{"id":5868,"date":"2013-07-26T12:59:01","date_gmt":"2013-07-26T15:59:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=5868"},"modified":"2013-07-26T12:59:01","modified_gmt":"2013-07-26T15:59:01","slug":"veronica-garcia-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=5868","title":{"rendered":"VER\u00d3NICA GARC\u00cdA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/bg01_22.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-5869\" alt=\"bg01_22\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/bg01_22-188x133.jpg\" width=\"188\" height=\"133\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/bg01_22-188x133.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/bg01_22.jpg 456w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a><\/p>\n<p>.<\/p>\n<p><b>La psic\u00f3loga, N\u00e9stor y yo<\/b><\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Como todos los lunes \u00edbamos a tomar el 218, lo par\u00e1bamos en la esquina de Pav\u00f3n y Gutierrez: esquina de zanjas profundas, puentecitos angostos, y \u00e1rboles gigantes; el sauce llor\u00f3n que nos acariciaba la cabeza mientras ra\u00eda la tierra con algunas de sus ramas, con ese movimientos pendular que le daba el viento al rozarla; el pl\u00e1tano que llenaba las veredas de bolitas y nos atragantaba con las pelusas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s mis ojos encontraban enfrente la casa de do\u00f1a Leticia \u00a0transformada en granjita, el taller del negro Tom con su \u00a0port\u00f3n azul , en el aire el olor a nafta y la grasa pegada en el piso, mezcla de aceites y ruido a motor,<b><\/b><\/p>\n<p>Y a mis espaldas la casa de los Duboy, viejos habitantes del barrio, y en la que viv\u00eda durante las vacaciones de verano\u00a0 mi amigo N\u00e9stor, casi alto como yo, pelito rubio y finito y su voz\u00a0 rasposa y grave; le segu\u00eda la casucha de los Gonz\u00e1lez la \u00fanica que todav\u00eda ten\u00eda alambrado, pegadita la de los Zacco , una de las hijas se hab\u00eda unido\u00a0 a Garc\u00eda, el bobinador, yo pertenec\u00eda a esos habitantes a esa tribu rara; \u00a0y al final do\u00f1a Mercedes, la costurera separada; \u00a0esa era mi cuadra, cuatro casas, muchas vidas.<\/p>\n<p>Y en esa esquina, ah\u00ed, esper\u00e1bamos a las seis de la tarde el colectivo con mi mam\u00e1 y mi hermana, la primera calle pavimentada doble mano, me entreten\u00eda contando autos hasta que la alb\u00f3ndiga con ruedas pasara y nos llevara a nuestro destino.<\/p>\n<p>Ese a\u00f1o por la calle Gutierrez hab\u00edan empezado a hacerse las cloacas, y por esas\u00a0 monta\u00f1as de tierra y pozos profundos que parec\u00edan trincheras, los pibes, \u00a0incluido mi hermano jugaban a combate empezaban a tirarse con mont\u00edculos de barro duro, algunas piedras y el final era: cuando romp\u00edan una cabeza, o don Baldomero de quejaba de tanto griter\u00edo&#8230;y corr\u00edan por las mesetas como queriendo tomar vuelo, hasta la cortadita Hip\u00f3crates o\u00a0 <i>Hip\u00f3critas bueno no recuerdo porque mi mama dec\u00eda que ah\u00ed viv\u00edan los hip\u00f3critas y se me mezclan las vocales y me gusta jugar a cambiarlas..<\/i><\/p>\n<p>\u00a1Ah\u00ed viene el cole, dale paralo!, parece que viene manejando el t\u00edo, y entonces viaj\u00e1bamos gratis, era una fiesta, con las monedas nos compr\u00e1bamos caramelos de leche y los media<\/p>\n<p>hora \u00a0que me encantaban, jugaba con la pelotita en mi boca \u201cera rara\u201d,<b>\u00a1 si ya lo s\u00e9!<\/b> , eso le dec\u00eda la psic\u00f3loga a mi mam\u00e1.<\/p>\n<p>Pase\u00e1bamos por calle Pav\u00f3n montados en ese carromato ruinoso y ruidoso, paraba en cada esquina, y mientras la gente sub\u00eda mis ojos buscaban las casas conocidas, el ranchito de los Reynoso, el pasillo de los Franco, la casa de mi t\u00eda Betty, y ya no mas, esa era mi frontera lo que ven\u00eda despu\u00e9s pasando Uriburu era lo desconocido, y entonces relojeaba la cara de los pasajeros nuevos, \u00bfsabr\u00edan ellos mi destino? , \u00bfAd\u00f3nde nos dirig\u00edamos todos los lunes a las seis de la tarde?, \u00bfme conoc\u00edan?, me hubiese gustado tener la valent\u00eda para pedir<i>:\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1 auxilio, s\u00e1lvenme!!, no quiero ir al dispensario <\/i>\u00a0dicen <i>que estoy loca pero yo s\u00e9 que no es verdad <\/i>. Cruz\u00e1bamos la villa para llegar a la civilizaci\u00f3n que despu\u00e9s de Ayolas era Necochea y&#8230; era otro barrio, \u201cgente bien\u201d, el bazar gigante con toda su plater\u00eda, la tienda de la esquina con la ropa de temporada, y la zapater\u00eda, me acercaba al negocio para sentir el olor a zapatos nuevos que delicia<\/p>\n<p>Y descend\u00edamos por adelante, aunque estaba prohibido mi mam\u00e1 ten\u00eda miedo de olvidarse a mi hermana o a mi no s\u00e9, pero siempre baj\u00e1bamos por adelante, despu\u00e9s dec\u00edan que yo no hac\u00eda caso y ella qu\u00e9?<\/p>\n<p>Baj\u00e1bamos en Ayolas camin\u00e1bamos por el geri\u00e1trico, ah\u00ed mi mam\u00e1 ten\u00eda una amiga<i> Lamaria<\/i> que se hab\u00eda escapado de su marido, recuerdo ese d\u00eda, ella le cruzo por el alambrado todas las latitas de plantas porque eran como sus hijas<i> cu\u00eddamelas Olguita,<\/i> los <i>voy a extra\u00f1ar, las quiero tanto a las gurruminas<\/i>, ella nos cebaba mates azucarados y ricos, nos abrazaba mucho cosa que mi mam\u00e1 se olvidaba en lo apresurado de su vida, ella se fue ese d\u00eda, traspaso la puerta con sus zapatos negros para ser libre de golpes y gritos, que \u00a0hermosa mujer \u00a0<i>Lamaria<\/i> , y \u00e9l un tipo horrible el gigante ego\u00edsta versi\u00f3n pel\u00edcula de terror; y cuando pas\u00e1bamos por la cuadra del geri\u00e1trico quer\u00eda verla, tal vez se asomaba y nos reconoc\u00eda, pero nada&#8230; siempre estaba en la puerta un viejito sin piernas, como tomando el \u00faltimo rayo de sol.<\/p>\n<p>\u00a1Dale nena que la psic\u00f3loga no te va a esperar a vos!, se va a ir; <b>y yo quer\u00eda que se fuera.<\/b><\/p>\n<p>Llegando al lugar, mis manos se pon\u00edan fr\u00edas, ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que nunca m\u00e1s iba a poder tragar saliva, me pon\u00eda odiosa, el miedo me invad\u00eda, recorrer ese pasillo, para llegar a la puerta principal y ellas (otra pacientita) ah\u00ed sentadas, hab\u00edan llegado temprano; yo miraba a la nena, la madre contaba que no hablaba, que nunca hablo, debe ser porque el padre abuso de ella, dec\u00eda murmur\u00e1ndole a mi mam\u00e1 y queriendo saber porque me llevaban a mi. Entonces yo la miraba m\u00e1s para encontrarle alguna marca, \u00bftendr\u00eda lengua? o tal vez no se lavaba bien los o\u00eddos, sus ojos eran tristes y su flaqueza casi raqu\u00edtica, le convidaba caramelos y le sonre\u00eda, con mi hermana le hac\u00edamos morisquetas y apenas cerraba los ojos, como diciendo que s\u00ed, que le hab\u00eda gustado nuestra funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y sal\u00eda Virginia, la psic\u00f3loga, con sus vaqueros azules ajustados sus botitas altas, las tetitas paradas. Los rulos al viento; bella&#8230; pero mala.<\/p>\n<p>El consultorio era peque\u00f1o, sin ventanas, solo una claraboya por donde entraba algo de luz, la puerta ten\u00eda un pasador que cerraba cuando empezaba la terapia, el escritorio de metal tan frio como ella, <i>\u00bfhoy no quer\u00e9s hablar?,<\/i> <b>hoy ni nunca pensaba yo<\/b>, y hab\u00eda una bolsita de pl\u00e1stico con un mont\u00f3n de juguetes de cotill\u00f3n, y agarraba los autitos para no mirarla y conten\u00eda las l\u00e1grimas, apretaba los dientes de la bronca que tenia.<\/p>\n<p>\u00bfQuer\u00e9s dibujar?, y me daba una hoja con crayones todos rotos, y dibujaba una casa con un reloj gigante, y una familia de espaldas, yo ten\u00eda miedo de esa puerta y que nunca m\u00e1s se abriera y me llevaran a otro lugar, quer\u00eda abrirla, romperla a patadas y correr.