{"id":8750,"date":"2020-03-21T21:13:07","date_gmt":"2020-03-22T00:13:07","guid":{"rendered":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=8750"},"modified":"2020-03-21T21:18:37","modified_gmt":"2020-03-22T00:18:37","slug":"alfredo-oldani","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=8750","title":{"rendered":"ALFREDO OLDANI"},"content":{"rendered":"<h1>.<a href=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8751\" src=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani-188x188.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"188\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani-188x188.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani-88x88.jpg 88w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani-768x770.jpg 768w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani-494x494.jpg 494w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani-598x600.jpg 598w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Oldani.jpg 780w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a><\/h1>\n<h1><strong>El tren de las 4 de la tarde.<\/strong><\/h1>\n<p>.<\/p>\n<h2>El rancho donde viv\u00eda era una tapera a la vera de las v\u00edas del tren.<\/h2>\n<h2>Si mi memoria no me falla las primeras veces que quedaron impresas fueron all\u00e1 cuando ten\u00eda\u00a0 4 o 5 a\u00f1os. Yo merendaba tranquilo y a lo lejos se escuchaba el pitido del tren de las 4 de la tarde. \u00a1C\u00f3mo no recordarlo! El estruendo hac\u00eda que a su paso El Sordo despertara de su siesta y el temblor era tan impresionante que \u00a0hasta al m\u00e1s equilibrista hac\u00eda parkinnsonear. Se romp\u00edan vasos, platos, tazas, y por supuesto cagaba toda b\u00fasqueda de tranquilidad en esas horas. Con mi hermana lo odi\u00e1bamos. Pon\u00edamos tuercas en las v\u00edas, arm\u00e1bamos barricadas de todo tipo, pero nada pod\u00eda contra su fuerza. Tiraba todo lo que tard\u00e1bamos a veces horas y horas en construir.<\/h2>\n<h2>Mis viejos se hab\u00edan resignado hace tiempo y hartos de que todo se cayera y se hiciera trizas, fueron cambiando todo. As\u00ed que ahora Todo se segu\u00eda cayendo, pero no se romp\u00eda porque era de pl\u00e1stico. Todo era irrompible, hasta que pas\u00f3 lo impensado. Mis viejos cebaban mate y charlaban en una punta de la mesa, \u00a0mi hermana y yo \u00a0pele\u00e1bamos y tom\u00e1bamos mate cocido con tostadas en la otra, \u00a0cuando el temblor azot\u00f3 nuevamente nuestro rancho antis\u00edsmico. De repente, las cenizas del abuelo cayeron desde el aparador a y todos quedamos cubiertos de su polvo. Mi viejo golpe\u00f3 la mesa y larg\u00f3 una puteada al aire escupiendo al abuelo que hab\u00eda quedado en su boca. La bronca que ten\u00eda era incontenible, si algo le faltaba, era que su suegro lo volviera a abrazar de esa manera. Mi hermana rebalsada de asco vomit\u00f3 sobre mi mate cocido. No puedo decir que no me result\u00f3 interesante\u00a0 ver aquella mezcla del abuelo con el v\u00f3mito de In\u00e9s, as\u00ed que con mi dedo rasgu\u00e9 la mesa y levant\u00e9 una especie de moco gigante viscoso y verdoso, y ese fue el sabor que me qued\u00f3 de aquella rica merienda. Mi madre horrorizada por semejante escena se levant\u00f3 de la mesa y se fue. Al d\u00eda de hoy no se quien tuvo lo huevos suficientes para limpiarlo.<\/h2>\n<h2>A partir de ese d\u00eda la empresa \u201cdescarrilamiento del tren\u201d fue cosa seria, \u00a0por lo menos as\u00ed se lo tom\u00f3 mi viejo. Empezaron las reuniones con el herrero, las charlas eran continuas e interminables, de hecho yo me despertaba a veces en plena madrugada y los escuchaba. Juntos tomaban mates esperando que pasara el tren\u00a0 y estudiaban cada detalle. As\u00ed llegaron a la conclusi\u00f3n de realizar el trabajo a 400 metros de la casa, \u00a0donde las v\u00edas iniciaban una curva imperfecta. As\u00ed el herrero construy\u00f3 2 \u00a0hierros de 2 metros de largo soldados a las v\u00edas, con uno de los extremos levantados en forma de cu\u00f1a. Despu\u00e9s de dos semanas el trabajo estuvo terminado.<\/h2>\n<h2>La tarde del 7 de enero el calor rajaba todo, y cuando todos los vecinos dorm\u00edan o se reparaban del sol adentro, toda mi familia, m\u00e1s el herrero, esperaban el paso del tren. Eran las 4 y no aparec\u00eda, las 5 y no aparec\u00eda, las 6 y no aparec\u00eda, cuando ya cansados nos fuimos adentro y nos enteramos por radio del paro de ferroviarios por tiempo indeterminado. Pucha! Qu\u00e9 mala pata!!<\/h2>\n<h2>El herrero segu\u00eda viniendo a visitar a mi familia incluso cuando mi viejo estaba laburando. Un buen d\u00eda se levant\u00f3 el paro y el tren volvi\u00f3\u00a0 a pasar. \u00a0La decepci\u00f3n fue total ya que pas\u00f3 airoso\u00a0 aquella prueba.\u00a0 Ese fue el punto donde todos nos resignamos y acostumbramos a su paso continuo. Hasta que nos enteramos por un vecina, que el herrero se enfierraba a mi vieja y ah\u00ed la que descarril\u00f3, fue mi familia que se fue a la mierda. Mi viejo no larg\u00f3 palabra, arm\u00f3 sus valijas y se fue. Yo me fui atr\u00e1s de \u00e9l.<\/h2>\n<h2>Habr\u00edan pasado 3 meses cuando le\u00ed en policiales \u201cProcesan a herrero por descarrilamiento de un tren\u201d y no pude m\u00e1s que largarme una carcajada.<\/h2>\n<h2>.<\/h2>\n<p>.<\/p>\n<h2><span style=\"color: #ff0000\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;ALFREDO OLDANI<\/span><\/h2>\n<p>.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>COMENTARIO, Marcelo Scalona: un relato costumbrista de gran vigot que comenzando por la parodia bufa, produe un desbaratamiento hacia el drama y la \u00e9pica, con un aire de western incluso, de aventura. Uno de sus mayores m\u00e9ritos es la PROGRESI\u00d3N DE LA ACCI\u00d3N, y el escamoteo de la informaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de la trama, otorg\u00e1ndole al texto la virtud de la sorpresa, la frescura, y otra vez, el desbaratamiento de lo obvio, o esperado por el lector com\u00fan. La resoluci\u00f3n es un golpe arltiano a la mand\u00edbula.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. El tren de las 4 de la tarde. . El rancho donde viv\u00eda era una tapera a la vera de las v\u00edas del tren. 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