{"id":4252,"date":"2012-04-05T15:08:25","date_gmt":"2012-04-05T18:08:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=4252"},"modified":"2012-04-05T15:08:25","modified_gmt":"2012-04-05T18:08:25","slug":"marisol-baltare-3%c2%ba-premio-nivel-uno","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=4252","title":{"rendered":"MARISOL BALTARE: 3\u00ba Premio Nivel Uno"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #333399;\"><strong>.<a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Baltare-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-large wp-image-4253\" title=\"Baltare 2\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Baltare-2-370x494.jpg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"494\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Baltare-2-370x494.jpg 370w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Baltare-2-141x188.jpg 141w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Baltare-2-450x600.jpg 450w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Baltare-2.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333399;\"><strong>EL HERMANO DE JAVIER<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Cuando se me inform\u00f3 el deceso de mi hermano supe que de no morirse yo jam\u00e1s hubiera podido <em>matarlo<\/em>. Deceso fue la palabra que us\u00f3 el polic\u00eda para lamentar comunicarme el hecho pero cuando tuve que trascender la noticia dije fallecimiento, para amortiguar a mi voz del eco y a su \u00a0cuerpo del impacto que lo arroj\u00f3 sobre la banquina. Tambi\u00e9n para no premiar ese \u00faltimo instante de su vida con la tragedia.<\/p>\n<p>Era sabido que nunca se iba a morir despu\u00e9s de una larga agon\u00eda y consumido por el c\u00e1ncer. No; \u00e9l ten\u00eda que matarse de la noche a la ma\u00f1ana estrellado en una ruta, brutalmente.<\/p>\n<p>Exig\u00ed la mayor solemnidad posible y contrat\u00e9 los servicios de una de las pocas funerarias que inclu\u00eda la pr\u00e1ctica de la tanatopraxia. Ya sab\u00eda que aunque todos reprobaran mi decisi\u00f3n ninguno se atrever\u00eda a juzgarla y mucho menos pretender disuadirme. Mi gesto ser\u00eda interpretado del modo, naturalmente, m\u00e1s aceptable: la impresi\u00f3n de la fatalidad empe\u00f1ada en prolongar lo impostergable.<\/p>\n<p>Durante los tres d\u00edas que dur\u00f3 el sepelio no s\u00f3lo se hicieron presentes hasta nuestros parientes m\u00e1s lejanos sino que fue un continuo desfile de personalidades importantes e inconexas entre s\u00ed pero que hab\u00edan tenido alg\u00fan trato con \u00e9l o se vinculaban conmigo. La misma funeraria se encarg\u00f3 de hacer llegar las participaciones a la larga lista que les suministr\u00e9 y entre los que contaban miembros del Opus Dei, autoridades del Ministerio de Educaci\u00f3n y de la Secretar\u00eda de Cultura y algunas otras personalidades p\u00fablicas y pol\u00edticas. Admito que hubo una importante cantidad de gente desconocida que ni acert\u00f3 a saludarme por desconocer mi existencia, \u00e9sos eran los amigos de mi difunto hermano. En el incansable deambular mental escuch\u00e9 infinidad de murmuraciones pero la que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 fue la de quien aseguraba que aquello contribuir\u00eda a la resignaci\u00f3n y la pronta elaboraci\u00f3n del duelo. Sinceramente, lament\u00e9 no poder permitirme la sonrisa.