{"id":4261,"date":"2012-04-07T16:05:02","date_gmt":"2012-04-07T19:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=4261"},"modified":"2012-04-07T16:05:02","modified_gmt":"2012-04-07T19:05:02","slug":"matias-settimo-mencion-nivel-uno","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=4261","title":{"rendered":"MAT\u00ccAS SETTIMO, Menci\u00f2n Nivel Uno"},"content":{"rendered":"<p>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/solucion-pymes.es\/!repo_leon\/Image\/panoramica%20cementerio%20de%20la%20Recoleta.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"599\" \/><\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<h2><span style=\"color: #ff0000;\"><em>UN ADI\u00d3S VIOLENTO<\/em><\/span><\/h2>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cOjal\u00e1 nunca sepas qui\u00e9n eres.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00d3FOCLES [<em>Edipo Rey<\/em>]<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00ab\u00c9l no mira nada: retiene hacia adentro su amor<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0y su miedo, la mirada es esto; es un efecto de<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 verdad y de locura.\u00bb<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ROLAND BARTHES<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p><strong>1.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo ese d\u00eda como si fuera hoy.<\/p>\n<p>Estaba de visita en el departamento de Florencia en Buenos Aires. Quedaba en pleno barrio de Recoleta, enfrente de un cementerio. <em>Es un cementerio famoso, <\/em>me aclar\u00f3 ella. Verlo me caus\u00f3 terror, no dejaba de ser un cementerio, una necr\u00f3polis, una porci\u00f3n de tierra llena de l\u00e1pidas, nichos, \u00e1ngeles de m\u00e1rmol, gente llorando y un mont\u00f3n de cuerpos enterrados. El edificio daba exactamente al frente del cementerio, con el balc\u00f3n y las ventanas del dormitorio y la cocina con vistas al mismo. Qu\u00e9 horror, pens\u00e9.<\/p>\n<p>En seguida le pregunt\u00e9 a Florencia si no hab\u00eda sentido una vibraci\u00f3n extra\u00f1a, o visto gente rara deambulando por la vereda de enfrente. <em>\u00bfRara c\u00f3mo?, <\/em>dijo, m\u00e1s con ganas de que terminara con el tema que por inter\u00e9s en responder. Raras como si estuvieran muertas, le contest\u00e9. Casi se ahog\u00f3 de la risa. Aclar\u00f3 que no, que nada que ver, que ese cementerio era famoso, que estaba lleno de turistas que ven\u00edan a visitarlo. Creo que mi pregunta la ofendi\u00f3, not\u00e9 en ella un cambio de actitud, el departamento era muy lindo, pero la zona enfatizaba en m\u00ed el terror, y s\u00e9 que le cay\u00f3 mal que se lo dijera porque de un instante al otro tom\u00f3 el cementerio como su causa, pero m\u00e1s que eso, lo tom\u00f3 como una fundamentalista, lo hizo su leitmotiv, quer\u00eda venderme el cementerio a toda costa como si fuera un producto a base de Baba de Caracol. Uno la escuchaba y te terminaba convenciendo, me daban ganas de ir a pasar quince d\u00edas con pensi\u00f3n completa en pleno cementerio. Sin embargo, yo no soy ning\u00fan tonto, pero sobre todo, soy un gran cobarde (de cobarde no me gana nadie), y de haber sabido que viv\u00eda frente a un cementerio, nunca hubiera viajado. Se lo dije. Ella segu\u00eda elogiando el lugar, la zona, y ah\u00ed me di cuenta de que el dato me lo hab\u00eda omitido a prop\u00f3sito. Creo que nadie, nunca, le va a encontrar a un cementerio tantas virtudes como mi amiga. Por c\u00f3mo habl\u00e1s dan ganas de morirse para ir, le dije, y no le caus\u00f3.<\/p>\n<p>Ella insist\u00eda en venderme un nicho. A cada uno de sus slogans yo se lo bajaba a escopetazos. <em>Est\u00e1 la tumba de San Mart\u00edn, <\/em>\u00bfsab\u00edas que es mentira que cruz\u00f3 los Andes? <em>La de Yrigoyen<\/em>;<em> <\/em>soy peronista.