<\/p>\n<p>Entonces mir\u00e9 por el tragaluz y la iluminaci\u00f3n se hizo m\u00e1s intensa parec\u00eda que el sol del mediod\u00eda me daba justo en el centro de los ojos, me mareaba, y como atra\u00edda por un im\u00e1n empec\u00e9 a subir, pase a trav\u00e9s de un tubo de acr\u00edlico, se sent\u00eda una corriente de aire tibia como si ya estuviera afuera, y cerr\u00e9 los ojos y me deje llevar por el pasadizo, de repente mir\u00e9 a mi alrededor , estoy en una nave viajando por el espacio, a mi lado est\u00e1 sentada Heidi, con sus ojos grandes me sonr\u00ede, espero que no llore porque no voy a saber que decirle, mi abuelito se muri\u00f3, al menos el de ella vive en la monta\u00f1a con la nieve, el m\u00edo viv\u00eda en la misma casa y fumaba mucho era de color amarillo y ol\u00eda a caca; mas all\u00e1 el Chapul\u00edn Colorado, \u00bfser\u00e1 \u00e9l, que me vino a salvar?, no es demasiado tonto, y al final&#8230; mi amigo N\u00e9stor el nieto de los Duboy, del que yo estaba enamorada, y escucho esa canci\u00f3n de Abba que tanto me gustaba \u201cchiquitita\u201d y\u00a0 ah\u00ed est\u00e1 parado,\u00a0 \u00e9l me ven\u00eda a buscar todas las siestas de verano y nos qued\u00e1bamos sentados en el umbral de la puerta , jugando a descubrir los ruidos de la calle, y de vez en cuando nos mir\u00e1bamos y nos encend\u00edamos, pero no puede ser \u00e9l, si mi mam\u00e1 me dijo que se muri\u00f3, que se escap\u00f3 de la mano de la madre al cruzar la calle&#8230; y yo me tape los o\u00eddos para no escuchar mas, \u00bf ser\u00e1 por eso que voy a la psic\u00f3loga?, N\u00e9stor dicen que lloro mucho, pero no entiendo porque la gente que quiero me deja sola, y nadie me responde como cuando muri\u00f3 mi abuelo , mi t\u00eda me hacia mirar una estrella y dec\u00eda que de ah\u00ed el nos estaba cuidando, mierda N\u00e9stor, el abuelo no me cuida, se fue y lo extra\u00f1o como a vos , N\u00e9stor mi amigo, y a Lamaria, \u00bfporqu\u00e9 las personas se van y no vuelven?, \u00bfser\u00e1 que las asusto?. Si debe ser porque no tom\u00e9 la comuni\u00f3n ni estoy bautizada, mi pap\u00e1 dice que cuando sea grande elija lo que quiero pero no me banco a la gorda Gauna dici\u00e9ndome que soy hija del diablo, que malos son, vos me entender\u00edas, y te reir\u00edas conmigo, imaginate N\u00e9stor que le tengo que contar todo a una extra\u00f1a y encima se lo cuenta a mi mam\u00e1 que agranda todo;\u00bf y sabes \u00a0que me contest\u00f3 mi mam\u00e1?: ella come santo y caga diablo,\u00bf qu\u00e9 es eso? , para m\u00ed que est\u00e1 loca \u00a0pero parece normal, porque afuera no anda diciendo las cosas que dice adentro de la casa, por eso nadie se da cuenta, igual es un secreto.<\/p>\n<p>En la escuela nos contaron un cuento \u201cmil grullas\u201d, sabes N\u00e9stor prefiero imaginarme que vos te fuiste as\u00ed, aunque en esa historia la nena se muere porque las heridas son profundas \u00bfy las guerras para qu\u00e9 sirven?, de noche cuando escucho un avi\u00f3n me voy corriendo debajo de la cama hasta que pase, tengo miedo de esa bomba, y en ese momento vos apareces de la pared y me abrazas porque las personas que ya no veo viven en mi pared que es de color celeste como el cielo. N\u00e9stor yo no s\u00e9 hacer grullas pero cuando aprenda te las voy a hacer para que se cumplan tus deseos, o tal vez ya se nos cumpli\u00f3, volver a vernos y decirnos adi\u00f3s, y con lagrimas en los ojos lo abrac\u00e9 tan fuerte.<\/p>\n<p>Sent\u00eda que mis cachetes ard\u00edan, pensaba que ya hab\u00eda sido quemada yo tambi\u00e9n por la bomba at\u00f3mica, pero no, me costaba abrir los ojos, y el paisaje era entre rid\u00edculo y gracioso.<\/p>\n<p>Yo estaba tirada en el piso, la psic\u00f3loga arrodillada al lado m\u00edo me abanicaba con mi dibujo, mi mam\u00e1 que gritaba: te desmayaste nena y mira el chich\u00f3n que tenes en la frente, que le voy a decir a tu padre, mi hermanita lloraba, la pibita que no hablaba la tenia abrazada, y la madre de la pibita la tranquilizaba a mi mam\u00e1: no es nada un golpe se\u00f1ora, nada m\u00e1s. S\u00ed nada m\u00e1s, yo estaba feliz me dol\u00eda un poco la cabeza, pero me iba con la sensaci\u00f3n de haber tenido el mejor encuentro de mi vida, de volver a ver a m\u00ed mejor amigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b>Vero Garc\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. La psic\u00f3loga, N\u00e9stor y yo . . &nbsp; \u00a0 Como todos los lunes \u00edbamos a tomar el 218, lo par\u00e1bamos en la esquina de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-5868","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5868","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5868"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5870,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5868\/revisions\/5870"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}