{"id":865,"date":"2010-09-07T16:06:15","date_gmt":"2010-09-07T19:06:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/?p=865"},"modified":"2010-09-07T16:11:45","modified_gmt":"2010-09-07T19:11:45","slug":"clarice-lispector-tanta-mansedumbre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=865","title":{"rendered":"CLARICE LISPECTOR.- Tanta Mansedumbre.-"},"content":{"rendered":"<p><strong>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/clarice.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-866\" title=\"clarice\" src=\"http:\/\/www.nuestrotaller.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/clarice.jpg\" alt=\"\" width=\"398\" height=\"400\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/clarice.jpg 398w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/clarice-88x88.jpg 88w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/clarice-187x188.jpg 187w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/clarice-188x188.jpg 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 398px) 100vw, 398px\" \/><\/a>\u00a0 Tanta mansedumbre <\/strong><\/p>\n<p>Pues en la hora oscura, tal vez la m\u00e1s oscura, en pleno d\u00eda, ocurri\u00f3 esa cosa que no quiero siquiera intentar definir. En pleno d\u00eda era de noche, y esa cosa que no quiero todav\u00eda definir es una luz tranquila dentro de m\u00ed, y la llamar\u00eda alegr\u00eda, alegr\u00eda mansa. Estoy un poco desorientada como si me hubieran arrancado el coraz\u00f3n, y en el lugar de \u00e9l estuviera ahora la s\u00fabita ausencia, una ausencia casi palpable de lo que antes era un \u00f3rgano ba\u00f1ado de oscuridad, de dolor. No estoy sintiendo nada. Pero es lo contrario del sopor. Es un modo m\u00e1s leve y m\u00e1s silencioso de existir. Pero tambi\u00e9n estoy inquieta. Yo estaba organizada para consolarme de la angustia y del dolor. Pero c\u00f3mo es que me arreglo con esa simple y tranquila alegr\u00eda. Es que no estoy acostumbrada a no necesitar de mi propio consuelo. La palabra consuelo me lleg\u00f3 sin sentir, y no lo not\u00e9, y cuando fui a buscarla, ella se hab\u00eda transformado ya en carne y esp\u00edritu, ya no exist\u00eda m\u00e1s como pensamiento. Voy entonces a la ventana, est\u00e1 lloviendo mucho. Por h\u00e1bito estoy buscando en la lluvia lo que en otro momento me servir\u00eda de consuelo. Pero no tengo dolor que consolar. Ah, lo s\u00e9. Ahora estoy buscando en la lluvia una alegr\u00eda tan grande que se torne aguda, y que me ponga en contacto con una agudeza que se parezca a la agudeza del dolor. Pero es una b\u00fasqueda in\u00fatil. Estoy frente a la ventana y s\u00f3lo ocurre eso: veo con ojos ben\u00e9ficos la lluvia, y la lluvia me ve de acuerdo conmigo. Ambas estamos ocupadas en fluir. \u00bfCu\u00e1nto durar\u00e1 mi estado? Percibo que, con esta pregunta, estoy palpando mi pulso para sentir d\u00f3nde est\u00e1 el latir dolorido de antes. Y veo que no est\u00e1 el latido de dolor. S\u00f3lo eso: llueve y estoy mirando la lluvia. Qu\u00e9 simplicidad. Nunca cre\u00ed que el mundo y yo lleg\u00e1ramos a este punto de acuerdo. La lluvia cae no porque me necesite, y yo la miro no porque necesite de ella. Pero nosotras estamos tan juntas como el agua de lluvia est\u00e1 ligada a la lluvia. Y no estoy agradeciendo nada. Si, despu\u00e9s de nacer, no hubiera tomado involuntaria y forzadamente el camino que tom\u00e9, yo habr\u00eda sido siempre lo que realmente estoy siendo: una campesina que est\u00e1 en un campo donde llueve. Sin siquiera dar las gracias a Dios o a la naturaleza. La lluvia tampoco da las gracias. No hay nada que agradecer por haberse transformado en otra. Soy una mujer, soy una persona, soy una atenci\u00f3n, soy un cuerpo mirando por la ventana. Del mismo modo, la lluvia no est\u00e1 agradecida por no ser una piedra. Ella es la lluvia. Tal vez sea eso lo que se podr\u00eda llamar estar vivo. No es m\u00e1s que esto, s\u00f3lo esto: vivo. Y s\u00f3lo vivo de una alegr\u00eda mansa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00a0\u00a0 Tanta mansedumbre Pues en la hora oscura, tal vez la m\u00e1s oscura, en pleno d\u00eda, ocurri\u00f3 esa cosa que no quiero siquiera intentar definir. 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