<em> La de Eva Per\u00f3n<\/em>;<em> <\/em>me dej\u00f3 de gustar cuando me enter\u00e9 que era actriz, prefiero al General.<em> La de Alfons\u00edn<\/em>;<em> <\/em>un d\u00e9bil total<em>. Hasta la de Mar\u00eda Marta Garc\u00eda Belsunce. <\/em>A medida que enumeraba me causaba m\u00e1s aversi\u00f3n. Florencia, \u00bfvos me vas a decir que Mar\u00eda Marta Garc\u00eda Belsunce descansa en paz? Me contest\u00f3 que no ten\u00eda ni idea qui\u00e9n era, pero que la hab\u00eda o\u00eddo nombrar mucho y que pens\u00f3 que era una actriz. Al d\u00eda siguiente, y s\u00f3lo para demostrar mi buena predisposici\u00f3n -algo de lo que carec\u00eda por completo, y de ah\u00ed surg\u00eda mi necesidad de demostrarle lo contrario-, promet\u00ed hacer el tour, quer\u00eda visitar la tumba de Girondo, la de Bioy, y las de las Ocampo.<\/p>\n<p>Cuando la situaci\u00f3n se calm\u00f3 le quise contar mi tragedia personal, pero ella estaba cansada y era comprensible, trabaja 26 de las 24 horas que trae el d\u00eda. Creo que tambi\u00e9n yo la cans\u00e9. Ella se desviv\u00eda trabajando para pagar el alquiler y yo alegremente me pon\u00eda a criticar. Me dijo que le contara el s\u00e1bado, me dio un beso y se fue a dormir. Me qued\u00e9 mirando el humo de mi t\u00e9, y pensando en que reci\u00e9n era lunes. Intu\u00ed que los d\u00edas iban a ser largos.<\/p>\n<p>A m\u00ed todo me daba miedo. Desde chico. La oscuridad, mi padre, la calle de noche, los lugares donde muri\u00f3 gente, mi vieja, los cr\u00edmenes, los espiritistas, el abandono, la locura, las enfermedades. Todo. Y todos los d\u00edas descubr\u00eda nuevas cosas que me aterraban, la realidad era una fuente inagotable de nuevos miedos. Esa noche mientras terminaba el t\u00e9 mirando el cementerio, me acord\u00e9 de una historia que a\u00fan hoy me asusta. Era un cuento de terror entre un tipo que escap\u00f3 de un manicomio y un hombre al que ese loco se le mete en la casa. No s\u00e9 d\u00f3nde lo le\u00ed, o qui\u00e9n me lo cont\u00f3, el cuento no cierra por ning\u00fan lado, pero igual me aterraba la idea de que alguien extra\u00f1o se cuele en mi intimidad y la altere.<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente me encontr\u00f3 acostado. El dormitorio de Florencia ten\u00eda dos camas individuales id\u00e9nticas, una al lado de la otra. Desde hac\u00eda mucho tiempo viv\u00eda trepado y haciendo equilibrio sobre mis pensamientos: me restaban cinco materias para recibirme de contador y constantemente me preguntaba para qu\u00e9 graduarme, y la pregunta lo ocupaba todo, al punto de que si alguien me miraba con detenimiento pod\u00eda verme la cara partida al medio por un signo de interrogaci\u00f3n enorme que me la divid\u00eda en dos hemisferios y, visto de costado, el signo de pregunta parec\u00eda un gancho de carnicero que me sujetaba desde el ment\u00f3n.<\/p>\n<p>No pensaba en otra cosa: no sal\u00eda, no buscaba trabajo, no hac\u00eda deporte, no le\u00eda, no sacaba fotos y lo que era a\u00fan peor: no cursaba, no estudiaba y no rend\u00eda. Tampoco cog\u00eda, viv\u00eda en un celibato involuntario, porque la par\u00e1lisis se hab\u00eda apropiado de todo; mi existencia estaba subordinada a la interrogaci\u00f3n, a una condena de quietud contemplativa, a una prisi\u00f3n llamada introspecci\u00f3n -y siempre cre\u00ed que no existe nada menos vanidoso que la introspecci\u00f3n, as\u00ed que la transitaba como diciendo: ac\u00e1 estoy, perdiendo el tiempo conmigo-. A lo que voy: no realizaba ni el esfuerzo de hacerme el profundo, o el meditativo, el Sai Baba. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0Tirado en una de las camas, miraba la l\u00e1mpara del techo reflexionando: que sacar fotos, que tirar Impuestos; que me gustaban las fotos, que si me pon\u00eda a estudiar Impuestos; que qu\u00e9 buenas fotos le saqu\u00e9 a Florencia, que qu\u00e9 poco me gustaban los impuestos; que pod\u00eda hacer curso de iluminaci\u00f3n para mejorarlas, que si me pon\u00eda a estudiar Impuestos o arrancaba con Finanzas; que me gustaba el encuadre de la l\u00e1mpara de Florencia, que estaba para sacarle una foto, que Impuestos no me gustaba pero a Finanzas no la entend\u00eda; que si le ped\u00eda el zoom a Dar\u00edo podr\u00eda sacar la foto de la l\u00e1mpara, que si ped\u00eda una carpeta de Finanzas a lo mejor la entend\u00eda; que hab\u00eda que encontrarle la vuelta (no a finanzas sino al zoom para sacar la foto), bueno a finanzas tambi\u00e9n, pero que mejor estudiaba Impuestos; que si cerraba la ventana pod\u00eda aprovechar la luz tenue que pegaba en el espejo, porque Impuestos era dif\u00edcil y larga, mientras que Finanzas era m\u00e1s corta, pero inentendible; que si corr\u00eda el \u00e1ngulo para sacar la foto conseguir\u00eda mejor luz -y por eso me corr\u00ed-, que Finanzas tambi\u00e9n ten\u00eda pr\u00e1ctica pero prefer\u00eda los impuestos; que s\u00ed, que mejoraba la luz desde ese costado, que ten\u00eda raz\u00f3n, que estudiaba Finanzas y listo; que desde la izquierda la l\u00e1mpara parec\u00eda m\u00e1s larga que del otro lado, pero que desde la derecha no parec\u00eda una l\u00e1mpara sino un sol o un plato volador, que si agarraba Impuestos mejor empezaba por Ganancias y por IVA que los tomaban seguro; que no, que mejor el \u00e1ngulo derecho; que hab\u00eda un tipo escondido debajo de la cama de al lado que me miraba fijo.<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Padrenuestroqueest\u00e1senelcielo\u2026Santificadoseatunombre\u2026vengaanosotrostureino\u2026H\u00e1gasetuvoluntadenlatierracomoenelcielo\u2026<\/p>\n<p>Que si Dios fuera misericordioso recordar\u00eda toda la oraci\u00f3n en un momento como este. Que qu\u00e9 buen momento hab\u00eda elegido para empezar a ser creyente. Que de existir Dios a lo mejor el tipo este no era lo que parec\u00eda \u00a0-un asesino, un ladr\u00f3n, un pr\u00f3fugo de la justicia, un enfermo psiqui\u00e1trico, un violador- y era un \u00e1ngel de la guarda, excedido de peso y feo como \u00e9l solo. \u00a1Que justo a m\u00ed me ven\u00eda a tocar un \u00e1ngel de la guarda feo! Que qu\u00e9 pretend\u00eda si reci\u00e9n hac\u00eda unos segundos que iniciaba mi corto camino en la fe. Que qu\u00e9 dif\u00edcil era no tener una crisis de fe en un momento as\u00ed, que deb\u00eda ser m\u00e1s f\u00e1cil si uno a su fe la fortalec\u00eda con el tiempo, que era m\u00e1s f\u00e1cil no creer en nada como hice siempre. Que si en vez de cuestionar mis creencias y pensar tantas pavadas no ve\u00eda la forma de salir con vida de la habitaci\u00f3n. Que ni bien tuviera resuelto todo este asunto la llamaba a Florencia y le contaba que hab\u00eda alquilado en un barrio inseguro. Que a la cuenta de tres abr\u00eda los ojos, y le hablaba, que hablando la gente se entiende, que \u00e9l tambi\u00e9n buscaba que lo quisieran, que no cambiaba en nada la cantidad de personas que haya matado, que era un ser humano y un alma sensible y que \u00e9l y yo \u00e9ramos lo mismo. Que a lo mejor la gente no violaba porque quer\u00eda, que a lo mejor \u00e9l viol\u00f3 para protegerse del mundo, por su fragilidad. Y ya no lo hac\u00eda m\u00e1s, y era como me grit\u00f3 mi terapeuta durante los \u00faltimos diez a\u00f1os: EL PASADO YA FUE, y el tipo se dedicaba a otra cosa, dirig\u00eda una ONG para prevenir el abuso sexual, por ejemplo. Que a lo mejor le ca\u00eda bien y ni me violaba. Que si Dios existiera yo no estar\u00eda pasando por esto\u00ad; que la fe era una manta corta; que a la cuenta de tres abr\u00eda los ojos, y Dios, que me escuchara bien, porque esa era la \u00faltima oportunidad que le daba para demostrarme que exist\u00eda.