{"id":8988,"date":"2021-03-27T10:58:03","date_gmt":"2021-03-27T13:58:03","guid":{"rendered":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=8988"},"modified":"2021-03-27T10:58:03","modified_gmt":"2021-03-27T13:58:03","slug":"nair-kozoriz-el-aleph-de-jose-leon-suarez","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/?p=8988","title":{"rendered":"NAIR KOZORIZ &#8211; El aleph de Jos\u00e9 Le\u00f3n Su\u00e1rez"},"content":{"rendered":"<h1>.<a href=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Katsumi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8989\" src=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Katsumi-188x106.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"106\" srcset=\"http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Katsumi-188x106.jpg 188w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Katsumi-768x432.jpg 768w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Katsumi-494x278.jpg 494w, http:\/\/marceloscalona.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Katsumi.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a><\/h1>\n<h1><strong><em>El Aleph de Jos\u00e9 Le\u00f3n Su\u00e1rez &#8211;<\/em>\u00a0 <\/strong><\/h1>\n<h1><em><strong>NAIR\u00a0 KOZORIZ &#8211;<\/strong><\/em><\/h1>\n<h1>\u201cLa candente ma\u00f1ana de febrero en que Beatriz Viterbo muri\u00f3\u201d se repet\u00eda una y otra vez Katsumi Ito a modo\u00a0 de mantra, mientras iba camino a la biblioteca de barrio \u201cJorge Luis Borges\u201d, creada all\u00e1 por los a\u00f1os 60, por la Sociedad de Fomento \u00a0de Jos\u00e9 Le\u00f3n Suarez, partido de San Mart\u00edn, Diagonal 69, frente a la estaci\u00f3n de tren. Estaba feliz, no por ser viernes, como podr\u00eda suponerse, siendo una chica de diecisiete a\u00f1os a punto de terminar el secundario, sino porque cumplir\u00eda su primera semana de bibliotecaria, un trabajo que le fascinaba porque, en 1993, una biblioteca no era muy concurrida, por lo que dejaba mucho tiempo para leer e investigar. Disfrutaba de pensar que ese fin de semana se llevar\u00eda para leer cuatro libros, gracias a su prerrogativa de ser la bibliotecaria.<\/h1>\n<h1>Katsumi, hija de inmigrantes japoneses, que vinieron a la Argentina alrededor de 1971 para poner una tintorer\u00eda en el barrio, era una joven solitaria, desde chica fue muy reconcentrada en todo lo que hac\u00eda, le gustaba hacer origamis, y los hac\u00eda todo el tiempo, tambi\u00e9n dibujaba, pero dej\u00f3 todo de lado cuando descubri\u00f3 la lectura.<\/h1>\n<h1>Fue en esa \u00e9poca que comenz\u00f3 a frecuentar la biblioteca para llevarse libros y trab\u00f3 una suerte de amistad con Carmen, Carmencita, la bibliotecaria, de la que finalmente hered\u00f3 el puesto este a\u00f1o, porque seg\u00fan dijo, ya era hora de dar la posta a las nuevas generaciones. A ella, a Carmen, le debe el consejo que, seg\u00fan le dijo, se lo dio el propio Borges cuando visit\u00f3 la biblioteca all\u00e1 por el \u00b478, \u00a0el a\u00f1o del Mundial de F\u00fatbol. Entonces Borges le dijo, que seguramente ir\u00edan ah\u00ed jovencitos para buscar libros o informaci\u00f3n como tarea obligada de la escuela, lo que no ten\u00eda sentido. Entonces le pidi\u00f3, en honor a \u00e9l, que \u00a0los dejara deambular por las estanter\u00edas para que pudieran tomar cualquier libro que les interesara, sin ning\u00fan consejo. As\u00ed se acostumbrar\u00edan a leer por curiosidad. Leer sin prejuicios y \u00a0nunca por seguir la fama que precede a algunos libros, termin\u00f3 sintetizando el consejo Carmencita.