«Voy a decirles algo importante, presten atención. Todo lo que escribimos es como una pampa. Cielo hasta no dar más, dijo Borges Hay grandes terrenos que lo alimentan, como Tolstói o Dostoievski, o Flaubert o Joyce o Chejov o Arlt. Y también hay hilos de agua que lo riegan, como Bolaño o Duras o Pizarnik . Lo único que importa es alimentar el campo, la llanura infinita del papel o los bites. Yo no importo. Las tierras blancas son lo que importa. Seguir alimentando el paisaje, la tierra, el horizonte. Siempre. Eso es lo único que importa».