no coincidi\u00f3 con la idea que me hab\u00eda hecho. No vi suciedad por ninguna parte, ni hippies.<\/p>\n<p>-Ser\u00e1 por la estaci\u00f3n del a\u00f1o, profesora, no nos olvidemos que all\u00e1 es invierno, tal vez en verano\u2026<\/p>\n<p>-Puede ser. Fuimos a Harlem, vimos unos negros con caras de pendencieros, el gu\u00eda nos dijo \u201cMejor no bajar\u201d. No bajamos. Pero ellos no nos hicieron nada. Yo, no puedo decir que me hayan hecho algo.<\/p>\n<p>-Yo estuve en Europa \u2013dijo el profesor-. Ay, lo que es Amsterdam. \u2013Y movi\u00f3 la cabeza reprobando Amsterdam, en tono leve y triste.<\/p>\n<p>-S\u00ed \u2013dijo ella-, parece que Amsterdam es el colmo de todo eso.<\/p>\n<p>Al profesor los colmos lo invad\u00edan, asustaban y conmov\u00edan. En el caso de ella era distinto: si le hubieran dado poder, hubiera exterminado a punterazos todo colmo y caos que encontrara a su paso; como no pod\u00eda y ten\u00eda una mente clara, ella ac\u00e1 y los colmos all\u00e1.<\/p>\n<p>Miraron el examen escrito, mejor dicho lo examin\u00f3 la profesora poni\u00e9ndolo a prudente distancia de sus ojos, mientras el profesor atisbaba.<\/p>\n<p>Vio algo que no le gust\u00f3. Hizo:<\/p>\n<p>-Mm\u2026<\/p>\n<p>El profesor, solidario, tambi\u00e9n mene\u00f3 la cabeza, pero hab\u00eda meneado la cabeza a destiempo, por un error distinto y la profesora Lene lo advirti\u00f3.<\/p>\n<p>Le dijo:<\/p>\n<p>-No, vea esto.<\/p>\n<p>El profesor mene\u00f3 la cabeza con efusi\u00f3n. Con eso no encontr\u00f3 complicidad en la profesora Lene: no era persona para deshacerse en lamentos sobre lo poco que saben los chicos.<\/p>\n<p>-Decime \u2013le dijo la profesora Lene a Danielito-, \u00bfqu\u00e9 quiere decir la palabra fil\u00f3sofo?<\/p>\n<p>Todo lo que dec\u00eda ella se convert\u00eda en un hecho hist\u00f3rico. Lo mismo ocurr\u00eda en su casa, cuando dec\u00eda por ejemplo \u201chay olor a pescado\u201d era a pescado y a ninguna otra cosa. Si los dem\u00e1s no sent\u00edan o no sab\u00edan claramente qu\u00e9 olor hab\u00eda, en ese momento se daban cuenta de que efectivamente hab\u00eda olor a pescado y adem\u00e1s de que deb\u00edan obrar o hacer algo en consecuencia. Danielito respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Que busca la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Respondi\u00f3 de modo r\u00e1pido y din\u00e1mico por tratarse de \u00e9l. Esa voz y esa facilidad en la respuesta, ese lugar com\u00fan, puso furiosa a la profesora Lene. Pens\u00f3 que Danielito estaba muy\u00a0 lejos de saber lo que era la sabidur\u00eda. Y es que con la filosof\u00eda ocurre eso; si uno no ensambla un razonamiento con otro, y presenta un argumento suelto, ocurre como en la m\u00fasica, un acorde suelto, una frase musical, no dice nada, suena como un rasguido de viol\u00edn desafinado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfY qu\u00e9 es la sabidur\u00eda? \u2013dijo la profesora Lene. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El profesor suspiraba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -La sabidur\u00eda \u2013dijo Danielito- era que los fil\u00f3sofos se preocupaban por los fundamentos de las cosas, que hab\u00eda un mundo de las apariencias\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ah\u00ed la cort\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfY qu\u00e9 entiende por fundamento de las cosas?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Y bueno, cada fil\u00f3sofo pensaba que era distinto, por ejemplo para Tales era el agua, para Her\u00e1clito el fuego\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El profesor apoyaba, asintiendo. Todo estaba en orden, el agua, el fuego\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Dejemos eso \u2013dijo ella.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se\u00f1al\u00f3 el programa con la u\u00f1a roja:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -El problema del conocimiento de Descartes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Danielito dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Descartes, sentado junto a la estufa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Deje la estufa en paz \u2013dijo impaciente-. Lo \u00fanico que recuerdan es lo de la estufa. Vamos a lo medular.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Tiene que usar la cabeza \u2013dijo el profesor, tratando de ser severo. En tono m\u00e1s suave dijo-: \u00bfQu\u00e9 carrera va a seguir usted?