.
. Era un deseo infantil, al principio no te lo dije, pero cuando nos conocimos, yo imaginaba que a los 16, sin saber, en distintas edades, pueblos, en mundos separados, los dos escuchábamos las mismas canciones de Spinetta. Esa cosa de extrañarse antes de conocerse, suponete, «Muchacha ojos de papel» o «Tu nombre sobre mi nombre» o que quizá te llamarías «Ludmila». . Hoy somos adultos y perdimos, pero tenemos deseos infantiles: por ejemplo, a mí me gusta imaginar que algunas noches, ya lejos y en distintos mundos, pero de olvido, los dos escuchamos al mismo tiempo «Seguir viviendo sin tu amor» aunque no sepamos bien porqué.
.
.
Marce.
.
LUNES
.
.
Ya sé lo que es morirse
me ahogué esta noche
mientras dormía
se me retiró el aire
un dolor en el pecho
como si me apretara un edificio
y se fue …