<\/p>\n<p>Prefer\u00ed permanecer confiado en el verdadero motivo de semejante exageraci\u00f3n: alterar su recuerdo. Menguar la intensidad de su vida contrarrestando la audacia que lo defini\u00f3. Enga\u00f1ar a quienes m\u00e1s lo hab\u00edan querido, a quienes lo hab\u00edan querido m\u00e1s que a m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00c9sos que identificaban la genialidad con sus remeras descoloridas tendr\u00edan que convencerse durante los tres d\u00edas de velorio y quedarse con esta \u00faltima imagen: Javier de traje, bien peinado y hasta bendecido. Tan impecablemente falseado como irreconocible.<\/p>\n<p>Quise burlar su memoria para que al evocarlo se les deforme su existencia y lo olviden con la misma rapidez con que lo quisieron. O para que, con el tiempo, al acordarse de \u00e9l pudieran confundirlo conmigo.<\/p>\n<p>Harto de ser el hermano de Javier\u2026 Desped\u00ed sus restos como si le estuviera dando sepultura a lo que hab\u00eda sido mi propia vida hasta ese momento.<\/p>\n<p>En los d\u00edas siguientes fui a la inmobiliaria con la idea de rescindir el alquiler del departamento que mi hermano habitaba pero me dej\u00e9 convencer por los sugerentes modales de la oficinista y decid\u00ed esperar los tres meses que restaban para concluir el contrato. Si bien era cierto que econ\u00f3micamente me conven\u00eda reconozco que no fue eso lo que me llev\u00f3 a aceptar la oferta sino la euforia casi infantil que sent\u00ed vibrar en el est\u00f3mago al imaginarme que por un tiempo podr\u00eda vivir como si fuera Javier.<\/p>\n<p>No es que me mudaba a su casa porque yo seguir\u00eda teniendo el mismo domicilio de siempre, aquello no era m\u00e1s que la extensi\u00f3n de un juego que ya estaba iniciado.<\/p>\n<p>Camin\u00e9 por avenida Belgrano mientras la tarde se empe\u00f1aba en iluminar el rumbo de mis pasos con el af\u00e1n de que no me pierda entre las sombras.<\/p>\n<p>Esperando la complicidad de la noche y retrasando el enfrentamiento con mi propia incapacidad apur\u00e9 un whisky una cuadra antes de llegar a su departamento pero apenas entr\u00e9 y respir\u00e9 el aire que hab\u00eda dejado sent\u00ed que Javier me estaba mirando. Durante un brev\u00edsimo instante me aterr\u00f3 pensar que su falta atrapar\u00eda mi existencia con razones m\u00e1s poderosas, m\u00e1s sutiles pero tan poco l\u00f3gicas como inconfesables, por eso no permit\u00ed siquiera que se plasmen como idea.<\/p>\n<p>No fue el olor de su intimidad sino mi posibilidad de recorrerla lo que me caus\u00f3 v\u00e9rtigo, como si al pisarla me estuviera plantando por encima de sus secretos, en un lugar que no me correspond\u00eda y al que hab\u00eda llegado por lo mismo de siempre, mi cobard\u00eda y su audacia. Me sent\u00ed peor al entender que as\u00ed suceder\u00eda si el que hubiese muerto fuera yo y \u00e9l qui\u00e9n anduviera por entre mis miserias. Volv\u00ed a tener tanto miedo que agradec\u00ed estar vivo, tener tiempo y conciencia para ocultar lo que ni muerto permitir\u00eda saberse de mi mismo.<\/p>\n<p>Me acuerdo que lo primero que hice fue mirar el ba\u00f1o, fijarme si hab\u00eda alg\u00fan slip sucio en el piso, asombrarme de que usara la misma marca de desodorante que yo y cerrar el ventiluz que daba al lavadero y el del lavadero que miraba al del vecino de enfrente. Atrapar ese resto de privacidad \u00a0que no me pertenec\u00eda pero del que me sent\u00eda responsable. Anduve por el departamento como un fantasma, tropezando con su vida y atontado por esa muerte inesperada hasta que llor\u00e9; primero con el arrebato torpe del principio y despu\u00e9s con el \u00fanico desconsuelo con que se puede llorar la muerte de qui\u00e9n m\u00e1s quisimos.<\/p>\n<p>Durante la madrugada me sobresalt\u00f3 el sonido de algo que identifiqu\u00e9 como parte del mundo on\u00edrico y volv\u00ed a entre dormirme hasta despertar de nuevo con la nitidez de un grito ahogado y los posteriores quejidos que desencadena el acto amoroso.