{"id":5343,"date":"2012-11-20T10:03:15","date_gmt":"2012-11-20T13:03:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5343"},"modified":"2012-11-20T10:06:31","modified_gmt":"2012-11-20T13:06:31","slug":"silvina-ocampo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5343","title":{"rendered":"SILVINA OCAMPO"},"content":{"rendered":"<p>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/globalbackend.educ.ar\/repositorio\/imagen\/ver?image_id=02b4ebab-ea59-4342-be35-3c626b600a89\" alt=\"\" width=\"529\" height=\"389\" \/><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #ff0000;\">Las vestiduras peligrosas<\/span><\/strong><\/h2>\n<p><strong>&#8211;<\/strong><\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong>La se\u00f1orita Artemia era perezosa. No es mal que lo sea el que puede, pero dicen que ociosidad es madre de todos los vicios y a m\u00ed me atemorizan los vicios. Sin embargo, para algo no era perezosa. Dibujaba, de su idea propia, sus vestidos, ya lo dije, para que yo se los copiara. No crean que esto es f\u00e1cil. Con un molde, yo cortaba cualquier vestido; pero sacar de un dibujo el vestido, es harina de otro costal. Llor\u00e9 gotas de sangre. Ah\u00ed empez\u00f3 mi desventura. Los vestidos eran por dem\u00e1s extravagantes. A veces ella misma pintaba las telas, que en general eran livianas y rosadas. El jumper de terciopelo, el \u00fanico de terciopelo\u00a0 que le hice, ten\u00eda un gran escote por donde me explic\u00f3 que se asomar\u00eda una blusa de organiza, que cubrir\u00eda sus pechos. Varias veces le record\u00e9, despu\u00e9s de terminarle el jumper, que ten\u00eda que comprar la organza para hacerle la blusa. El d\u00eda que se le antoj\u00f3 estrenar el jumper, no estaba hecha la blusa: resolvi\u00f3, contra viento y marea, pon\u00e9rselo. Parec\u00eda una reina, si no hubiera sido por los pechos, que con pez\u00f3n y todo se ve\u00edan como en una compotera, dentro del escote. Mama m\u00eda. La acompa\u00f1\u00e9 hasta la puerta de calle y despu\u00e9s hasta la plaza. All\u00ed me desped\u00ed de ella. No pude menos que admirar la silueta envuelta en el hermoso forro negro de terciopelo que a rega\u00f1adientes yo le hab\u00eda cortado y cosido. Qu\u00e9 extravagancia. Al d\u00eda siguiente, cuando la vi, estaba demacrada. Tom\u00f3 el diario bruscamente y me ley\u00f3 una noticia de Budapest, llorando. Una muchacha hab\u00eda sido violada por una patota de j\u00f3venes que la dejaron inanimada, tendida y desgarrada en el suelo. La muchacha llevaba puesto un jumper de terciopelo, con un escote provocativo, que dejaba sus pechos enteramente descubiertos.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente volvi\u00f3 con el dibujo de un vestido no menos extravagante, para que se lo copiara. Frunc\u00ed el ce\u00f1o y exclam\u00e9 involuntariamente:<\/p>\n<p>-\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Virgen Sant\u00edsima!<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 tiene de malo? \u2013me dijo, fulmin\u00e1ndome con la mirada. Y como yo no contestaba, prosigui\u00f3-: \u00bfPara qu\u00e9 tenemos un hermoso cuerpo? \u00bfNo es para mostrarlo, acaso?<\/p>\n<p>Le dije que ten\u00eda raz\u00f3n, aunque no lo pensara, porque soy educada muy a la antigua y antes de ponerme un vestido transparente, con todo el aire, me muero.<\/p>\n<p>El vestido que hab\u00eda dibujado era m\u00e1s indecente que el anterior. Era todo de gasa negra, con pinturas hechas a mano: pinturas muy delicadas, que parec\u00edan reales, como el fuego de las fogatas y los perfiles. Las pinturas representaban s\u00f3lo manos y pies perfectamente dibujados y en diferentes posturas; manos con anillos y sin anillos. Al menos movimiento de la gasa, las manos y los pies parec\u00edan acariciar el aire. Cuando termin\u00e9 el vestido y se lo prob\u00e9 me ruboric\u00e9. La Artemia se complac\u00eda frente al espejo, viendo el movimiento de las manos pintadas sobre su cuerpo, que se transparentaba a trav\u00e9s de la gasa. Le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo le hago el viso?