{"id":5480,"date":"2012-12-12T10:27:58","date_gmt":"2012-12-12T13:27:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5480"},"modified":"2012-12-12T10:43:20","modified_gmt":"2012-12-12T13:43:20","slug":"ramiro-gonzalez-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5480","title":{"rendered":"RAMIRO GONZ\u00c1LEZ"},"content":{"rendered":"<h1>.<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/m1.paperblog.com\/i\/153\/1530735\/familia-benedito-saga-taxidermistas-L-LCY6wJ.jpeg\" alt=\"\" \/><\/h1>\n<h1><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Hasta siempre, In\u00e9s<\/span><\/span><\/h1>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">&#8211;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">&#8211;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"> <\/span><\/p>\n<p>\u201cAntes de iniciar un viaje de venganza,<\/p>\n<p>es mejor que caves dos tumbas\u201d.<\/p>\n<p><em><strong>Confucio<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"> <\/span><\/p>\n<p>Casalenovo no lo hubiese permitido, por\u00a0 suerte dejo el Hospital hace a\u00f1os. Las cosas que se dec\u00edan de \u00e9l no tenes ni idea. Le gustaba embalsamar animales y ten\u00eda una enfermedad de la que se sab\u00eda muy poco, algo en los m\u00fasculos.<\/p>\n<p>Aguirre no creo que te haga ning\u00fan problema. En definitiva es su hermano, tiene derecho a cuidarlo. Adem\u00e1s ten\u00e9s que descansar Inesita.<\/p>\n<p>Imagine a Casalenovo observando su cuerpo desnudo, gigantesco, blando y p\u00e1lido, sobre la mesa de acero inoxidable.<\/p>\n<p>Primero le tapar\u00eda los orificios nasales y la boca con algod\u00f3n, despu\u00e9s le buscar\u00eda las arterias para introducir el formol. Sacar\u00eda de su estuche el trocar, tubo hueco hecho de acero inoxidable con la punta afilada, conectado a trav\u00e9s de una manguera de goma a un succionador. Lo introducir\u00eda en el cuerpo, debajo de la \u00faltima costilla izquierda y con el succionador funcionando, mover\u00eda\u00a0 el trocar bruscamente de lado a lado, que perforar\u00eda todos los \u00f3rganos de la cavidad tor\u00e1xica y sacar\u00eda fluidos, gases y partes de \u00f3rganos de naturaleza delicada, desech\u00e1ndolos a trav\u00e9s del sistema de desague. El mismo proceso con la cavidad abdominal. Los intestinos, el est\u00f3mago, vejiga, \u00fatero, ovarios y dem\u00e1s \u00f3rganos ser\u00edan perforados, reducidos a un pur\u00e9 humano.<\/p>\n<p>Sellar\u00eda el ano y la vagina con un objeto que se parece a un tornillo.<\/p>\n<p>La lavar\u00eda, la maquilar\u00eda cuidadosamente, ondulando cada uno de sus rulos, dej\u00e1ndole un peinado impecable, como si fuera a una boda. La vestir\u00eda con su uniforme de enfermera para ponerla en la esquina de su despacho, el\u00a0 brazo izquierdo extendido, el\u00a0 pu\u00f1o de la mano cerrado con el dedo \u00edndice sobre sus labios.<\/p>\n<p>Sonre\u00ed mansamente.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 se r\u00ede?, pregunt\u00f3 la enfermera. En lugar de escuchar conversaciones ajenas, tendr\u00eda que preocuparse por ver qui\u00e9n lo viene a cuidar. Y no me venga con que Ere\u00f1u va a venir hoy, porque hace dos d\u00edas que lo\u00a0 espera. Usted no sabe el trabajo que tenemos, el pabell\u00f3n est\u00e1 repleto y no nos pagan para hacer de ni\u00f1eras.<\/p>\n<p>Ere\u00f1u va a venir, no se preocupe, volv\u00ed a sonre\u00edr, ahora para esconder las ganas que ten\u00eda de volver a caminar, y de que fuera hombre para partirle la cara de una trompada.<\/p>\n<p>Cuando sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n, con su andar pesado, movi\u00e9ndose de lado a lado como un enorme p\u00e9ndulo, Inesita se disculp\u00f3 por ella. Dijo que Norma no era mala persona, que todas las enfermeras estaban superadas por la cantidad de pacientes, y que con el correr de los d\u00edas, me dar\u00eda cuenta de que es una excelente enfermera y una mejor persona.<\/p>\n<p>No le pregunt\u00e9 cu\u00e1nto tiempo hacia que su padre estaba internado. Escuch\u00e9 que\u00a0 sufri\u00f3 un accidente al cruzar distra\u00eddo la calle, que lo hab\u00eda pasado por arriba un coche, o algo por el estilo, y que despu\u00e9s de varios meses en terapia, momificado, con tubos como avenidas que entraban y sal\u00edan de su cuerpo, parec\u00eda descansar en la cama de al lado.