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JUAN DE LAPALA .- Ayacucho. Pcia. Buenos Aires, 34 años, http://www.poemasdelapala.blogspot.com/

De remisero

Sudantes de butaca
lo pisan hasta match III, luego
lo arremisan,
lo cordonean,
prenden un Viceroy
y ponen pava
y se charlan
y luego
lo desremisan
a más veloz que palabras.

De remisero II

Era verano a la tarde
y yo manejaba un Dodge.
En Boero al 100
subo a una vieja.
Conversamos las cinco palabras
sobre el calor.
En la primer esquina
se abre la puerta
y se me cae la vieja,
pero alcanzo a manotearla de una teta.
Gritaba, sí que gritaba.
Se me zafó
y toda esa piel floja y gomosa
se metió entre la rueda.
Tuvimos que sacar la rueda
para luego sacar a la vieja.

Ellos

Él no usa casco
y si una remera
made in u.s.a.
y en el ciclomotor
lleva una calcomanía
que dice NO FEAR.
La chica del kiosco
tiene una sonrisa Bagley
y la orden de
no fiar.

Barrio La Perla

En la esquina de Boero y Brown
vive la Aidé, la más conchuda
del barrio, dicho por ella misma;
pegante la Julia, siempre
en rulero, solero y baldazo.
Enfrente la Pocha
que tiene un hijo mogólico
masturbador televisivo.
Cariacontecidas se comentan:
-¡Viste, la Carmencita es falofóbica¡
-¡Viste que la hija de la Gladis quedó preñada¡
-¡Chicas, miren, miren, la María Ester se va
con un macho¡ La Pocha casi se rompe
el cogote en un lechusiano intento por ver con quien.
-¡Dejen, luego yo me planto en la ventana¡
Coco es el marido de la Aidé,
fue empleado municipal y además anexó
tránsfuga, haragán, mujeriego y cómplice.
El marido de la Julia tiene
una despensa que se la pintó la Pepsi,
hasta hace poco se comía a la Aidé,
todos los días lava su Ford Fairlane 500,
el otro día lo asaltó uno de capucha y balazo.
Don Juan, el marido de la Pocha,
siempre fue el ¡sos un inútil¡
El invierno pasado se encerró en la cocina,
se tomó un té de tilo y se pegó un tiro.

Yuta

Con mamporros
y manporros
se andan los canas,
y siempre en embrollos hembra.
Nuestro de únicaforma
homo coimeábilis.

A las mujeres poblantes de mi pueblo.

Pueblo de alambrantes acaparadores. Pueblo de funcionarios que se ladran
como perros ladrones. Pueblo de sucursales del billete y del grillete. Pueblo
de piolas llenas de suicidios y subsidios. Pueblo de oportunidades mendigas.
Pueblo de artistas enfrascados y enfracasados.
Qué sería de este pueblo lento y viejo,
Ángulo de Muertos.
Qué sería de este pueblo sin ellas,
sin las curvas de su alegría,
sin las carcajadas de sus culos,
sin las taurinas amantes,
sin las cocinantes, las limpiantes,
las amamantantes, las ropacomprantes,
las viejas peluqueriantes y chusmeantes.
Qué sería de este pueblo
sin sus mujeres poblantes.

Roberto

No podés le tiro los galgos a todas, te quemás.
Además, ya estás de vuelta viejo.
Mirá como te measte el pantalón.
Te jugaste todas las fichas
este verano en Mar del Plata
y te la das de tucán.
Ahora, mirate, vas de la diabetes al colesterol.
En sala de espera quedan dos más,
uno con temor y otro con tumor.
Te haces el pendejo porque
escuchás Aldo Monje en el ipod
y salís a caminar con tu jogging
arriba del ombligo.