{"id":4316,"date":"2012-04-18T18:15:30","date_gmt":"2012-04-18T21:15:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=4316"},"modified":"2012-04-18T18:19:55","modified_gmt":"2012-04-18T21:19:55","slug":"ariel-zappa-2%c2%ba-premio-nivel-dos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=4316","title":{"rendered":"ARIEL ZAPPA: 2\u00ba Premio Nivel Dos"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" width=\"90%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\u00a0.\u00a0<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/_08rWLndEucM\/SZYQMBvXtXI\/AAAAAAAAEZY\/KHGrtsNEW4c\/s400\/787895.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">TERAPIA (INTENSIVA)<\/span><\/p>\n<p><em>\u201c\u00bfQui\u00e9n entonces invent\u00f3 el tormento? El amor. <\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em>Amor es el nombre desacostumbrado <\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em>\u00a0tras las manos que tejieron la intolerable camisa de llamas <\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em>que el poder humano no puede quitarse.\u201d <\/em>\u00a0<\/p>\n<p>Cuatro cuartetos. \u00a0<\/p>\n<p>T. S. ELLIOT.<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Digamos que aprecia ese lugar. Para ser precisos, el verbo apreciar, quiz\u00e1s no sea el apropiado para significar lo que ese consultorio representa para Mart\u00edn Nieto. Claro que busqu\u00e9 \u201c<em>apreciar\u201d<\/em> en el diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola. La acepci\u00f3n que me pareci\u00f3 cercana es la que afirma: \u201c<em>Reconocer y estimar el m\u00e9rito de alguien o de algo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Y es as\u00ed, porque ese reducto as\u00e9ptico y monocorde, arreglado con gusto minimalista, es al cual acude desde hace doce a\u00f1os, todos los mi\u00e9rcoles de 17:35 a 18:20; religiosamente, para analizarse. (Aunque es l\u00edcito tambi\u00e9n aclarar que en otras etapas de su vida; despu\u00e9s de su segundo divorcio, fue dos y hasta tres veces por semana).<\/p>\n<p>Ya lejos quedaron los tiempos en que entraba y necesitaba consumir los primeros diez minutos en examinar el ambiente. Ahora, a Mart\u00edn Nieto, le alcanza con posar su cara sobre el div\u00e1n, y si siente que ese cubrecama, lienzo o tela importada del Altiplano a\u00fan est\u00e1 caliente, es se\u00f1al de que el paciente anterior ha llorado. Y si est\u00e1 arrugado, es prueba de que se ha movido mucho y no ha podido concentrarse en lo que dec\u00eda. Qui\u00e9n sabe, quiz\u00e1s ven\u00eda de dos o tres sesiones anteriores en que se hab\u00eda pegado una biaba b\u00e1rbara y necesitaba un tiempo libre de <em>sentidos y asociaciones libres.<\/em><\/p>\n<p>Para Mart\u00edn Nieto no era una sesi\u00f3n m\u00e1s: huellas del \u00faltimo naufragio salieron a la superficie y ya no pudo nadar entre trastos viejos, pedazos de madera e inciertos rincones del tiempo que supieron ser suyos y hoy, ya no vienen ni siquiera a visitarlo. Trat\u00f3 de olvidar todo lo que pudo. Que no fue poco. Las cosas que quedaron all\u00e1, en la casa. Las que quedaron ac\u00e1: en su cabeza. Nunca fue valiente. Tampoco esos tipos que esconden la cabeza todo el tiempo. Sucede que a nadie le da el cuero, suele decir Mart\u00edn Nieto, para ser blanco m\u00f3vil de alguien toda su vida.