{"id":4852,"date":"2012-07-18T13:31:08","date_gmt":"2012-07-18T16:31:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=4852"},"modified":"2012-07-18T13:31:08","modified_gmt":"2012-07-18T16:31:08","slug":"mas-de-faulkner","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=4852","title":{"rendered":"M\u00e1s de FAULKNER"},"content":{"rendered":"<p>.<\/p>\n<p><strong><span><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-3-s5T7j2m3w\/T7Z49u2VzpI\/AAAAAAAABNM\/lLosh0ixH4o\/s1600\/william+faulkner.jpg\" alt=\"\" \/><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: small;\">&#8211;<\/span><\/strong><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"90%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><span>&#8211;<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span>William Faulkner<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span>&#8211;<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El 6 de julio de hace 50 a\u00f1os muri\u00f3 William Faulkner en la ciudad de Byhalia (Oxford) en Estados Unidos. Por ello, El Cultural le ha brindado un homenaje que incluye un texto de <a href=\"http:\/\/www.elcultural.es\/version_papel\/LETRAS\/31313\/Un_maestro_inservible\">Ignacio Echevarr\u00eda (titulado \u201cUn maestro inservible\u201d)<\/a> donde dice:<\/p>\n<blockquote><p>Puede que el magisterio de Faulkner s\u00f3lo pueda ser asumido cabalmente por parte de quienes est\u00e1n dispuestos a adentrase con armas y bagajes en el mismo territorio selv\u00e1tico y ruinoso que \u00e9l explor\u00f3. Puede que la marca de quienes se deciden a ello sea la de ejercer, como el propio Faulkner, un magisterio intimidante y dislocado, absorto. Baste pensar en Juan Carlos Onetti y en Juan Benet, en la posici\u00f3n tan indiscutible y a la vez tan obviada que ocupan en sus tradiciones respectivas.<\/p>\n<p>Por los tiempos en que Faulkner emerg\u00eda como narrador, Adorno alertaba sobre la rebaja del pensamiento que conlleva el sacrificio de la complejidad sint\u00e1ctica; la claudicaci\u00f3n impl\u00edcita que \u00e9l reconoc\u00eda en las pretensiones de lucidez, de dureza objetiva, de claridad que profesan tantos escritores modernos.<\/p>\n<p>Faulkner atribu\u00eda a esta rebaja del pensamiento una profunda dimensi\u00f3n \u00e9tica. Su estilo es el campo de batalla en el que, exponi\u00e9ndose valientemente a la derrota, la palabra pugna por abrirse camino hacia esas \u201cgrandes verdades fundamentales\u201d a las que \u00e9l mismo se orienta. El miedo al que \u00e9l se refiere, ese miedo que a su juicio impide a los nuevos narradores escribir obras maestras, es -por decirlo con palabras de Adorno- el \u201cmiedo suscitado por el mercado, el miedo al cliente que no quiere esforzarse y al que fueron adapt\u00e1ndose primero los redactores y luego los escritores\u201d. Un miedo que entretanto ha sido a tal punto interiorizado por la mayor\u00eda de \u00e9stos, que ya ni siquiera lo experimentan como tal, y les mueve -a ellos y a sus lectores- a ver a Faulkner y a sus seguidores, cada vez m\u00e1s escasos, como exc\u00e9ntricos representantes de una especie en extinci\u00f3n, digna de ser protegida y contemplada quiz\u00e1 con veneraci\u00f3n, pero con curiosidad arqueol\u00f3gica, apenas concerniente.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por otra parte, <a href=\"http:\/\/www.elcultural.es\/version_papel\/LETRAS\/31316\/Cartas_escogidas\">Jos\u00e9 Antonio Gurpegui escribe una rese\u00f1a al libro <em>Cartas escogidas<\/em> de William Faulkner,<\/a> editado por Alfaguara. Y Alejandro G\u00e1ndara hace un<a href=\"http:\/\/www.elcultural.es\/version_papel\/LETRAS\/31311\/FAULKNER\"> \u201cdiccionario Faulkner\u201d donde cada letra contiene un \u00edtem<\/a> faulkneriano.<\/p>\n<p>Por ejemplo:<\/p>\n<blockquote><p><strong>Alcohol.