© 2025 Marcelo Scalona. All rights reserved.

La mañana (Ana)

.

LA MAÑANA

Edito un poema ajeno

leo a Glück

hablo con Ana

recuerdo un diálogo de Caillou con Martina

en esta misma pieza hace 10 años

cuidando a mi madre.

.

Hablo con Ana

miro el cataclismo Milei en la web

la tele, el diario

leo a Horacio González

yo también estoy asustado.

.

Hablo con Ana

la pequeña delicia

en el terremoto: el cagazo de los políticos

les tronó el escarmiento, cretinos,

los más jodidos

siempre

somos nosotros.

.

Hablo con Ana

ahora se dan cuenta que el pueblo no come

¡pobres son los que tienen trabajo…!

Imaginate.

Hartos de ver siempre a los mismos

que no quieren ni saben ni les importa

preparo una clase de poesía

le contesto a Perico

un par de libros de Homo Sapiens

y hablo con Ana.

.

Hoy debemos cambiar un fluorescente en la sala

de lectura accesible de la Biblioteca Argentina

organizar sus talleres

las visitas guiadas.

Milei cerró el Ministerio de Cultura.

Adorni no sabe quién es Maradona.

Se ríen cuando lo dicen. Se burlan.

.

Hablo con Ana

un millón de niñes que no cenan

en el granero del mundo.

A un punto por fin de otro waiver, blindaje o préstamo de la Baring Brother.

A un punto de poder vender

ese riñón viejo que me sobra

o el pasaporte que me falta

o cruzarme al chino y comprarme

una AK 47 como hacen en Oklahoma.

.

Hablo con Ana

murió Gena Rowlands

Torrentes de amor

nos harían falta…

Y justo pasa por Ayolas el compraventero

con su F 100 modelo 79 su megáfono:

compro colchones, lavarropas, heladeras.

Compro todo al mejor precio.

Venda, venda y váyase.

Somos balseros o pateros en tierra.

Ya ni Lali nos defiende.

Ni Viggo Mortensen.

Vladimir y Estragón no consiguen ni una changa.

Beckett también se hubiera vuelto mudo entre nosotros.

Pero sigo hablando con Ana

y salgo de mi casa querido.

Pensado.

Enseñado.

.

.

Marce.

.