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 despierto, desvelado y con bronca pero tranquilo de que ya hab\u00eda terminado. Inevitablemente me cuestion\u00e9 la molestia y el alivio sin pretender una revelaci\u00f3n hasta que el sue\u00f1o venci\u00f3 un recuerdo olvidado por los a\u00f1os: no poder dormir las noches que Javier hac\u00eda entrar a oscuras y en secreto a alguna de sus primeras novias.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente me cost\u00f3 entender donde estaba y que hac\u00eda ah\u00ed. Tom\u00e9 un taxi hasta mi casa en donde improvis\u00e9 un equipaje reducido y volv\u00ed al departamento caminando. Cuando pas\u00e9 por un bar que ten\u00eda tel\u00e9fono p\u00fablico llam\u00e9 a mi prima para consultarle una duda y ella aprovech\u00f3 para avisarme que quer\u00eda verme, sin mediar pre\u00e1mbulos le dije que estar\u00eda en lo de Javier ultimando detalles para la entrega del departamento. Ah\u00ed nom\u00e1s telefone\u00e9 a Delia para pasarle la direcci\u00f3n del departamento as\u00ed ven\u00eda a limpiar cuanto antes.<\/p>\n<p>Diciembre estallaba y las calles herv\u00edan con el t\u00edpico clima navide\u00f1o. Llegu\u00e9 tan acalorado y hambriento que despu\u00e9s de ducharme me puse a preparar un licuado. As\u00ed estaba, con una mano sobre la tapa de la multiprocesadora y la otra agarrando la manija, en pleno aturdimiento emocional y auditivo, cuando percib\u00ed como ecos de golpes sobre las paredes y \u00bfgritos? desde una distancia indescifrablemente et\u00e9rea como concisa. Apagu\u00e9 la licuadora y sin la interferencia del electrodom\u00e9stico los placenteros gemidos adquir\u00edan un plano de realidad descomunal, escapados por el balc\u00f3n de una intimidad ajena se convert\u00edan en rel\u00e1mpagos cegadores que tronaban sobre las carencias del resto de los vecinos. El viento cerr\u00f3 la turbaci\u00f3n con un portazo que reson\u00f3 en toda el edificio y fui hasta el living para correr el ventanal antes de que la tormenta ensucie m\u00e1s de lo que ya estaba.<\/p>\n<p>Mientras me tomaba el licuado y miraba la ciudad llenarse de agua, desbordar las alcantarillas y naufragar bolsas de papas fritas, latas de coca y botellas de agua mineral pensaba en hacer un reclamo al consorcio pero enseguida desech\u00e9 la idea por carecer de un argumento v\u00e1lido, resultaba il\u00f3gico censurar el placer de alguien que para colmo ni sab\u00eda qui\u00e9n era. Eso tendr\u00eda que hacer: averiguar de donde proven\u00eda tal despliegue amoroso y qui\u00e9n era la fogosa amante.<\/p>\n<p>Sentado en el sof\u00e1 y conciente de que empezaba a dormirme, me dorm\u00ed y so\u00f1\u00e9 que lam\u00eda la vulva de una mujer desconocida y que mi lengua encontraba, entre sus pliegues, una esfera perfectamente redondeada como un mundo de tesoros desconocidos. Deslizaba la joya debajo del paladar para saborear la fortuna del hallazgo pero al morderla el esmalte se quebraba y me quedaba encastrado entre dos muelas un pedazo de la sustancia irisada.