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ingenier\u00eda \u2013dijo Danielito sonriendo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Para ser ingeniero tiene que usar la cabeza. Yo tendr\u00eda miedo de pasar por un puente que usted construya. \u00bfMire si el puente se cae y se viene abajo porque usted no us\u00f3 la cabeza?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Danielito no contest\u00f3 nada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para comprender la pregunta siguiente hay que explicar algo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El fil\u00f3sofo Leibniz dijo: \u201cDios hizo el mejor de dos mundos posible. Antes de crear, Dios contempl\u00f3 todas las posibilidades y las compar\u00f3 desde el punto de vista del sumo bien, que es su objetivo soberano.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Colocado ante la infinidad de posibles y antes de hacer elecci\u00f3n de ellos, Dios no podr\u00eda dejar de atenerse al mejor\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En una escala m\u00e1s humilde, todos tenemos experiencia de esto. Cuando uno dice por ejemplo, tengo 500 pesos, debo comprar una botella de aceite que vale 250 pesos, pero adem\u00e1s quisiera salir a pasear un poco; si salgo, con lo que me queda no puedo comprar nada. El paseo har\u00e1 bien a mi esp\u00edritu; el aceite es necesario para mi subsistencia. Tener aceite me produce tranquilidad, pero mi esp\u00edritu est\u00e1 triste. De repente mi esp\u00edritu se puede llegar a morir si no va a pasear y generalmente uno \u00bfc\u00f3mo elige? De cualquier manera. Cuando no aguanta m\u00e1s, siente que las piernas lo llevan y dice: salgo (para bien o para mal). Dios no har\u00eda as\u00ed, seg\u00fan Leibniz. Como para \u00e9l no existe el tiempo, todo lo ve de un golpe de vista. Dios ver\u00eda inmediatamente las consecuencias nefastas de no tener aceite, cosa que uno ve a los tres o cuatro d\u00edas; tambi\u00e9n Dios ver\u00eda inmediatamente las consecuencias de ir a pasear y elegir\u00eda, dentro de lo posible, lo mejor. Un comentarista de Leibniz, que aclara su pensamiento, dice que Leibniz quiso decir que si Dios no ha hecho mejor el mundo, es que no ha podido hacerlo mejor. Esto nada tiene que ver con la frase habitual entre nosotros. \u201cHice lo que pude\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque todo lo que se diga referente a nosotros, los hombres, est\u00e1 impregnado de nuestra miseria humana. Cuando alguien dice \u201cHice lo que pude\u201d, se trate de un pobre de esp\u00edritu, de un hip\u00f3crita o de alguien que termin\u00f3 de trabajar y lleg\u00f3 la hora de tomar un Cinzano, eso nada tiene que ver con la frase referida a Dios cuando se dice de \u00e9l: \u201cHizo lo que pudo\u201d. Siendo el sujeto del que se habla de otra magnitud, \u201cHizo lo que pudo\u201d quiere decir otra cosa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La profesora Lene le pregunt\u00f3 a Danielito:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfCu\u00e1ndo Leibniz dice que Dios hizo el mejor de los mundos posibles, quiso decir que se trataba de un mundo donde no hab\u00eda injusticia, ni dolor, ni pena, ni males?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por la voz de la profesora, por un p\u00e1lpito que le dec\u00eda que deb\u00eda contestar que no y porque en filosof\u00eda cada vez que a \u00e9l le parec\u00eda que hab\u00eda que contestar que s\u00ed, la respuesta era \u201cNo\u201d, dijo, no muy convencido:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -No.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Entonces \u2013dijo ella-, \u00bfqu\u00e9 quer\u00eda decir Leibniz?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya lo hab\u00edan aplazado tres veces en filosof\u00eda, sab\u00eda que no hay que apurarse a decir lo que pensaban los fil\u00f3sofos, porque con ellos nunca se sabe. Opt\u00f3 por quedarse callado, con su mejor cara de muchacho angelical. Entonces el profesor lo mir\u00f3 y le dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Yo s\u00e9, porque soy medio brujito \u2013y sonri\u00f3-, que a usted, en alg\u00fan momento de su vida le va a gustar la filosof\u00eda. M\u00e1s a\u00fan, la va a amar. Mire que yo soy medio brujito, eh.