<\/strong> La bebida no construye el estilo, pero lo acompa\u00f1a. Hay una sinuosidad detectable, una longitud de p\u00e1rrafo, una bruma que espesa la sintaxis, una elaboraci\u00f3n de im\u00e1genes que nunca definen sus contornos y que se suceden y encabalgan mediante asociaci\u00f3n libre. El alcohol huye de la literalidad y permite la fuga a mundos alternativos que se sienten ver\u00eddicos, irrefutables. No es f\u00e1cil escribir mientras se bebe. S\u00f3lo en algunos casos escogidos el alcohol y la literatura funden sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p><strong>Amor.<\/strong> \u201cEntre la pena y la nada, me quedo con la pena\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p><strong>Mal.<\/strong> Es la herencia de las generaciones. Pasa de unas a otras, no se detiene. Una vez se ha puesto en pie, sigue su curso. Es lo que nos re\u00fane con nuestros antecesores, lo que hace del tiempo un \u00fanico instante. Una forma de religare mortal, fuera de toda m\u00edstica. Estructura del alma.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p><strong>Muerte.<\/strong> La presencia constante. A veces, buscada. Alistamiento en la RAF durante la Primera Guerra Mundial. Ya hab\u00eda sido rechazado en Estados Unidos por su corta estatura. Amenaz\u00f3 con enrolarse en el ej\u00e9rcito alem\u00e1n si no le dejaban pilotar en combate. Su primera hija muere a los nueve d\u00edas. La entierra en solitario, cargando hasta el cementerio con su peque\u00f1o ata\u00fad.<\/p>\n<p><strong>Narrador.<\/strong> Hasta cuando se identifica, el narrador no es otro que la tierra, muy por encima de la precariedad y de la mortalidad humana. Hay una lengua y un relato que est\u00e1 por encima de nosotros. Es la voz que prefiere Faulkner, la que no es de nadie. La que afecta a todos. Pero no es omnisciente, por la sencilla raz\u00f3n de que no sabe. Habla porque busca, no porque conozca el desenlace ni los misterios del coraz\u00f3n. Una voz sabia, a fin de cuentas, porque conoce todo lo que ignora. De ah\u00ed su fondo po\u00e9tico, su elecci\u00f3n del pneuma en vez del logos, su profunda paciencia.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p><strong>Novela.<\/strong> G\u00e9nero en extinci\u00f3n, \u00faltimo gran aliento de las antiguas palabras y de los antiguos relatos. Por ello mismo, el g\u00e9nero m\u00e1s adecuado para tratar con lo que se extingue: los viejos valores y sentimientos de un Sur derrotado, leg\u00edtimamente derrotado. Sin nostalgia, sin ret\u00f3rica para la Historia.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p><strong>Ruido (y furia).<\/strong> \u201cLa vida no es m\u00e1s que una sombra andante, jugador deficiente, que apuntala y realza su hora en el escenario y despu\u00e9s ya no se escucha m\u00e1s. Es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, y que no significa nada.\u201d Lo escribi\u00f3 Shakespeare en su <em>Macbeth<\/em>, pero era de Faulkner.<\/p>\n<p><strong>Sur.<\/strong> Violencia en todas direcciones, expresada como una fuerza de la naturaleza, pero construida con manos humanas. La creaci\u00f3n divina tambi\u00e9n est\u00e1 implicada. Hay una destrucci\u00f3n intr\u00ednseca en todas las criaturas y en todo lo creado. Todo tiende a una epifan\u00eda dolorosa y Dios es el Supremo Art\u00edfice. El Sur es la obra directa de Dios.<\/p>\n<p><strong>Yoknapatawpha.<\/strong> Condado imaginario, no ficticio, dise\u00f1ado como un infierno de almas. Puede situarse al noroeste de Mississippi, pero en cuanto tal imagen carece de pertenencia exclusiva y puede trasladarse donde se quiera. Lo propio de las im\u00e1genes son su permanencia y su desarraigo, en particular cuando proceden de la literatura. Tal vez la literatura sea en s\u00ed misma una forma de desarraigo de aquello que resulta demasiado cercano, concreto, aislante.<\/p><\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. &#8211; \u00a0 &#8211; William Faulkner &#8211; \u00a0 El 6 de julio de hace 50 a\u00f1os muri\u00f3 William Faulkner en la ciudad de Byhalia (Oxford) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-4852","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4852"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4853,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4852\/revisions\/4853"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}