17 DE FEBRERO 1916
Hoteles
Parece ser que pasó la mitad de mi vida llegando a extraños hoteles. Y preguntando si puedo irme a la cama inmediatamente.
“¿Y tendría inconveniente en llenar mi botella de agua caliente?… Gracias, es una delicia. No, no necesitaré nada más.”
Las puertas extrañas se cierran sobre la extraña y luego me deslizo entre las sábanas. Esperando que las sombras surjan de los rincones y tejan su lente, lenta telaraña sobre el “empapelado más feo de todos”.
Tuberculosis pulmonar
El hombre que está en el cuarto de al lado sufre de lo mismo que yo. Cuando me despierto en la noche lo oigo darse vuelta. Y luego tose. Y tose. Y después de un silencio yo toso. Y él vuelve a toser. Esto continúa por un largo rato. Hasta que siento que somos como dos gallos que se llaman mutuamente en un falso amanecer. Desde fincas lejanas y ocultas.
La eterna pregunta
Me planteo, una vez más, mi eterna pregunta. ¿Qué es lo que toma tan difícil para mí el momento de realización? Si ahora debiera sentarme y escribir, sin más, algunas de las historias… todas escritas, ya lista, en mi mente, me llevaría días. Son tantas. Me siento y las pienso, y si supero mi lasitud y tomo la pluma, deberían escribirse solas (están completas). Pero es la actividad. No tengo ningún lugar para escribir, la silla no es cómoda… sin embargo, aunque me queje, éste parece ser el lugar y ésta la silla. ¿Y no deseo escribirlas? ¡Señor! ¡Señor! Es mi único deseo, mi cuestión feliz. Y sólo ayer estaba pensando: incluso mi estado actual de salud es una gran ventaja. Toma a las cosas tan ricas, tan importantes, tan deseadas… cambia el enfoque.
…Cuando una es pequeña y está enferma y alejada en un dormitorio remoto, todo lo que ocurre más allá es maravilloso… Alors, yo estoy siempre en ese dormitorio remoto. ¿Es por eso que me parece ver, esta vez en Londres, sólo lo que es maravilloso, maravilloso, e increíblemente hermoso?
La corriente es completa en Redcliffe Road. Una por una se han abierto las puertas, se han cerrado con un golpe. Ahora, a su ciega manera, las casas están alimentadas. Ese pobre violincito continúa, arrancando nota tras nota… hay una extraña y refulgente nube blanca sobre las casas y un charco de azul.
De todo esto converse con Sorapure el 21 de junio. Su punto de vista acerca de la medicina me parece completamente acertado. De muy buen grado le permitiría que me sacara la cabeza, que mirara adentro y volviera a colocarla, si él creyera que eso podría servir a las generaciones futuras. El hombre para tener al lado del lecho de muerte. El lograría interesarme tanto en el proceso-pérdida gradual de sensibilidad, frío en las coyunturas, etcétera- que yo me estaría ahí tendría pensando: éste es un conocimiento muy valioso, tengo que hacer una nota al respecto.
Mientras estaba junto a la puerta decía: “Nada es incurable: todo es cuestión de tiempo. Lo que parece tan inútil hoy puede ser justamente el vínculo que hará que todo se aclaro para una generación futura…” Tuve un sentido del aliento mayor, de las vidas misteriosas dentro de las vidas, y el parásito egipcio iniciando su nuevo ciclo de vida en un caracol de agua me impresionó como una gran obra de arte. No, no es eso lo que quiero decir. Me hizo sentir cuan perfecto es el mundo, con sus gusanos y ganchos y óvulos, cuan increíblemente perfecto. Está el cielo y el mar y la forma de una lila, y está todo esto otro también. ¡Que perfecto el equilibrio! (¡Salut, Chejov!). No quisiera tener el uno sin el otro.
Los relojes están dando las diez. Aquí en mi cuarto el cielo se ve lila, en el baño es como que la piel de un durazo. Las niñas se están riendo.
Tengo tuberculosis. Hay aún una gran cantidad de humedad (y dolor) en mi pulmón malo. Pero no me importa. No deseo nada que no pueda tener. Paz, soledad, tiempo para escribir mis libros, hermosa vida exterior para observar y ponderar… nada más. Oh, quisiera tener un hijo también, una varoncito, mais je demande trop!
KATHERINE MANSFIELD
1888-1923 Diario Íntimo
http://es.wikipedia.org/wiki/Katherine_Mansfield