<\/p>\n<p>Cuando me despert\u00f3 el timbre atend\u00ed desorientado mirando la hora, el living en penumbras y el vaso de licuado vac\u00edo. \u201cAlberto y Nora\u201d carraspe\u00f3 el portero el\u00e9ctrico. \u00bfMi prima y el marido? Me acord\u00e9 del llamado as\u00ed que prend\u00ed r\u00e1pido las luces y enjuagu\u00e9 el vaso mientras sub\u00edan en el ascensor. Cuando abr\u00ed la puerta encontr\u00e9 sus dos sonrisas ins\u00edpidas mediando entre la incomodidad y el compromiso. Entraron disculp\u00e1ndose por la hora y explicando que reci\u00e9n sal\u00edan del estudio. Quiz\u00e1s porque eran contadores supuse que su visita se deb\u00eda a un inter\u00e9s econ\u00f3mico en vincularme con alg\u00fan marchante de arte que se ocupe de la venta de los cuadros de Javier pero no, me equivoqu\u00e9. Hasta tanto me mostr\u00e9 reacio pero ellos invariablemente comprensivos alivianaron la presi\u00f3n y en cuanto pudieron soltaron la invitaci\u00f3n sin que suene como un soplido la exhalaci\u00f3n de alivio. Apenas entend\u00ed que hab\u00edan venido a pedirme que pase nochebuena y fin de a\u00f1o con el resto de la familia acept\u00e9 sin rodeos pero se mantuvieron durante tanto rato insistiendo que no supe si no hab\u00edan escuchado mi conformidad o si su pedido ven\u00eda a expresar lo contrario, la necesidad de una rotunda negativa por mi parte. Empec\u00e9 a sentirme avergonzado y baj\u00e9 la mirada para que no se me notara la tristeza. Cuando los escuch\u00e9 decir reuni\u00f3n en lugar de fiesta mostr\u00e9, sin palabras, mi incomodidad y ellos dieron por finalizada la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Nora se disculp\u00f3 para pasar al ba\u00f1o y Alberto aprovech\u00f3 su ausencia para colgarse el saco en un brazo y hablarme del clima, de espaldas y con las manos en los bolsillos, mirando por el ventanal abierto. En ese momento me acord\u00e9 de la vecina y rogu\u00e9 que se fueran antes de que empezara el fogoso balbuceo. Lo m\u00e1s admirable fue la concentraci\u00f3n con que ambos mantuvieron la atenci\u00f3n sujetada a mi presencia sin que la mirada se les diluya por mis contornos en la b\u00fasqueda de la ausencia de mi hermano.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 mirando televisi\u00f3n hasta tarde, haciendo tiempo y esperando pero no tuve el placer de o\u00edrla esa noche. \u00bfJavier tambi\u00e9n la escuchar\u00eda? Por un instante me avergonz\u00f3 lamentar su muerte por no poder preguntarle.<\/p>\n<p>En mi casa, las ma\u00f1anas que ven\u00eda la se\u00f1ora a limpiar me levantaba m\u00e1s temprano que de costumbre para poder desayunar tranquilo y solo. Ac\u00e1 hice lo mismo. Apenas lleg\u00f3 empec\u00e9 a cerrar las ventanas bajo su mirada sonriente que me pregunt\u00f3 si tanto fr\u00edo ten\u00eda y cuando le contest\u00e9 que era para prender el aire acondicionado se interpuso entre el aparato y yo. Era asm\u00e1tica y demasiado necia para poder convencerla as\u00ed que me reclu\u00ed en el balc\u00f3n a leer el diario.<\/p>\n<p>El aire fresco de la ma\u00f1ana daba claras muestras en el cielo de ser una ef\u00edmera sensaci\u00f3n. Abajo, la ciudad empezaba a caldearse de insultos, bocinas y frenadas. Las palomas anidadas en los huecos de otras ventanas dialogaban en su idioma.<\/p>\n<p>Entre noticia y noticia me llegaban oleadas de aromas limpios. Lavanda y pino, azahares. El olor de la cera me llev\u00f3 a la casa de los abuelos y brill\u00f3 el recuerdo lustroso de las escaleras que yo bajaba de la mano de mam\u00e1 y del otro lado Javier riendo a carcajadas desliz\u00e1ndose por la baranda.<\/p>\n<p>Algunas s\u00ed que la pasan bien, la o\u00ed murmurar a Delia mientras vaciaba el balde sobre una rejilla cerca de mis pies. La evocaci\u00f3n infantil me abstrajo a tal punto que no entend\u00ed a que se refer\u00eda ni desde cuando me estaba hablando. Disculp\u00e1ndome por la distracci\u00f3n le pregunt\u00e9 y sonri\u00f3 levantando el ment\u00f3n y las cejas. Escuch\u00e9 un gemido y me paralic\u00e9 aunque estaba quieto, algo dentro m\u00edo se acarton\u00f3. Eso es lo que yo llamo saber disfrutar de la vida, sigui\u00f3 diciendo a los gritos para que el ruido de la enceradora no obstaculice sus declaratorias y lleguen, n\u00edtidas, hasta mis o\u00eddos.