<\/p>\n<p>Con Antonia, su segunda esposa, estaba pasando por un momento pleno. Buena cama. Dos o tres lugares donde pod\u00edan divertirse juntos. Pero adentro, muy adentro suyo, sabe -siempre supo -que la mujer que reemplaza a la anterior cumple a rajatabla la siguiente \u00a0regla: es m\u00e1s buena y menos inteligente. No sabe explicarlo, pero apuesta doble contra sencillo a que siempre es, y ser\u00e1 as\u00ed.<\/p>\n<p>Y se lo dijo.<\/p>\n<p>Ella lo escuch\u00f3 atenta y guard\u00f3 silencio. Respetuoso silencio. Y lo mand\u00f3 a la puta madre que lo re mil pari\u00f3. Desde ese momento, no supo qu\u00e9 hacer. Todas sus parejas le ped\u00edan que fuese m\u00e1s comunicativo. Le ped\u00edan m\u00e1s di\u00e1logo. Hablar, hablar. De lo contrario caemos en el sobre entendido, le reprochaban\u2026<\/p>\n<p>-\u2026y sufr\u00ed, doctora. La pas\u00e9 mal. Porque cuando cre\u00ed que hab\u00eda madurado, que pod\u00eda compartir con una mujer cualquier tema, Antonia me sali\u00f3 con esto. Ella no entend\u00eda c\u00f3mo yo pod\u00eda decir eso. Le ped\u00ed perd\u00f3n mil veces. Pero yo soy as\u00ed. Un tipo transparente. De una sola pieza. A m\u00ed me tom\u00e1s o me dej\u00e1s. Est\u00e1 bien, probablemente comet\u00ed un sincericidio, como me puso por Facebook, Lorena, mi primera esposa, la madre de Celeste, mi hija mayor \u00bfse acuerda? Y, Antonia, se puso peor cuando lo vio. Pero yo no sab\u00eda que ellas eran amigas en facebook.<\/p>\n<p>-Yo no ando de amiga con tus ex-parejas, machista de mierda -me grit\u00f3.<\/p>\n<p>-Lo que te quiero explicar es que en Facebook, si hac\u00e9s contacto con otras personas, aparece: Mart\u00edn Nieto y fulano de tal ahora son amigos\u2026\u00a0<\/p>\n<p>-Eso ya lo s\u00e9, pelotudo, a ver si te tengo que esperar a vos para saber c\u00f3mo se maneja Facebook\u2026<\/p>\n<p>-\u2026y siempre as\u00ed, doctora. Usando ese tipo de palabras. Adelante de los chicos. No le importa nada\u2026y yo me siento mal\u2026con la estima por el piso, porque no me considero un tipo tan hijo de puta como para que me trate de esa forma. Con usted ya lo charlamos m\u00e1s de una vez. Pero esta mina me hizo dudar. D\u00edgame, doctora, sin ning\u00fan tipo de reserva: \u00bfusted cre\u00e9 que yo soy un tipo jodido? \u00bfMe merezco esos insultos? Yo creo que no. Desde el fondo de mi coraz\u00f3n, creo que no. Tengo una relaci\u00f3n adulta con las tres. Porque son todas buenas minas. Y si se hicieran amigas, yo no tendr\u00eda ning\u00fan tipo de inconvenientes. O\u2026s\u00ed, pens\u00e1ndolo bien, s\u00ed. Me preocupar\u00eda. Porque las mujeres tienen una forma de compartir las cosas que es muy de ida y vuelta. No hay filtro. Y estoy convencido que, en ese ida y vuelta, salgo perdiendo. En el trabajo, la semana pasada, me pas\u00f3 algo similar. Cuando fundament\u00e9 porqu\u00e9 creo que en una pareja, cuando la mina es mucho menor que el tipo y no tuvo familia, los beneficios de esa pasi\u00f3n se pagan con un hijo, casi me matan. Pero como estoy tranquilo con mi conciencia, no tengo problemas en discutir con quien sea. La