{"id":5326,"date":"2012-11-15T09:24:55","date_gmt":"2012-11-15T12:24:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5326"},"modified":"2012-11-15T09:24:55","modified_gmt":"2012-11-15T12:24:55","slug":"50-anos-del-boom","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5326","title":{"rendered":"50 a\u00f1os del BOOM"},"content":{"rendered":"<p>.<\/p>\n<div>\n<h1 id=\"titulo_noticia\">Un virus planetario<\/h1>\n<div id=\"subtitulo_noticia\">\n<p>El autor del art\u00edculo subraya la indiscutible influencia literaria de los grandes autores latinoamericanos de la generaci\u00f3n del \u2018boom\u2019.<br \/>\nTambi\u00e9n su capacidad para despertar con igual eficacia las m\u00e1s feroces cr\u00edticas y las loas m\u00e1s rendidas<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><a title=\"Ver todas las noticias de Jorge Volpi\" rel=\"author\" href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/autor\/jorge_volpi\/a\/\">JORGE VOLPI<\/a> Nueva York<\/div>\n<div><a title=\"Mostrar m\u00e1s\"><\/a><\/div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div><a title=\"ampliar foto\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2012\/11\/14\/actualidad\/1352925623_126027_1352925760_noticia_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"444\" \/><\/a>Portada de &#8216;Cien a\u00f1os de soledad&#8217;, dise\u00f1ada por Vicente Rojo \/\u00a0EL PA\u00cdS<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<div><a id=\"fb\" title=\"Recomendar en Facebook\">Recomendar en Facebook<\/a>83<\/div>\n<div><a id=\"twit\" title=\"Twittear\">Twittear<\/a><a id=\"tnum\" title=\"Ver qui\u00e9n lo ha twitteado ya\">27<\/a><\/div>\n<div><a id=\"linkedin\" title=\"Enviar a LinkedIn\">Enviar a LinkedIn<\/a>1<\/div>\n<div id=\"gp\"><\/div>\n<div><a title=\"Enviar a Tuenti\">Enviar a Tuenti<\/a><a title=\"Enviar a Men\u00e9ame\">Enviar a Men\u00e9ame<\/a><a title=\"Enviar a Eskup\">Enviar a Eskup<\/a><\/div>\n<p><a title=\"Tienes que estar registrado en EL PA\u00cdS y haber iniciado sesi\u00f3n para poder enviar por correo electr\u00f3nico\">Enviar<\/a><a title=\"Tienes que estar registrado en EL PA\u00cdS y haber iniciado sesi\u00f3n para poder guardar noticias\">Guardar<\/a><a title=\"Versi\u00f3n para imprimir\">Imprimir<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"cuerpo_noticia\">\n<p><strong>1. Boom Bang.<\/strong> Hoy, cuando lo pol\u00edticamente correcto es torpedear cualquier mito, se insiste en que el<em>boom<\/em> fue una pura invenci\u00f3n editorial. Un fen\u00f3meno de mercado. Una eficaz estrategia de\u00a0<em>marketing<\/em>. Un golpe de estado y una toma del poder cultural. O, en otro sentido, se busca arrinconar a sus miembros oficiales \u2014Fuentes, Vargas Llosa, Garc\u00eda M\u00e1rquez, Cort\u00e1zar y acaso tambi\u00e9n Donoso y Onetti\u2014 para desempolvar las sombras de otros grandes ocultas detr\u00e1s de ellos: Ribeyro, Di Benedetto, Ibarg\u00fcengoitia, Puig, Elizondo, Saer, Castellanos, Pitol, Arredondo, tratando de desplazar sus escrituras \u201cmarginales\u201d hacia el centro. Nombrar es reunir (y tambi\u00e9n excluir), y el t\u00e9rmino\u00a0<em>boom,<\/em> tan abierto o cerrado como se quiera, no cesa de despertar suspicacias. Como fuere, adentro o al margen de la etiqueta, durante la \u00e9poca de su predominio y expansi\u00f3n \u20141962, el a\u00f1o de\u00a0<em>La ciudad y los perros,<\/em> a 1982, cuando se le concede el Nobel a Garc\u00eda M\u00e1rquez\u2014 hubo en Am\u00e9rica Latina una concentraci\u00f3n de talento literario s\u00f3lo equivalente (asumo la desmesura) al Siglo de Oro, el periodo isabelino, el Siglo de las Luces, la Rusia decimon\u00f3nica o la Viena\u00a0<em>fin-de-si\u00e8cle.<\/em> Con su improbable acumulaci\u00f3n de obras maestras. Uno podr\u00e1 cuestionar la\u00a0<em>hubris<\/em> pol\u00edtica o est\u00e9tica de sus miembros, pero sus libros permanecen como piezas ineludibles de una tradici\u00f3n que sin ellos no existir\u00eda como tal. Nadie cuestiona la genialidad de sus predecesores \u2014el espectro que va de Borges a Rulfo\u2014, o de sus contempor\u00e1neos \u2014algunos de ellos ya nombrados\u2014, pero la energ\u00eda desatada por el\u00a0<em>boom,<\/em> o m\u00e1s bien por los\u00a0<em>booms<\/em> que convivieron en el\u00a0<em>boom,<\/em>a\u00fan se expande por todo el planeta.