{"id":5038,"date":"2012-08-22T11:34:19","date_gmt":"2012-08-22T14:34:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5038"},"modified":"2012-08-22T11:35:38","modified_gmt":"2012-08-22T14:35:38","slug":"josefina-antoni-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5038","title":{"rendered":"JOSEFINA ANTONI"},"content":{"rendered":"<h2><span style=\"color: #333399;\">.<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-pLPTHIKzw8I\/Tb96w4n9hrI\/AAAAAAAABWg\/mbs4vdvTUBQ\/s1600\/Borges-y-Sabato-2.jpg\" alt=\"\" \/><\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"color: #333399;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong><\/strong><\/span><\/h2>\n<h2>\u00a0<span style=\"color: #333399;\">ME \u00a0PRESENTAR\u00e9<\/span><\/h2>\n<p><strong>&#8211;<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211;<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>Hola, lector! Voy a presentarme, de la misma manera que mi conocido Ernesto lo hace en su t\u00fanel. Aunque no creo que mi t\u00fanel, si existe, sea oscuro y solitario. \u00a1Para nada!\u00a0 Soy Ema. El personaje central de esta novela que posiblemente escribir\u00e1 mi amiga Sof\u00eda. En realidad no s\u00e9 por qu\u00e9, ni para qu\u00e9. Porque mi vida es como otras. \u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00eda que escribir acerca de mi pasar por estos caminos comunes? Dice que es un homenaje que quiere hacerme. No estoy segura si la escribir\u00e1 realmente. Ella es medio so\u00f1adora y quiere abarcar m\u00e1s de lo que la cuerda le da. Ni creo que le alcance el tiempo. Por si acaso la escribe, les adelanto que soy odont\u00f3loga de profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>De todos modos, me pregunto si mi vida, a\u00fan enmarcada dentro de una historia, pueda ser interesante para ser le\u00edda. Y vuelvo a recordar lo que dice S\u00e1bato en su t\u00fanel. Pareciera que lo que tiene que suceder, va a suceder, como por un tubo. Matar a la mujer amada. Aunque no sea del todo coherente. No s\u00e9 si valdr\u00e1 la pena embarcarse en la escritura de mi personaje y sus andanzas. O tendr\u00e1 que ser as\u00ed. Y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero yo creo que la vida no es un t\u00fanel. Discrepo con esta idea. Es m\u00e1s bien, un conjunto enmara\u00f1ado de t\u00faneles, en todo caso. Una especie de gigantesca y polifac\u00e9tica esfera dentro de la que se entrecruzan los t\u00faneles de la vida de todos a trav\u00e9s de los tiempos, dejando rastros de cada uno en todos los dem\u00e1s. Son l\u00edneas de azarosos recorridos, llenas de escu\u00e1lidos ventanucos que dejan pasar las luces y las sombras de los otros recorridos y construyen \u00fanicos y particulares recorridos.<\/p>\n<p>Con las evidentes diferencias del caso, se parece al Aleph borgiano, cuando en la parte inferior del escal\u00f3n, vi\u00f3 una peque\u00f1a esfera tornasolada, de un fulgor intolerable. Al principio cre\u00ed giratoria, pero eso era solamente una difusa ilusi\u00f3n, producida por los vertiginosos espect\u00e1culos que encerraba. Ten\u00eda un volumen c\u00f3smico que estaba ah\u00ed comprimido, pero sin disminuci\u00f3n de tama\u00f1o. Cada cosa, por ejemplo el libraco diccionario de mi padre, el enorme espejo del toilette Luis quince de mi madre, todo eran infinitas cosas que yo pod\u00eda ver claramente desde todos los puntos del universo. Ah\u00ed estaba el encrespado mar por el cual navegaba mi Crist\u00f3bal infantil, el sol atardecido\u00a0 desapareciendo detr\u00e1s de las monta\u00f1as de mi provincia querida, la cara del hombre que siempre am\u00e9, los patios y jardines luminosos\u00a0 de la casa de mi abuela Victoria, los grandes ventanales del comedor diario desde los que, en puntas de pie espiaba de peque\u00f1a,\u00a0 las hojas de la gigantesca acacia del patio cuando la lluvia las tornaba negras. Vi un barco chico con el que cruzamos el Cuerno de Oro, viniendo de Estambul.\u00a0 Estaban ah\u00ed mil palacios Topkapi mostrando la exuberante riqueza de los sultanes turcos. Vi un perro que me mord\u00eda la mano y una jeringa enorme inocul\u00e1ndome una antirr\u00e1bica trucha. Vi las tapas encuadernadas en cuero rojo del enorme libro con el que aprend\u00ed la anatom\u00eda humana. Vi los enormes sillones tapizados de pana roja que yo hab\u00eda comprado en un lugar de antig\u00fcedades coloniales y mi perrita Deisy sentada muy oronda en el asiento. Vi el rostro bonach\u00f3n y aguantador de mi suegra Margarita que se llamaba como mi perrita; que para dar de comer a sus hijos hab\u00eda trabajado de sirvienta en cualquier condici\u00f3n; ella era capaz de dar parte de su vida a cambio de solucionar el problema de alguno. Vi los c\u00edrculos luminosos de las estrellitas m\u00e1gicas\u00a0 que encend\u00edamos para el a\u00f1o nuevo, mientras corr\u00edamos con ellas en las manos, a trav\u00e9s del patio oscurecido. Tambi\u00e9n, interminables ojos que me escrutaban y me juzgaban. Estaba ah\u00ed mi amiga Sof\u00eda que quer\u00eda demostrar la claridad del laberinto de la maldad de otros y que yo estaba pagando por muchos h de p que anduvieron antes y despu\u00e9s que yo en ese laberinto. Luego sent\u00ed un traspapelante v\u00e9rtigo y llor\u00e9 porque me hab\u00eda sido dado ver el inconmensurable universo.