ecuaci\u00f3n ser\u00eda la siguiente: una piel joven se paga con una piel nueva. No tengo problemas en discutir pero estoy convencido de que es as\u00ed. Y de amplio que soy, me toca pagar las consecuencias. Las familias integradas funcionan de ese modo. Yo no tendr\u00eda problemas en compartir una cena con las tres. O pasar una navidad todos juntos, y si quieren traer a sus parejas que los traigan. \u00bfCu\u00e1l es el inconveniente? Me considero un tipo moderno, con ideas del siglo XXI. Yo apoyo el aborto, el matrimonio igualitario. A veces siento que nac\u00ed en una \u00e9poca equivocada, que mi cabeza avanza r\u00e1pido y las situaciones que me rodean se quedaron en el tiempo. No le digo un <em>avant garde <\/em>pero\u2026<\/p>\n<p>Y escuch\u00f3 un ruidito. Mart\u00edn Nieto no acostumbraba a darse vuelta para mirar a su analista. Ella preguntaba y la respuesta volv\u00eda. Esta vez mir\u00f3 y qued\u00f3 pasmado. Ella, su analista desde hac\u00eda doce a\u00f1os, lloraba. Era un llanto subterr\u00e1neo, como sumergido en una pena at\u00e1vica. Macerada por el tiempo. Se tapaba la cara con las manos y, afanosamente, buscaba pa\u00f1uelos. Ten\u00eda dos cajas de \u00a0pa\u00f1uelos pero los nervios le imped\u00edan alcanzarlos.<\/p>\n<p>Y, Mart\u00edn, la miraba. Sin preguntar nada.<\/p>\n<p>No por respeto sino por p\u00e1nico. \u00a0<\/p>\n<p>Nunca supiste el porqu\u00e9. Pero vos, Mart\u00edn, ligas escenas con cuadros. Y aunque sepas poco y nada de pintura, \u00e9sta vez te remitiste a <em>Hieronymus Bosch o El Bosco. <\/em>De \u00e9l, se dice que busca personajes que, recurrentemente, transmiten un pasaje ligado al fin: \u201c<em>la protagonista de sus cuadros es la humanidad que incurre en el pecado y es condenada al infierno\u201d<a href=\"http:\/\/www.zoomblog.com\/blog\/nuestrotaller\/admin\/post#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>.<\/em> La primera vez que viste una de sus pinturas fue en la tapa del libro \u201cCuentos crueles\u201d de Abelardo Castillo: <em>\u201cEl jard\u00edn de las delicias\u201d<\/em> (detalle), que data del a\u00f1o 1505 y se halla en el Museo del Prado. Es parte de un tr\u00edptico que se completa con <em>\u201cEl jard\u00edn del Ed\u00e9n\u201d y \u201cEl Infierno\u201d<\/em>. Son im\u00e1genes con fuerte pregnancia moralista (fin de la edad Media) donde se figuran paisajes apocal\u00edpticos. Sin embargo, esos personajes condenados al fuego eterno no destilan pavura sino resignaci\u00f3n; y sus penurias, se disuelven en ese \u00f3leo como gotas de roc\u00edo cuando sale el sol. Una condena irremediable asignada fundamentalmente, <em>a la consecuencia de la locura humana.<a href=\"http:\/\/www.zoomblog.com\/blog\/nuestrotaller\/admin\/post#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a> <\/em>\u00a0<\/p>\n<p>Son\u00f3 el timbre del consultorio. Ella sali\u00f3 disparada de su sill\u00f3n para atender por el portero, pregunt\u00f3 qui\u00e9n es con una voz atravesada por el llanto y apret\u00f3 la campanilla que habilita el paso. Volvi\u00f3 a soplarse la nariz d\u00e1ndole la espalda, sin moverse un mil\u00edmetro de la puerta. Cuando escuch\u00f3 que el ascensor se detuvo y chirri\u00f3 la puerta de