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y lo mir\u00f3 con ojos de picard\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Buen \u2013dijo la profesora Lene-. No te voy a meter en honduras porque no sos para eso. Est\u00e1s aprobado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo dijo con voz del m\u00e1s profundo desprecio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Habitualmente, cuando se le dice a un chico que est\u00e1 aprobado, va corriendo a comunicarlo a su comit\u00e9 de apoyo que lo espera afuera. Cosa curiosa, Danielito no se mov\u00eda de ah\u00ed, estaba quieto, parado, mirando a uno y a otro.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La profesora Lene dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Pero ahora que est\u00e1 aprobado, \u00bfcree en alg\u00fan principio b\u00e1sico que rige el universo, en una existencia superior?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Bueno \u2013dijo \u00e9l (dud\u00f3)-, de alguna forma\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y el profesor pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfConoce las virtudes teologales?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Danielito, en un tono levemente interesado, como si le hubieran preguntado si conoce la helader\u00eda nueva que se inaugur\u00f3 en la otra cuadra, dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -No.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Fe, esperanza y caridad \u2013dijo el profesor-. Yo s\u00e9 \u2013repiti\u00f3- que la filosof\u00eda te va a gustar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Danielito dijo entonces algo inesperado, siempre con su voz monocorde:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -La verdad es que yo a los fil\u00f3sofos no los comprendo. Yo entiendo las cosas como a m\u00ed me parece, como yo pienso, de otra manera.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La profesora Lene no registr\u00f3 el pensamiento de Danielito porque estaba haciendo la planilla resumen. Sin escuchar, le dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Vaya, vaya a su casa. Su madre lo debe estar esperando atormentada. Hay que ver lo que es la angustia de una madre cuando su hijo da examen. Lo apruebo por su madre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Danielito segu\u00eda parado y no se iba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La profesora Lene le dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfQu\u00e9 se dice?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l la mir\u00f3 desconcertado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ella volvi\u00f3 a repetir:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfQu\u00e9 se dice?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l se dio cuenta y dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ah, gracias.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y reci\u00e9n entonces sali\u00f3. Afuera, el comit\u00e9 de apoyo en pleno lo agarr\u00f3 del saco al grito de:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfQu\u00e9 preguntan, qu\u00e9 preguntan?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Nada, pavadas \u2013dijo Danielito con suficiencia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La que m\u00e1s lo acosaba era una petisita, que ten\u00eda unos zapatos grandes afelpados y abotinados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfTe pregunt\u00f3 Kant? \u00bfQu\u00e9 te pregunt\u00f3 de Kant?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -De eso, nada \u2013dijo Daniel.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eso era lo que ella le hab\u00eda ense\u00f1ado en el caf\u00e9 de la esquina. Qued\u00f3 callada, un poquito desilusionada un momento. Despu\u00e9s lo mir\u00f3 y se dio cuenta de que, con s\u00f3lo mirarlo, era feliz.<\/p>\n<p>\u00a0&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Hebe Uhart naci\u00f3 en Moreno (BsAs) en 1936. Este cuento pertenece al sus relatos reunidos publicados por ALFAGUARA en 2011.-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. &#8211; DANIELITO\u00a0\u00a0 y\u00a0 LOS FIL\u00d3SOFOS &#8211; &#8211; La se\u00f1ora que entregaba los cheques ten\u00eda muy buenos modales, era correcta y hasta personal en su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3941","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3941"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3941\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3942,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3941\/revisions\/3942"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}