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JUAN MANUEL INCHAUSPE .-

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LENTAMENTE ELLA SE MUEVE

BAJO LA LUZ DE MI MIRADA

 

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1.

Lentamente ella se mueve bajo la luz de mi mirada

Ondula como una enredadera desbordante.

Bajo la noche llena de brisas y de brillos

Gira y se mece

Tocada por las alas de mis ojos

Que se afanan alrededor,

Sostenida por el sueño de mi deseo.

2.

Pero no. Las cortinas están quietas,

Ningún estremecimiento las recorre.

En la casa no hay ruidos.

En realidad, ella no está en ninguna parte.

Lo que desde la ventana

Están solo el mismo paisaje de siempre.

Y no hay nada de música

En esto.

En esta expectación, en este silencio vertical

No hay ni una sola gota de piedad.

Nadie se ha sentado al lado mío esta noche.

Ni la más miserable palabra.

3.

Querida sombra: las palabras

No están en ninguna parte

En ningún lugar

En ningún sitio

Que no sea el borde mismo de este silencio

El centro de esta quietud

Donde el vació se pasea

Como una eterna ama de llaves.

Vació

Donde nadie baila ni se mece

Y donde sin embargo,

¡Algo tendrá que reventar!

ÉPOCA

Un prolongado ulular me despertó durante la noche.

Tuve una visión fugaz de luces rojas y amarillas,

                                                                Intermitentes.

Con los ojos recién abiertos en la oscuridad

Escuche el sonido giratorio por las calles desiertas.

Instintivamente estiré mi mano por entre las varillas

Y palpé el cuerpo de mi pequeño hijo:

Suave, cálido,

Pacificado como un animalito.

Él no sabe nada de estas cosas.

No sabe nada del sueño cortado

En la fría madrugada.

Ni tiene nunca tampoco por qué saber

Cómo brotan del sueño estas visiones:

Cómo giran, intermitentes, en la memoria,

Y flotan con sus ojos de vidrio alrededor del corazón.

AZALEAS

Azaleas

Begonias

Helechos moros

Sandalias de hojas caladas y palmiformes conviven

En una armonía espontánea en el patio de esta pensión.

Las paredes blancas proyectan el silencioso contraste.

Verde sobre blanco.

La trepadora conduce la mirada a los altos de la vieja casa.

La hora o la deshora del día dominical apaga y tritura

Los ruidos de la ciudad.

¿Y que hace este hombre detrás de la ventana?

¿Pensara que la armonía exterior es aparente?

¿Real?

                          JUAN MANUEL INCHAUSPE

                          Santa Fe,  1940-1991