{"id":5496,"date":"2012-12-13T15:10:45","date_gmt":"2012-12-13T18:10:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5496"},"modified":"2012-12-13T15:10:45","modified_gmt":"2012-12-13T18:10:45","slug":"vicente-huidobro","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5496","title":{"rendered":"VICENTE HUIDOBRO"},"content":{"rendered":"<p>.<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/latakiaclub.bligoo.cl\/media\/users\/19\/968576\/images\/public\/222729\/Vicente_Huidobro.jpg?v=1333491191252\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<h2><span style=\"color: #993300;\">Altazor o el viaje en paraca\u00eddas <\/span><\/h2>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211;<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h2><span style=\"color: #0000ff;\"><em>Prefacio<\/em><\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"color: #0000ff;\"><em>&#8211;<\/em><\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"color: #0000ff;\"><em>&#8211;<\/em><\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"color: #0000ff;\">\u00a0<\/span><\/h2>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nac\u00ed a los treinta y tres a\u00f1os, el d\u00eda de la muerte de Cristo; nac\u00ed en el Equinoccio, bajo las hortensias y los aeroplanos de calor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ten\u00eda yo un profundo mirar de pich\u00f3n, de t\u00fanel y de autom\u00f3vil sentimental. Lanzaba suspiros de acr\u00f3bata.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi padre era ciego y sus manos eran m\u00e1s admirables que la noche.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Amo la noche, sombrero de todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La noche, la noche del d\u00eda, del d\u00eda al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi madre hablaba como la aurora y como los dirigibles que van a caer. Ten\u00eda cabellos color de bandera y ojos llenos de nav\u00edos lejanos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una tarde, cog\u00ed mi paraca\u00eddas y dije: \u201cEntre una estrella y dos golondrinas\u201d. He aqu\u00ed la muerte que se acerca como la tierra al globo que cae.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi madre bordaba l\u00e1grimas desiertas en los primeros arcoiris.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y ahora mi paraca\u00eddas de sue\u00f1o en sue\u00f1o por espacios de la muerte.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El primer d\u00eda encontr\u00e9 un p\u00e1jaro desconocido que me dijo: \u201cSi yo fuese dromedario, no tendr\u00eda sed. \u00bfQu\u00e9 hora es?\u201d. Bebi\u00f3 las gotas de roc\u00edo de mis cabellos, me lanz\u00f3 tres miradas y media y se alej\u00f3 diciendo: \u201cAdi\u00f3s\u201d con su pa\u00f1uelo soberbio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hacia las dos aquel d\u00eda, encontr\u00e9 un precioso aeroplano, lleno de escamas y caracoles. Buscaba un rinc\u00f3n del cielo donde guarecerse de la lluvia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 All\u00e1 lejos, todos los barcos anclados, en la tinta de la aurora. De pronto, comenzaron a desprenderse, uno a uno, arrastrando como pabell\u00f3n jirones de aurora incontestable.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Junto con marcharse los \u00faltimos, la aurora desapareci\u00f3 tras algunas olas desmesuradamente infladas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces o\u00ed hablar al Creador, sin nombre, que es un simple hueco en el vac\u00edo, hermoso, como un ombligo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cHice un gran ruido y este ruido form\u00f3 el oc\u00e9ano y las olas del oc\u00e9ano\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cEste ruido ir\u00e1 siempre pegado y las olas del mar ir\u00e1n siempre pegadas a \u00e9l, como los sellos en las tarjetas postales\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cDespu\u00e9s tej\u00ed un largo bramante de rayos luminosos para coser los d\u00edas uno a uno; los d\u00edas tienen un oriente leg\u00edtimo y reconstituido, pero indiscutible\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cDespu\u00e9s trac\u00e9 la geograf\u00eda de la tierra y las l\u00edneas de la mano\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cDespu\u00e9s beb\u00ed un poco de cognac (a causa de la hidrograf\u00eda)\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cDespu\u00e9s cre\u00e9 la boca y los labios de la boca, para aprisionar las sonrisas equ\u00edvocas y los dientes de la boca, para vigilar las groser\u00edas que nos vienen a la boca\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cCre\u00e9 la lengua de la boca que los hombres desviaron de su rol, haci\u00e9ndola aprender a hablar\u2026 a