QUERIDO FABRI:
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Hay un acto fallido que cometí varias veces, entrar a mi casa y espiar el contestador electrónico y al ver la luz roja titilando, esperar tu voz. No eras, claro, pero me hubiera encantado escuchar tus risotadas al saber que era un mensaje de Macri prometiéndome la cajita feliz. Durante años fuiste el único que me llamaba los fines de semana para saber cómo estaba o qué hacía. Y pensar que hay gente que creía que nosotros te ayudábamos a vos. Los motrices ayudan a los rengos… Ja. El año que me divorcié (2005) y que fue tan duro, la única persona, aparte de mis viejos, que me llamaba todos los fines de semana, eras vos. Y pensar que también creíamos que vos vivías “descolgado” de la realidad, un pibe sub. Entonces dejabas esos largos mensajes felices y al final, las advertencias, los retos. Él único “que me sacaba”, “que me hacía salir”, que me preguntaba, me retaba, me aconsejaba, eras vos. Los mensajes eran siempre un grito de entusiasmo, de alegría (¿Por qué esa alegría… de dónde?):
– Chelo, el Rengo… qué hacés puto… dale, vamos a “Luna”, vamos a Pujato, vamos a Roca, vamos a triple 4, vamos a La Rosa, vamos al Clavel… Me ayudaste a pasar el año de la resaca amorosa, de los corazones rotos, con su epítome: las chicas que venden el furor, la caricia, el simulacro. Yo nunca pude con Magdalenas, ya sabés, pero vos eras tan vivo (de vivir), y no tenías remilgos: cuerpo es cuerpo, y movías solamente los ojos, la boca y el pito. Cabeza, lengua y pene. Es más de lo que puedo decir de cierta gente, diría Lorrie Moore. La escena del bolichón puticlú en la ruta de Pujato, cuando salías exultante de las piezas, me presentaste a la chica que te regalaba un turno, y dijiste:
– Chelo… ella es Débora… devorameltrozo…
Un día me voy a morir viendo esa sonrisa, esa carcajada disneica, esos anteojos pop ladeados, esa cabeza infinita cayéndose siempre para adelante, como la muestra más cabal de lo más hermoso y terrible que sintetiza la vida: la cabeza más brillante, el corazón más sensible y ningún cuerpo que la pueda sostener…
