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LUCAS DARRUIZ.- Aguafuerte.-

  Agujeros negros

Horizonte de sucesos

 

“La muerte está enfadada. Es el momento de sacarle la lengua”

José Saramago

 

Leyendo una enciclopedia del universo, choqué con una rápida clasificación de los agujeros negros. Arriesgo una síntesis: una estrella que colapsa se hace densa y se contrae. Producto de esto, ella misma absorbe sus rayos no pudiendo distanciarse de la ex estrella. En esta etapa se rodea de una zona de la que nada –ni siquiera la luz- puede escapar.

Este suceso me invitó a subir al tren de las alegorías. Una en particular: parece que el mundial ha ejercido el poco saludable efecto de un agujero negro. La vida de millones de personas empezó a girar en torno a la confusa Jabulani. La calle, colectivos, escuelas o cualquier centro demográfico donde uno ponga la oreja, va a escuchar lo mismo.

Aunque no tuve la suerte de ir a una peluquería, imagino que hasta ahí se debe acotar algún suceso relativo al mundial: que el peinado del pipita, el nuevo corte de Agüero, o la barba de Maradona… y nos asombramos de que un agujero negro se trague una estrella! Mas ejemplos? acudo al siempre triste final : la muerte. Por estos días murió Saramago, información que los medios se han ocupado de trasmitir (por lo menos en los ratos que los periodistas deportivos se bañan). No ha sido necesario un entierro (no lo digo por su cremación), ya q el mundial se ocupó de enterrar en un semi olvido, en una casi displicencia la desaparición de este escritor. Parece que de tanto mirar por la puerta, se nos escapó qué pasaba por la ventana.

Saramago supo dormir con la muerte, la supo escribir y describir. En “intermitencias” le dio forma, de mujer, obvio. Esa mujer lo acaba de conquistar y nos va a seducir a todos; pero que por favor sea después del mundial !

Mientras el mundo discute cómo se pronuncia Johannesburg, si la pelota es muy liviana o quién será el campeón, un gran cerebro dejó de pensar, una gran imaginación no imagina mas.

Que la vorágine, los espejos de colores y las vuvuzelas no nos enturbien los sentidos. Saramago o su legado, vive en las bibliotecas y librerías; respira cada 15 días en La Nación. Leerlo es revivirlo, apreciarlo es recordarlo.

José, estas ultimas dos lágrimas son en tu memoria.                 

Lucas Darruiz

Junio 2010