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MICHEL HOUELLEBECQ.-

 

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Daniel 24,10

Ya hace unas cuantas semanas que Vincent 27 intenta establecer contacto. Mis relaciones con Vincent 26 sólo fueron ocasionales; no me informó de que se acercaba su fallecimiento, ni de su paso al estado intermedio. Entre neohumanos, las fases intemedias suelen ser breves. Cada cual puede cambiar como le venga en gana dirección numérica y volverse indetectable; por mi parte, he hecho tan pocos contactos que nunca lo he creído necesario. A veces paso semanas enteras sin conectarme, cosa que exaspera a Marie 22, mi más asidua interlocutora. Como ya admitía Smith, un haz convergente de fracasos en el transcurso de los procesos cognitivos desencadena la separación sujeto-objeto. Nagel observa que ocurre lo mismo con la separación entre sujetos (con la diferencia de que en este caso el fracaso no es empírico, sino afectivo). El sujeto se constituye en y mediante el fracaso, y la transición de los humanos a los neohumanos, con la consiguiente desaparición de cualquier contacto físico, no modificó en absoluto este hecho empírico esencial. Como los humanos, no hemos conseguido librarnos de la condición de individuo ni del sordo desamparo que lo acompaña; pero, al contrario que ellos, sabemos que esta condición sólo se debe a un fracaso perceptivo, el otro nombre de la nada, la ausencia de la Palabra. Imbuidos de muerte y modelados por ella, ya no tenemos fuerzas para adentrarnos en la Presencia. Puede que para algunos seres humanos la soledad tuviera el alegre sentido de evadirse del grupo; pero entonces esos solitarios abandonaban lo que originalmente les era propio para descubrir otras leyes, otro grupo. Ahora que ya no queda grupo alguno, que todas las tribus se han dispersado, nos sabemos aislados pero semejantes, y se nos han quitado las ganas de unirnos.

 Durante tres días consecutivos, Marie22 no me envío ningún mensaje; eso era poco corriente. Tras dudar un poco, le transmití una secuencia rodante que llevaba a la cámara de vigilancia de la unidad de Proyecciones XXI, 13; me constestó de inmediato, con el siguiente mensaje:

Bajo el sol del pájaro muerto

Se extiende sin límite la arena;

No hay una muerte serena:

Enséñame parte de tu cuerpo.            

4262164, 51026, 21113247, 6323235. En la dirección indicada no había nada, ni siquiera un mensaje de error; sólo una pantalla completamente en blanco. Así que ella quería pasar al modo no rodante. Dudé, mientras en la pantalla vacía se formaba el siguiente mensaje: “Como seguramente habrás adivinado, soy una intermedia”. Las letras se borraron, apareció un  nuevo mensaje: “Voy a morir mañana”.

Con un suspiro, conecté el dispositivo de vídeo e hice zoom sobre mi cuerpo desnudo. “Más abajo, por favor”, escribió ella. Yo le propuse que pasáramos a modo vocal. Al cabo de un momento, me contestó: “Soy una vieja intermedia que se acerca a su fin; no sé si mi voz será muy agradable. Pero bueno, si lo prefieres…”. Comprendí que ella no iba a enseñarme ninguna parte de su anatomía; en el estado intermedio, el deterioro suele ser muy brusco.

Pues sí, su voz era casi completamente sintética; aunque quedaban algunas entonaciones neohumanas, sobre todo en las vocales: extraños deslizamientos hacia la dulzura. Yo hice una lenta panorámica hasta mi vientre. “Más abajo todavía…”, dijo ella con una voz casi inaudible. “Enséñame tu sexo, por favor.” Obedecí; masturbé mi miembro viril siguiendo las reglas que nos había enseñado la Hermana Suprema; algunas intermedias, hacia el final de sus días, sienten nostalgia del miembro viril, y les gusta contemplarlo durante sus últimos minutos de vida real; parece que Marie22 se contaba entre ellas; en realidad no me sorprendía, teniendo en cuenta los mensajes que habíamos intercambiado en el pasado.

Durante tres minutos no ocurrió nada; luego recibí un último mensaje (ella había vuelto a pasar a modo vocal): “Gracias, Daniel. Ahora voy a desconectarme, a poner orden en las últimas páginas de mi comentario y a prepararme para el final. En unos cuántos días, Marie23 se instalará entres estas paredes. Yo les dejaré tu dirección IP, y una invitación para que siga en contacto. Han ocurrido cosas por medio de nuestras encarnaciones parciales, en el período consecutivo a la Segunda Reducción; ocurrirán más cosas por medio de nuestras encarnaciones futuras. Nuestra separación no es un adiós; lo presiento”.                   

                                 Michel Houellebecq

                               La Posibilidad de una Isla.-