<\/p>\n<p>Salgo de Borges y me vuelvo a S\u00e1bato. Que el mundo es horrible no necesita demostraci\u00f3n. Es cierto. Pero tambi\u00e9n es cierto que hay cosas verdaderamente bellas. Y en esto hay cierta coincidencia entre Borges y S\u00e1bato. En mi recortada experiencia hay almas verdaderamente buenas como la de mi padre, que nunca hizo mal a nadie y trat\u00f3 de ense\u00f1arnos esto para que las hijas tambi\u00e9n fu\u00e9ramos buenas personas. Aunque creo que nos hizo un flaco favor. Porque muchos malos se han aprovechado de nosotros, pobres buenudas, incapaces de devolverles el mal con mal. \u00a1Pobre!, coment\u00e1bamos, seguramente lo hizo sin darse cuenta, o estaba tan dolida que no previ\u00f3 las consecuencias. Siempre tratando de disculpar lo indisculpable. S\u00f3lo por ser buenas. Ahora que ya estoy bastante crecida, he aprendido a devolver algunos golpes. Pero no puedo dejar de sentirme culpable. A veces, algunos pacientes me tratan como si fuera su sirvienta, no su dentista y yo les devuelvo el fervor, priv\u00e1ndolos de mi sonrisa. S\u00f3lo les doy lo que necesitan y listo. Hasta ah\u00ed llego. Tampoco se trata de comer vidrio, me digo, para aliviar mi conciencia.<\/p>\n<p>Me hab\u00eda olvidado de contarles que casi nadie durante mi infancia y juventud, me llam\u00f3 por mi nombre. Rusa, me dec\u00edan, porque alguien dej\u00f3 inmortalizada la idea que tenia cara de jud\u00eda y a los jud\u00edos se les dec\u00eda rusos. Hasta tuve una prima hermana que me llamaba\u00a0 <em>Sujodole, <\/em>como para acentuar mi cercan\u00eda al juda\u00edsmo. Mucha gente no conoci\u00f3 mi nombre nunca. A m\u00ed jam\u00e1s me import\u00f3 demasiado. Por el contrario, ser diferente me proporcionaba la incomparable felicidad de mirar a los dem\u00e1s como desde un distante agujerito del techo. Los locos de abajo. Ellos eran los diferentes, en realidad. Esta azarosa y feliz\u00a0 circunstancia me dej\u00f3 bastante lejos de los clanes familiares. Pod\u00eda tomar distancia en mis decisiones, de las decisiones esperadas de otros. Yo, la diferente. Y a esta altura del partido, creo que era verdaderamente diferente. Qu\u00e9 se le va hacer, dec\u00eda mi padre, ella es as\u00ed. Pero es buena en el fondo. Bueno, al menos hab\u00eda un reconocimiento de fondo.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, yo me acerqu\u00e9 siempre a los m\u00e1s pobres, por m\u00e1s que fueran negros o sucios. Los consideraba mis iguales. Nunca me gust\u00f3 dar a entender que pertenec\u00eda a la clase alta, que era una se\u00f1orita de clase alta. Los pacatos siempre me dieron una especie de repulsi\u00f3n. Porque se cre\u00edan superiores. Cuando en realidad todos somos m\u00e1s o menos iguales. A cuento de esto, me viene a la memoria la imagen de mi abuela Victoria, que era una se\u00f1ora muy ase\u00f1orada, que caminaba siempre con la nariz parada para demostrar el orgullo de la raza, aunque la familia estuviera pasando hambre. Por esto de que si hay miseria que no se note. A esta altura no veo bien la diferencia entre la dignidad y el orgullo. De todos modos ella era una muy buena y sufrida persona, compasiva con los pobres, a los que ayudaba siempre que pod\u00eda.<\/p>\n<p>Llegada a este punto voy a parar de divagar. Espero que Sof\u00eda les llegue a regalar por fin la m\u00e1s bella historia novelada de mi vida, espectacularmente com\u00fan, a la vez que diferente. Y les dejo la pelota picando.<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JOSEFINA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. \u00a0 \u00a0ME \u00a0PRESENTAR\u00e9 &#8211; &#8211; \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hola, lector! Voy a presentarme, de la misma manera que mi conocido Ernesto lo hace en su t\u00fanel. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-5038","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5038"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5038\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5040,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5038\/revisions\/5040"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}