<\/h1>\n<h1>\u00a0Katsumi, casi no le\u00eda literatura, buscaba informaci\u00f3n, biolog\u00eda, f\u00edsica, ocultismo, filosof\u00eda\u2026 la paciencia en su vida, se trasformaba en pura ansiedad cuando estaba frente a los libros, sent\u00eda que hab\u00eda algo en ellos que pod\u00eda darle una respuesta a una pregunta que todav\u00eda no pod\u00eda formular, pero que pujaba en su interior, que la incomodaba, que la hac\u00eda sentir angustia ante la certeza de que no ser\u00eda capaz de darse cuenta si estaba frente a algo valioso, potente, maravilloso, en definitiva \u00bfqui\u00e9n da el valor a las cosas, o las cosas tienen un valor en s\u00ed mismas? Por eso siempre que tomaba un libro, un cosquilleo le recorr\u00eda el cuerpo, ten\u00eda la secreta esperanza de encontrar ah\u00ed aquello que buscaba sin saber, algo que le llenara ese vac\u00edo que sent\u00eda no bien se corr\u00eda un poco de las pr\u00e1cticas cotidianas.<\/h1>\n<h1>Los a\u00f1os que fue asidua concurrente a la biblioteca, como fiel usuaria, gracias a la paciencia y\u00a0\u00a0 buena voluntad de Carmencita aprendi\u00f3 el sistema de clasificaci\u00f3n de libros\u00a0 que se utilizaba. La bibliotecaria repet\u00eda, que era muy importante ser ordenados con los libros, y ponerlos cada uno en su lugar,\u00a0 porque un libro mal ubicado en la biblioteca era un libro perdido.<\/h1>\n<h1>El sistema no era complicado, pero se deb\u00eda tener la constancia y voluntad de seguirlos. El sistema utilizado era el \u00abSistema de Clasificaci\u00f3n Decimal Dewey\u00bb. Consist\u00eda en dividir en diez grandes categor\u00edas los libros, no por temas, sino por disciplinas acad\u00e9micas:\u00a0\u00a0 generalidades, filosof\u00eda, religi\u00f3n, ciencias sociales, filolog\u00eda, ciencias naturales, t\u00e9cnica y ciencias pr\u00e1cticas, arte y literatura e historia. Y cada cifra luego podr\u00eda \u00a0subdividirse para identificar claramente cada tema.<\/h1>\n<h1>A Katsumi no le resultaba f\u00e1cil ordenar los libros por temas, se le complicaba la clasificaci\u00f3n, pero no se hac\u00eda muchos problemas \u00bfqui\u00e9n vendr\u00eda a decirle algo? As\u00ed que los pon\u00eda m\u00e1s o menos donde le parec\u00eda. Un libro que le gener\u00f3 varias dudas fue un cuento de Borges: \u201cEl aleph\u201d. \u00bfEra realmente ficci\u00f3n literaria?<\/h1>\n<h1>Sab\u00eda algunas cosas cuando se top\u00f3 con El aleph, que era la primera letra del alfabeto hebreo, que era una letra cabal\u00edstica, que reflejaba\u00a0 todas y cada una de las posibilidades, como si cara y ceca de la moneda se presentaran ambas juntas al mismo tiempo.