hierro, quit\u00f3 las trabas, tom\u00f3 la llave, y abri\u00f3. A\u00fan recostado sobre el div\u00e1n, la vio abalanzarse sobre una mujer mayor, elegante, de pelo rubio, con pollera, luciendo una pashmina en degrad\u00e9 con colores rojo, bermell\u00f3n y terracota. Podr\u00eda decirse que el tono se diseminaba sobre el lienzo de manera sobria. Ninguna fibra sobresal\u00eda ni escaseaba. La se\u00f1ora, cada tanto, tomaba una de las puntas de la prenda y se la echaba al hombro con sutileza de geisha. El adem\u00e1n no culminaba all\u00ed sino en su pelo. Eran sus dedos los que defin\u00edan el gesto con el \u00faltimo mech\u00f3n sin que nada quedara fuera de lugar.<\/p>\n<p>Al cabo de un tiempo, la se\u00f1ora levant\u00f3 su cabeza y me vio. No vacil\u00f3 en saludarme con una gracia solemne pero no por eso, menos c\u00e1lida. Fue mi analista la que habl\u00f3.<\/p>\n<p>-Mi mam\u00e1 \u2013dijo mir\u00e1ndome. Mart\u00edn Nieto, mi paciente \u2013culmin\u00f3.<\/p>\n<p>-Mucho gusto \u2013dije, llevando mi mano hacia ella, que se disculp\u00f3 al no poder retribu\u00edrmela porque la ten\u00eda mojada.<\/p>\n<p>-Hiciste bien en llamarme, coraz\u00f3n. Cuando una est\u00e1 angustiada no tiene sentido aguantar. \u00bfPara qu\u00e9? Y que no te de culpa. El se\u00f1or va a entender \u2013dijo, haci\u00e9ndome c\u00f3mplice de su aseveraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y me sent\u00ed el hombre m\u00e1s idiota del planeta.<\/p>\n<p>La imagen de <em>La Piedad <\/em>de Miguel \u00c1ngel: Amanda con la vista baja, quiz\u00e1s buscando razones o, simplemente, resign\u00e1ndose a los hechos. Tu analista, con sus brazos colgando sin otro sost\u00e9n que el porte materno. El m\u00e1rmol blanco, imperturbable. Las heridas del tiempo, las arrugas del lienzo, la piel ajada del Cristo. La virgen Mar\u00eda y su cara bordeada con un velo, como un \u00fatero port\u00e1til, soportando lo irreparable. Enarbolando ese recurso terap\u00e9utico infalible: el abrazo. Y, en esa escena, sobre el cuadrante derecho inferior, casi siempre con la cabeza cortada est\u00e1s vos. Uno de esos turistas que se quedan con la boca abierta y ojos de b\u00faho, tratando de asimilar semejante obra con una c\u00e1mara colgando de su cuello (para mi gusto, la ideal ser\u00eda una Canon EOS 500D\/Rebel T1i: tiene 15.1 megap\u00edxeles con un objetivo 18-55mm y captura v\u00eddeo en Full HD con una pantalla LCD de tres pulgadas), que nunca vas a poder comprarte.<\/p>\n<p>-Tr\u00e1ele un vaso de agua, por favor \u2013me orden\u00f3 su madre.<\/p>\n<p>Y, esta vez, sent\u00ed que mi idiotez trascend\u00eda mi humanidad hasta cubrir el sistema solar.<\/p>\n<p>-\u00bfA ver si entiendo, Mart\u00edn? \u00bfMe est\u00e1s pidiendo que pase a buscarte por el consultorio de tu analista porque se puso a llorar y llam\u00f3 a su mam\u00e1?<\/p>\n<p>-S\u00ed, Beatriz.<\/p>\n<p>-\u00bfY vos segu\u00eds ah\u00ed?<\/p>\n<p>-En la cocina. Vine a buscarle un vaso de agua. Con un ataque de p\u00e1nico, Bety.<\/p>\n<p>-\u00bfTen\u00e9s ataques de p\u00e1nico, Mart\u00edn?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfDesde cu\u00e1ndo?