Ayer tarde en la noche fui a ver este monumento del cine, VALOR SENTIMENTAL, Noruega 2025. Sólo recomendar que la vean, quizá más de una vez. Joachim Trier llega desde Ibsen, Strindberg, Swedenborg, Kierkegaard, Bergman, Axel, Tarkovsky, Askildssen, Fosse, Ullman, Von Trier, Vinterberg, y toda la tradición del teatro y la escritura de Occidente. No es casual el intertexto constante a Medea.
Y esa construcción de una representación triple y simultánea, una magnífica matrioshka: la película de Trier, la de Borg y la que el espectador está viendo, el artificio, el entretenimiento y el ensayo. Las actuaciones son mayúsculas, Renata Reinsve (Nora), es el film. Increíble!
Elle Fanning, Stellan Skargaard (productor también) y Inga Lilleaas, soberbios.
El Valor Sentimental de la vida (no se refiere sólo a los sentimientos), es nuestro capital subjetivo, personal (un jarrón una esquela manuscrita, una grieta en la pared), la memoria, la verdad, los hechos, los objetos, las cosas personales, el afecto, el compromiso, los vínculos. Eso no es fungible ni apreciable en dinero ni catalogable. Eso somos nosotros, ser humano. Es difícil ver tanta humanidad en un film. Gracias