«El amor es una persecución, unas temporadas que nos persigue la vida, otras, que nos persigue la muerte. Unas corrientes continuas hasta que se impone uno de los dos polos: positivo o negativo. La astucia de Ulises fue encontrar el neutro, el atajo, un salvoconducto que Orfeo inventó para Eurídice: ella pondría los ojos y él los pies: el amor y la utopía en corriente continua. Lo que nunca dejó de perseguirlo».