{"id":5455,"date":"2012-12-08T19:29:26","date_gmt":"2012-12-08T22:29:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5455"},"modified":"2012-12-08T19:30:03","modified_gmt":"2012-12-08T22:30:03","slug":"german-caporalini-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5455","title":{"rendered":"GERM\u00c1N CAPORALINI"},"content":{"rendered":"<p>.<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/--Gc7jQHEotI\/UE6NNitr12I\/AAAAAAAAAF8\/etUMwUMAWYg\/s220\/German.png\" alt=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/--Gc7jQHEotI\/UE6NNitr12I\/AAAAAAAAAF8\/etUMwUMAWYg\/s220\/German.png\" \/><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"90%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<h3><a href=\"http:\/\/www.ellibrodelossalvados.blogspot.com.ar\/2012\/12\/pharmakon.html\">PHARMAKON<\/a><\/h3>\n<p>Afuera hace tanto calor que descompone y la calle deja un hilo de preocupaci\u00f3n. Las estaciones cambian como el deseo, aunque no se lo quiera ver. Por eso ser\u00e1 que la plenitud, la felicidad que el futuro dibujaba en su manera de caminar le daba un toque m\u00e1gico a su cuerpo y le permit\u00eda enfrentar el sopor estival. Hab\u00eda una buena intenci\u00f3n, una raz\u00f3n sin excusas; fue lo que la hizo salir a la calle aunque el sol apretara sus dientes. Ya no es m\u00e1s el verano de antes, es m\u00e1s que eso, parece una nueva estaci\u00f3n fuera de cat\u00e1logo. En invierno esto no hubiera pasado. Con dejar entreabierta una ventana, la helada ma\u00f1ana o la escarcha del alba hubiera facilitado las cosas, pero ahora s\u00f3lo el aire acondicionado ayuda a mantener el ambiente. El set de maquillaje que compr\u00f3 se hubiera derretido si permanec\u00eda caminando bajo el sol unas cuadras m\u00e1s. Por suerte la mucama lleg\u00f3 bien a la casa, sin que nada se deteriore.________________________________<br \/>\nHasta no hace mucho, ella se encontraba en las mismas condiciones que la se\u00f1ora. Ambas hab\u00edan padecido casi lo mismo con su vida siendo j\u00f3venes \u2013 aunque las separaba casi una generaci\u00f3n- y el destino no dej\u00f3 de perseguirlas. Si bien la l\u00f3gica de la repetici\u00f3n era la compa\u00f1\u00eda entre ambas, no pasaba igual con las palabras entre ellas. Para cuando se dio cuenta de la similitud del padecer compartido, la se\u00f1ora pr\u00e1cticamente ya no estaba. Apenas emerg\u00eda durante algunos instantes, a veces en segundos contados con los dedos. La simple mirada triste entre ambas era la encargada de preguntar todo y de retener la respuesta ya sabida que nadie se animaba a enunciar, como si el \u00fanico valor posible fuera el silencio, como si en el aire flotara una verdad reprimida o al menos, supuesta. De todos modos ella permanec\u00eda a su lado. Su presencia era inquietante y pertinaz, pero necesaria; esa impostura la ayudaba a no pensar, a tomar las cosas con ingenuidad, con una p\u00e1tina de cierta inmadurez permitida.Desde hac\u00eda unos d\u00edas estaban a la espera de la nueva medicaci\u00f3n. Seg\u00fan coment\u00f3 el se\u00f1or hab\u00eda sido dif\u00edcil conseguirla y result\u00f3 bastante costosa, pero todo se hac\u00eda con la actitud ben\u00e9fica de que la se\u00f1ora dejase de sufrir. Por ahora se manten\u00eda oculta en el shock que le caus\u00f3 la noticia del accidente fatal del chico, pero aseguraban que de a poco se ir\u00eda recuperando; \u00abtendr\u00e1n que prepararla, la noticia la va a afectar\u00bb, dec\u00edan los m\u00e9dicos. Por eso, la mucama se encargaba de suministrarle la dosis necesaria de dopaminas para mantenerla casi todo el tiempo lejos de la vigilia diaria hasta que llegase la medicaci\u00f3n. As\u00ed se aseguraba de que no reconociera fechas ni horas actuales, y que los recuerdos sean confusos y f\u00e1ciles de revertir. Parec\u00eda una cobard\u00eda m\u00e1s que una actitud piadosa aunque la raz\u00f3n cierta era que no se pod\u00edan correr m\u00e1s riesgos.Estaban concluyendo