<\/p>\n<p>No me dejaba de asombrar el desparpajo de la gente a la hora de expresarse.<\/p>\n<p>Yo, que previendo la incomodidad de la situaci\u00f3n trat\u00e9 de silenciar el deseo de la vecina para que no la oyera Delia, ahora no sab\u00eda como callar a Delia por terror de que la vecina la escuchase.<\/p>\n<p>Permanec\u00ed con la vista fija en los valores de la bolsa y m\u00e1s enojado a\u00fan cuando escuch\u00e9 las infaltables risitas de la satisfecha amante. Despu\u00e9s de estallar la pasi\u00f3n no sobreven\u00eda la calma sino su risa. \u00bfO se burlaba de m\u00ed? No, sin dudas, era feliz. Y muy joven.<\/p>\n<p>Cuando me qued\u00e9 solo bosquej\u00e9 un plano del edificio con la cantidad de pisos y departamentos que hab\u00eda en cada uno, cuales daban a la calle y los que eran contrafrente como el m\u00edo. Rememor\u00e9 a Delia arqueando las cejas y levantando el ment\u00f3n, como sugiriendo de que el sonido llegaba desde arriba. \u00bfSe refiri\u00f3 concretamente al sexto o su gesto abarcaba en general los pisos superiores al que yo estaba? A\u00fan as\u00ed era un buen dato a tener en cuenta porque quedar\u00edan descartados los cuatro inferiores pero quiz\u00e1s su adem\u00e1n sintetiz\u00f3 una referencia proveniente del exterior pero no necesariamente desde arriba. Como fuera, los gemidos no eran producto de mi elucubraci\u00f3n y la mujer que los emit\u00eda estaba en alguno de los diecinueve departamentos restantes del mismo edificio que, ahora, yo habitaba.<\/p>\n<p>O\u00edrla diariamente nunca se convirti\u00f3 en un acto cotidiano. Para m\u00ed era insomnio y desvelo, expectativa y espanto a la vez. El origen y el fin de mi actual existencia acababa en cada uno de sus orgasmos sin matarme el deseo.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana sal\u00eda a comprar el diario cuando vi, en el piso, un sobre que alguien habr\u00eda deslizado por debajo de la puerta, al abrirlo me di con el anuncio de una recepci\u00f3n organizada por el consorcio con motivo de las fiestas venideras que tendr\u00eda lugar esa misma noche en el quincho comunitario del edificio. La euforia por conocer en pocas horas a la fogosa amante anul\u00f3 mi concentraci\u00f3n para todas las actividades programadas ese d\u00eda. Finalmente desist\u00ed y tendi\u00e9ndome sobre la alfombra constru\u00ed su voz mediante el c\u00famulo de gemidos que inclu\u00edan quejas, pedidos e insistencias. Arm\u00e9 a trav\u00e9s de sus risas la entonaci\u00f3n con que hablar\u00eda y el timbre que tendr\u00eda su voz.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a ba\u00f1arme en el mismo horario que figuraba en la tarjeta para que la ansiedad no me permita cometer el grave error de llegar entre los primeros. Busqu\u00e9 en el placard de Javier la ropa que, se notaba, nunca usaba. Eleg\u00ed el vaquero menos deste\u00f1ido y una remera deportiva que todav\u00eda conservaba la etiqueta de compra, el mismo desodorante de los dos y yo sinti\u00e9ndome cada vez m\u00e1s distinto de m\u00ed y m\u00e1s parecido a \u00e9l. Estaba feliz cerrando la puerta cuando prefer\u00ed volver a buscar la tarjeta por si, arriba, alguien me la ped\u00eda pero al entrar y ver encima de la mesa el sobre me di cuenta. De golpe me di cuenta que el consorcio dud\u00f3 hasta \u00faltimo momento en invitarme. \u00a1Nunca se manda una invitaci\u00f3n el mismo d\u00eda del festejo carajo! \u00a1Que los re mil pari\u00f3! Y yo no haberme dado cuenta al ver el sobre diciendo quinto B en lugar del nombre del destinatario.