<\/h1>\n<h1>\u00bfC\u00f3mo concebir eso? \u00bfQu\u00e9 efecto tendr\u00eda en nosotros contar con un aleph? No se puede concebir, porque somos, por lo que decimos que no\u2026 que no hacemos, que no me animo, que dejo pasar, y por lo que s\u00ed hacemos, s\u00ed me animo, es una oportunidad, no la dejo pasar\u2026<\/h1>\n<h1>\u00bfQu\u00e9 seriamos si ya no tuvi\u00e9ramos la intriga del General que a cargo de sus tropas cuando tiene que decidir? Decide, entre un camino y otro, para un lado sabe que \u00a0lo espera una muerte segura porque van al encuentro desprevenido del enemigo, y para otro, se salvan. El General decide, y dice \u201c En marcha, derecha\u201d, solo \u00e9l sabe que no tienen la menor idea si van por buen camino, la tropa lo sigue confiada. Si decidi\u00f3 bien, se salvaron, y ahora el\u00a0 General est\u00e1 en el bronce. \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 la otra posibilidad? Y esa posibilidad \u00bf\u2026 pas\u00f3 tambi\u00e9n? Y \u00bfSi el General llev\u00f3 a su tropa a la muerte? Y \u00bfsi tienen la gloria y la derrota?<\/h1>\n<h1>.<\/h1>\n<h1>.<\/h1>\n<h1><strong>Carlos Soler escuchaba fascinado el relato<\/strong>, a pesar suyo, porque sab\u00eda que si hab\u00eda alguna posibilidad de ayudar a Violeta Garc\u00eda, era sostener distancia y agudizar la escucha hasta encontrar alg\u00fan hilo que permitiera desenrollarlo hasta llevarlo al meollo de esa catarata de ideas y acciones que resultaban tan perturbadoras y que terminaron en su derivaci\u00f3n a esta\u00a0 cl\u00ednica psiqui\u00e1trica.<\/h1>\n<h1>Record\u00f3 lo que sab\u00eda de la joven que ten\u00eda adelante habl\u00e1ndole a un ritmo acelerado: tiene 17\u00a0 a\u00f1os, la traen por generar disturbios en la v\u00eda p\u00fablica y resistirse a la autoridad. Los disturbios a los que se alude es haber \u00a0bailado desnuda en la plaza Miserere, <strong>(MISS ONCE, Mar\u00eda P\u00eda L\u00f3pez<\/strong>), alrededor de una fogata que ella arm\u00f3, y a la que se sumaron indigentes que acostumbraban a pasar la noche ah\u00ed.\u00a0 No generaron ninguna agresi\u00f3n a otras personas ni entre ellos, el clima que se hab\u00eda generado era de fiesta, todos bailando alrededor de la fogata, cantando una canci\u00f3n que no se pudo reconocer. Por denuncia de vecinos la polic\u00eda acudi\u00f3 al lugar y a los gritos quiso suspender lo que estaban haciendo, lo primero fue apagar el fuego, que hizo enfurecer a Violeta, quien se abalanz\u00f3 sobre los polic\u00edas, as\u00ed pelada como estaba, mientras que los dem\u00e1s se dieron a la fuga, pues lo que menos quer\u00edan era tener problemas con la polic\u00eda. Una vez en la comisaria un m\u00e9dico legista diagn\u00f3stico r\u00e1pidamente \u201cbrote psic\u00f3tico\u201d, as\u00ed que aqu\u00ed est\u00e1.<\/h1>\n<h1>A Carlos tambi\u00e9n le dec\u00edan \u201cEl loco\u201d, porque se tomaba mucho tiempo con cada paciente, y no de manera convencional, a veces se sentaba con ellos en el patio con un mate, no usaba guardapolvo, lo que ya le hab\u00edan advertido que era peligroso, porque los enfermos necesitaban reconocer al m\u00e9dico a trav\u00e9s de alguna insignia. \u00c9l, en cambio sosten\u00eda en principio su rol de secretario, hasta que pudiera darse el verdadero encuentro, ah\u00ed adelante siempre ten\u00eda un alguien con su verdad, a la que hab\u00eda que dar lugar.<\/h1>\n<h1>_Entonces Violeta_ le dijo_ expl\u00edcame, c\u00f3mo es que llegaste\u00a0 aqu\u00ed.