ella, ella, la bella nadadora, desviada para siempre de su rol acu\u00e1tico y puramente acariciador\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi paraca\u00eddas empez\u00f3 a caer vertiginosamente. Tal es la fuerza de atracci\u00f3n de la muerte y del sepulcro abierto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pod\u00e9is creerlo, la tumba tiene m\u00e1s poder que los ojos de la amada. La tumba abierta con todos sus imanes. Y esto te lo digo a ti, a ti que cuando sonr\u00edes haces pensar en el comienzo del mundo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi paraca\u00eddas se enred\u00f3 en una estrella apagada que segu\u00eda su \u00f3rbita concienzudamente, como si ignorara la inutilidad de sus esfuerzos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y aprovechando este reposo bien ganado, comenc\u00e9 a llenar con profundos pensamientos las casillas de mi tablero:<\/p>\n<p>\u00a0\u201cLos verdaderos poemas son incendios. La poes\u00eda se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agon\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cSe debe escribir en una lengua que no sea materna\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cLos cuatro puntos cardinales son tres: el sur y el norte\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cUn poema es una cosa que ser\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cUn poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cUn poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podr\u00e1 ser\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cHuye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cSi yo no hiciera al menos una locura por a\u00f1o, me volver\u00eda loco\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tomo mi paraca\u00eddas, y del borde de mi estrella en marcha me lanzo a la atm\u00f3sfera del \u00faltimo suspiro.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ruedo interminablemente sobre las rocas de los sue\u00f1os, ruedo entre las nubes de la muerte.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Encuentro a la Virgen sentada en una rosa, y me dice:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cMira mis manos: son transparentes como las bombillas el\u00e9ctricas. \u00bfVes los filamentos de donde corre la sangre de mi luz intacta?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cMira mi aureola. Tiene algunas saltaduras, lo que prueba mi ancianidad\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cSoy la Virgen, la Virgen sin mancha de tinta humana, la \u00fanica que no lo sea a medias, y soy la capitana de las otras once mil que estaban en verdad demasiado restauradas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cHablo una lengua que llena los corazones seg\u00fan la ley de las nubes comunicantes\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cDigo siempre adi\u00f3s, y me quedo\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cTengo tanta necesidad de ternura, besa mis cabellos, los he lavado esta ma\u00f1ana en las nubes del alba y ahora quiero dormirme sobre el colch\u00f3n de la neblina intermitente\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cMis miradas son un alambre en el horizonte para el descanso de las golondrinas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c\u00c1mame\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me puse de rodillas en el espacio circular y la Virgen se elev\u00f3 y vino a sentarse en mi paraca\u00eddas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me dorm\u00ed y recit\u00e9 entonces mis m\u00e1s hermosos poemas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las llamas de mi poes\u00eda secaron los cabellos de la Virgen, que me dijo gracias y se alej\u00f3, sentada sobre su rosa blanda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y heme aqu\u00ed, solo, como el peque\u00f1o hu\u00e9rfano de los naufragios an\u00f3nimos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ah, qu\u00e9 hermoso\u2026, qu\u00e9 hermoso.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Veo las monta\u00f1as, los r\u00edos, las selvas, el mar, los barcos, las flores y los caracoles.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Veo la noche y el d\u00eda y el eje en que se juntan.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ah, ah, soy Altazor, el gran poeta, sin caballo que coma alpiste, ni caliente su garganta con claro de luna, sino con mi peque\u00f1o paraca\u00eddas como un quitasol sobre los planetas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De cada gota del sudor de mi frente hice nacer astros, que os dejo la tarea de bautizar como a botellas de vino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo veo todo, tengo mi cerebro forjado en lenguas de profeta.