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MATÍAS SETTIMO.- La otredad o…

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La otredad*  o el arte de extrañar

                                 “Enséñame el arte de ver mi propia                                             historia, como si esta ya fuera ceniza en la memoria”

J.L. Borges

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Si una burbuja, una historia, un drama, un suspiro o un trozo de poesía bastaran; si todo nos fuera dado generosamente; si la dificultad nos fortificara; si el amor fuera un grito en una ciudad de silencio; si el dolor nos abandonara con la misma facilidad que nuestra fe; si pudiéramos decirnos todo sin temor a la perdida, al error, al intento.

Si no tuviera miedo, sería tan distinto.

Pero hablo de vos y de mí, ¿notaste? Sí. Es que es lógico: el vos funda el yo, eso es viejo como el mundo. Cuando aparece la otredad, la condición de otro, de ese que no soy yo, y que nunca voy a ser aunque lo intente, en esa separación -que nos une para siempre- se gesta todo: el amor y el error; la posibilidad y la desdicha; las alas en los talones y los pilares de madera; la figura y el fondo; el vos y el yo.

Perdido en un laberinto de paredes de espejos rotos, / veo correr sangre y cierro los ojos/ para no enterarme que la sangre es mía y no de otro.

¿Lo escribiste vos o es mío? Ya ni me acuerdo quién es el autor, porque como te dije lo que nos separa a la vez nos une: ese que fui ya no soy, es otro, y ese otro sos vos. ¡Solo en mis ojos pudiste ver tu sangre!

            Él destruyó todo cuanto era hermoso/ ahora todo se le parece.

¿Quién de los dos fue? Me hacés reír sin ganas: yo era el que corría, el que se estaba yendo. Y a mí me pasa lo mismo, vivo constantemente con la sensación de que me tengo que ir. Y es por eso que no soy de ninguna parte, y me siento bien en todos lados porque pienso que  me van a pasar a buscar dentro de poco. No sé, es raro, pero me pasa: sé que ningún lugar es definitivo, que nunca voy a sentir un lugar como propio porque siempre me estoy yendo. Puede ser una manera de protegerme, tenés razón. Es que odio los duelos. Los duelos duelen, me dice mi terapeuta, como si con eso le quitara al mundo toda su crueldad. A mí me duelen mucho y por eso me voy, soy un escapista del dolor. ¿Vos? Vos no sé eh, yo a vos te creo más valiente, pero viste como es: cuando se trata de otro uno nunca sabe…

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(*) Otredad: Fil. Condición de ser otro. [R.A.E.]