{"id":4498,"date":"2012-05-16T11:55:45","date_gmt":"2012-05-16T14:55:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=4498"},"modified":"2012-05-16T11:55:45","modified_gmt":"2012-05-16T14:55:45","slug":"cortazar-el-perseguidor","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=4498","title":{"rendered":"CORT\u00c1ZAR: El Perseguidor"},"content":{"rendered":"<p>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/_vrtGIhRcqPM\/SwP0exx18SI\/AAAAAAAACiY\/4E5hE3lSCtc\/s1600\/julio-cortazar-el-perseguidor-zorro-rojo.png\" alt=\"\" width=\"531\" height=\"781\" \/><\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Como es natural ma\u00f1ana escribir\u00e9 para <em>Jazz Hot<\/em> una cr\u00f3nica del concierto de esta noche. Pero aqu\u00ed, con esta taquigraf\u00eda garabateada sobre una rodilla en los intervalos, no siento el menor deseo de hablar como cr\u00edtico, es decir de sancionar comparativamente. S\u00e9 muy bien que para m\u00ed Johnny ha dejado de ser jazzman y que su genio musical es como una fachada, algo que todo el mundo puede llegar a comprender y admirar paro que encubre otra cosa, y esa otra cosa es lo \u00fanico que deber\u00eda importarme, quiz\u00e1 porque es lo \u00fanico que verdaderamente le importa a Johnny.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil decirlo, mientras soy todav\u00eda la m\u00fasica de Johnny. Cuando se enfr\u00eda\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 no podr\u00e9 hacer como \u00e9l, por qu\u00e9 no podr\u00e9 tirarme de cabeza contra la pared? Antepongo minuciosamente las palabras a la realidad que pretenden describirme, me escudo en consideraciones y sospechas que no son m\u00e1s que una est\u00fapida dial\u00e9ctica. Me parece comprender porqu\u00e9 la plegaria reclama instintivamente el caer de rodillas. El cambio de posici\u00f3n es el s\u00edmbolo de un cambio en la voz, en lo que la voz va a articular, en lo articulado mismo.\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando llego al punto de atisbar ese cambio, las cosas que hasta un segundo antes me hab\u00edan parecido arbitrarias se llenan de sentido profundo, se simplifican extraordinariamente y al mismo tiempo se ahondan. Ni Marcel ni Art se han dado cuenta ayer de que Johnny no estaba loco cuando se sac\u00f3 los zapatos en la sala de grabaci\u00f3n. Johnny necesitaba en ese instante tocar el suelo con su piel, atarse la tierra de la que su m\u00fasica era una confirmaci\u00f3n y no una fuga. Porque tambi\u00e9n siento esto en Johnny, y es que no huye de nada, no se droga para huir como la mayor\u00eda de los viciosos, no toca el saxo para agazaparse detr\u00e1s de un foso de m\u00fasica, no se pasa semanas encerrado en las cl\u00ednicas psiqui\u00e1tricas para sentirse al abrigo de las presiones que es incapaz de soportar. Hasta su estilo, lo m\u00e1s aut\u00e9ntico en \u00e9l, ese estilo que merece hombres absurdos sin necesitar de ninguno, prueba que el arte de Johnny no es una sustituci\u00f3n ni una completaci\u00f3n. Johnny ha abandonado el lenguaje hot m\u00e1s o menos corriente hasta hace diez a\u00f1os, porque ese lenguaje violentamente er\u00f3tico era demasiado pasivo para \u00e9l. En su caso el deseo se antepone al placer y lo frustra, porque el deseo le exige avanzar, buscar, negando por adelantado los encuentros f\u00e1ciles del jazz tradicional. Por eso, creo, a Johnny no le gustan gran cosa los blues, donde el masoquismo\u00a0 y las nostalgias\u2026 Pero de todo esto ya he hablado en mi libro, mostrando c\u00f3mo la renuncia a la satisfacci\u00f3n inmediata indujo a Johnny a elaborar un lenguaje que \u00e9l y otros m\u00fasicos est\u00e1n llevando hoy a sus \u00faltimas posibilidades. Este Jazz desecha todo erotismo f\u00e1cil, todo wagnerianismo por decirlo as\u00ed, para situarse en un plano aparentemente desasido donde la m\u00fasica que da en absoluta libertad, as\u00ed como la pintura sustra\u00edda a lo representativo queda en libertad para no ser m\u00e1s que pintura. Pero entonces, due\u00f1o de una m\u00fasica que no facilita los orgasmos ni las nostalgias, de una m\u00fasica que me gustar\u00eda poder llamar metaf\u00edsica, Johnny parece contar con ella para explorarse, para morder en la realidad que se le escapa todos los d\u00edas. Veo ah\u00ed la alta paradoja de su estilo, su agresiva eficacia. Incapaz de satisfacerse, valle como un acicate continuo, una construcci\u00f3n infinita cuyo placer no est\u00e1 en el remate sino en la reiteraci\u00f3n exploradora, en el ejemplo de facultades que dejan atr\u00e1s lo prontamente humano sin perder humanidad. Y cuando Johnny se pierde como esta noche en la creaci\u00f3n continua de su m\u00fasica, s\u00e9 muy bien que no est\u00e1 escapando de nada. Ir\u00a0 a un encuentro no puede ser nunca escapar, aunque releguemos cada vez el lugar de la cita; y en cuanto a lo que pueda quedarse atr\u00e1s, Johnny lo ignora o lo desprecia soberanamente. La marquesa, por\u00a0 ejemplo, cree que Johnny teme la miseria, sin darse cuenta de que lo \u00fanico que Johnny puede temer es no encontrarse una chuleta al alcance del cuchillo cuando se le da la gana de comerla, o una cama cuando tiene sue\u00f1o, o cien d\u00f3lares en la cartera cuando le parece normal ser due\u00f1o de cien d\u00f3lares. Johnny no se mueve en un mundo de abstracciones como nosotros; por eso su m\u00fasica, esa admirable m\u00fasica que he escuchado esta noche, no tiene nada de abstracta. Pero s\u00f3lo \u00e9l puede hacer el recuento de lo que ha cosechado mientras tocaba, y probablemente ya estar\u00e1 en otra cosa, perdi\u00e9ndose en una nueva conjetura o en una nueva sospecha. Sus conquistas son como un sue\u00f1o, las olvida al despertar cuando los aplausos le tren de vuelta, a \u00e9l que anda tan lejos viviendo su cuarto de hora de minuto y medio.<\/p>\n<p>\u00a0&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"color: #993300;\"><strong>JULIO CORT\u00c0ZAR<\/strong><\/span>, El Perseguidor p.39-42<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. &#8211; Como es natural ma\u00f1ana escribir\u00e9 para Jazz Hot una cr\u00f3nica del concierto de esta noche. 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