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La monta\u00f1a es el suspiro de Dios, ascendiendo en term\u00f3metro hinchado hasta tocar los pies de la amada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquel que todo lo ha visto, que conoce todos los secretos sin ser Walt Whitman, pues jam\u00e1s he tenido una barba blanca como las bellas enfermeras y los arroyos helados.<\/p>\n<p>Aqu\u00e9l que oye durante la noche los<\/p>\n<p>Martillos de\u00a0 los monederos falsos, que son<\/p>\n<p>Solamente astr\u00f3nomos activos.<\/p>\n<p>Aqu\u00e9l que bebe el vaso caliente de la sabidur\u00eda despu\u00e9s del diluvio obedeciendo a las palomas y que conoce la ruta de la fatiga, la estela hirviente que dejan los barcos.<\/p>\n<p>Aqu\u00e9l que conoce los almacenes de<\/p>\n<p>Recuerdos y de bella estaciones olvidadas.<\/p>\n<p>\u00c9l,\u00a0 el pastor de aeroplanos, el conductor de<\/p>\n<p>Las noches extraviadas y de los ponientes<\/p>\n<p>Amaestrados hacia los polos \u00fanicos.<\/p>\n<p>Su queja es semejante a una red<\/p>\n<p>Parpadadeante de aerolitos sin testigo.<\/p>\n<p>El d\u00eda se levanta en su coraz\u00f3n y \u00e9l baja los<\/p>\n<p>P\u00e1rpados para hacer la noche del reposo<\/p>\n<p>Agr\u00edcola.<\/p>\n<p>Lava sus manos en la miraba de Dios, y<\/p>\n<p>Peina su cabellera como la luz y la cosecha de<\/p>\n<p>Esas flacas espigas d el lluvia satisfecha.<\/p>\n<p>Los gritos se alejan como un reba\u00f1o sobre<\/p>\n<p>Las lomas cuando las estrellas duermen despu\u00e9s<\/p>\n<p>De una noche de trabajo continuo.<\/p>\n<p>El hermoso cazador frente al bebedero<\/p>\n<p>Celeste para los p\u00e1jaros sin coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00e9 triste tal cual las gacelas antes el infinito<\/p>\n<p>Y los meteoros, tal cual los desiertos sin<\/p>\n<p>Mirajes.<\/p>\n<p>Hasta la llegada de una boca hinchada de<\/p>\n<p>Besos para la vendimia del destierro.<\/p>\n<p>S\u00e9 triste, pues ella te espera en un rinc\u00f3n de<\/p>\n<p>Este a\u00f1o que pasa.<\/p>\n<p>Est\u00e1 quiz\u00e1 al extremo de tu canci\u00f3n<\/p>\n<p>Pr\u00f3xima y ser\u00e1 bella como la cascada en<\/p>\n<p>Libertad y rica como la l\u00ednea ecuatorial.<\/p>\n<p>S\u00e9 triste, m\u00e1s triste que la rosa, la bella<\/p>\n<p>Jaula de nuestras miradas y de las abejas sin<\/p>\n<p>Experiencia.<\/p>\n<p>La vida es un viaje en paraca\u00eddas y no lo<\/p>\n<p>Que t\u00fa quieres creer.<\/p>\n<p>Vamos cayendo, de nuestro cenit a<\/p>\n<p>Nuestro nadir y dejamos el aire manchado de<\/p>\n<p>Sangre para que se envenenen los que vengan<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana a respirarlo.<\/p>\n<p>Adentro de ti mismo, fuera de ti mismo,<\/p>\n<p>Caer\u00e1s del cenit al nadir porque \u00e9se es tu<\/p>\n<p>Destino, tu miserable destino. Y mientras de<\/p>\n<p>M\u00e1s alto caigas, m\u00e1s alto ser\u00e1 el rebote, m\u00e1s<\/p>\n<p>Larga tu duraci\u00f3n en la memoria de la piedra.<\/p>\n<p>Hemos saltado del vientre de nuestra madre<\/p>\n<p>O del borde de una estrella y vamos cayendo.<\/p>\n<p>Ah mi paraca\u00eddas, la \u00fanica rosa perfumada<\/p>\n<p>De la atm\u00f3sfera, la rosa de la muerte,<\/p>\n<p>Despe\u00f1ada entre los astros de la muerte.<\/p>\n<p>\u00bfHabe\u00eds o\u00eddo? Ese es el ruido siniestro de<\/p>\n<p>Los pechos cerrados.<\/p>\n<p>Abre la puerta de tu alma y sal a respirar al<\/p>\n<p>Lado afuera. Puedes abrir con un suspiro la puerta que haya cerrado el hurac\u00e1n.<\/p>\n<p>Hombre, he ah\u00ed tu paraca\u00eddas maravilloso<\/p>\n<p>Como el v\u00e9rtigo.<\/p>\n<p>Poeta, he ah\u00ed tu paraca\u00eddas, maravilloso<\/p>\n<p>Como el im\u00e1n del abismo.<\/p>\n<p>Mago, ha ah\u00ed tu paraca\u00eddas que una palabra<\/p>\n<p>Tuya puede convertir en un parasubidas<\/p>\n<p>Maravilloso como el rel\u00e1mpago que quisiera<\/p>\n<p>Cegar al creador.<\/p>\n<p>\u00bfQue esperas?<\/p>\n<p>M\u00e1s he ah\u00ed el secreto del Tenebroso que olvid\u00f3 sonre\u00edr.<\/p>\n<p>Y el paraca\u00eddas aguarda amarrado a la<\/p>\n<p>Puerta como el caballo de la fuga interminable.<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>\u00a0<strong><span style=\"color: #0000ff;\">VIVENTE HUIDOBRO<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Chile, 1893-1948<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. &#8211; Altazor o el viaje en paraca\u00eddas \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 Prefacio &#8211; &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nac\u00ed a los treinta y tres [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-5496","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5496"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5497,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5496\/revisions\/5497"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}