<\/p>\n<p>Uno. Dos. Tres.<\/p>\n<p>Que el tipo segu\u00eda ah\u00ed, y Dios brillando por su ausencia. Que la fe era la excusa predilecta de los d\u00e9biles. Que claro, que as\u00ed cruzado de brazos todo el mundo pod\u00eda ser Dios. Que Dios estaba sobrevaluado. Que Padrenuestroqueest\u00e1senelcielo, que \u00bfc\u00f3mo segu\u00eda la oraci\u00f3n? Que si en vez de pensar tanto abr\u00eda los ojos, que si una vez abiertos, los dejaba as\u00ed: abiertos, que qu\u00e9 fea esa manera de comprobar lo que ya sab\u00eda: que la valent\u00eda no era mi fuerte.<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Abr\u00ed los ojos; segu\u00eda ah\u00ed.<\/p>\n<p>Que qu\u00e9 hac\u00eda, que mejor me hac\u00eda el muerto, que tal vez el intruso no ten\u00eda nada contra los cad\u00e1veres, que ya ser\u00eda el colmo si era tambi\u00e9n necr\u00f3filo. Que no, que no pod\u00eda hacerme el muerto porque seguro que me hab\u00eda visto sac\u00e1ndole fotos con mi c\u00e1mara imaginaria. Que mejor volv\u00eda a respirar porque me estaba poniendo azul y no quer\u00eda llamar su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Que ten\u00eda que abrir los ojos de una vez.<\/p>\n<p>Que el tipo deb\u00eda medir seis metros de largo y pesar doscientos kilos. Que si no escuchaba c\u00f3mo me lat\u00eda el coraz\u00f3n deb\u00eda ser medio sordo. Que teniendo ese cuerpo si no me hab\u00eda golpeado y robado todo, era porque quer\u00eda algo m\u00e1s. Que si era un violador lo iba a tener que mirar a los ojos, porque eso los inhibe y no falla, lo hab\u00eda visto en la tele, \u00bfo era para los animales lo de mirar a los ojos y lo vi en Discovery Channel? Que a lo mejor lo miraba y me violaba peor, porque pensaba que lo estaba desafiando, o que \u00e9l me gustaba. \u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dio vuelta la cabeza y mir\u00f3 para mi lado.<\/p>\n<p>Petrificado cerr\u00e9 los ojos, e interrump\u00ed mi respiraci\u00f3n otra vez. Que padrenuestroqueest\u00e1senelcielo\u2026<\/p>\n<p>Abr\u00ed los ojos cuando no pude aguantar m\u00e1s sin respirar. Que a cu\u00e1nto estaba de \u00e9l. A menos de un metro. \u00bfPor d\u00f3nde entr\u00f3? Esta Florencia, siempre igual, siempre tan confiada, <em>que no, que el edificio es seguro, que un Cementerio es lo mejor que te puede pasar en la vida<\/em>; s\u00ed, seguro, seguro que entr\u00f3 por la puerta\u2026 Hice memoria: ella se fue a las siete de la ma\u00f1ana, me salud\u00f3, me dijo estoy apurada, y le dije\u2026 \u00a1Ay! \u00a1Soy un imb\u00e9cil! -pens\u00e9 y lo hubiera gritado de no tener ese hombre escondido debajo de la cama de al lado-, hubiera gritado porque le dije como un infeliz: dej\u00e1 Flor, cierro yo. Y me qued\u00e9 dormido y ah\u00ed me entr\u00f3 el s\u00e1tiro, esta fiera sexual, \u00a1la puta que me pari\u00f3!<\/p>\n<p>Estaba duro, muerto de miedo, miraba la l\u00e1mpara y pensaba a la velocidad de la luz. Pens\u00e9 en hacerme el ciego, pero despu\u00e9s dije: 1) me vio sacando fotos imaginarias 2) \u00bfc\u00f3mo hago para hacerme el ciego? El sordo, el mudo, el muerto, el manco, todav\u00eda, \u00bfpero el ciego? Hasta que se d\u00e9 cuenta de que soy ciego me meti\u00f3 cien pu\u00f1aladas en el pecho 3) \u00bfpara qu\u00e9 hacerme el ciego? \u00bfPara conmoverlo? Pero mir\u00e1 si un chacal como ese, un asesino serial que escap\u00f3 de una prisi\u00f3n de m\u00e1xima seguridad, tras matar a no s\u00e9 cuantos, que est\u00e1 loco y desquiciado, que quiere violarme, robarme y encima sacarme los \u00f3rganos, se va a conmover porque sea ciego\u2026 \u00a1C\u00f3mo puedo ser tan inocente!