los tr\u00e1mites finales para la adopci\u00f3n y la herencia de todos los bienes cuando el chico se accident\u00f3 en una situaci\u00f3n tonta y confusa. La noticia fue tan dolorosa que no hubo tiempo para que el deseo de pronta recuperaci\u00f3n les sostuviera la angustia. Toda la expectativa y el anhelo apretados en un manojo de minutos interminables contradec\u00eda el diagn\u00f3stico cl\u00ednico. Es cierto, a veces no se precisan las palabras. Bastaba ver a los param\u00e9dicos en acci\u00f3n, tratando de revivirlo, y a la vez negando cada acci\u00f3n que hac\u00edan para salvarlo, pero nada servir\u00eda. En menos de una hora ya no quedaba nada por hacer. Cuando vinieron a avisarle del accidente del chico la se\u00f1ora cay\u00f3 en un estado de obnubilaci\u00f3n mental negando la cruda realidad que pensaron que ya lo sab\u00eda, lo intu\u00eda, como si lo esperase desde siempre. Todos aseguraron que no lleg\u00f3 a darse cuenta de que no lo pudieron salvar, todos creyeron que se cerr\u00f3 al mundo para que el \u00faltimo recuerdo que conservaba entre ella y su hijo, despidi\u00e9ndolo con un beso desde la puerta de su casa no esfumara lo poco de felicidad que aprendi\u00f3 a reconocer, aunque sea por el breve lapso que se atrevi\u00f3 a permanecer en ella. La felicidad se presentaba as\u00ed, ingenua pero vol\u00e1til, dif\u00edcil de atraparla, esquiva e imposible de retenerla. Despu\u00e9s, el resto: la amnesia, la crisis. Los m\u00e9dicos dijeron que de a poco ir\u00e1 saliendo pero habr\u00e1 que decirle con mucho cuidado porque la noticia le puede destrozar el alma. Pobre mujer. Siempre el sufrimiento antes que el bienestar, siempre la imagen desbocada de un gris cruel y diario invadiendo su coraz\u00f3n.La mucama sent\u00eda que ambas hab\u00edan vivido una historia muy similar. Sobre todo por esos problemas que tuvo la se\u00f1ora. Los golpes que recibi\u00f3 de su primer marido -un se\u00f1or mucho mayor que ella que la golpeaba casi a diario, seg\u00fan le cont\u00f3 al se\u00f1or cuando se conocieron- siendo apenas una adolescente y le complicaron todo el cuerpo hasta hacerle perder en la \u00faltima golpiza la capacidad reproductiva de sus \u00f3rganos. Su entorno geneal\u00f3gico hab\u00eda cautivado la misma forma de sumisi\u00f3n ante el afecto que supon\u00eda verdadero, pero su ni\u00f1ez desmembrada le dio tiempo para prever la situaci\u00f3n y el desenlace. Al final, quiz\u00e1 sin dolor ni culpa -y quiz\u00e1 tambi\u00e9n a merced de la resignaci\u00f3n de que nada cambiar\u00eda en su mundo- la se\u00f1ora supo que le restaba una sola cosa. Heredar la fortuna del marido y hacerlo desaparecer.A pesar de la circunstancia adversa, se anim\u00f3 a otro intento de afecto porque conoci\u00f3 al se\u00f1or y en pocos meses decidieron casarse; ahora el hombre administraba todo. \u00c9l la ayud\u00f3 bastante, incluso con la desaparici\u00f3n de su primer marido y desde entonces est\u00e1n juntos, hace unos a\u00f1os. Al poco tiempo la mucama se incorpor\u00f3 como una parte afectiva de la familia. Ella acompa\u00f1ar\u00eda al se\u00f1or en todo lo que necesitara. \u00abSe va a sentir muy solo cuando la se\u00f1ora no est\u00e9\u00bb, pensaba la mucama.Aquella vez aun siendo joven, luego de operar a la se\u00f1ora de una hemorragia interna, los cirujanos le dijeron que se recuperar\u00eda bien, pero tendr\u00eda que adoptar si quer\u00eda ser madre. Cuando la mucama supo la historia crey\u00f3 reconocer en su propio cuerpo esa sensaci\u00f3n fantasmal. Record\u00f3 que la mitad de su vida ya estaba perdida. Se sent\u00eda inservible, incompleta, en falta porque nunca iba a saber lo que era parir. Hab\u00eda recibido\u00a0\u00a0de generaciones atr\u00e1s la firma convicci\u00f3n de que ella estaba en esta vida para servir sumisa y en silencio, sin posibilidad de preguntarse por la necesidad interior de una mujer, la pasi\u00f3n de sus sue\u00f1os imperfectos ni la l\u00e1stima de un cari\u00f1o