© 2026 Marcelo Scalona. All rights reserved.

Escribir -22-

.

Escribir es esperar la llegada a uno mismo.
A menudo es rodear con otras palabras lo que no se puede decir, lo que no se sabe decir, lo inefable. Lo incognoscible. A veces puede ser un milagro, algo tan dichoso que parece increíble. A menudo es narrar lo temido, incluso lo siniestro. El horror que acecha la maravilla.
Escribir es esperar las palabras y sentirse esperado por el lenguaje, en el lugar más humano, la conciencia. Escribir es expandir la conciencia. Escribir es estar siempre cerca de lo humano, del existente concreto. Escribir es pensar con la mano.
No temo nada a la inteligencia artificial, temo a la inteligencia humana superficial, baladí, egoísta.
Escribir es ser esperado. Es un lugar preparado para una ceremonia, una magia, un sacrificio, un lecho de amantes, una trinchera o barricada de compañeros. Es otro lugar de la misma vida. Escribir es estar en otra parte. Creo que nadie lo dijo mejor que Pizarnik: «escribir con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome».

Marcelo Scalona