<\/h1>\n<h1>Violeta se levant\u00f3, y camin\u00f3 alrededor de la mesa hasta colocarse frente a Carlos. &#8211;Ten\u00e9s que creerme, no estoy loca, lo que pasa es que quiero salir de aqu\u00ed, de esta vida y seguir con la otra, la que se fue dando por una serie de buenas circunstancias.<\/h1>\n<h1>&#8211;Violeta, bueno, porqu\u00e9 no empezamos desde el principio, contame de tu vida, \u00e9sta, que no quer\u00e9s.<\/h1>\n<h1>&#8211;Mira, me ves mis rasgos, tengo cara de \u00bfVioleta Garc\u00eda? Pensaste \u00bfpor qu\u00e9 alguien oriental ten\u00eda este nombre? \u2026Me lo cambiaron de chica en el Hogar, y despu\u00e9s mis t\u00edos\u00a0 no pudieron cambi\u00e1rmelo. Ellos conmigo se portaron bien, pero yo no tendr\u00eda que haber crecido con ellos. Yo tendr\u00eda que haber crecido con mis padres, Akihiko y Aiko\u2026<\/h1>\n<h1>&#8211;\u00bfLos conoc\u00e9s? interrumpi\u00f3 Carlos.<\/h1>\n<h1>&#8211;No, pero podr\u00eda \u00a0haberlos conocido y\u00a0 haber crecido con ellos, haber vivido mi vida como Katsumi, estudiar, \u00a0trabajar en una biblioteca y ser una cient\u00edfica y activista del cuidado ambiental.<\/h1>\n<h1>&#8211;Pero\u2026 vos sos <em>Violeta Garc\u00eda<\/em>, tenes 17 a\u00f1os y podr\u00edas estudiar, trabajar en una biblioteca, ser una cient\u00edfica y tambi\u00e9n ser activista del cuidado ambiental.<\/h1>\n<h1>&#8211;\u00bfVes que no entend\u00e9s?\u2026<\/h1>\n<h1>&#8211;Explicame entonces\u2026<\/h1>\n<h1>&#8211;El tema, es que esta vida es la que se dio mal, la otra es la que se dio bien, yo no quiero vivir esta vida, quiero salirme de esta trampa eterna, quiero salirme del Aleph\u2026<\/h1>\n<h1>&#8211;\u00bfVos est\u00e1s metida en un Aleph? \u00bfC\u00f3mo el de Borges\u2026?<\/h1>\n<h1>&#8211;S\u00ed, tal cual, y alguien en este momento nos est\u00e1 mirando, y est\u00e1 escuchando esta conversaci\u00f3n, pero no s\u00e9 qui\u00e9n puede ser, Yo deseo ser yo misma vi\u00e9ndome en mi otra posibilidad de vida, y que viendo esto, pueda valorar la vida que llevo all\u00e1.<\/h1>\n<ul>\n<li>\n<h1>Hago esfuerzos Violeta, hago esfuerzos por comprender, pero me cuesta.<\/h1>\n<\/li>\n<li>\n<h1>No es tan dif\u00edcil, mir\u00e1, yo te cont\u00e9 cuando me trajiste aqu\u00ed, la historia de Katsumi, Katsumi soy yo misma. Si cuando mis padres vinieron a la Argentina, hubieran puesto una tintorer\u00eda como le hab\u00edan ofrecido sus hermanos. No, en vez de eso, se metieron a estudiar medicina, y a trabajar de empleados de un hermano que ten\u00eda un comercio, y mientras estudiaban se hicieron amigos de un grupo de compa\u00f1eros de la Federaci\u00f3n de la Juventud Comunista, la FEDE, como la llamaban entre ellos.\u00a0 El Japo y la Japacita, se fueron involucrando cada vez m\u00e1s en las actividades del grupo, iban a las villas miserias a realizar tareas de concientizaci\u00f3n de clases, entre ollas populares, obras de teatros, t\u00edteres, alfabetizaci\u00f3n. Estaban ilusionados con proyectos, con la posibilidad de instalar un centro de salud en las barriadas m\u00e1s pobres, y una escuela que educara para crear el \u201chombre nuevo\u201d.