vano y mediocre que ten\u00eda la obligaci\u00f3n de recibir sin saber por qu\u00e9.Por razones adversas e innecesarias de explicar, estaba privada para siempre de sentir un hijo de su propio interior, estaba negada a la posibilidad de parirlo y recibirlo en sus propios brazos, amamantarlo y verlo crecer, pero aun as\u00ed pod\u00eda soportar una incertidumbre oscura como esa. Sin embargo, ahora no pod\u00eda imaginar el sufrimiento interior que estar\u00eda pasando la se\u00f1ora, si adem\u00e1s de todo eso ten\u00eda que dejarlo ir sin poder hacer nada. A ella se le hab\u00eda diluido r\u00e1pidamente el deseo, pero a la se\u00f1ora se le hab\u00eda esfumado todo. La posibilidad de adoptar al chico le hab\u00eda limado algunas asperezas contra la vida y le ofreci\u00f3 una luz de consuelo. Cre\u00eda en el destino marcado porque lo odiaba con tanta vehemencia que no ten\u00eda reparos en darle entidad; as\u00ed y todo jug\u00f3 una carta a su porvenir de maternidad reparada. Pero dur\u00f3 menos de lo esperado. Lo codici\u00f3 como un \u00faltimo tesoro con todas sus fuerzas \u2013quiz\u00e1 demasiado \u00abdec\u00eda\u00bb-, lo tuvo un corto tiempo, y en el mismo lapso se fue. Como si eso fuera poco, parec\u00eda que el porvenir adverso se empe\u00f1aba con la se\u00f1ora -siempre tan amable y buena con la mucama- en perseguir su deseo de madre sin dar tregua al acoso de un final tr\u00e1gico. Ahora estaba presente la inconformidad de perderlo todo y para siempre. La escena on\u00edrica de que se esfumaba entre los dedos como una pesadilla de nunca despertar deb\u00eda ser insoportable; no hab\u00eda derecho a que la se\u00f1ora sufra tanto.Aunque la felicidad -como la crueldad y la venganza- deber\u00eda ser repartida equitativamente casi nunca sucede as\u00ed; \u00e9ste era un caso de esos. El chico adoptado, -aunque aun faltaban algunos papeles ahora se supon\u00eda que todo quedar\u00eda sin efecto- los primeros meses de bienestar en el hogar, el amor pleno, un descuido, un accidente, la crisis que le ayud\u00f3 soportar la noticia, y la negaci\u00f3n de la realidad para sobrevivir hasta qui\u00e9n sabe cu\u00e1ndo. Ya no hab\u00eda tiempo l\u00f3gico; hab\u00eda que acompa\u00f1ar el proceso de la forma menos dolorosa posible. Al fin y al cabo, a su edad no ten\u00eda muchas opciones: el se\u00f1or la quer\u00eda mucho pero era bastante m\u00e1s joven que ella y algunas veces le confes\u00f3 a la mucama que se sent\u00eda sola. Adem\u00e1s, ahora sin hijos. Quiz\u00e1 en pocos d\u00edas ya tuvieran la medicaci\u00f3n nueva a disposici\u00f3n del se\u00f1or para suministrarla. Era sencillo, una dosis diaria inyectable y en menos de una semana se secar\u00eda por dentro, sin dolor, sin recelo.Por suerte, el dinero y los bienes que ahora administraba el se\u00f1or ayudar\u00edan a sortear ciertos escollos legales que pudieran entorpecer el procedimiento. Junto con un poder para que el se\u00f1or pueda administrar los bienes, la se\u00f1ora ten\u00eda firmado un consentimiento de cremaci\u00f3n, lo que aceleraba y ayudaba a esconder ciertas pruebas que la ficha de defunci\u00f3n pudiera dejar entrever y diera como resultado una confusa interpretaci\u00f3n del diagn\u00f3stico de deceso.________________________<br \/>\nAhora no val\u00eda la pena seguir con lo que le hab\u00edan recetado los m\u00e9dicos, no ten\u00eda sentido. La nueva medicaci\u00f3n que consigui\u00f3 el se\u00f1or estaba ya en la casa desde hac\u00eda unos d\u00edas. Esperaban que hiciera efecto r\u00e1pido. Al fin de cuentas, para lo \u00fanico que sirvi\u00f3 la fortuna que hered\u00f3 de su primer esposo fue para conseguir m\u00e1s r\u00e1pido la adopci\u00f3n aunque nunca se complet\u00f3 el tr\u00e1mite y para que el se\u00f1or le consiga este nuevo f\u00e1rmaco. Como no quedaban expectativas de que permanezca mucho tiempo m\u00e1s escondida en su mundo interior, el se\u00f1or no quer\u00eda que se recupere y se entere de la p\u00e9rdida