<\/p>\n<p>Hijos de puta me iban a tener que aguantar igual, pensaba mientras los imaginaba, a \u00faltimo momento, apiadados por mi reciente p\u00e9rdida improvisando otro sobre. Ni mi nombre sab\u00edan, tampoco dedujeron que tengo el mismo apellido de mi hermano.<\/p>\n<p>La frustraci\u00f3n me hizo sentir como el actor que jubila la esperanza de protagonizar el papel que siempre quiso pero trat\u00e9 de recomponerme y sub\u00ed motivado por la idea de conocerla.<\/p>\n<p>Al llegar hice un saludo general que fue respondido con la misma informalidad; \u00e9so y el martini que alguien me ofreci\u00f3 enseguida pusieron mi buen humor de manifiesto.<\/p>\n<p>En cuanto di un primer ojeo r\u00e1pido a cada uno de los invitados la localic\u00e9 sin detener mi mirada en su presencia. Me bast\u00f3 verla para imaginar que ser\u00eda ella porque era tal cu\u00e1l la supuse.<\/p>\n<p>En poco rato me encontr\u00e9 integrado a un grupo de hombres comentando sobre el gobierno democr\u00e1tico, criticando el cine de Puenzo, bebiendo y code\u00e1ndome con el resto como uno m\u00e1s. Estaba tan a gusto que me sent\u00eda seductor incluso. Envalentonado por la bebida me acerqu\u00e9 hasta donde estaba ella para o\u00edr su voz y en cuanto solt\u00f3 la primera risa confirm\u00e9 mi deducci\u00f3n. Improvis\u00e9 un problema de humedad dentro de los placares por la ubicaci\u00f3n de mi departamento y as\u00ed obtuve la informaci\u00f3n de que ella viv\u00eda en el s\u00e9ptimo B.<\/p>\n<p>Cuando las presencias empezaron a ralear me desped\u00ed con simpat\u00eda de los que quedaban y baj\u00e9 hasta mi departamento. No podr\u00eda decir que su imagen se grab\u00f3 en mis retinas porque estar\u00eda siendo injusto con el resto de los sentidos. Ya solo, rememor\u00e9 la tensi\u00f3n de mis m\u00fasculos en la inmediatez de sus insinuaciones y ese gesto suyo, repetido e intencional de levantar los brazos llevando ambas manos hasta la nuca para retorcerse el pelo en un rodete que al instante volv\u00eda a caerle desgajado por la espalda.<\/p>\n<p>Sin esperar a o\u00edrla me frot\u00e9 la bragueta como si fuera la ansiedad de su mano movi\u00e9ndose con torpeza la que me liberaba la verga. Me qued\u00e9 mir\u00e1ndomela, admirando la prepotencia y la desmesura con que se ergu\u00eda, con esa audacia natural con que se nutre y crece lo salvaje. Como un palo santo que se adora y venera, sus labios entreabiertos rodear\u00edan la punta muy cerca, casi sin atreverse a mamarla. El aliento enviciado haci\u00e9ndome arder la ingle.<\/p>\n<p>La fascinaci\u00f3n de mi propio sexo duro como un garrote me hizo sentir poderoso y maldito. Semejante verga s\u00f3lo un hijo de puta la puede tener, pensaba mientras me la sobaba como si fuera su mano hasta que la impetuosidad de su boca encapuchar\u00eda hasta mi \u00faltimo chorro de semen.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 las dos fiestas en compa\u00f1\u00eda de todos los familiares tal como hab\u00eda quedado con Nora, Alberto se mostr\u00f3 mucho m\u00e1s distendido conmigo de lo que percib\u00ed la \u00faltima vez y eso contribuy\u00f3 a que yo tambi\u00e9n me sintiera c\u00f3modo.<\/p>\n<p>Cuando volv\u00ed al departamento, el primero de enero ya estaba completamente anochecido y yo agotado por los excesos festivos y con el cuerpo afiebrado de tanto sol.