<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo empec\u00e9 a mirar con el rabillo del ojo. El tipo me miraba fijo y estaba m\u00e1s asustado que yo. Y \u00a0me acord\u00e9 de lo \u00fanico importante que me dijo mi pap\u00e1 en toda mi vida: <em>vos pens\u00e1 que el otro siempre tiene m\u00e1s miedo que vos<\/em>. Y era verdad, \u00e9l temblaba. Yo tambi\u00e9n. \u00a1Qu\u00e9 situaci\u00f3n! Tom\u00e9 coraje y despacito, muy despacito, gir\u00e9 la cabeza (con los ojos cerrados) hacia el costado donde estaba \u00e9l. Cuando toqu\u00e9 con la mejilla la almohada, abr\u00ed los ojos de a poco, lentamente. Esperaba que sacara un hacha o un garfio o una moto sierra y me arrancara la cabeza, pero nada. Cuando los abr\u00ed del todo, lo vi.<\/p>\n<p>Lo mir\u00e9 fijo. \u00c9l igual.<\/p>\n<p>Me sostuvo la mirada. Nos miramos por largo rato, como dos animales que no saben de qu\u00e9 especie es el otro. Los dos callados. Y de a poco, el miedo se me empez\u00f3 a ir, a disipar y creo que a \u00e9l tambi\u00e9n. No s\u00e9 c\u00f3mo explicarlo, sucedi\u00f3 todo de un momento para el otro: el miedo le dej\u00f3 su primer plano a la expectativa. La mirada tiene eso, lo que es mirado se interviene, el que mira se apropia del objeto y lo hace suyo al conmoverse. El mirado se esculpe, se reduce, se lima, hasta que obtiene la forma deseada. Por eso la belleza radica en el que mira, porque en definitiva es \u00e9l quien vuelve la carne del otro deseo. Yo soy fot\u00f3grafo, y eso lo s\u00e9 muy bien.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando se me fue el miedo, volvimos a ser lo que siempre hab\u00edamos sido, pero sin la distorsi\u00f3n del susto: dos hombres. Nada m\u00e1s, ni nada menos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed como el terror era una Muralla China imaginaria que nos distanciaba, al disiparse se hizo evidente la separaci\u00f3n f\u00edsica, hecha de un metro o menos, y era la que nos convert\u00eda a \u00e9l en intruso, y a m\u00ed en v\u00edctima; a \u00e9l en ladr\u00f3n, y a m\u00ed en asaltado; a \u00e9l en captor, a m\u00ed en reh\u00e9n; a \u00e9l en uno y a m\u00ed en otro; a \u00e9l en \u00e9l, y a m\u00ed en alguien con miedo. Y no me gust\u00f3, hay diferencias que lastiman.<\/p>\n<p>Habitar de ese modo el mundo junto a \u00e9l, se me hac\u00eda insoportable.<\/p>\n<p>No era miedo, era incomodidad, y dolor. Entre los dos hab\u00eda un camino hecho de vidrios de botellas rotas, no pod\u00edamos acercarnos sin lastimarnos, pero tampoco nos pod\u00edamos ignorar. Est\u00e1bamos obligados a recorrerlo, y a encontrarnos si quer\u00edamos salir de ah\u00ed.<\/p>\n<p><strong>6.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Lentamente empec\u00e9 a acercarme. De a cent\u00edmetros mi mano reptaba en un movimiento imperceptible de babosa, pasando por el edred\u00f3n azul, el borde de la cama, el aire y finalmente el piso de madera. Ten\u00eda la necesidad de tocar todo en el trayecto, como si con el tacto buscara signos ancestrales que me reconfortaran confirmando que lo que sent\u00eda era correcto por m\u00e1s que se opusiera a lo que mi mente me gritaba. Nunca experiment\u00e9 tanta tensi\u00f3n entre cuerpo e intelecto, como ese d\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando se dio cuenta, para mi sorpresa, empez\u00f3 a acercarse. Y tras varios minutos que parecieron horas, nuestras manos se acercaron tanto que terminaron toc\u00e1ndose.<\/p>\n<p>\u00c9l dej\u00f3 de ser ese otro escondido debajo de la cama, para transformase en una mano tibia, que me daba seguridad.