{"id":4710,"date":"2012-06-24T23:36:13","date_gmt":"2012-06-25T02:36:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=4710"},"modified":"2012-06-24T23:36:13","modified_gmt":"2012-06-25T02:36:13","slug":"macedonio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=4710","title":{"rendered":"MACEDONIO"},"content":{"rendered":"<p>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.hipertextos.com.ar\/is\/fernandez.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p><strong>&#8211;<\/p>\n<p><\/strong>\u00a0<\/p>\n<h1><span style=\"color: #993300;\"><strong>LOS\u00a0 \u00a0<\/strong><strong>D\u00ccAS<\/strong><\/span><strong><span style=\"color: #993300;\">\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/strong><\/h1>\n<h1><strong><span style=\"color: #993300;\">&#8211;<\/span><\/strong><\/h1>\n<h1><strong><span style=\"color: #993300;\">&#8211;<\/span><\/strong><\/h1>\n<h1><strong><span style=\"color: #993300;\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1><strong>\u00a0<\/p>\n<p><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong>&#8211;\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/p>\n<p><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/p>\n<p><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>\u00bfSon felices los ni\u00f1os? \u00bfHay per\u00edodos de felicidad real en la vida de los hombres?\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No me pregunto si la vida es buena o feliz, pues est\u00e1 demasiado frecuentada por el dolor, para que incurramos, despu\u00e9s de los treinta a\u00f1os, en ingenuidades tales. Pero, \u00bfhay \u00e9pocas o edades de bienestar, de placer prolongado y real?\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Muchas veces, viviendo desdichado, han acrecentado mi sufrimiento las impaciencias de ser feliz suscitadas por alg\u00fan cap\u00edtulo final de Scout donde, como siempre en las obras de este delicioso mago, el protagonista salva la \u00faltima dificultad y se inaugura en el vivir dichoso, despu\u00e9s de larga empresa. Cre\u00eda entonces en la posibilidad de una dicha real, de cierta duraci\u00f3n, mas Schopenhauer continuaba asegurado que no hay sustancia en el placer y s\u00f3lo el dolor es positivo.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Admiraba mucho entonces y admiro siempre la poderosa mentalidad del metaf\u00edsico de m\u00e1s vocaci\u00f3n que ha existido, pero el mucho sufrir y pocas energ\u00edas intelectuales de aquel per\u00edodo me privaban de la reacci\u00f3n necesaria para sustraerme al prestigio del c\u00e9lebre pesimista.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s he visto claramente que fuera de su incomparable exposici\u00f3n metaf\u00edsica, Schopenhauer como tantos escritores, suele obstinarse en afirmaciones pueriles a las que \u00e9l mismo no da cr\u00e9dito.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Carece de todo sentido y mucho m\u00e1s de toda verdad su concepto de que el dolor es positivo y el placer irreal y negativo, como tambi\u00e9n pensaba Voltaire; pretender hallar el contenido de esta afirmaci\u00f3n es tiempo perdido porque no lo tiene y, apart\u00e1ndose de toda conceptuosidad, tampoco es cierto que el dolor sea m\u00e1s frecuente que el placer ni m\u00e1s intenso ya que no m\u00e1s real.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cuanto a las lacrimosidades indeciblemente tontas y aburridas de Leopardo (redimidas s\u00f3lo por sus versos, y exquisito estilo) consistentes casi siempre en un interminable lamentarse de la iniquidad y villan\u00edas de los hombres \u2013g\u00e9nero de pesimismo el m\u00e1s pueril e insufrible- nadie las ha refutado, mas no por irrefutables, seguramente.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay tanta bondad como maldad en los hombres, y tanto dolor como placer en el mundo; eudem\u00f3nicamente, pues, y, quiz\u00e1, bajo todo aspecto, la vida vale muy poca cosa o nada y entre existir o no existir la opci\u00f3n es indiferente. Toda vida humana o animal, actual o futura, es y ser\u00e1 un campo de acci\u00f3n en que alternativamente se instalan y se desalojan el Placer y el Dolor, por ley psicol\u00f3gica de compensaci\u00f3n y relatividad y por ley cosmol\u00f3gica de constituci\u00f3n y complejidad del Universo.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando durante varios a\u00f1os consecutivos el dolor ha prevalecido sobre el placer en nuestra existencia, no quedan en la conciencia elementos para constituir la imagen del placer; se olvida que se ha gozado en la juventud y se deja de creer en la realidad del bienestar y de las intensidades del goce.