<\/p>\n<p>-Hace un tiempo. No s\u00e9 si son ataques de p\u00e1nico. Transpiro y se me acelera el pulso\u2026<\/p>\n<p>-\u00a1El agua! \u2013exclam\u00f3 la mam\u00e1.<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n grit\u00f3? \u2013pregunt\u00f3 Beatriz.<\/p>\n<p>-La mam\u00e1 de mi analista. Tengo que dejarte\u2026<\/p>\n<p>-Voy para all\u00e1.<\/p>\n<p>Fue la madre quien atendi\u00f3. No era Beatriz. Ella nunca llega a tiempo.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 necesita? \u2013pregunt\u00f3 fisgoneando por la mirilla.<\/p>\n<p>-\u00a1Soy Ram\u00f3n, el portero!<\/p>\n<p>-Pase en otro momento.<\/p>\n<p>-Me llamaron. \u00c1brame, por favor. D\u00edgale a Bel\u00e9n que est\u00e1 Ram\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>-Bel\u00e9n no est\u00e1 bien, tuvo una indisposici\u00f3n y\u2026<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo que se indispuso? \u00a0<\/p>\n<p>-Pase dentro de un rato, por favor \u2013y se alej\u00f3 de la puerta.<\/p>\n<p>A Beatriz le abr\u00ed yo. Cual scanner, repas\u00f3 todo el consultorio. Luego me mir\u00f3. Puso sus manos en jarra y dispar\u00f3 sin saludar.<\/p>\n<p>-\u00bfVos te atend\u00e9s con una psic\u00f3loga que tiene el consultorio lleno de peluches?<\/p>\n<p>-No tiene tantos\u2026<\/p>\n<p>-Dos, tres, seis\u2026buenas tardes \u2013interrumpi\u00f3 cuando su vista atraves\u00f3 a mi analista y su madre \u2013tres m\u00e1s sobre el escritorio son nueve, Mart\u00edn.<\/p>\n<p>-\u00bfLa se\u00f1ora es\u2026? \u2013pregunt\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>-Mi esposa: Beatriz. Ella es\u2026<\/p>\n<p>-Amanda. Amanda Berestuarrena. La madre de Bel\u00e9n Narostito.<\/p>\n<p>Tras la confesi\u00f3n del portero, la madre de su analista se prendi\u00f3 fuego. Como en el final de una pel\u00edcula donde los cr\u00e9ditos caen dando cuenta del trabajo, enumer\u00f3 la cantidad de \u00e9xitos de Bel\u00e9n, fruto del sacrificio al que ella tuvo que someterse.<\/p>\n<p>-\u00a1Vos que fuiste investigadora del Conicet, embajadora de la C\u00e1mara Junior, egresada de Aricana, mejor promedio del Misericordia, cursos y cursos en el Lacanoamericano!&#8230; \u00bfpara qu\u00e9, decime para qu\u00e9?<\/p>\n<p>-\u00a1Espero un hijo y el padre es Ram\u00f3n\u2026! \u2013grit\u00f3 apunt\u00e1ndolo con el \u00edndice derecho. Y, Ram\u00f3n, lloraba cual ni\u00f1o que mira <em>Bambi, <\/em>refreg\u00e1ndose los ojos con la manga de la camisa Omb\u00fa -\u00bfo no eras vos la que me perfor\u00f3 la cabeza desde pendeja diciendo que la \u00fanica forma en que se proyecta una mujer es teniendo hijos\u2026?<\/p>\n<p>Beatriz lloraba. No hizo falta explicar que la declaraci\u00f3n de principios invocada por la analista le calzaba al dedillo. Ese era su norte. Su sino. Un hijo. De ambos. De quien sea. Y, Mart\u00edn Nieto, vagaba por el mundo de los sue\u00f1os abroquel\u00e1ndose en cuanta grieta fant\u00e1stica encontrara en la vereda del sol. Son\u00f3 el ring tone de la pel\u00edcula <em>Psicosis<\/em> y Mart\u00edn Nieto supo qui\u00e9n lo llamaba.<\/p>\n<p>-\u00bfPodemos hablar en otro momento, Lorena?<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l es <em>el momento<\/em> para hablar con vos, Mart\u00edn?<\/p>\n<p>-Estoy en terapia\u2026<\/p>\n<p>-\u00bfVos contestas el tel\u00e9fono en medio de la terapia, Mart\u00edn?