{"id":7547,"date":"2016-01-24T12:42:43","date_gmt":"2016-01-24T15:42:43","guid":{"rendered":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=7547"},"modified":"2016-01-24T12:42:43","modified_gmt":"2016-01-24T15:42:43","slug":"nspq-estar-desnudos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=7547","title":{"rendered":"NSPQ.  estar desnudos"},"content":{"rendered":"<h2>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-7548\" src=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/desnudos-4-188x159.jpg\" alt=\"desnudos 4\" width=\"188\" height=\"159\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/desnudos-4-188x159.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/desnudos-4-768x649.jpg 768w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/desnudos-4-494x417.jpg 494w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/desnudos-4-710x600.jpg 710w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/desnudos-4.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/h2>\n<h2><span style=\"color: #800000;\">NO SABIENDO PARA QU\u00c9 ESTAR DESNUDOS (**)<\/span><\/h2>\n<h3>.<br \/>\n.<br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Dos veces llegaron a estar desnudos y consentidos. La primera, la semana anterior en el galp\u00f3n de fardos de alfalfa para el ganado, cuando se tumbaron en el heno fresco y tibio a la hora de la siesta y Leila exigi\u00f3 un juego previo, que le hablara por la espalda, que sonriera, que le mintiera sobre sus ideas pol\u00edticas, sobre los negros sin dientes y que jurara que no vend\u00edan droga, o que la droga era para hacer cosas buenas, y que le agarrara la cabeza y le masajeara los hombros y la besara y le fuera desabotonando el jean. Pero Esteban baj\u00f3 r\u00e1pido a la entrepierna y empez\u00f3 a chuparle esa mata suave pero frondosa del pubis rubio como un desesperado, como un muerto de hambre. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Ella lo disfrut\u00f3 igual, alcanz\u00f3 a calentarse y gemir con soltura pero ah\u00ed mismo no quiso que siguieran, lo interrumpi\u00f3 y se corri\u00f3 de lado. Le gust\u00f3 la lengua de \u00e9l, m\u00e1s que cuando hablaba, pero algo fall\u00f3 en el ritmo del juego y all\u00ed lo par\u00f3 en seco. No lo dej\u00f3 penetrarla, no quiso, le pidi\u00f3 disculpas pero algo la hizo desistir y disimul\u00f3 preguntando si \u00e9l siempre hac\u00eda as\u00ed, ir tan r\u00e1pido al centro como un animalito. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">\u00c9l apenas se ofusc\u00f3, pareci\u00f3 entender que era la primera vez entre ellos y que puede haber alg\u00fan inconveniente por el pudor, o mucho deseo, o quiz\u00e1 ella era muy joven (pens\u00f3), o inexperta, por el campo y todo eso. La segunda vez, hoy, fue a instancias de Leila que dijo que se hab\u00eda arrepentido de no cog\u00e9rselo la semana pasada y casi le rog\u00f3 que volvieran a verse esa noche en el hotel de Soriano, donde \u00e9l paraba para disimular y no llegar a la estancia. Leila fue tan expl\u00edcita ahora que le dijo, sin ambages, que la noche ser\u00eda para terminar lo inacabado.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Esteban acept\u00f3 feliz y adrede la hizo esperar dos horas en la habitaci\u00f3n, pero no como castigo, sino como prueba (seg\u00fan \u00e9l), porque si ella aguantaba, es que s\u00ed querr\u00eda hacerlo. La espera aumenta el deseo, m\u00e1s viejo que el mundo, pensaba. Cuando \u00e9l subi\u00f3 a la pieza, ella estaba con su tablet en la cama, con unos s\u00e1ndwiches y unas frutas. Le sugiri\u00f3 que comiera algo mientras ella terminaba un texto que estaba escribiendo para el diario de Maizal. Al rato, ella cerr\u00f3 la m\u00e1quina, baj\u00f3 las luces y puso esa horrible m\u00fasica funcional<\/span> <span style=\"color: #003366;\">de los hoteles viejos: Percy Faith, el tema incidental de El Padrino, m\u00fasica para matar a alguien, pero no del modo que ellos ten\u00edan pensado.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Empezaron recost\u00e1ndose, y el juego de besos y caricias. Esteban comenz\u00f3 unos masajes por los hombros de ella y luego se sent\u00f3 en la cama y le pidi\u00f3 a Leila que se fuera quitando la ropa, despacio, muy lento, toda la ropa, porque a \u00e9l le gustaba ver o descubrir en capas. Toda, desde soltarse el cabello. Ella acept\u00f3 con un rubor invisible y una sonrisa evidente en la media luz de la pieza. Se fue sacando la blusa, cada bot\u00f3n parec\u00eda un comando de la NASA. Luego el vaquero, los zoquetes, se desprendi\u00f3 el corpi\u00f1o por adelante, como si abriera un tel\u00f3n y finalmente la bombachita algodonosa y lila, tan peque\u00f1a que apretaba los cachetes sin gordura. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Esteban hizo una expresi\u00f3n de j\u00fabilo cuando vio que ella se hab\u00eda afeitado el pubis. Al ras. Se lo agradeci\u00f3, pero ella le dijo que porqu\u00e9 pensaba que lo hab\u00eda hecho por \u00e9l. Se rieron y Esteban se arrodill\u00f3 frente a ella y hundi\u00f3 su cabellera en el centro de ella donde ya no ten\u00eda pelo y comenz\u00f3 a lamerla. Leila se solt\u00f3 m\u00e1s que la primera vez y acab\u00f3 dos veces, ahora no se contuvo y si no vinieron de la conserjer\u00eda a quejarse por los gritos, fue porque \u00e9l ya era temido en Soriano, un tipo poderoso, il\u00edcito y pol\u00edtico. Sin embargo, volvi\u00f3 a ocurrir lo mismo que la semana anterior. Ni bien acab\u00f3 el cunilingus de \u00e9l, ella se irgui\u00f3, le pidi\u00f3 disculpas y volvi\u00f3 a decirle que no estaba lista o que algo no funcionaba. Y entonces dijo lo m\u00e1s extra\u00f1o, gracioso o terrible, seg\u00fan como se mire. Le dijo que estaba muy enamorada de \u00e9l, que no s\u00f3lo le gustaba sino que la volv\u00eda loca, que incluso, estas noches, despu\u00e9s del fallo de la primera vez, solamente pensando en \u00e9l se tocaba hasta masturbarse, y que a veces, incluso, acababa solamente pensando en \u00e9l, sin tocarse, pero que luego, ahora, o el otro d\u00eda, bastaba tenerlo enfrente, encima, para que algo se desvaneciera, como si alguna voz la censurara o le quitara el coraje o el deseo.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Dejaron de verse unos meses, o verse s\u00f3lo en el contacto profesional: ella, la secretaria de confianza de Mejias Padr\u00f3n, el due\u00f1o del pueblo, de Maizal, el terrateniente, el due\u00f1o del supermercado, incluso, del colegio donde Esteban daba clases y ella era su alumna. S\u00f3lo ese contacto por unos meses, viviendo en distintas ciudades y no es que se hubieran peleado, pero Esteban hab\u00eda decidido esa distancia o tregua o despedida y no contestaba sus correos ni mensajes.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">\u00c9l pens\u00f3 lo m\u00e1s obvio, que no le gustaba a ella. Tambi\u00e9n pens\u00f3 que quiz\u00e1 se hab\u00eda mostrado muy interesado, como enamorado y eso hab\u00eda asustado a Leila, en el medio de todas las miradas, entre su patr\u00f3n, due\u00f1o del pueblo, y el forastero que a todos recelaba con sus excentricidades, su pol\u00edtica, sus negocios, y claro, a ella m\u00e1s que a ninguno. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Sin embargo, cuando se produc\u00eda la distancia y ella pod\u00eda ver de lejos el asunto o verlo a \u00e9l obrando todas esas cosas que a ella le gustaban de Esteban, volv\u00eda a sentir su deseo vigoroso y puro, de mujer enamorada. A ella entonces le parec\u00eda que le volv\u00eda la certeza de su af\u00e1n. El loco af\u00e1n, aunque sin embargo, no pod\u00eda entregarse m\u00e1s que a su lengua.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Por carta lleg\u00f3 a declararle no s\u00f3lo estar enamorada, sino loca por \u00e9l y le sugiri\u00f3 que la tercera vez ser\u00eda la vencida y pasar\u00edan el alambrado de la lengua. Ahora parec\u00eda que Esteban era el que hab\u00eda perdido la fe. O ser\u00e1 el destiempo que mata m\u00e1s gente que el cigarrillo. Entonces, todo lo maravilloso que Leila ve\u00eda de lejos, parec\u00eda que Esteban ya no lo ve\u00eda de cerca. El psicoanalista intent\u00f3 alentarlo con una explicaci\u00f3n que ayudara a su paciencia. Le dijo que deb\u00eda esperar o darle tiempo al amor, no al estar enamorado, porque el enamorado solamente busca que de dos personas, haya una; en cambio el amor, trata de que entre dos personas, entren o quepan muchas m\u00e1s.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">Esteban ten\u00eda sus modos po\u00e9ticos de entenderlo o pensarlo, \u00e9l cre\u00eda que el amor, a menudo, es algo que uno imagina o fantasea para otro y que&#8230; bueno, que eso llegue a coincidir, si bien no es como el paso de un cometa, se le parece bastante. Como se parece bastante a ese pubis depilado y tornasol, acaso violeta, p\u00e1lido, con sus venitas azules que brillaban apenas por los nervios de Leila o sus jugos simp\u00e1ticos a la lengua de Esteban, en sus mejores momentos, de \u00e9l, cuando no hablaba.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">18-ene-2016\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..MaRCe<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #003366;\">(*) Fragmento de la novela NO SABIENDO PARA QU\u00c9, p, 203, en proceso.<\/span><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. NO SABIENDO PARA QU\u00c9 ESTAR DESNUDOS (**) . . Dos veces llegaron a estar desnudos y consentidos. 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