© 2011 admin. All rights reserved.

ANDREA PARNISARI

.

— No sé, yo no tengo todas las respuestas, Clara, apenas me animo a hacerme algunas preguntas.

— Bueno, preguntaba nada más, no sé por qué te pones así.

— Porque no preguntas algo al pasar, me medís, pensas que porque te llevo diez años, soy una especie de súper hombre que te va a desasnar de todos los misterios de la vida.

— Qué decís, yo no pienso eso, sólo que vos estás cambiado, cuando te conocí alardeabas y me refregabas en la cara todo lo que habías vivido, y a mí me daba la impresión que te querías agrandar al pedo, porque yo ya estaba enamorada de vos.

— Además te pregunté una boludez, por decir algo, me pongo incómoda cuando estás cortado.

— Ves, ese es el problema, me venís con boludeces.

—Che… la parejita del año, vengan que ya sirvo los chorizos. Alguien preparó la ensalada?

— Sí, ya está, ahora la traigo, Manuel.

No tiene sal… que cada cual…

—Estoy mal Clara, no sé, se me fue el entusiasmo con el viaje, me conecto mal con la gente, vengo empantanado…

Cuánto hacía que no nos reuniamos  Manu, inviten más seguido, tá increíble el parque.

—Y cómo te ayudo?

— Ya le buscaré la vuelta.

—Al final te encontraste con Imanol el otro día? Pudieron charlar de lo que pasó?

—Más o menos, viste como son los pibes, te tiran toda la mierda que tienen adentro en dos segundos, desde que me separé de la madre hasta hoy, no me perdonó una.

Que bueno que está el asado Manuel!!! Un aplauso para el asador!!!!

—Pero te encontraste a charlar con él por un tema groso, no es una pavada lo que pasó y me decís que no pudiste?

—Sí, tal cual, no pude. Y qué? No me tirés mierda vos también Clara porque se pudre todo.

—No te tiro mierda, me preocupo, se nota que tu hijo te necesita y vos estás siempre viendo cómo te tratan a vos, sos un boludo, perdoname.

—Ah! Bueno!!  Ahora vos también che, aflojá, quién sos vos para decirme qué tengo que hacer con Imanol?

—Quién soy yo? La que hace dos años te banca todas las cabronadas que te mandás por no resolver, por mirarte siempre el hermoso ombliguito, esa pelotuda soy.

—No me rompás Clara, vine a comer un asado con mis amigos y quiero estar bien, cortala, ya hablaré…

Qué buena te quedó la parrilla Manu, te felicito viejo, la verdá…

—-Sabés Ernesto, ahora me puse mal yo, siempre tengo que estar cuidándome de lo que digo, estás con cara de culo todo el día, yo no tengo nada que ver con los quilombos que tenés con tu ex y tus hijos, pero me influyen.

Me quiero ir.

—Dejá de hacerme pasar vergüenza con mis amigos, Clara. Sentate y calmate.

Me pasás el tinto Edu?

—Todo bien chicos? Fueron a ver el lote que vende Leonardo?

—No, al final ayer se complicó. Arreglamos para el sábado que viene.

—Pónganse las pilas che, queremos algún festejo…

—Sí, en eso estamos, pero viste como es, nada sencillo planificar, que se yo, la realidad te pasa por encima, mucho laburo y vas dejando…

—YO te voy dejando, Ernesto.

—Pero vinimos en tu auto Clara, calmate, no te pongas histérica, cómo me voy después?

—Solo te importa que me vaya porque te quedás sin auto para volver?

Gracias por todo chicos, no me siento bien, me voy.

—Chau Clarita.

Che Ernesto que le pasa a “tu nena”?

—Que se yo que le pasa, pasa que es pendeja, se me hace difícil.

Alcanzáme el tinto per favore…, gracie Laurita.