<\/p>\n<p>-\u2026despu\u00e9s te cuento. En el centro cultural que est\u00e1 a dos cuadras de casa ense\u00f1an viol\u00edn con el m\u00e9todo Suzuki. Es gratis. Por Celeste, te digo\u2026<\/p>\n<p>-Pero es grupal.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 tiene de malo?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo qu\u00e9 tiene de malo? un profesor para veinte alumnos. El tipo es municipal. O sea, un vago. Va una hora, da la lecci\u00f3n y listo.<\/p>\n<p>-Bueno, Lorena, est\u00e1 bien. Lo charlamos despu\u00e9s.<\/p>\n<p>-\u2026con tal de amarretear un mango sos capaz de cagarle la carrera a Celeste\u2026<\/p>\n<p>-\u00a1C\u00f3mo dec\u00eds eso!<\/p>\n<p>-Sos un ego\u00edsta, Mart\u00edn. Le dije a Celeste: tu padre dej\u00f3 de mirarte cuando pasaste la altura de su ombligo. Una vez que creciste por arriba de su ombligo, chau, no te mir\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Le escucharon gritar bajezas propias de un <em>neardental<\/em>: que si quer\u00eda plata fuera al casino. Que ni pensara en prostituirse porque se iba a cagar de hambre. Que siempre hab\u00eda dudado de su salud mental y hoy ten\u00eda la certeza. Y que se arrepent\u00eda de la cantidad de veces que se la cogi\u00f3 y tuvo orgasmos amargos como el Fernet\u2026<\/p>\n<p>Y, ella, le cont\u00f3 que hab\u00eda conectado la funci\u00f3n altavoz del celular y Celeste estaba escuchando.<\/p>\n<p>Y, Mart\u00edn Nieto, lejos de callarse\u2026<\/p>\n<p>Ram\u00f3n abrazaba a la analista y, junto a ellos, Amanda le asestaba una mirada torva cual si fuera un halc\u00f3n en ca\u00edda libre presto a extirparle los ojos. Busc\u00f3 el saco. Tom\u00f3 el dinero de la sesi\u00f3n y se lo acerc\u00f3 a Bel\u00e9n. Ella se neg\u00f3 respetuosamente. Al irse, oy\u00f3 decirle que se comunicar\u00eda pronto.<\/p>\n<p>Beatriz tard\u00f3 una semana en contestarle el tel\u00e9fono. Le dijo que pasara por el departamento a buscar sus cosas. Que no ten\u00eda mucho tiempo porque hab\u00eda rescindido el contrato de alquiler y ya ten\u00edan un inquilino. Que se quedara tranquilo porque estaba todo pago.<\/p>\n<p>El amigo que lo recibi\u00f3 en su departamento era un tipo informal, poco adepto a las convenciones sociales que aconsejan ba\u00f1arse, lavarse los dientes o no dejar comida vencida en la heladera. Una ma\u00f1ana, se percat\u00f3 que le faltaba dinero y se lo hizo saber:<\/p>\n<p>-Che, Ernesto, falta plata en mi billetera.<\/p>\n<p>-En la m\u00eda, tambi\u00e9n \u2013reflexion\u00f3 su amigo mientras armaba un fasito.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 en la casa de sus viejos: cuatro d\u00edas fueron suficientes. Cuando peleaban eran insoportables y cuando se llevaban bien, peor.<\/p>\n<p>El d\u00eda martes 29 de abril de 2011 public\u00f3 en <em>Mercadolibre.com<\/em>, <em>Mundoanuncio.com<\/em> y <em>Rubro7<\/em>:<\/p>\n<ol>\n<li>Guitarra Takamine. Origen: Corea, con EQ y clavijas Schaller Locking Tuners: $1500.<\/li>\n<li>Arco de flecha compuesto (poleas y mira telesc\u00f3pica) y seis flechas de carbono: $ 2400.<\/li>\n<li>La colecci\u00f3n completa en CDs de King Crimson y Tom Waits: $1800.