<\/p>\n<p>Antes de tener tiempo para pensarla la vi sentada en las escaleras del frente del edificio. Al acercarme levant\u00f3 apenas la mirada pero llegu\u00e9 a verle los ojos enrojecidos y no pude evitar agregar al saludo la pregunta. Puchereando me cont\u00f3 que hac\u00eda tres horas que tendr\u00eda que haber llegado el micro en el que volv\u00eda su novio de pasar las fiestas con la familia porque \u00e9l era de ac\u00e1 pero lo pasaba en lo de los t\u00edos que ella los conoc\u00eda y hab\u00eda ido miles de veces y por eso ahora se sent\u00eda peor de no haber querido acompa\u00f1arlo esta vez. Apenas pude enganchar a su desconsuelo la propuesta de que telefoneara a la Terminal de \u00f3mnibus para saber si el micro hab\u00eda llegado bien o estaba retrasado acept\u00f3 al instante. Subi\u00f3 conmigo tan cegada por la desesperaci\u00f3n de saber a salvo a qui\u00e9n le proporcionaba los escandalosos orgasmos que ni se detuvo a pensarse en riesgo. No es que confiara en m\u00ed, me sinti\u00f3 inofensivo. Por no decir incapaz. Y no es que yo fuera peligroso pero tampoco incapaz de serlo. Lo que s\u00ed, no ten\u00eda tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Cuando entramos al departamento prend\u00ed la luz mientras cerraba la puerta a mis espaldas, tosiendo di vuelta la llave tir\u00e1ndola dentro del bolso al mismo tiempo que me lo descolgaba del hombro. Gui\u00e9 t\u00edmidamente, hacia el pasillo, su mirada que abarcaba la localizaci\u00f3n del aparato y segu\u00ed de cerca sus pasos hacia la oscuridad del dormitorio. Con la sombra de su silueta delante m\u00edo mi voz fingi\u00f3 la vergonzosa comodidad de tener el tel\u00e9fono en la pieza y antes de percibir su indecisi\u00f3n ahuequ\u00e9 mi mano sobre su boca y desplom\u00e9 su cuerpo bajo el m\u00edo sobre la cama.<\/p>\n<p>Sentir su resistencia, lejos de conmoverme, envalenton\u00f3 mi deseo a tal punto que busqu\u00e9 postergar el inevitable desenlace. Le acaricie el cuerpo de tal manera que por un instante me entorpec\u00ed al sentirla entregada, casi seducida. Su sumisi\u00f3n aument\u00f3 mi sa\u00f1a. La hice rodar sobre la cama y mirarme, aflojar la presi\u00f3n de mis dedos sobre sus labios s\u00f3lo para o\u00edrla decir que era tan bestial como mi hermano pero, estacionada en ese espacio entre el espanto y la resignaci\u00f3n, me rog\u00f3 que no la lastime. Met\u00ed los dedos entre su pelo para que los mechones se me desgajen en la mano, chirle\u00e9 el nacimiento de sus muslos y me abr\u00ed entre sus piernas en m\u00e1s espacio del necesario, como si adem\u00e1s de mi cuerpo tuviera que caber la soledad de toda una vida. La penetr\u00e9 confiando en que acabar dentro de otro vientre era lo m\u00e1s parecido a parirse de nuevo. Muri\u00e9ndome le clav\u00e9 la verga como si fuera una espada y mientras me remov\u00eda dentro suyo o\u00ed los gemidos.<\/p>\n<p>Pero ven\u00edan de afuera. Desde la intimidad de alg\u00fan otro departamento llegaban, n\u00edtidamente, los lujuriosos gritos de placer que obsesionaron mi deseo burlando mi intuici\u00f3n a tal punto de semejante confusi\u00f3n. La mujer en la que yac\u00eda dentro era como la perla falsa de ese sue\u00f1o que hab\u00eda tenido.\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MARISOL BALTARE<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. EL HERMANO DE JAVIER &#8211; &#8211; Cuando se me inform\u00f3 el deceso de mi hermano supe que de no morirse yo jam\u00e1s hubiera podido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-4252","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4252"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4252\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4255,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4252\/revisions\/4255"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}