{"id":7717,"date":"2016-05-03T16:46:52","date_gmt":"2016-05-03T19:46:52","guid":{"rendered":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=7717"},"modified":"2016-05-03T16:46:52","modified_gmt":"2016-05-03T19:46:52","slug":"infrecuencia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=7717","title":{"rendered":"Infrecuencia"},"content":{"rendered":"<p>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-7718\" src=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Infrecuencia-2-128x188.jpg\" alt=\"Infrecuencia 2\" width=\"128\" height=\"188\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Infrecuencia-2-128x188.jpg 128w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Infrecuencia-2-335x494.jpg 335w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Infrecuencia-2-407x600.jpg 407w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Infrecuencia-2.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 128px) 100vw, 128px\" \/><\/p>\n<h1><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><span style=\"color: #800000;\"><em>Infrecuencia<\/em><\/span><em>\u00a0\u00a0<\/em><\/h1>\n<p>.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<h3>\u00a0<span style=\"color: #003366;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Casi nunca sucede lo que esperamos. Si algo nos define, son las grandes expectativas. Todos somos aqu\u00e9l ni\u00f1o que luc\u00eda para genio en la Primaria y qued\u00f3 trunco el primer a\u00f1o de Medicina, tomando remedios el resto del viaje, no s\u00f3lo en la carrera sino por todo el campeonato.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">\u00bfQui\u00e9n no cree, acaso, que no tiene oculto en s\u00ed mismo, a\u00fan ahora, adulto, el talento de un peque\u00f1o Amadeus de siete? \u00bfAlguno de ustedes se ha resignado ya a no escribir otra versi\u00f3n de \u201cEl Aleph\u201d?\u00a0 Pues yo no, claro. Es obvio que no podr\u00e9 hacerlo, pero me gusta pensar que no voy a escribirlo s\u00f3lo porque no me da la gana o me falta tiempo. Talento es lo que me sobra, es que a veces no me inspiro y adem\u00e1s, \u00a1quiero tanto al viejo!\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">A menudo somos un <em>Pecuchetito<\/em> de Flaubert perdido en un tiempo irrecobrable de Proust. \u00bfNo te pasa los domingos a las siete de la tarde? Renata dice que eso es ser esplin\u00e1tico y que ella es as\u00ed, esplin\u00e1tica, que viene de espl\u00edn,\u00a0 melancol\u00eda, y no tiene nada que ver con un estornudo a causa del holl\u00edn.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-\u00bfPero existe ese vocablo? \u2013le digo- \u00bfEsplin\u00e1tico?\u00a0 No te abuses, Renata, de mi resaca. Melanc\u00f3lico es lo mismo.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-No -dice ella-, el espl\u00edn no es una melancol\u00eda cambiante del tipo ciclot\u00edmico. El espl\u00edn es una condici\u00f3n permanente, la certeza adquirida de que hagas lo que hagas, el futuro es humo y decepci\u00f3n. Chejov&#8230; \u2013dice equivocada, es Turgueniev, pero no la corrijo porque todav\u00eda no estoy despierto. Entonces ella agrega:\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-Eso no te deja ver los premios. Y no es que seamos tristes. Ni que seamos aburridos. Al contrario, somos juguetones, de pensamiento y con las manos. Sin ir m\u00e1s lejos, somos un grupo de siete amigos que a veces vamos al Hotel \u201cIdeal\u201d\u00a0 a jugar al ajedrez en las piezas, por turnos de dos horas. Hay de todo en esa casa ilustre: peones, reinas, potrancas.\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -No se puede jugar al ajedrez de siete.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-\u00bfQui\u00e9n dice&#8230; ? El que pierde, le ayuda a Matilde a lavar el patio.\u00a0 Peor es limpiar las piezas. Y contentos.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-\u00bfHiciste el caf\u00e9?- es el momento en que la toco con mi mano en el brazo y que tanto la enoja. Soy tan posesivo, que adem\u00e1s de mis latiguillos al hablar, la toco con el brazo en su brazo como si le empujase el sentido. Justamente a ella, a Renata, que entiende todo. Entonces lava una taza y sigue con su ensayo:\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-Tampoco somos oscuros o nihilistas. Ni ah\u00ed vamos con la pose resentida de insultar las cosas. Nada de met\u00e1foras de mierda. Al contrario, no creemos que vaya a suceder lo que esperamos,\u00a0 pero luchamos por todo. Tenemos la vitalidad del agonista en el intervalo l\u00facido.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-Una especie de rehenes con s\u00edndrome de Estocolmo \u2013digo yo-, a veces pienso que nos qued\u00f3 de tanto jugar qui\u00e9n aguantaba m\u00e1s debajo del agua, de pibes, en la <em>Pelopincho<\/em>.