<\/h1>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h1>Estaban felices porque hab\u00edan tenido una hija, pero sab\u00edan que corr\u00edan peligro, estaban por irse de la casa que viv\u00edan, pero justo cuando estaban por escaparse, ya ten\u00edan todo embalado, aparecieron los Falcons verdes,\u00a0 primero agarraron a mam\u00e1, y la metieron en un auto, luego fue a pap\u00e1. Yo me acuerdo que lloraba mucho, y gritaba mam\u00e1, mam\u00e1, y alguien me levant\u00f3 y me dijo que me callara sino me iba a pegar. Me acuerdo el miedo que sent\u00ed. Violeta se interrumpi\u00f3 un rato, con el vano intento de evitar las l\u00e1grimas.<\/h1>\n<h1>Carlos dijo entonces: &#8211;Es muy traum\u00e1tico eso que viviste\u2026<\/h1>\n<h1>&#8211;Pero lo que sigui\u00f3 fue peor\u2026 Me llevaron a un orfanato, despu\u00e9s supe que mis t\u00edos me buscaron, pero no me entregaron. En el orfanato, siempre me dec\u00edan que ni mi mam\u00e1 ni mi pap\u00e1\u00a0 me quer\u00edan, por eso no hab\u00eda vuelto a buscarme, que no ten\u00eda a nadie que le importara. Pero yo eso no les cre\u00eda, porque recordaba a mi mam\u00e1, su dulzura, su amor por m\u00ed, no pudieron borrar ese recuerdo, el de mi \u00a0\u00e9poca m\u00e1s feliz .El Hogar fue el \u00a0infierno, de d\u00eda y de noche, ni pod\u00eda dormir, porque \u00a0me despertaban\u00a0 \u00a0los manoseos de unos tipos que iban a jugar a las cartas hasta la madrugada. Nunca tuve un lindo d\u00eda en ese lugar, con decirte que estando cerca de una plaza, jam\u00e1s me llevaron, siempre fue maltrato. Me acuerdo\u00a0 la vez que me llevaron a la jueza de menores, mir\u00e1, me acuerdo y me dan ganas de matarla a esa jueza.\u00a0 Fue por 1983, los tiempos hab\u00edan empezado a cambiar porque se iniciaba la democracia, as\u00ed que como si les importara algo de m\u00ed, me citaron para explicarme que me iban a reintegrar\u00a0 a la familia que me quedaba, que por suerte, siempre busc\u00f3 recuperarme. Esa reuni\u00f3n fue una tortura, la jueza, con una bandeja llena de facturas en el escritorio, que yo, muerta de hambre como estaba, no dejaba de mirar y se me hac\u00eda agua la boca imaginando que ya masticaba una, pero como nunca me ofreci\u00f3,\u00a0 ni las toqu\u00e9. Con el dedo \u00edndice levantado, lleno de anillos y u\u00f1as largas y pintadas de rojo,\u00a0 me dijo que ten\u00eda que estar agradecida por lo que hicieron por m\u00ed, que me protegieron en el Hogar cuando mis padres me dejaron sola.<\/h1>\n<ul>\n<li>\n<h1>Carlos le acerc\u00f3 un pa\u00f1uelito de papel y esper\u00f3 que continuara.<\/h1>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h1>&#8211;Despu\u00e9s, con diez a\u00f1os, fui a vivir con mis t\u00edos, realmente me abrazaron, me contuvieron mucho, pero yo ya estaba marcada, no pod\u00eda dormir, era desconfiada, no me abr\u00eda, hasta que un d\u00eda me encontraron, ya con doce a\u00f1os, cort\u00e1ndome las mu\u00f1ecas con un cuchillo tramontina, ah\u00ed comenc\u00e9 mi periplo por diferentes psic\u00f3logos, psiquiatras, mi t\u00eda, pobre, no sab\u00eda qu\u00e9 hacer para hacerme sentir bien, pero no pod\u00eda hacer otra cosa, no ten\u00eda ganas de vivir. Hasta que Tito\u2026<\/h1>\n<h1><strong>&#8211;\u00bfQui\u00e9n es Tito? <\/strong><\/h1>\n<h1>&#8211;Tito, es un compa\u00f1ero del orfanato, que me busc\u00f3 mucho cuando sali\u00f3, un tiempo despu\u00e9s que yo, lo adopt\u00f3 una familia