Miles de voces guardé.
Yo soy esas conversaciones.
Hay una nostalgia feliz.
Lo aprendí con dolor.
Y también aprendí
que el corazón puro
guarda con detalle
la memoria,
lo amado se hace a mano
y es el único abrigo
en la intemperie
del cinismo,
la posverdad
y estos años tan terribles y feroces.
Sólo quien perdió
una casa por amor
sabe lo que es el amor.
. Marce.
.
Una angina común
un poco de fiebre
son también un atajo
al paraíso de la infancia.
.
Un derecho romano a enfermarse
a tener dos líneas de fiebre
y meterse en la …
.
DESAYUNO EN PASAPORTE
(dos mesas, viejos conocidos)
–¿Y vos qué hacés ahora?
–Leo. Leo un rato y después escribo. ¿Vos?
–Salgo a correr, pero primero caliento un poco. Unos …