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-Tampoco es que seamos jodidos. Es m\u00e1s, alentamos el entusiasmo de los que van a pasar unos d\u00edas a Miami. \u00a1Qu\u00e9 puede haber mejor que la playa en invierno!<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-Con lo que me gusta leer en la playa \u2013digo-. Miami es justo \u00a0para leer \u201cEl dinero es la sangre del pobre\u201d.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-\u00bfQu\u00e9 es?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">-La novelita de Le\u00f3n Bloy. Pero adem\u00e1s, Miami es un lugar donde los trapitos tambi\u00e9n son rosarinos. Como ac\u00e1, \u00bfentend\u00e9s? Ni siquiera extra\u00f1\u00e1s eso.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; Billetera mata gal\u00e1n \u2013dice ella.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Renata tiene esas cosas, a veces repite frases como en una propaganda: \u201cera para untar, era para untar\u201d.\u00a0 Suena rara esa vulgaridad en una chica acostumbrada a las citas de Benjamin. Entonces vuelve a decirlo: &#8211; Billetera mata gal\u00e1n.\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; No jodas, Renata.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; Billetera no sabe de esplines. No sabe de domingos a la tarde. Billetera vence melancol\u00eda.\u00a0 Billetera mata gal\u00e1n&#8230;<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; Renata, lo que esperamos nosotros, no pasar\u00e1 nunca.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; &#8230; y a prop\u00f3sito -dijo ella-, \u00bfpor qu\u00e9 llegaste tan tarde vos anoche?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; Encontr\u00e9 un gatito abandonado en las v\u00edas del Pasaje Jorgito. \u00bfTe acord\u00e1s que hac\u00eda meses que buscaba uno?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; La ciudad est\u00e1 infestada de gatos, solamente vos pod\u00edas no encontrar uno.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; No s\u00e9, me habr\u00e1n gustado los ojos de \u00e9ste.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; \u00bfSe los viste de noche, en la v\u00eda?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; Despu\u00e9s, cuando ya lo ten\u00eda en el regazo y llegamos a la esquina de Virasoro, lo puse bajo el farol y me parecieron grises. Y tambi\u00e9n me di cuenta que era hembra.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; \u00bfEs gata?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; S\u00ed, Cecilia le voy a poner.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">Y aunque no se trag\u00f3 el cuento, Renata volvi\u00f3 a su libro: \u201cLa Calle de las Camelias\u201d, de Merc\u00e9 Rodoreda, y a prop\u00f3sito, ley\u00f3 en voz alta esa parte en que el se\u00f1or Jaime encuentra a la ni\u00f1a en la calle de las Camelias y la llama Cecilia.\u00a0 En esos momentos, yo pienso en las cosas que nos alcanzan: es cierto que nunca sucede lo que esperamos, pero a veces, incluidos los domingos a la tarde, encontramos un poema, un fragmento al final de un libro y la misma gata abandonada que se llamar\u00e1 Cecilia.\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">No hay mucho m\u00e1s: un abrazo cucharita, una copa de merlot. Una copa para los dos, porque ya no quedaba m\u00e1s que un culote y un beso de mitad de boca abierta, con los labios pegados, sin lengua. Y despu\u00e9s de que ya ha pasado media hora, con la luz apagada y yo mismo me he escuchado roncar m\u00e1s de dos veces, a oscuras, y qui\u00e9n sabe a qu\u00e9 hora, Renata todav\u00eda se da vuelta en la cama (nunca sabe si estoy despierto o so\u00f1ando),\u00a0 y me pregunta:<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; Adri\u00e1n&#8230; \u00bfde qu\u00e9 novela era ese pasaje?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211; La Plaza del Diamante -le digo mal, a prop\u00f3sito-.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8211;\u00a0 Burro, era La Calle de las Camelias.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">Y entonces s\u00ed, nos dormimos.<\/span><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #003366;\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..MARCELO SCALONA<\/span><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<h3><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Infrecuencia\u00a0\u00a0 . . \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Casi nunca sucede lo que esperamos. Si algo nos define, son las grandes expectativas. Todos somos aqu\u00e9l ni\u00f1o que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-7717","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7717"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7719,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7717\/revisions\/7719"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}