muy buena, me dijo. Bueno, Tito vino un d\u00eda muy excitado y me cont\u00f3 que conoci\u00f3 un Aleph; yo no le cre\u00ed, entonces me llev\u00f3 a un lugar, que f\u00edjate vos, es una Biblioteca que est\u00e1 por Jos\u00e9 Le\u00f3n Suarez, est\u00e1 medio abandonada, casi siempre est\u00e1 cerrada, y se ve que no tiene mantenimiento. Cuando llegamos, nos atendi\u00f3 una viejecita, medio ida, C\u00e1rmen, y le pedimos ir al ba\u00f1o. Para pasar me hab\u00eda dicho Tito, iba a tener que pasar por una puertita, que estaba medio escondida detr\u00e1s de un armario, parece que ah\u00ed funcionaba antes una sala de teatro en el subsuelo, ah\u00ed ten\u00eda que ingresar, y ponerme en posici\u00f3n fetal en el extremo izquierdo, y entonces lo vi, vi todo, me vi , era yo y no, y vi a mi mam\u00e1 y a mi pap\u00e1, los vi, tranquilos, felices, atendiendo una tintorer\u00eda, \u00bfTe das cuenta?<\/h1>\n<h1>&#8211;Me parece que sufriste mucho, tanto que quer\u00e9s salir de vos, ser otra, pero quiz\u00e1s es un deseo que pod\u00e9s cumplir. Te puedo ayudar a tomar \u00a0las cartas de nuevo, y barajar con lo que te dio la vida y hacer otro juego.<\/h1>\n<h1>&#8211;No, no me cre\u00e9s, pero estoy segura que lo que vivo yo, es\u00a0 una de mis realidades, la otra es mejor, en la otra vida, mis pap\u00e1s aceptaron trabajar en una tintorer\u00eda, no se conectaron con grupos pol\u00edticos, y me acompa\u00f1aron hasta que se murieron de viejos. Yo quiero vivir esa realidad, \u00e9sta, la quiero cancelar.<\/h1>\n<h1>&#8211;\u00bfC\u00f3mo pens\u00e1s hacerlo?<\/h1>\n<h1>&#8211;Con el ritual del fuego, cuando me encontraron, lo estaba terminando pero no me anim\u00e9 a tirarme sobre \u00e9l, en realidad fue un segundo de duda y lleg\u00f3 la polic\u00eda, apagaron el fuego y todo lo que pas\u00f3 despu\u00e9s.<\/h1>\n<h1>&#8211;Carlos, \u00bfme puedo ir ya? Estoy muy cansada.<\/h1>\n<h1>&#8211;S\u00ed, claro. Ma\u00f1ana nos vemos.<\/h1>\n<h1>.<\/h1>\n<h1>Mientras una enfermera la llevaba a su habitaci\u00f3n, Carlos anoto en su libreta: Trauma sin tramitar, angustia profunda, y como mecanismo de estabilizaci\u00f3n, desarroll\u00f3 un delirio del doble. Puede tener buen pron\u00f3stico si seguimos trabajando para que el trauma pueda moverse.<\/h1>\n<h1>Alrededor de las 3: 15 am,\u00a0 ya en su casa, lo llaman a Carlos por tel\u00e9fono, que para su desgracia est\u00e1 lejos de la cama, y se tuvo que tirar pr\u00e1cticamente para alcanzarlo: era la secretaria de la Cl\u00ednica, avis\u00e1ndole \u00a0que la paciente Violeta Garc\u00eda, hab\u00eda desaparecido, y que nadie se explicaba c\u00f3mo.<\/h1>\n<h1>Carlos acudi\u00f3 urgente, y vio en el ba\u00f1o dentro de la ba\u00f1era un mont\u00edculo de cenizas, muy peque\u00f1o, y no dijo nada. La polic\u00eda la estaba buscando, pidi\u00f3 que le avisaran si hab\u00eda novedades y volvi\u00f3 a su casa. Al otro d\u00eda, a eso de las 8:00 am, sali\u00f3 con el auto camino a Jos\u00e9 Le\u00f3n Su\u00e1rez, porque ten\u00eda que encontrar una biblioteca.<\/h1>\n<h1>.<\/h1>\n<p>.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<h1><\/h1>\n<h1><\/h1>\n<h1><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. 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