<\/p>\n<p>El apret\u00f3n fue amable, aunque distante: no nos conoc\u00edamos. Pero el contacto me hizo bien y creo que a \u00e9l tambi\u00e9n, porque sonri\u00f3. Verlo as\u00ed me alegr\u00f3, entonces apret\u00e9 con m\u00e1s fuerza su mano y tuvo un gesto que me encant\u00f3: retribuy\u00f3 la intensidad de mi fuerza con una fuerza id\u00e9ntica.<\/p>\n<p>Hab\u00edamos sembrado la complicidad, acababa de nacer el nosotros.<\/p>\n<p>Luego, suavemente, como si se fuera a romper, se llev\u00f3 mi mano hasta su boca y me bes\u00f3 el dorso. Me tuve que contener para no llorar ante ese gesto de cari\u00f1o infinito -porque a un conocido lo quiere cualquiera, pero querer as\u00ed a un extra\u00f1o, eso s\u00ed que tiene su m\u00e9rito.<\/p>\n<p>Nos quedamos los dos esperando un largo rato sin saber qu\u00e9 esper\u00e1bamos. Entonces habl\u00e9, le dije: dale, parate, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9s ah\u00ed tirado?, y \u00e9l sali\u00f3 sin soltarme.<\/p>\n<p>Ya eran las cinco de la tarde y en pleno invierno el d\u00eda empezaba a morirse.<\/p>\n<p><strong>7.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hicimos despu\u00e9s?<\/p>\n<p>Lo mismo que todo el mundo a las cinco de la tarde: tomamos el t\u00e9 con escones.<\/p>\n<p>Nunca vi una persona comer con tanta desesperaci\u00f3n. Devoraba los escones llen\u00e1ndolos de mermelada. Le serv\u00ed tres tazas de t\u00e9. A pesar de su cuerpo inmenso, por la forma en la que se sentaba en la silla, pude intuir su alma de paloma, la timidez porque no miraba a los ojos, y la inseguridad por el tono casi susurrante con el que hablaba, como si evitara perturbar al silencio.\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se tuvo que ir porque estaba oscureciendo y -seg\u00fan me dijo- viv\u00eda en un barrio peligroso. Insist\u00ed en acompa\u00f1arlo, me daba miedo que anduviera solo a esa hora. \u00c9l se neg\u00f3, porque no quer\u00eda que me pasara nada malo a m\u00ed a la vuelta, pero le insist\u00ed tanto que lo convenc\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De regreso al departamento, pens\u00e9 qu\u00e9 extra\u00f1a forma de conocernos era esta, pero en definitiva, era tan buen comienzo como cualquier otro. \u00bfQu\u00e9 sentir\u00e1 un rat\u00f3n al que descubrimos en nuestra cocina, cuando nos ve subidos a una silla gritando aterrados, mientras lo golpeamos con una escoba? Probablemente, lo mismo que nosotros.<\/p>\n<p>A m\u00ed despu\u00e9s de conocer a Juan Cruz \u2013s\u00ed, se llamaba como yo, \u00bfno lo dije?-, despu\u00e9s de conocerlo ya no me asusta nada. \u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando entr\u00e9 al departamento el fr\u00edo del picaporte me devolvi\u00f3 la sensaci\u00f3n de que nunca hab\u00eda salido. No me hizo falta cerrar la puerta con llave, Florencia la hab\u00eda cerrado esa ma\u00f1ana antes de irse.<\/p>\n<p>Desde ese d\u00eda, que recuerdo como si fuera hoy, me dedico a hacer fotos con toda mi pasi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. &#8211; UN ADI\u00d3S VIOLENTO \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cOjal\u00e1 nunca sepas qui\u00e9n eres.\u201d \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00d3FOCLES [Edipo Rey] \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00ab\u00c9l no mira nada: retiene hacia adentro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-4261","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4261"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4261\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4263,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4261\/revisions\/4263"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}