del chico. Dejarla despertar era traerla al infierno y en eso s\u00ed ser\u00edan todos culpables; su alma abatida por la realidad se hundir\u00eda r\u00e1pidamente en un corto camino a la depresi\u00f3n y al suicidio. Por eso la medicaci\u00f3n era complementaria, ayudar\u00eda a terminar pero sin sufrimiento. Visto las condiciones actuales no ser\u00eda necesario someterla a la crueldad irresoluta de recuperarse. Sab\u00edan que lo mejor era no darle la posibilidad de que abra su mente a este nuevo escenario que la rodeaba. Al fin de cuentas, s\u00f3lo restaba cuidar que la se\u00f1ora reciba la dosis diariamente y esperar a que haga efecto en pocos d\u00edas.__________________________<br \/>\nEn esta \u00e9poca de calor intenso, el sol derrite todo y deteriora lo que se interponga en su camino. Es tan complicado mantener las cosas detenidas, como suspendidas en el aire; adem\u00e1s, el sopor y la temperatura no ayudan demasiado.A pesar de que la silla de ruedas permit\u00eda acercarla a la ventana por la noche, la luna nueva se dejaba entrever en su siniestra mansi\u00f3n de penumbras. Por eso, cuando el alba borraba el misterio inequ\u00edvoco de las sombras, de d\u00eda se aprovechaba el bienestar de las cortinas cerradas porque imped\u00eda el ingreso del sol y no obligaba a bajar aun m\u00e1s la temperatura. El maquillaje que compr\u00f3 la mucama hace unos d\u00edas remediaba bastante su aspecto, como si el color ficticio en los p\u00f3mulos la amparaba y proteg\u00eda, permitiendo una gama de tonalidades novedosas. Lo mismo con la habitaci\u00f3n. De vez en cuando le flu\u00edan esas ganas de redecorar todo, -\u00abpero no s\u00e9 si a la se\u00f1ora le hubiera gustado\u00bb, pensaba la mucama-. Con el fr\u00edo intenso de la habitaci\u00f3n las flores resist\u00edan m\u00e1s la descomposici\u00f3n, como si se negaran a morir con el auxilio de la baja temperatura, y el color variado y paulatino les trajera una primavera ya pasada. Como todo ten\u00eda la intenci\u00f3n de perdurar en el tiempo la habitaci\u00f3n permanec\u00eda intacta, como en un sue\u00f1o cerrado. La imagen interior parec\u00eda alterar el imperceptible panorama de la quietud con alg\u00fan ramo nuevo que la mucama se arriesgaba a traer. Ya casi no quedaba lugar en los jarrones y floreros. De vez en cuando cambiaba las s\u00e1banas, para darle vida y movimiento a las cosas. Era dif\u00edcil combinar los tonos pasteles de los cuadros y las flores frente al cubrecama oscuro y desgastado. Sab\u00eda que a la se\u00f1ora le gustaba as\u00ed -le recordaba la intimidad de otras \u00e9pocas con el se\u00f1or-; adem\u00e1s, de vez en cuando dejaba que una suave m\u00fasica y la compa\u00f1\u00eda de la radio reaviven la inmovilidad de la habitaci\u00f3n.Como cada noche que el se\u00f1or llegaba muy tarde a la casa, la mucama decid\u00eda cenar en el espacio vac\u00edo de la habitaci\u00f3n con la se\u00f1ora. Con la circularidad de una alegor\u00eda se encontraba sola frente a un plato de comida que casi nunca pod\u00eda terminar. El cuadro religioso de la \u00faltima cena junto a otras im\u00e1genes que cuidaban la devoci\u00f3n de la se\u00f1ora dejaban entrever casi todo lo que suced\u00eda: el amor y la confianza, la traici\u00f3n y la siniestra legitimidad de las ficciones. Sin embargo, ni siquiera la \u00faltima cena como registro pict\u00f3rico y cristiano de salvaci\u00f3n serv\u00eda de mucho. Al contrario, era simplemente la misma situaci\u00f3n circular de la soledad que la llevaba d\u00eda tras d\u00eda a toparse con un espejo opaco que reflejaba su vida borrosa, descolorida, y que el \u00fanico vestigio de vida parec\u00eda reflejarse en algunos bordes y reflejos que denotaban una distancia eterna entre la figura suya recortada y el resto de la habitaci\u00f3n. Quiz\u00e1 lo m\u00e1s significativo era que esa figura y ese resto permanec\u00edan cubiertos con una delgada capa de vac\u00edo, una insignificante separaci\u00f3n