{"id":5117,"date":"2012-09-04T11:43:48","date_gmt":"2012-09-04T14:43:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5117"},"modified":"2012-09-04T11:43:48","modified_gmt":"2012-09-04T14:43:48","slug":"patricio-magnano-historias-caminadas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5117","title":{"rendered":"PATRICIO MAGNANO: Historias Caminadas"},"content":{"rendered":"<p>.<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fbcdn-sphotos-f-a.akamaihd.net\/hphotos-ak-ash4\/303579_3727642314606_577897529_n.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<h2><strong>Licuadora<br \/>\n<\/strong><strong> &#8211;<\/strong><\/h2>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Cierto desamor. Las aspas de  metal destruyen alimentos, doblegando la coraza de las frutas. El l\u00edquido aturde  y no se sabe si lo que mata es la velocidad o el grito de su angustia.<\/p>\n<p>Su boca mec\u00e1nica y rob\u00f3tica no  sabe besar.<\/p>\n<h2>Jarr\u00f3n  de az\u00facar<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Az\u00facar sobre paladares. Un  rato antes de desgranarse y de dejar su rastro de cristal de agua, se manifiesta  en la boca que sabe amarga. Esa salida abrupta de los jarrones le costar\u00e1 m\u00e1s de  un disgusto o alegr\u00eda, porque las cosas no tienen sabor mientras alguien no  venga a recordarlo.<\/p>\n<h2>\nLa  cuchara<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Sostenida sobre su lomo  met\u00e1lico. Peleando la gravedad en el borde de la mesa, imita el vaiv\u00e9n de una  hamaca. De a poco busca en el quejido ser parte de un contorno congelado. De a  poco, se va entregando al esfuerzo del equilibrista. De los metros que separa  los miedos del piso, se aquieta lentamente,  neutraliza los excedentes m\u00e1s all\u00e1  de s\u00ed.  Despu\u00e9s, invade la quietud deseada.<\/p>\n<h2>La regadera<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Guardaba agua de lluvia.   Dentro de ella, un grillo se sosten\u00eda con la levedad de su peso.  Permanec\u00eda  inm\u00f3vil para no cansarse. La regadera y el grillo. Sin hacer esfuerzos. Pod\u00eda  esperarse que el sol se lleve el agua de a poco o pod\u00eda pasar que una mano  quisiera salvar el insecto. El grillo, aferrado a las napas del agua y a todo lo  que para \u00e9l era conocido.<\/p>\n<h2>La hora de la  balanza<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Distintas formas de regresar.  Hora pico. En la ciudad de las sombras, un auto aerodin\u00e1mico no puede competir  con los de a pie. Inventamos el caos y el tr\u00e1nsito s\u00f3lo para hacer  justicia.<\/p>\n<h2>Mundial<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Cada cuatro  a\u00f1os, un nuevo impulso asocia transformaciones, intenta destreza y desea la  suerte. El juego es la transustancia de la quietud, que domina voluntades y  crea. Cada cuatro a\u00f1os se contagia como virus la pasi\u00f3n, pretendiendo alcanzar a  los inmunes. La esfera que a la distancia es luz cat\u00f3dica exime de urgencias y  se come los ojos. Cada cuatro a\u00f1os un grito nace, y al un\u00edsono, palmea las hojas  de los \u00e1rboles de todas las cuadras. Un abrazo de gol, es la brisa contagiosa  que pretenden las navidades.<\/p>\n<p>En las  esquinas, las banderas intentan serenarse esperando el resultado. Conocen lo que  significa morir en un bolso y esperar cuatro a\u00f1os m\u00e1s.<\/p>\n<h2>Cosas de mar<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>El mar devuelve objetos  envueltos en caracoles, ostras y algas. Es un medido abrazo a las cosas. Las  cosas que no usamos o perdimos, y que al mar poco le  interesa.<\/p>\n<h2>P\u00e1jaros<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Sobre las rocas tres  p\u00e1jaros negros. Las olas golpean con fuerza la superficie, la llegada de un  ba\u00f1ista los inquieta. Abren sus alas, salen de a uno. El \u00faltimo, conf\u00eda el mayor  tiempo posible.<\/p>\n<h2>Cartel<\/h2>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>Se vende \u00e9ste lote dec\u00eda el  cartel. Un alambre sosten\u00eda un per\u00edmetro imposible, m\u00e1s de cien pinos, una loma  y una laguna. El alambre segu\u00eda a lo lejos y no se entend\u00eda qu\u00e9 era horizonte y  qu\u00e9 alambre.<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<h1><span style=\"color: #ff0000;\"><em> CARTU<\/em><\/span><\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. &#8211; Licuadora &#8211; Cierto desamor. Las aspas de metal destruyen alimentos, doblegando la coraza de las frutas. 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