{"id":6845,"date":"2015-02-04T14:21:43","date_gmt":"2015-02-04T17:21:43","guid":{"rendered":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=6845"},"modified":"2015-02-04T14:21:43","modified_gmt":"2015-02-04T17:21:43","slug":"el-reloj-de-las-tres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=6845","title":{"rendered":"El Reloj de las Tres"},"content":{"rendered":"<div class=\"aboveUnitContent\">\n<div class=\"userContentWrapper\">\n<div class=\"_wk\">\n<h1 class=\"text_exposed_root text_exposed\"><a href=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Reloj.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-6846\" src=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Reloj-188x167.jpg\" alt=\"Reloj\" width=\"188\" height=\"167\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Reloj-188x167.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Reloj-494x440.jpg 494w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Reloj-673x600.jpg 673w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a><\/h1>\n<h1 class=\"text_exposed_root text_exposed\">.<\/h1>\n<h1 id=\"id_54d2545b0ae575718584236\" class=\"text_exposed_root text_exposed\"><span style=\"color: #993300;\">EL RELOJ DE LAS TRES<\/span><\/h1>\n<h3 class=\"text_exposed_root text_exposed\">.<br \/>\n.<br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Mi reloj antiguo de las tres de la tarde empez\u00f3 a funcionar otra vez. Como un infarto al rev\u00e9s, de pronto, en desuso y descompuesto da un clavado de agujas en el fondo del tiempo y vuelve a empujar levemente el s<span class=\"text_exposed_show\">egundero. El remo del segundo insiste al minutero y \u00e9ste de a poco se insin\u00faa a la hora: las tres. \u00bfNo ser\u00e1 un parto en lugar de un s\u00edncope\u2026?<br \/>\nNo es tan dif\u00edcil saber por qu\u00e9. Ni extra\u00f1o. Estuve golpeando la pared de la sala, colgando otro estante de libros, cuadros, retratos y un pulso lleva al otro. Vivir se contagia, es una sinfon\u00eda que va de Marcelo a martillo, del clavo a la pared, a un retrato, a dos llantos entre los poemas de Eduardo Mil\u00e1n y ya sale esa melod\u00eda de raspaje suave, como si se frotaran dos papeles, un f\u00f3sforo con poco azufre o las alas de un colibr\u00ed. La melod\u00eda del segundo es una leve fricci\u00f3n. Vivir es, mayormente, una leve deflagraci\u00f3n. Una min\u00fascula bomba at\u00f3mica. Y otro rasp\u00f3n y otro y se hace el ritmo. Primero el reloj tiene bradiscardia, despu\u00e9s taquicardia y finalmente se normaliza en 60 fricciones por minuto.<br \/>\nEl m\u00e9dico ignora a menudo por qu\u00e9 sucede un infarto, como no sabe el relojero la causa del tiempo. \u00a1Qui\u00e9n sabe por qu\u00e9 decide resucitar un coraz\u00f3n que hab\u00eda clavado masivamente sus arterias y apenas, por un masaje y dos besos, vuelve a traquetear&#8230;! Si fuera tan sencillo, dar\u00eda resultado con todos.<br \/>\nMi reloj ten\u00eda sus dos agujas clavadas en las tres de la tarde desde hac\u00eda un a\u00f1o. Los alumnos del taller se cansaron de hacer reclamos. Luego empezaron los chistes y al final, como siempre, la resignaci\u00f3n. Qued\u00f3 como un mueble decorativo haciendo juego con otros anacronismos de ese living de pura miscel\u00e1nea. Un a\u00f1o, dos, diez, veinte&#8230; 1983, 1991, 2005, 2014, da igual&#8230; el tiempo es una ficci\u00f3n y lo que lo mide, no puede ser sino un juguete. Por eso lo primero que hizo Dal\u00ed fue derretir las agujas: \u00a1muera el cron\u00f3metro, el despertador y el reloj con la tarjeta para marcar el empleo!<br \/>\n.<br \/>\n.<br \/>\nCerati no despert\u00f3, pero los comatosos de Pradier (*) -que plagi\u00f3 Almod\u00f3var (**) sin despeinarse, como hace un buen cuc\u00fa imitando al canario-, s\u00ed resucitaron. El asunto es cu\u00e1ndo. Porque el nuevo tiempo puede ser el destiempo y uno est\u00e1 dando las tres de la tarde a las tres de la ma\u00f1ana. \u00a1Qu\u00e9 problema\u2026!