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DESAYUNO EN PASAPORTE
(dos mesas, viejos conocidos)
–¿Y vos qué hacés ahora?
–Leo. Leo un rato y después escribo. ¿Vos?
–Salgo a correr, pero primero caliento un poco. Unos ejercicios.
–Sí, está hermoso el día.
–Claro, con este sol y el fresco…
–Sí, es ideal para escribir. Arroparse tiene algo que ver con la escritura… y el whisky.
–Yo decía para correr. Es lindo día para el maratón, el parque…
–Mis personajes están justo en el campo. Mitad de la pampa… y corriendo. Huyendo, bah…
–Me voy al maratón mejor. Tengo que elongar. ¿Ese perro es tuyo?
–No. Es de él.
La mujer se da vuelta, busca al dueño. –¿De quién…?
–De él mismo, es un callejero, no tiene dueño.
–Pobrecito…
–Sí, es terrible tener dueño.
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