{"id":745,"date":"2010-08-24T10:30:25","date_gmt":"2010-08-24T13:30:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=745"},"modified":"2010-08-24T10:32:46","modified_gmt":"2010-08-24T13:32:46","slug":"jean-claude-carriere-umberto-eco-el-libro-no-morira-www-perfil-com","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=745","title":{"rendered":"JEAN CLAUDE CARRIERE- UMBERTO ECO- El libro NO morir\u00e1.- www.perfil.com .-"},"content":{"rendered":"<h1>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/libros150405.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-749\" title=\"libros150405\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/libros150405.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"400\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/libros150405.jpg 300w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/libros150405-141x188.jpg 141w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0El libro no morir\u00e1<\/h1>\n<h5>Por Jean-Claude Carriere \/ Umberto Eco | 21.08.2010 | 23:00<\/h5>\n<div id=\"cuerpo\">\n<div>\n<p>Durante la \u00faltima cumbre de Davos, en 2008, se le pregunt\u00f3 a un futur\u00f3logo sobre los fen\u00f3menos que alterar\u00edan a la humanidad en los pr\u00f3ximos 15 a\u00f1os y \u00e9ste propuso que se consideraran esencialmente cuatro, que le parec\u00edan seguros. El primero, que un barril de petr\u00f3leo costar\u00eda quinientos d\u00f3lares. El segundo concern\u00eda al agua, destinada a convertirse en un producto comercial de intercambio exactamente como el petr\u00f3leo; en fin, que veremos las cotizaciones del agua en la Bolsa. La tercera previsi\u00f3n ata\u00f1\u00eda a Africa, que en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, seg\u00fan el futur\u00f3logo, se convertir\u00eda con toda seguridad en una potencia econ\u00f3mica, un hecho que todos esperamos. El cuarto fen\u00f3meno, seg\u00fan este profeta profesional, era la de-saparici\u00f3n del libro. A estas alturas, por lo tanto, se trata de saber si la desaparici\u00f3n definitiva del libro, si de verdad llegara a producirse, podr\u00eda entra\u00f1ar para la humanidad las mismas consecuencias que la penuria programada del agua, por ejemplo, o que la inaccesibilidad del petr\u00f3leo.<br \/>\nUmberto Eco: \u00bfEl libro desaparecer\u00e1 a causa de la aparici\u00f3n de Internet? Escrib\u00ed sobre este tema hace tiempo, es decir, cuando la pregunta parec\u00eda pertinente. A estas alturas, cada vez que alguien me pide que me pronuncie al respecto, no puedo sino repetir el mismo texto. En cualquier caso, nadie se da cuenta de que me repito, porque no hay nada m\u00e1s in\u00e9dito que lo que ya se ha publicado y, adem\u00e1s, porque la opini\u00f3n p\u00fablica (o por lo menos los periodistas) tienen siempre la idea fija de que el libro desaparecer\u00e1 (o quiz\u00e1 los periodistas piensan que son los lectores los que tienen esa idea fija) y todos formulan incansablemente la misma pregunta. En realidad, hay poco que decir al respecto. Con Internet hemos vuelto a la era alfab\u00e9tica. Si alguna vez pensamos que hab\u00edamos entrado en la civilizaci\u00f3n de las im\u00e1genes, pues bien, el ordenador nos ha vuelto a introducir en la galaxia Gutenberg y todos se ven de nuevo obligados a leer. Para leer es necesario un soporte. Este soporte no puede ser \u00fanicamente el ordenador. \u00a1Pas\u00e9monos dos horas leyendo una novela en el ordenador y nuestros ojos se convertir\u00e1n en dos pelotas de tenis! En casa, tengo unas gafas Polaroid que me permiten proteger los ojos de las molestias de una lectura constante en pantalla, pero no es una soluci\u00f3n suficiente. Adem\u00e1s, el ordenador depende de la electricidad y no te permite leer en la ba\u00f1era, ni tumbado de costado en la cama. El libro es, a fin de cuentas, un instrumento m\u00e1s flexible. Ante la disyuntiva, hay una sola opci\u00f3n: o el libro sigue siendo el soporte para la lectura o se inventar\u00e1 algo que se parecer\u00e1 a lo que el libro nunca ha dejado de ser, incluso antes de la invenci\u00f3n de la imprenta. Las variaciones en torno al objeto libro no han modificado su funci\u00f3n, ni su sintaxis, desde hace m\u00e1s de quinientos a\u00f1os. El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez que se han inventado, no se puede hacer nada mejor. No se puede hacer una cuchara que sea mejor que la cuchara. Hay dise\u00f1adores que intentan mejorar, por ejemplo, el sacacorchos, con resultados muy modestos: la mayor\u00eda de ellos no funciona. Philippe Starck intent\u00f3 mejorar el exprimidor, pero su modelo (para salvaguardar una determinada pureza est\u00e9tica) deja pasar las semillas. El libro ha superado sus pruebas y no se ve c\u00f3mo podr\u00edamos hacer nada mejor para desempe\u00f1ar esa misma funci\u00f3n. Quiz\u00e1 evolucionen sus componentes, quiz\u00e1 sus p\u00e1ginas dejen de ser de papel. Pero seguir\u00e1 siendo lo que es.