<br \/>\nYo a \u00e9ste de la sala le llamo mi reloj de las tres de la tarde, porque ah\u00ed estaba el d\u00eda que lo compr\u00e9. Y all\u00ed estuvo hasta ahora en que ha decidido terminar con la pereza y forjarse alg\u00fan porvenir:<br \/>\n&#8212;- \u00bfEs que avanza el tiempo? El tiempo ni m\u00fa. El \u00fanico momento en que el reloj daba el tiempo era cuando estaba parado. Ahora que est\u00e1 en marcha, da la hora. El tiempo no\u2026<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 entonces tener tantos relojes que no funcionan? C\u00e1balas, conjuros, artificios. Para que el tiempo no pase, para anclarse en el instante eterno de la escritura, \u201crelojes dos turnos de hoteles de pueblo (dobles)\u201d o \u201crelojes en busca del tiempo perdido \u201d (Swann) o \u201cantiguo reloj de cobre\u201d (versi\u00f3n Miguel Montero).<br \/>\n.<br \/>\n.<br \/>\nPero volviendo al m\u00edo, lo que me sedujo en San Jos\u00e9 de Mayo donde lo compr\u00e9, fue el cuadro: la impresi\u00f3n que dar\u00eda en el centro de la pieza, en medio de la pared h\u00fameda, gobernando esa mancha arenosa y desva\u00edda del humus de la lluvia estancada por las hojas de oto\u00f1o. Lo compr\u00e9 en un cambalache, se\u00f1alado por su aguja mayor, carmes\u00ed: un verdadero remo y timonel dentro de un armaz\u00f3n redondo como un estanque: las horas tambi\u00e9n son de agua.<br \/>\nLo colgu\u00e9 en un clavo que hab\u00eda sido la estaca del retrato de C\u00e9sar Vallejo pintado por Picasso. Quit\u00e9 al poeta de all\u00ed por la humedad, bastante agua hab\u00eda tenido el pobre con \u201cmorir\u00e9 en Par\u00eds con aguacero\u201d. Y todo en mi estudio, para recordarme que yo nac\u00ed a las tres de la tarde, seg\u00fan mi madre, que de aquello sab\u00eda. Yo estuve, pero no me acuerdo la hora. Descentrado, exc\u00e9ntrico, anacr\u00f3nico, impuntual para nacer, vivir y morirse.<br \/>\n\u00bfSer\u00edan de la tarde o de la noche? \u00bfDel insomnio o de la siesta? \u00bfLas tres de la tarde del 21 de diciembre o del 7 de abril? \u00bfEn qu\u00e9 calendario, en qu\u00e9 civilizaci\u00f3n&#8230;? \u00bfLas tres de la tarde en que te conoc\u00ed o las tres de la ma\u00f1ana cuando te bes\u00e9&#8230;? \u00bf Las tres de la tarde del 5 de marzo o las tres de la noche alrededor de la derrota en una cajita de cart\u00f3n\u2026? \u00bfQu\u00e9 tres son las tres&#8230;? Las tres gracias; las tres personas divinas; la estructura aristot\u00e9lica; sujeto, verbo y predicado; vida, amor, muerte\u2026<br \/>\nJusto ahora son las tres y lo estoy escribiendo, y qui\u00e9n sabe c\u00f3mo y por qu\u00e9 el remo bermell\u00f3n se ha desprendido del doce y avanza hacia el seis por aqu\u00e9l r\u00edo donde Her\u00e1clito dijo que jam\u00e1s nos ba\u00f1ar\u00edamos dos veces. El tiempo no parte, ni corre a prisa, aunque Parm\u00e9nides ya era viejo cuando lo descubri\u00f3.<br \/>\nA veces pienso que nac\u00ed a las tres de la tarde, a horcajadas del tiempo, rumbo al declive, camino al ocaso: distancias que para unos son un tr\u00e1mite para otros son un viaje. Depende del coraz\u00f3n, del deseo, del coraje. Habr\u00eda que abolir el recorrido fijo del 133 y darle m\u00e1quina a los bondis fundidos de la SIN-TUR&#8230; \u00a1Dale UTA, salite un d\u00eda de la ruta!<br \/>\n.<br \/>\n.<br \/>\nTodos los d\u00edas a esta hora siento lo que dice Violeta Parra, que \u201cla vida es eterna en cinco minutos, te recuerdo Amanda\u2026\u201d<br \/>\nQue el tiempo es el amor y el amor es puro recuerdo.<br \/>\nS\u00f3lo son cinco minutos: cuando nac\u00ed o me despert\u00e9<br \/>\ny pens\u00e9 en vos;<br \/>\ncolgu\u00e9 el retrato de Fabricio<br \/>\ny pens\u00e9 en vos;<br \/>\nla colecci\u00f3n de libros uruguayos<br \/>\ny pens\u00e9 en vos;<br \/>\ndos cajas de pelis nuevas, discos de Brubeck<br \/>\ny pens\u00e9 en vos.<br \/>\nTom\u00e9 el segundo caf\u00e9, me puse a escribir<br \/>\ny pens\u00e9 en vos.<br \/>\nMir\u00e9 el reloj y vi dentro de la esfera<br \/>\ntodos los rostros amados de mi leve deflagraci\u00f3n.<br \/>\n.<br \/>\n.<br \/>\nMarce<br \/>\n.<br \/>\n(*) Pradier, Jean Marie \u201cLa Met\u00e1fora Teatral\u201d<br \/>\n(**) \u201cHable con ella\u201d filme.<\/span><\/span><\/h3>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"letterboxedImage photoWrap\"><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. 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