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A la inversa, cuando una \u00e9poca buena se ha prolongado desaparece la representaci\u00f3n del dolor; se supone inherente el bienestar al vivir y se comentan las mayores imprevisiones y desatinos; el dolor no tarda en volver y es recibido a los cuarenta a\u00f1os con la misma sorpresa y cobard\u00eda que a los veinte. S\u00ed, por ejemplo, entre los treinta y los cuarenta a\u00f1os hemos disfrutado un per\u00edodo grato y duradero, creemos deberlo a nuestra experiencia, habilidad y valor adquiridos en los malos a\u00f1os. Esto es, en cierto modo, verdad, pero es grande error imaginarse, como ocurre a todos, que esa experiencia, riqueza y vigor intelectual, actividad cotidiana y endurecimiento a las crudezas morales y f\u00edsicas de la vida, se han adquirido definitivamente. Se pierden, m\u00e1s o menos en el mismo n\u00famero de a\u00f1os que se requiri\u00f3 para adquirirlos; se pierden con el bienestar como se adquirieron con el sufrir.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sufrimiento determin\u00f3 el esfuerzo para adquirir poder muscular o intelectual, para dominar emociones y deseos, para formarse habilidades y h\u00e1bitos; el bienestar que dimana de esas mismas adquisiciones origina a su vez la p\u00e9rdida paulatina de \u00e9stas. La experiencia, las infinitas nociones generales y particulares, orientaciones y acumulaciones intelectuales de todo g\u00e9nero, la noci\u00f3n neta del dolor mismo, se van debilitando, e igualmente las aptitudes morales, el valor, la circunspecci\u00f3n; cuando el dolor reaparece nos toma tan de sorpresa, es un tan completo desconocido para nosotros como si reci\u00e9n sali\u00e9ramos de la cuna.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy, en 21 de diciembre de 1906, me encuentro yo en un estado de bienestar cotidiano casi completo que con lentitud indecible ha venido pronunci\u00e1ndose desde hace algunos a\u00f1os, pero sin merecer el nombre de bienestar hasta hace algunas semanas solamente.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Opino que para el 1\u00ba de marzo de 1907 se habr\u00e1 acentuado con un peque\u00f1o matiz que le falta todav\u00eda para ser completo sin ser intenso. Cuando llegu\u00e9 a esa fecha dir\u00e9 al lector si se ha confirmado mi pron\u00f3stico.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s, mi estado de bienestar continuar\u00e1 intensific\u00e1ndose y mi actividad actual tambi\u00e9n, durante un lapso muy dif\u00edcil de calcular, ciertamente.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Opino que habr\u00e1 tambi\u00e9n intensificaci\u00f3n de felicidad durante a\u00f1o y medio, desde 1\u00ba marzo 1907 hasta 1\u00ba septiembre 1908, fecha aproximativa en que alcanzar\u00e1 el m\u00e1s alto grado de placer cotidiano y de actividad intelectual y muscular que puede ofrecer mi existencia; y que inmediatamente ambas empezar\u00e1n a declinar para llegar dentro de otro a\u00f1o y medio, en 1\u00ba marzo 1910, al estado de bienestar completo pero no intenso en que me encontrar\u00e9 el 1\u00ba de marzo 1907, dentro de dos meses, <em>en rebroussant chemin<\/em>.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa declinaci\u00f3n proseguir\u00e1, de modo que recorrer\u00e9 de nuevo los estados cotidianos que acabo de pasar en\u00a0 este a\u00f1o 1906, en los cuales ha prevalecido el placer en leve proporci\u00f3n. As\u00ed ser\u00e1 el a\u00f1o de 1\u00ba marzo 1910 a 1\u00ba marzo 1911.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 de esa fecha el descenso de bienestar y de actividad continuar\u00e1 durante media docena de a\u00f1os; el a\u00f1o 1912 ser\u00eda de igualdad de dolor y placer y luego el dolor empezar\u00e1\u00a0 prevalecer lent\u00edsima pero inflexiblemente hasta llegar a la miseria y sufrimiento incesante que ya he soportado en 1897, 1898 y 1899. Espero no encontrarme para entonces en el mundo de los autores y lectores.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0&#8211;\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0&#8211;\u00a0<\/p>\n<p><strong>TEOR\u00cdAS<\/strong>, <strong>Macedonio Fern\u00e1ndez<\/strong>, Edit Corregidor, a\u00f1o 1991, p. 47-49\u00a0<\/p>\n<p><\/strong><\/h1>\n<\/h1>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. &#8211; \u00a0 LOS\u00a0 \u00a0D\u00ccAS\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211;\u00a0 &#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfSon felices los ni\u00f1os? \u00bfHay [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-4710","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4710"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4710\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4711,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4710\/revisions\/4711"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}