<br \/>\nJean-Claude Carri\u00e8re: Parece que el libro electr\u00f3nico, en sus \u00faltimas versiones, le hace la competencia directa al libro escrito. El modelo Reader contiene ya ciento sesenta t\u00edtulos.<br \/>\nU.E.: \u201cEs evidente que un juez se llevar\u00e1 a casa con mayor facilidad las veinticinco mil p\u00e1ginas de escritos de un proceso en curso si las guarda en un libro electr\u00f3nico. En muchos campos, el libro electr\u00f3nico ser\u00e1 c\u00f3modo, pero en circunstancias de uso no corrientes. Yo simplemente sigo pregunt\u00e1ndome si, incluso con la tecnolog\u00eda m\u00e1s adecuada a las exigencias de la lectura, ser\u00e1 de verdad mejor leer Guerra y paz en un libro electr\u00f3nico. Ya veremos. En cualquier caso, no podremos seguir leyendo a Tolst\u00f3i y todos los libros impresos en pasta de papel, porque estos ya han empezado a descomponerse en nuestras bibliotecas (&#8230;)<br \/>\nJean-Philippe De Tonnac: Con la aparici\u00f3n de nuevos soportes, cada vez m\u00e1s adecuados emp\u00edricamente a las exigencias y al confort de la lectura, ya se trate de enciclopedias o de novelas on line, \u00bfpor qu\u00e9 no imaginar una lenta desafecci\u00f3n hacia el objeto libro en su forma tradicional?<br \/>\nU.E.: Todo puede pasar, desde luego. Cabe que los libros ma\u00f1ana interesen s\u00f3lo a una minor\u00eda de ind\u00f3mitos que podr\u00edan ir a satisfacer su curiosidad nost\u00e1lgica en los museos, en las bibliotecas\u2026<br \/>\nJ-C.C.: De seguir existiendo.<br \/>\nU.E.: Pero tambi\u00e9n podemos imaginar que esa formidable invenci\u00f3n que es Internet desaparezca en un futuro. Exactamente como los dirigibles desaparecieron de nuestros cielos. Cuando el Hindenburg se incendi\u00f3 en Nueva York, poco antes de la guerra, el dirigible ya no ten\u00eda futuro. Lo mismo sucedi\u00f3 con el Concorde: el accidente de Gonesse en el a\u00f1o 2000 result\u00f3 mortal. En cualquier caso, esa es una historia extraordinaria: se inventa un avi\u00f3n que, en lugar de tardar ocho horas en atravesar el Atl\u00e1ntico, tarda tres. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda rebatir semejante progreso? Pues bien, se renuncia al Concorde, tras la cat\u00e1strofe de Gonesse, estimando que ese avi\u00f3n resulta demasiado caro. \u00bfEs una raz\u00f3n seria? \u00a1Tambi\u00e9n la bomba at\u00f3mica sale car\u00edsima!<br \/>\nJ-P.T.: Les cito unas observaciones que hac\u00eda Hermann Hesse a prop\u00f3sito de una probable \u00abrelegitimaci\u00f3n\u00bb del libro que, seg\u00fan su opini\u00f3n, ser\u00eda consecuencia de los progresos t\u00e9cnicos. En los a\u00f1os treinta, Hesse afirmaba: \u00abCuanto m\u00e1s se satisfagan con el tiempo ciertas necesidades populares de entretenimiento y ense\u00f1anza a trav\u00e9s de otros inventos, m\u00e1s recuperar\u00e1 el libro su dignidad y autoridad\u2026 No hemos alcanzado todav\u00eda el punto en el que los nuevos inventos rivales, como la radio, el cine, etc., descarguen al libro de esa parte de sus funciones que no merecen la pena\u00bb.<br \/>\nJ-C.C.: En este sentido no se equivocaba. El cine y la radio, as\u00ed como la televisi\u00f3n, no le han quitado nada al libro, nada que no pudiera perder \u00absin da\u00f1os\u00bb.<br \/>\nU.E.: En un momento determinado los hombres inventan la escritura. Podemos considerar la escritura como la prolongaci\u00f3n de la mano, y en este sentido tiene algo casi biol\u00f3gico. Se trata de una tecnolog\u00eda de comunicaci\u00f3n inmediatamente vinculada al cuerpo. Una vez inventada, ya no puedes renunciar a ella. Una vez m\u00e1s, es como haber inventado la rueda. Las ruedas de hoy siguen siendo las de la Prehistoria. Al contrario, nuestras invenciones, cine, radio, internet, no son biol\u00f3gicas.