. Cuando dijo que estaba cansado que no seguiría adelante pensé en los negocios,
los tratamientos médicos,
la defensa de los vecinos.
Pensé que él tenía cosas de Diocleciano:
un retiro, renunciar a todo, menos
a alimentar los gatos del Pasaje Pan.
.
Pensé en una pausa
no en que fuera a morirse.
Me lo dijo un sábado
y el lunes apareció muerto en una silla
del Banco Santa Fe
esperando el saldo deudor
de todos los días, de un librero
a las tres de la tarde.
.
¿Se fue antes? 56 años. A penas.
Los hombres más finos
velan por los gatos de las galerías:
especialmente, las comerciales,
sobre todo, los domingos.
Es raro, pero en ocasiones,
irse primero es la mejor manera
de honrar la vida.
.
.
—————Marce— 9-5-15
**
El Tío Cacho (Antonio Binetti) era el factótum de LIBRERÍA TÉCNICA, otra de las hermosas librerías de Rosario, en calle Córdoba 981.-
.
SIESTA
.
.
No son mas de 5 minutos
no alcanzo a dormirme
todo es bastante tibio:
la resolana por las cortinas
el regreso de la frazada de paño
las medias …
.
EL BOMBERO
.
.
En el gimnasio, en esa hora
después del almuerzo, estamos Nahuel Marquet,
yo y un muchacho rapado que fue bombero
en España, exiliado, sin trabajo …