<\/p>\n<p>Yo rogaba que apareciera por la puerta la silueta de Ere\u00f1u, que atravesara el pasillo largo de techos altos, pisos con baldosas cuadradas, blancas y amarillas, colocadas de manera oblicua, simulando rombos que parec\u00edan grandes turrones, con ese andar ligero, los pelos engominados, la cara de p\u00e1jaro. Pasaron dos d\u00edas y no hab\u00eda tenido novedad alguna de \u00e9l, ni de Fernando Fernandito. Ya empezaba a odiar ese lugar. La gente odia los hospitales porque toma conciencia.<\/p>\n<p>La cara que intentaba asemejarse a la de un ser humano fue lo primero que vi cuando me despert\u00e9 en el hospital. Tenia los dientes salidos por encima del labio inferior, el ment\u00f3n hundido, los ojos como charcos. Cuando le di el dinero, y la direcci\u00f3n anotada en un papel, me dijo que no tardar\u00eda en buscar a Ere\u00f1u y que \u00e9l, le hacia los recados a todos los pacientes internados.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde me enter\u00e9 que a Fernando, le faltaba un nombre para completar el rompecabezas.<\/p>\n<p>Mi confianza se deposit\u00f3 en un proyecto de hombre, a quienes m\u00e9dicos, enfermeros y personal de limpieza, hab\u00edan bautizado como Fernando Fernandito. Una mascota a la cual le daban de comer las sobras del hospital y \u00a0le mandaban a hacer los recados m\u00e1s simples, obteniendo resultados dis\u00edmiles. Ten\u00eda en el bolsillo derecho de su pantal\u00f3n marr\u00f3n, dobladas en un papel, la direcci\u00f3n de la casa de Ere\u00f1u y unas cuantas frases\u00a0 que lo pon\u00eda al tanto de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vaya uno a saber donde se encontrar\u00eda. Tal vez en alguna plaza, mirando el cielo, con los dedos hundidos en la nariz, o en el centro abriendo la puerta de alg\u00fan taxi, extendiendo las manos torpes en busca de monedas.<\/p>\n<p>El oso entr\u00f3 a la habitaci\u00f3n sosteniendo una bandeja con una inyecci\u00f3n y un tarrito de pl\u00e1stico con dos pastillas. Se arrim\u00f3 a la cama, donde el padre de Inesita estaba momificado, y le agreg\u00f3 el contenido del l\u00edquido de la inyecci\u00f3n a una v\u00eda del suero.<\/p>\n<p>Me dej\u00f3 las pastillas que tragu\u00e9 sin agua. Dorm\u00ed.<\/p>\n<p>Me despertaron las voces provenientes del pasillo. Inesita hablaba con alguien, yo la escuchaba lejana, dentro de un t\u00fanel.<\/p>\n<p>Cuando se abri\u00f3 la puerta observe a In\u00e9s de pie, con las manos agarradas debajo de la cintura, vestido blanco, una cartera colgada de su hombro. Estaba, en esencia,\u00a0 igual a como la recordaba, los ojos azules, las manos finas y blancas. Tardo en reconocerme y por su manera de mirarme, antes de que saliera corriendo por el pasillo, me di cuenta que despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, al fin acord\u00e1bamos en algo; \u00e9ramos dos fantasmas.<\/p>\n<p>Ahora que comenzaba a respirar aceleradamente, a estirar el cuello y la cabeza hacia atr\u00e1s, a emitir peque\u00f1os quejidos, el hombre debajo de las vendas y los cables, ten\u00eda en mi recuerdo, un rostro, el pelo rubio, la mirada azul. Bob estaba d\u00e1ndome el privilegio de ser testigo del \u00faltimo de sus fracasos, de observarlo en la cima de su pozo. Pero no pod\u00eda aceptar semejante regalo, ya no ten\u00eda sentido.<\/p>\n<p>Estir\u00e9 mi mano, para pulsar el bot\u00f3n que se encuentra entre las camas. El brazo hizo un abanico, pasando lejos del pulsador, haciendo que mi cara se estrelle contra el piso, d\u00e1ndole un nuevo significado a la palabra fracaso.<\/p>\n<p>Sonre\u00ed, dejando escapar finos hilos de sangre entre mis dientes, manchando el suelo con olor a lavandina, pensando en la cara que pondr\u00eda la enfermera al abrir la puerta.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong><em> RAMIRO <\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"> <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. Hasta siempre, In\u00e9s &#8211; &#8211; \u201cAntes de iniciar un viaje de venganza, es mejor que caves dos tumbas\u201d. 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