<br \/>\nJ-C.C.: Tiene raz\u00f3n en subrayarlo: nunca hemos tenido m\u00e1s necesidad de leer y escribir que en nuestros d\u00edas. (&#8230;)No podemos siquiera usar un ordenador si no sabemos leer y escribir. Claro que esto plantea una nueva cuesti\u00f3n: \u00bfes posible expresarse sin saber leer ni escribir?<br \/>\nU.E.: Homero responder\u00eda sin ning\u00fan g\u00e9nero de duda que s\u00ed.<br \/>\nJ-C.C.: Pero Homero pertenece a una tradici\u00f3n oral. Sus conocimientos los adquiri\u00f3 a trav\u00e9s de esa tradici\u00f3n, en una \u00e9poca en que todav\u00eda nada se hab\u00eda escrito en Grecia. \u00bfSe puede imaginar hoy a un escritor que dicte su novela sin la mediaci\u00f3n de la escritura y que no conozca nada de la literatura que lo ha precedido? Quiz\u00e1 su obra tendr\u00eda la fascinaci\u00f3n de la na\u00efvet\u00e9, del descubrimiento, de lo inaudito. Pero, en todo caso, parece que carecer\u00eda de lo que nosotros, a falta de un t\u00e9rmino mejor, llamamos \u00abcultura\u00bb. Rimbaud era un joven dotad\u00edsimo, autor de versos inimitables. Pero no era lo que llamamos un autodidacta. A sus diecis\u00e9is a\u00f1os, su cultura ya era cl\u00e1sica, s\u00f3lida. Sab\u00eda componer versos latinos. No hay nada m\u00e1s ef\u00edmero que los soportes duraderos<br \/>\nJ-P.T.: Ahora, \u00bfqu\u00e9 pensar de esos soportes dise\u00f1ados para almacenar la informaci\u00f3n y nuestras memorias personales (disquetes, cintas, CD-ROM) que ya hemos dejado atr\u00e1s?<br \/>\nJ-C.C.: En 1985, el entonces ministro de Cultura, Jack Lang, me pidi\u00f3 que creara y asumiera la responsabilidad de una nueva escuela de cine y televisi\u00f3n, la F\u00e9mis. Bajo la direcci\u00f3n de Jack Gajos, reun\u00eda algunos t\u00e9cnicos excelentes y me ocup\u00e9 del destino de esa escuela durante diez a\u00f1os, desde 1986 hasta 1996. Durante esos diez a\u00f1os, tuve que estar al corriente, como es natural, de todas las novedades relativas a los campos que nos incumb\u00edan. Uno de los verdaderos problemas que tuvimos que resolver era, sencillamente, c\u00f3mo ense\u00f1arles las pel\u00edculas a los estudiantes. Cuando vemos una pel\u00edcula para estudiarla, analizarla, hay que interrumpir la proyecci\u00f3n, ir hacia atr\u00e1s, ir hacia delante, a veces, fotograma a fotograma. Exploraci\u00f3n imposible con una copia cl\u00e1sica. En aquella \u00e9poca ten\u00edamos cintas de v\u00eddeo, pero se deterioraban muy r\u00e1pidamente. Al cabo de tres o cuatro a\u00f1os de uso, resultaban inutilizables. En ese mismo per\u00edodo naci\u00f3 tambi\u00e9n la Videoteca de Par\u00eds, que se propon\u00eda conservar todos los documentos fotogr\u00e1ficos y f\u00edlmicos sobre la capital. Pod\u00edamos elegir si archivar las im\u00e1genes en cintas electr\u00f3nicas o en CD, que por aquel entonces denomin\u00e1bamos \u201csoportes duraderos\u201d. La Videoteca de Par\u00eds eligi\u00f3 las cintas electr\u00f3nicas e invirti\u00f3 en ellas. En otros lugares, se experimentaban tambi\u00e9n los floppy disks (discos flexibles), de los que sus promotores contaban maravillas. Dos o tres a\u00f1os despu\u00e9s, en California, apareci\u00f3 el CD-ROM (compact disc-read only memory). Por fin ten\u00edamos la soluci\u00f3n. Un poco por doquier se suced\u00edan demostraciones mir\u00edficas. A\u00fan me acuerdo del primer CD-ROM que vimos: hablaba de Egipto. Est\u00e1bamos admirados, seducidos. Todos se inclinaban ante esa invenci\u00f3n que parec\u00eda resolver las dificultades con las que nosotros, profesionales de la imagen y del archivo, nos top\u00e1bamos desde hac\u00eda mucho tiempo. Hoy en d\u00eda, las empresas norteamericanas que entonces produc\u00edan esas maravillas han cerrado, desde hace por lo menos siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>*Dramaturgo.\u00a0 Pionero del gui\u00f3n europeo, de la Nouvelle Vague.-<br \/>\n**Semi\u00f3logo y novelista.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00a0\u00a0El libro no morir\u00e1 Por Jean-Claude Carriere \/ Umberto Eco | 21.08.2010 | 23:00 Durante la \u00faltima cumbre de Davos, en 2008, se le pregunt\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-745","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=745"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":748,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/745\/revisions\/748"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}