<\/li>\n<li>Reloj Orient Chronograph Suisse 10Bar: $4000.<\/li>\n<li>Mu\u00f1equitos de los chocolatines Jack (colecci\u00f3n completa de Hijitus, Titanes en el Ring y Meteoro (29 piezas): $2000.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En total, sac\u00f3 $9780, de los cuales, $7300 fueron para las cuotas alimentarias y el resto para la se\u00f1a y dep\u00f3sito para el alquiler de un monoambiente en barrio Las Delicias.<\/p>\n<p>-Biiip\u2026te comunicaste con Diego Quintana, en \u00e9ste momento no estoy en casa pero no cuelgues sin dejar tu mensaje.<\/p>\n<p>-Hola, Diego, soy Beatriz. Quer\u00eda saber si estabas porque\u2026bueno\u2026escrib\u00ed algo y tengo ganas de que me lo leas para saber qu\u00e9 te parece. Tantas veces me hinchaste para que escriba. Esta noche estoy en casa. Salgo del trabajo a las siete. Llamame. Ah, cambi\u00e9 de celular, mi n\u00famero es\u2026<\/p>\n<p>Celeste le dijo que nunca le perdonar\u00eda lo que le dijo a su madre. A escondidas, va al Prom\u00fasica cuando dan recitales con entrada libre y gratuita. Se sienta en la \u00faltima fila y se retira antes del final. Jura que nunca volver\u00e1 a verla de ese modo. Como espi\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Amanda sirvi\u00f3 las copas de licor y en el equipo de m\u00fasica <em>Frank Sinatra <\/em>cantaba <em>Fly me to the moon let me play among the stars\u2026<\/em><\/p>\n<p>-\u00bfSe lo vas a decir a Lucas, Bel\u00e9n? \u2013y se desplom\u00f3 en la poltrona.<\/p>\n<p>-No, mam\u00e1, \u00a1c\u00f3mo se te ocurre!<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 pens\u00e1s hacer con el beb\u00e9?<\/p>\n<p>-No lo s\u00e9, Ram\u00f3n es un buen tipo\u2026<\/p>\n<p>-No pensar\u00e1s\u2026<\/p>\n<p>-No lo s\u00e9, mam\u00e1. Todav\u00eda hay tiempo \u2013y se limpi\u00f3 la nariz con la mano.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, menos mal! Si me dabas una respuesta, te mataba. En enero quiero viajar a Europa, \u00bfme acompa\u00f1\u00e1s?<\/p>\n<p>-Falta mucho para enero\u2026<\/p>\n<p>-Dale\u2026 desde que fuimos a Cartagena que no hacemos un viaje juntas\u2026<\/p>\n<p><strong>Ariel\u00a0 Zappa<\/strong><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><a href=\"http:\/\/www.zoomblog.com\/blog\/nuestrotaller\/admin\/post#_ftnref1\">[1]<\/a> <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hieronymus_Bosch\">http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hieronymus_Bosch<\/a><a href=\"http:\/\/www.zoomblog.com\/blog\/nuestrotaller\/admin\/post#_ftnref2\">[2]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.epdlp.com\/pintor.php?id=239\">http:\/\/www.epdlp.com\/pintor.php?id=239<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0.\u00a0 TERAPIA (INTENSIVA) \u201c\u00bfQui\u00e9n entonces invent\u00f3 el tormento? El amor. \u00a0 Amor es el nombre desacostumbrado \u00a0 \u00a0tras las manos que tejieron la intolerable camisa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-4316","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4316"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4318,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4316\/revisions\/4318"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}