<\/p>\n<p><strong>2. El factor RM<\/strong>. Poco importa si sus antecedentes se encuentran en el Romanticismo alem\u00e1n o en Carpentier, en la fantas\u00eda borgiana o en Asturias, en los cuentos infantiles o en Rulfo: el realismo m\u00e1gico a la Garc\u00eda M\u00e1rquez es la invenci\u00f3n m\u00e1s contagiosa surgida de nuestras tierras. A fuerza de verlo repetido hasta la extenuaci\u00f3n, casi nos sorprende que un procedimiento tan elemental pueda haber infectado tantas mentes. Pero esa es justo la naturaleza de las ideas geniales: adaptarse mejor que sus competidoras a los distintos medios. As\u00ed,\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> no s\u00f3lo es un portento de imaginaci\u00f3n, sino la pieza literaria m\u00e1s influyente escrita en espa\u00f1ol desde el Quijote (asumo, otra vez, la desmesura). Garc\u00eda M\u00e1rquez no pod\u00eda saber que su deslumbrante retrato de familias iba a convertirse en una herramienta \u2014un arma de destrucci\u00f3n masiva\u2014 para uso extensivo de los novelistas provenientes de otras naciones perif\u00e9ricas. La intrusi\u00f3n de la magia en la vida cotidiana, frente a la calculada indiferencia de sus testigos, se convirti\u00f3 de pronto en la mejor f\u00f3rmula para expresar las contradicciones del mundo no-occidental en una \u00e9poca en que este se caracterizaba por su miseria y su brutalidad pol\u00edtica. Igual en \u00c1frica o en la India, o China o en Turqu\u00eda, el realismo m\u00e1gico permit\u00eda huir del realismo imperialista \u2014se\u00f1a de identidad europea y estadounidense\u2014 para dibujar escenarios contradictorios en los que la herencia tradicional, con su caudal de mitos y leyendas, pod\u00eda entretejerse con la dif\u00edcil modernizaci\u00f3n que sufr\u00edan, a pasos forzados, estas sociedades. De Salman Rushdie a Mo Yan, de Soyinka a Murakami, de Roy a Achebe \u2014sobran los ejemplos\u2014 el procedimiento garciamarquiano deven\u00eda una inspiraci\u00f3n original. Los latinoamericanos podemos arg\u00fcir que la reiteraci\u00f3n del recurso termin\u00f3 por hostigar nuestros paladares o que su fuerza acab\u00f3 diluida en sus ep\u00edgonos, pero de nada sirve negar su virulencia: hoy, el realismo m\u00e1gico contin\u00faa siendo una pandemia.<\/p>\n<p><strong>3. Baby-Boom.<\/strong> Resulta tan f\u00e1cil decir que las \u00faltimas obras de los autores del\u00a0<em>boom<\/em> no valen nada. O descalificarlos por su compromiso pol\u00edtico, o por sus virajes ideol\u00f3gicos, o por su apoyo a figuras impresentables. Renegar del modelo de intelectual p\u00fablico que encarnaron o impusieron. Burlarse de su compostura, o de su falta de compostura, de su elegancia o su falta de elegancia, de su brillo al hablar o sus tartamudeos. Lo \u00fanico que no puede hacerse, en Am\u00e9rica Latina, es olvidarlos. Quien m\u00e1s r\u00e1pido lleg\u00f3 a esta conclusi\u00f3n, y mejor supo encararla, fue Roberto Bola\u00f1o: detestaba al\u00a0<em>boom<\/em> con la misma pasi\u00f3n con que lo veneraba. Y sus libros son la mejor prueba de que esta suma de emociones, de la ira recalcitrante a la admiraci\u00f3n desbocada, es el \u00fanico ant\u00eddoto contra estos monstruos. S\u00f3lo desestimarlos te reduce a la amargura. S\u00f3lo admirarlos te convierte en su sirviente. A todos ellos, a los oficiales y a los marginales, los inc\u00f3modos protagonistas de nuestra Edad de Oro, no queda sino odiarlos amorosamente o amarlos rabiosamente. Sin medias tintas.<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">Jorge Volpi<\/span>, escritor mexicano, es autor de la novela La tejedora de sombras y del ensayo Leer la mente. El cerebro y el arte de la ficci\u00f3n. Twitter: @jvolpi<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. Un virus planetario El autor del art\u00edculo subraya la indiscutible influencia literaria de los grandes autores latinoamericanos de la generaci\u00f3n del \u2018boom\u2019. 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