entre dos mundos donde sin embargo no pod\u00eda incrustarse un alfiler, una llave, nada. Esta idea rondaba d\u00eda tras d\u00eda, a cada hora, a cada instante, todos los a\u00f1os, toda la vida, y sin embargo no pod\u00eda pensarlo de otro modo que no sea dibujado dentro de esos contornos ficticios, por lo que los d\u00edas parec\u00edan reiterarse y perdurar. No era una situaci\u00f3n de fragilidad interior ni de conformidad porque no hab\u00eda otro modo de pensar la realidad, era solamente eso; sin posibilidad de errores, de cuestionamientos, de dudas ni de opuestos.Hab\u00eda llegado a un punto en que la temperatura de la habitaci\u00f3n se te\u00f1\u00eda de un fr\u00edo intenso, sepulcral, donde la quietud extrema se contrapon\u00eda al imperceptible movimiento de las flores que el aire acondicionado parec\u00eda acamar, como si una fr\u00e1gil brisa de un oto\u00f1o naciente insistiera en permanecerlas con vida. En la contradicci\u00f3n que solo la certeza de lo inm\u00f3vil puede dar, nada de eso parec\u00eda conformarla.A veces se quedaba mir\u00e1ndola, sentada inm\u00f3vil frente al cielo estrellado o a la lluvia; en esta \u00e9poca el clima cambia intempestivamente sin importar la vulnerabilidad del ser humano. Del calor intenso de los \u00faltimos d\u00edas se pasaba a un fr\u00edo intencional y malicioso. Nunca pens\u00f3 en la posibilidad de que hable porque su figura hac\u00eda innecesaria la evocaci\u00f3n y no dejaba lugar para suponer nada. Aunque ten\u00eda rostro carec\u00eda de los rasgos definidos de la vida. Como le era imposible descentrar la atenci\u00f3n de ese estado se avoc\u00f3 al arduo trabajo de maquillar sus p\u00f3mulos frente a la desolaci\u00f3n de esa presencia difusa. Adem\u00e1s, sobre los p\u00e1rpados cerrados le dibuj\u00f3 los ojos abiertos y firmes, con minuciosidad y perfecci\u00f3n, dando paso a la imagen de la vida nuevamente, como oblig\u00e1ndola a ver la realidad, la necesaria invocaci\u00f3n a la firmeza de la muerte que la conten\u00eda, la que la aproxim\u00f3 a la sospecha pero no se atrevi\u00f3 a esperar.Pens\u00f3 por qu\u00e9 no sent\u00eda culpa, y era porque la culpa no la redim\u00eda de nada. Ante esto, s\u00f3lo quedaba la sensaci\u00f3n del escudri\u00f1ador, del control casi obsesivo de que cada cosa permanezca en su sitio y solamente acompa\u00f1e el ritmo silencioso de un lugar tenuemente habitado. As\u00ed fue que dos veces por d\u00eda accionaba las canillas y descargas del agua; todas las ma\u00f1anas durante unas horas dejaba encendidas algunas luces y cepillaba su cabello, que hab\u00eda crecido m\u00e1s de lo habitual. Hac\u00eda todo sin importar la vulnerabilidad del momento.La demora administrativa complicaba todo. Los abogados, los tiempos de la burocracia y el riesgo de que cuando dejasen de enfriar la habitaci\u00f3n, el cuerpo no reaccione como se esperaba eran variables de relativa importancia. Para ese entonces, no habr\u00eda ya rastros de la medicaci\u00f3n aunque era \u00ednfimo el riesgo que se corr\u00eda; el silencio y la complicidad del m\u00e9dico que firmar\u00e1 la defunci\u00f3n estaba muy bien asegurado. Si todo segu\u00eda seg\u00fan lo planeado, no faltaba nada; ser\u00eda cremada conforme a su deseo y las cenizas al mar. La sugerencia de aprovechar el primer viaje juntos que ser\u00eda en un crucero fue aceptada con alegr\u00eda por el se\u00f1or. Esa noche -siempre tan amable y caballero con la mucama- hubo champagne y le permiti\u00f3 compartir su cama; eso le gustaba a ambos y la reconfortaba ser servicial con \u00e9l. Tanto dinero les alcanzar\u00eda para vivir toda la vida viajando. Pensaba que por ser s\u00f3lo la mucama de la se\u00f1ora era un honor que \u00e9l la elija para acompa\u00f1arlo a recorrer el mundo.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. PHARMAKON Afuera hace tanto calor que descompone y la calle deja un hilo de preocupaci\u00f3n. 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