<\/p>\n<p>-Su abuela \u2013me contest\u00f3-. \u00bfNo sabe que se usa sin viso? Usted, vieja, est\u00e1 muy anticuada.<\/p>\n<p>Esa noche sali\u00f3 a las dos de la ma\u00f1ana. Como era el mes de enero y hac\u00eda calor, no se puso un abrigo ni un chal para cubrirse. Con temor la vi alejarse y no dorm\u00ed en toda la santa noche.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente la encontr\u00e9 malhumorada, frente al desayuno. Tom\u00f3 el diario en una mano, mientras que con la otra beb\u00eda el caf\u00e9 con leche. Me ley\u00f3 una noticia: en Tokio, en un suburbio, una patota de j\u00f3venes hab\u00eda violado a una muchacha a las tres de la ma\u00f1ana. El vestido provocativo que la muchacha llevaba era transparente y con manos y pies pintados.<\/p>\n<p>El siguiente vestido me sac\u00f3 canas verdes. Era de tul azul, con pinturas de color de carne, que representaban figuras de hombres y mujeres desnudos. Al moverse todos esos cuerpos, representaban una org\u00eda que ni en el cine se habr\u00e1 visto. Yo, R\u00e9gula Portinari, metida en \u00e9sas; no parec\u00eda posible.<\/p>\n<p>Durante una semana cos\u00ed temblando la t\u00fanica pintada con l\u00fabricas im\u00e1genes, pero no sab\u00eda los efectos que sobre el cuerpo de Artemia pod\u00edan producir.<\/p>\n<p>Rebaj\u00e9 cinco kilos cosiendo ese dichoso vestido; romp\u00ed varias agujas de puro nerviosa. Aquel cuarto de costura era un tendal de g\u00e9neros mal aprovechados. Senos, piernas, brazos, cuellos de tul, llenaban el piso.<\/p>\n<p>Felizmente la noche del estreno del vestido hubo un apag\u00f3n en la cuadra y nadie vio salir a la  Artemia de casa, cubierta de esa org\u00eda de cuerpos que se agitaban al menor movimiento. Le previne:<\/p>\n<p>-Va a tener fr\u00edo, ni\u00f1a. Lleve un abrigo.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 fr\u00edo puedo tener en el auto con calefacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Era pleno invierno, pero la ni\u00f1a no sent\u00eda fr\u00edo.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, nada nuevo auguraba su rostro. Otra vez leyendo el diario sorprendi\u00f3 una noticia que la impresion\u00f3 a tal punto que tuve que prepararle una taza de tilo. En Oklahoma, una muchacha sali\u00f3 a la calle con un vestido tan indecente, que la ciudad entera la repudi\u00f3 y un grupo de j\u00f3venes, para ultrajarla, la viol\u00f3. El vestido era de tul y llevaba pintados cuerpos desnudos que en el movimiento parec\u00edan abrazarse l\u00fabricamente. Me dio pena y horror la perversidad del mundo.<\/p>\n<p>Aconsej\u00f3 a la  Artemia que se vistiera con pantal\u00f3n oscuro y camisa de hombre.\u00a0Una vestimenta sobria, que nadie podr\u00eda\u00a0copiarle, porque todas las j\u00f3venes la llevaban.<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>SILVINA \u00a0OCAMPO<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. Las vestiduras peligrosas &#8211; La se\u00f1orita Artemia era perezosa. No es mal que lo sea el que puede, pero dicen que ociosidad es madre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-5343","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5343"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5345,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5343\/revisions\/5345"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}