DESDE DONDE PARTÍ
al final,
cuando me encuentre sobre un andén
de trenes que no paran,
de viajeros
que miran sin decirme adiós
con las manos
habré llegado
hasta donde siempre estuve:
al niño descalzo que contempla la lejanía
temblando en la playa
al borde de la vida,
a la urna de la espera.
al final, cuando la desnudez
sea otra vez inicio
pido morir como mueren los mendigos:
meciendo la soledad del mundo
en el hueco de la mano.
Noche abierta
Hugo Mujica
