ELLA VENDRÁ . Ella vendrá. Ella me traerá un café. Acabo de subir a mi estudio a escribir y dentro de quince minutos ella me traerá un café negro. Tendrá seguramente una cucharadita de azúcar y me dará un beso en el cuello antes de apoyar la taza en la mesa. Espiará feliz hacia la pantalla, curiosidad de ella… saber si es cuento o poesía. Me dirá que va a acostarse, que me espera en la cama. Nuestra esperanza está en el café negro, los versos y la vigilia. El teclado y la cama son el sitio y todo sucede en esos quince minutos. . . * * * LEI VERRÁ
. Lei verrá. Lei mi porterá un caffé. Sono appena salito al mio studio per scrivere e tra quindici minuti lei mi porterá un caffé ristretto. Avrá senz’altro un cucchiaino di zucchero e mi dará un bacio nel collo prima di appoggiare la tazza sul tavolo. Guarderá di nascosto, felice verso lo schermo, curiositá sua… sapere se é un racconto o una poesía. Mi dirá che andrá a coricarsi, che mi aspetta a letto. La nostra speranza é nel caffé ristretto, i versi e la vigilia. La tastiera e il letto sono il posto, e tutto succede in quei quindici minuti.
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De mi libro MAPA, Edit. ALCIÓN, Córdoba, Argentina.—–